Día 157. Libro 16.
Nehemías 4
- Cuando nos esforzamos como cuerpo para restaurar la Palabra de Dios en el cuerpo de Cristo, también tenemos al enemigo atacándonos.
Se enoja, se enfurece en gran manera, hace escarnio de los hijos de Dios, conspira y ataca.
Observemos que dice: ¿Qué hacen estos débiles judíos? ¿Se les permitirá volver a ofrecer sus sacrificios? El enemigo dice: ¿Resucitarán de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas? Ciertamente hemos presenciado la respuesta: ¡Jesucristo ha resucitado! Y sí, realmente se nos ha permitido un nuevo comienzo con el sacrificio del Cordero inmolado. ¡Aleluya!
Pero consideremos que verdaderamente su único y final objetivo es detener la obra de edificación del cuerpo de Cristo. Pero tengamos presente esto: Mientras nos mantengamos apegados y entendidos, en obediencia a la Palabra, el enemigo no podrá lograr nada. Mientras estemos tibios e indiferentes a la Palabra de Dios, el enemigo habrá vencido.
- Desarrollemos estrategias bíblicas.
- Estrategia uno: Obediencia a la Palabra, obediencia a la Palabra y más obediencia a la Palabra.
Santiago 4:7. “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.”
Y también: 1 Pedro 5:5-9. “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.”
- Estrategia 2: Derribar sus argumentos antibíblicos. Esto requiere entendimiento de TODA la Palabra de Dios.
2 Corintios 10:4-6. “… las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas. derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.”
- Estrategia 3. Unidos e implacables en la oración bíblica.
Verso 9. “Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche.”
- Estrategia 4. Continuar edificando, enseñando sin parar.
Verso 6. “Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar.”
Y el Verso 15. “Y cuando oyeron nuestros enemigos que lo habíamos entendido, y que Dios había desbaratado el consejo de ellos, nos volvimos todos al muro, cada uno a su tarea.”
- Estrategia 5. Edificar al cuerpo de Cristo por familias, armarlo con la Palabra de Dios y luchar.
Versos 13-14. “Entonces por las partes bajas del lugar, detrás del muro, y en los sitios abiertos, puse al pueblo por familias, con sus espadas, con sus lanzas y con sus arcos. Después miré, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos; acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas.”
Nehemías 5
- El clamor del pueblo contra sus hermanos.
Efesios 4:25-27. “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.”
- Nehemías reprendió a los nobles y los oficiales.
La reprensión bíblica tiene la intención de hacer volver al temor de Dios y a la obediencia a la Palabra, a un miembro del cuerpo de Cristo que se ha desviado practicando el pecado.
Verso 9. “Y dije: No es bueno lo que hacéis. ¿No andaréis en el temor de nuestro Dios, para no ser oprobio de las naciones enemigas nuestras?”
- ¿Qué relación tiene la reprensión bíblica con el verdadero amor?
2 Juan 1:6. “Y éste es el amor, que andemos según sus mandamientos. Éste es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio.”
Proverbios 10:17. “Camino a la vida es guardar la instrucción; Pero quien desecha la reprensión, yerra.”
Proverbios 12:1. “El que ama la instrucción ama la sabiduría; Mas el que aborrece la reprensión es ignorante.”
Proverbios 17:10. “La reprensión aprovecha al entendido, Más que cien azotes al necio.”
Proverbios 27:5. “Mejor es reprensión manifiesta Que amor oculto.”
- Condiciones de la reprensión bíblica.
La persona que la hace debe estar limpia de pecado. Lucas 6:42. “¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.”
Debe ser en el Espíritu de la Palabra. 2 Timoteo 4:2. “que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.” Y Tito 2:15. “Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.”
- Observemos que la reprensión bíblica es una medida profiláctica para el pueblo de Dios.
Es la voluntad de Dios que su pueblo se mantenga en santidad y la reprensión bíblica contribuye a la sanidad del cuerpo.
Verso 13. “Además sacudí mi vestido, y dije: Así sacuda Dios de su casa y de su trabajo a todo hombre que no cumpliere esto, y así sea sacudido y vacío. Y respondió toda la congregación: ¡Amén! y alabaron a Jehová. Y el pueblo hizo conforme a esto.”
Hebreos 12:14. “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”
Nehemías 6
- El discernimiento espiritual.
Nehemías no solo entendió las intenciones verdaderas y la finalidad del enemigo, sino que se mantuvo, al igual que Cristo, centrado y enfocado en terminar la obra de construcción de los muros.
Esto era lo verdadero y lo necesario: «Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros».
- La victoria: el muro fue terminado.
Verso 16. “Y cuando lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las naciones que estaban alrededor de nosotros, y se sintieron humillados, y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra.”
Oremos
Señor ten misericordia de tu pueblo. Oye, oh Dios nuestro, que somos objeto de su menosprecio.
Vuelve el baldón de ellos sobre su cabeza.
Entrégalos por despojo en la tierra de su cautiverio.
No cubras su iniquidad, ni su pecado sea borrado delante de ti, porque se airaron contra los que edificaban.
Tus siervos
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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