nehemías 9-10

Día 159. Libro 16.

Nehemías 9

  1.  Hicieron pacto, fiel promesa, de arrepentimiento, conversión y obediencia y la escribieron, firmada por sus príncipes, levitas y sacerdotes.
  2. Se reunieron los hijos de Israel en ayuno, cilicio y tierra sobre sí.
  3. El pueblo de Dios se apartó de todos los extranjeros; y estando en pie, confesaron sus pecados, y las iniquidades de sus padres.
  4. Leyeron el libro de la ley de Jehová su Dios la cuarta parte del día, y la cuarta parte confesaron sus pecados, adoraron y clamaron en voz alta a Jehová su Dios.
  5. Se levantaron y bendijeron a Jehová nuestro Dios desde la eternidad hasta la eternidad, glorioso y alto sobre toda bendición y alabanza.
  6. Reconocieron que solo el Señor es Jehová; que hizo los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; que El vivifica todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos le adoran.
  7. Reconocieron que Jehová, es el Dios que escogió a Abram, que hizo pacto con él para darle la tierra prometida a su descendencia.
  8. Reconocieron que el Señor cumple su palabra, porque es justo.
  9. Reconocieron que el Señor miró la aflicción de nuestros padres en Egipto, y oyó el clamor de ellos en el Mar Rojo.
  10. Reconocieron que el Señor hizo señales y maravillas contra Faraón, contra todos sus siervos, y contra todo el pueblo de su tierra, porque sabía que habían procedido con soberbia contra ellos; y se hizo nombre grande.
  11. Reconocieron que el Señor dividió el mar delante de ellos, y pasaron por medio de él en seco; y a sus perseguidores echó a las profundidades, como una piedra en profundas aguas.
  12. Reconocieron que con columna de nube los guió de día, y con columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino por donde habían de ir.
  13. Reconocieron que el Señor descendió y habló con ellos desde el cielo, y les dio juicios rectos, leyes verdaderas, y estatutos y mandamientos buenos, y les ordenó el día de reposo santo, y por mano de Moisés su siervo les prescribió mandamientos, estatutos y la ley.
  14. Reconocieron que el Señor les dio pan del cielo en su hambre, y en su sed les sacó aguas de la peña; y les dijo que entrasen a poseer la tierra.
  15. Reconocieron que ellos y nuestros padres fueron soberbios, y endurecieron su cerviz, y no escucharon los mandamientos. Que no quisieron oír, ni se acordaron de sus maravillas que había hecho con ellos; antes endurecieron su cerviz, y en su rebelión pensaron poner caudillo para volverse a su servidumbre.
  16. Reconocieron que El Señor es Dios que perdona, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no nos abandona.
  17. Reconocieron que cuando hicieron para sí becerro de fundición y dijeron: Éste es tu Dios que te hizo subir de Egipto; y cometieron grandes abominaciones, el Señor por sus muchas misericordias no los abandonó en el desierto. La columna de nube no se apartó de ellos de día, para guiarlos por el camino, ni de noche la columna de fuego, para alumbrarles el camino por el cual habían de ir.
  18. Reconocieron que el Señor envió su buen Espíritu para enseñarles, y no retiró su maná de su boca, y les dio agua para su sed.
  19. Reconocieron que el Señor los sustentó cuarenta años en el desierto; de ninguna cosa tuvieron necesidad; sus vestidos no se envejecieron, ni se hincharon sus pies.
  20. Reconocieron que les dio la tierra prometida y que humilló delante de ellos a los moradores del país, a los cananeos, los cuales entregó en su mano, a sus reyes, y a los pueblos de la tierra, para que hiciesen de ellos como quisieran.
  21. Reconocieron que multiplicó sus hijos como las estrellas del cielo, y que tomaron ciudades fortificadas y tierra fértil, y heredaron casas llenas de todo bien, cisternas hechas, viñas y olivares, y muchos árboles frutales; comieron, se saciaron, y se deleitaron en su gran bondad.
  22. Reconocieron que le provocaron a ira, y se rebelaron contra Él, y echaron la ley tras sus espaldas, y mataron a los profetas que protestaban contra ellos para convertirlos al Señor, e hicieron grandes abominaciones.
  23. Reconocieron que el Señor los entregó en mano de sus enemigos, los cuales los afligieron. Pero en el tiempo de su tribulación clamaron a Él, y desde los cielos los oyó; y según su gran misericordia les envió libertadores para que los salvasen de mano de sus enemigos.
  24. Reconocieron que una vez que tenían paz, volvían a hacer lo malo delante del Señor, por lo cual el Señor los abandonó en mano de sus enemigos que los dominaron; y que al volver y clamar otra vez al Señor, Él los oyó desde los cielos, y según sus misericordias muchas veces los libró.
  25. Reconocieron que el Señor los amonestó, que se volviesen a la Palabra; más ellos se llenaron de soberbia, y no oyeron sus mandamientos, sino que pecaron contra sus juicios, los cuales si el hombre hiciere, en ellos vivirá; se rebelaron, endurecieron su cerviz, y que no escucharon.
  26. Reconocieron que el Señor les soportó por muchos años, y les testificó con su Espíritu por medio de sus profetas, pero no escucharon; por lo cual los entregó en mano de los pueblos de la tierra.
  27. Reconocieron que Dios es clemente y misericordioso, Y que por sus muchas misericordias no los consumió, ni los desamparó.
  28. Reconocieron que el Señor es justo en todo lo que ha venido sobre nosotros; porque rectamente ha hecho, más nosotros hemos hecho lo malo. Nuestros reyes, nuestros príncipes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no pusieron por obra su ley, ni atendieron a sus mandamientos y a sus testimonios con que el Señor les amonestó.  Y ellos en su reino y en su mucho bien que el Señor nos dio, y en la tierra espaciosa y fértil que nos entregó, no le sirvieron, ni se convirtieron de sus malas obras.
  29. Reconocieron que el Señor puso reyes sobre ellos por sus pecados, los cuales se enseñorean sobre sus cuerpos y sus ganados, conforme a su voluntad, y estaban en grande angustia.
  30. Éste es el verdadero avivamiento de la Palabra en el pueblo de Dios y el verdadero ayuno.

Nehemías 10

  1. Todos los que tenían comprensión y discernimiento hicieron el pacto.

¿Aparecerá tu nombre firmando este pacto de arrepentimiento, conversión y obediencia permanente a la Palabra de Dios?

Oremos

Señor inscribe nuestros nombres en el libro de la vida, enséñanos a ser obedientes a tu Palabra.

Tus siervos

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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