JEREMÍAS 7-9

Día 223. Libro 24.

Jeremías 7

  1. Oíd palabra de Jehová.
  2. Mejoren sus caminos y sus obras.
  3. No confíen en palabra de mentira.
  4. No hagan injusticia entre el hombre y su prójimo.
  5. No opriman al extranjero, al huérfano y a la viuda.
  6. No derramen sangre inocente.
  7. No anden en pos de dioses ajenos, extraños y desconocidos.
  8. No hurten.
  9. No maten.
  10. No adulteren.
  11. No juren en falso.
  12. No usen la casa del Señor como cueva de ladrones.
  13. Escuchen mi llamado y respóndanme.
  14. No endurezcan la cerviz.
  15. Oigan e inclinen su oído, ante la exhortación de mi Palabra.
  16. Escuchen mi voz y admitan mi corrección.
  17. Hablen palabra de verdad.
  18. Anden en mis caminos.
  19. No me provoquen a ira.
  20. No ofrezcan sus hijos a los ídolos.
  21. No tengan prácticas que el Señor no mandó, ni subió en su corazón.
  22. No hagan abominaciones en la casa del Señor, mancillándola.
  23. Verso 23. “Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien.”
  • Ustedes NO ME OYEN.
  • Les hablé desde temprano y sin cesar, y no oyeron, y los llamé, y no respondieron.
  • No oyeron ni inclinaron su oído.
  • Ustedes antes de entender mi Palabra, prefieren caminar en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y van hacia atrás y no hacia adelante.
  • Versos 27-28. “Tú, pues, les dirás todas estas palabras, pero no te oirán; los llamarás, y no te responderán. Les dirás, por tanto: Ésta es la nación que no escuchó la voz de Jehová su Dios, ni admitió corrección; pereció la verdad, y de la boca de ellos fue cortada.”

Jeremías 8

  1. El dolor del Corazón de Dios.
  2. Verso 18. «A causa de mi fuerte dolor, mi corazón desfallece en mí».
  3. Verso 21-22.  «Quebrantado estoy por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo; entenebrecido estoy, espanto me ha arrebatado. ¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico? ¿Por qué, pues, no hubo medicina para la hija de mi pueblo?»
  4. Mateo 9:36. “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.”
  5. Mateo 23:37-38. “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste! He aquí vuestra casa os es dejada desierta.”
  • ¿Por qué mi pueblo es rebelde con rebeldía perpetua?
  • Abrazaron el engaño, y no han querido volverse.
  • Mi pueblo no conoce mi Palabra.
  • Mi pueblo no conoce el juicio de Jehová.
  • Mi pueblo dice que es sabio, y la ley de Jehová está con él.
  • La pluma mentirosa de los escribas.
  • Cambiaron en mentira la Palabra de Dios.
  • Aborrecen la palabra de Jehová.
  • ¿Qué sabiduría tienen?
  • Mi pueblo no se avergüenza de su pecado.
  • ¿Se han avergonzado de haber hecho abominación?
  • Ciertamente no se han avergonzado en lo más mínimo.
  • No supieron avergonzarse.
  • El juicio.
  • Caerán, por tanto, entre los que caigan; cuando los castigue caerán, dice Jehová.

Jeremías 9

  1. Atendamos a los reclamos del Señor: Mi pueblo dejó mi ley.
  2. No obedecieron a mi voz.
  3. No caminaron conforme a mi Palabra.
  4. Se fueron tras la imaginación de su corazón.
  5. Se fueron en pos de los ídolos.
  6. Así les enseñaron sus padres.
  • Mi pueblo no se fortaleció para la verdad.
  • Eso es lo que el enemigo desea, que estemos débiles para no obedecer, para que no sea terminada la obra de Dios en nosotros.
  • ¿Cómo nos fortalecemos para obedecer?
  • Orando, clamando al Padre.
  • Nehemías 6:9. “Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada. Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos.”
  • Con la Palabra misma:
  • Es Cristo, el verbo, el que nos fortalece para obedecer. Eclesiastés 7:19. “La sabiduría fortalece al sabio más que diez poderosos que haya en una ciudad.”
  • Filipenses 4:13. “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
  • Mi pueblo no habla verdad.
  • Acostumbraron su lengua a hablar mentira.
  • Se ocupan de actuar perversamente.
  • Su morada está en medio del engaño.
  • No quisieron conocerme, dice Jehová.
  • Versos 23-24. “Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.”
  • ¿Qué más he de hacer por la hija de mi pueblo?
  • Yo los refinaré y los probaré.
  • ¿Quién es varón sabio que entienda esto?
  • ¿A quién habló la boca de Jehová, para que pueda declararlo?
  • He aquí que vienen días, dice Jehová, en que castigaré a todo circuncidado, y a todo incircunciso.
  • Dense prisa.
  • Levanten llanto por nosotros.
  • Desháganse nuestros ojos en lágrimas.
  • Nuestros párpados se destilen en aguas.
  • Levantemos voz de endecha.
  • Hagamos lamentación.

Oremos

  • Padre perdónanos, circuncida el prepucio de nuestro corazón y quebranta nuestra dureza.
  • Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; Y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre. Salmos 79:9.
  • Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo. Daniel 9:19.
  • Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios? Joel 2:17.

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Jeremías 4-6.

Día 222. Libro 24.

Jeremías 4

  1. El dolor del Señor.
    • Me duelen las entrañas.
    • Me duelen las fibras de mi corazón.
    • Mi corazón se agita dentro de mí; no callaré; porque sonido de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra.
    • Lucas 19:41-42. “Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos.”
    • Gálatas 4:19. “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros.”
  2. Escuchemos el ruego del Señor
    • ¡Vuélvete a mí!
    • Quita de delante de mí tus abominaciones.
    • No andes de acá para allá, no divagues en tu corazón.
    • Circuncida el prepucio de tu corazón.
    • Lava tu corazón de maldad, para que seas salva.
    • ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti, los pensamientos de iniquidad?
    • Deja la rebeldía.
    • No seas necio.
    • Deja la ignorancia. Se entendido en mi Palabra.
    • Conóceme.
    • Deja de hacer el mal.
    • Aprende a hacer el bien.
  3. La advertencia.
    • Verso 4. «Circuncidaos a Jehová, y quitad el prepucio de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalén; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien la apague, por la maldad de vuestras obras.”
  4. ¿De quién es responsabilidad?
    • Verso 22. » Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron.»
    • 1 Pedro 4:17. «Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?»

Jeremías 5

  1. El pecado del pueblo del Señor.
    • No hay quien haga justicia, que busque verdad.
    • No quisieron recibir corrección.
    • Endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron convertirse.
    • Aunque digan: Vive Jehová, juran falsamente.
    • Locura. No conocen el camino de Jehová, el juicio de su Dios.
    • Sus hijos me dejaron, y juraron por lo que no es Dios.
    • Adulteraron, y en casa de rameras se juntaron en compañías.
    • Resueltamente se rebelaron contra mí.
    • Negaron a Jehová.
    • Dijeron: Él no es, y no vendrá mal sobre nosotros, ni veremos espada ni hambre.
    • Los profetas son como viento, porque no hay en ellos palabra.
    • Corazón falso y rebelde; se apartaron y se fueron.
    • Impiedad.
    • Acechan como quien pone lazos, pusieron trampa para cazar hombres.
    • Los profetas profetizan mentira, y los sacerdotes dirigen por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso.
  2. El juicio de Jehová contra su pueblo.
    • ¿No había de castigar esto? dijo Jehová.
    • De una nación como ésta, ¿no se había de vengar mi alma?
  3. La pregunta.
    • ¿A mí no me temeréis? dice Jehová.
    • ¿No os amedrentaréis ante mí, que puse arena por término al mar, por ordenación eterna la cual no quebrantará?
    • Se levantarán tempestades, mas no prevalecerán; bramarán sus ondas, mas no lo pasarán.
    • Versos 24-26. » Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora a Jehová Dios nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo, y nos guarda los tiempos establecidos de la siega. Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas, y vuestros pecados apartaron de vosotros el bien. Porque fueron hallados en mi pueblo impíos; acechaban como quien pone lazos, pusieron trampa para cazar hombres.”

Jeremías 6

  1. El ruego del Señor.
    • Verso 8. «Corrígete, Jerusalén, para que no se aparte mi alma de ti, para que no te convierta en desierto, en tierra inhabitada».
  2. La queja del Señor.
    • Ustedes no me escuchan, no aman mi Palabra.
    • Verso 10. “¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman.”
  3. El juicio.
    • Verso 19. “Oye, tierra: He aquí yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque no escucharon mis palabras, y aborrecieron mi ley.”

Oremos
• Padre perdona la maldad de nuestro corazón. La sordera, la ceguera. Restáuranos, Señor.

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Jeremías 1-3

Día 221. Libro 24.

Jeremías 1

  1. Palabra de Jehová.
    • El término «Palabra de Jehová» aparece 252 veces en la Biblia.
    • La primera vez, aparece en Génesis 15:1. «Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande».
    • La última vez, aparece en Malaquías 1:1 «Profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías».
    • Este libro, también es «Palabra de Jehová que le vino en los días de Josías hijo de Amón, rey de Judá, en el año decimotercero de su reinado.»
    • Preparemos nuestro corazón en oración, en obediencia, en humildad y santidad, para poder recibirla, atesorarla y entenderla.
  2. Jeremías se consideraba a sí mismo, un niño que no sabía hablar.
    • ¿Cuál fue la respuesta del Señor ante su queja?
    • No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande.
  3. Yo pongo mis palabras en tu boca por fuego.
    • Este pueblo lo pongo por leña, y los consumirá.
    • También a Isaías le dijo lo mismo:
    • Isaías 51:16. “Y en tu boca he puesto mis palabras, y con la sombra de mi mano te cubrí, extendiendo los cielos y echando los cimientos de la tierra, y diciendo a Sion: Pueblo mío eres tú.”
    • A Ezequiel también le dijo lo mismo:
    • Ezequiel 3:10. “Y me dijo: Hijo de hombre, toma en tu corazón todas mis palabras que yo te hablaré, y oye con tus oídos.”
  4. ¿Qué ves tú?
    • Observemos con mucha atención esto: el Señor llama a las cosas que no son como que si fuesen.
    • Lo importante no es lo que vemos humanamente en la Palabra de Dios, sino lo que el Señor dice realmente que está diciendo.
    • Lo importante no es lo que vemos en forma movible sino la Palabra inconmovible.
    • El significado verdadero y eterno es invisible a los ojos humanos. Necesitamos la revelación del Espíritu para ver en la Palabra lo que el Señor ve y entender lo que Él dice.
    • El Señor hoy nos pregunta lo mismo: ¿que ves tú? Nuestros ojos humanos verán en la Palabra una vara de almendro o una olla que hierve, pero el Señor ve como su Palabra se cumple apresuradamente.
    • Isaías 8:12. “No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo.”
    • Romanos 4:17. “(como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.
    • Recordemos también el caso de Jacob con las varas en Génesis 30:39,41; y revisemos estos textos: Amós 7:8, Amós 8:2; Zacarías 4:2, Zacarías 5:2; Números 17:8; y Ezequiel 7:10.
  5. No temas delante de ellos.
    • Ciñe tus lomos.
    • Levántate.
    • Háblales todo cuanto te mande.
    • No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.
    • No temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos.
  6. Veamos en Jeremías una figura del mesías.
    • Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. Verso 5.
    • Te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar. Verso 10.
    • Verso 18. “Te he puesto en este día como ciudad fortificada, como columna de hierro, y como muro de bronce contra toda esta tierra, contra los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes, y el pueblo de la tierra.”
    • Verso 19. “Pelearán contra ti, pero no te vencerán.”

Jeremías 2

  1. He aquí yo entraré en juicio contigo, porque dijiste: No he pecado.
    • El Señor no está callado ante el pecado de su pueblo.
    • Jehová contiende y pleitea con su pueblo, sin embargo, el pueblo de Dios no tiene conciencia de pecado.
    • El pueblo de Dios no ve en la Palabra del Señor su exhortación ni su reprensión.
    • Mi pueblo se ha olvidado de mí por innumerables días, dice el Señor.
    • ¿Por qué ha dicho mi pueblo: Somos libres; nunca más vendremos a ti?
    • El pueblo de Dios afirma: Soy inocente, de cierto su ira se apartó de mí.
    • ¿Por qué porfías conmigo? Todos vosotros prevaricasteis contra mí, dice Jehová.
    • Él descubrirá y castigará la vergüenza de su pueblo. No lo dejará sin castigo, aun cuando su amor cubrirá también su pecado, lo limpiará y lo salvará por amor a sí mismo.
  2. ¡Atiendan a mi Palabra! Dice el Señor.
    • Este libro de Jeremías también nos revela las consecuencias de haber dejado la Palabra del Señor.
    • Se fueron tras la vanidad y se hicieron vanos. No hay una comprensión inconmovible de la Palabra.
    • El pueblo de Dios sólo ve en la Palabra sus bendiciones.
    • ¡Oh generación! atended vosotros a la palabra de Jehová. ¿He sido yo un desierto para Israel, o tierra de tinieblas?
  3. Observemos también el reclamo de Dios en cuanto a la idolatría.
    • ¿Cómo puedes decir: No soy inmunda, nunca anduve tras los baales?
    • Jehová desechó a aquellos en quienes tú confiabas, y no prosperarás por ellos.
    • ¿Acaso el pueblo de Dios, hoy en día, no reconoce su idolatría?

Jeremías 3

  1. Las consecuencias del pecado de idolatría.
    • Con tus fornicaciones y con tu maldad has contaminado la tierra.
    • Por juzgar ella cosa liviana su fornicación, la tierra fue contaminada.
  2. ¡Vuélvete a mí! dice Jehová.
    • Vuélvete, oh rebelde Israel, dice Jehová; no haré caer mi ira sobre ti, porque misericordioso soy yo, dice Jehová, no guardaré para siempre el enojo.
  3. No hemos escuchado su Palabra.
    • Verso 25. “Yacemos en nuestra confusión, y nuestra afrenta nos cubre; porque pecamos contra Jehová nuestro Dios, nosotros y nuestros padres, desde nuestra juventud y hasta este día, y no hemos escuchado la voz de Jehová nuestro Dios.”
  4. El resultado de la conversión.
    • Convertíos, hijos rebeldes, y sanaré vuestras rebeliones.
    • Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo; y os tomaré uno de cada ciudad, y dos de cada familia, y os introduciré en Sion.
    • Les daré pastores según mi corazón, que los apacienten con ciencia y con inteligencia.
  5. Ciertamente en Jehová nuestro Dios está la salvación de Israel.

Oremos
• Padre danos entendimiento del libro de Jeremías.
• Reconocemos, pues, nuestra maldad, porque contra ti Jehová nuestro Dios hemos prevaricado, y fornicamos con los extraños debajo de todo árbol frondoso, y no oímos tu voz, Jehová.
• Señor: abre nuestros ojos espirituales para ver en tu Palabra lo que tú ves y llamar a las cosas como tú las llamas.
• Quita nuestra manera de pensar y entender tu Palabra, para pensar y entender a tu manera.

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Isaías 63-66

Día 217. Libro 23.

Isaías 63

  1. El Cristo.
    • ¿Por qué es rojo tu vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar?
    • He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo; los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y manché todas mis ropas.
    • Isaías 34:5-8. “Porque en los cielos se embriagará mi espada; he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo de mi anatema. Llena está de sangre la espada de Jehová, engrasada está de grosura, de sangre de corderos y de machos cabríos, de grosura de riñones de carneros; porque Jehová tiene sacrificios en Bosra, y grande matanza en tierra de Edom. Y con ellos caerán búfalos, y toros con becerros; y su tierra se embriagará de sangre, y su polvo se engrasará de grosura. Porque es día de venganza de Jehová, año de retribuciones en el pleito de Sion.”
  2. ¿Por qué causa el día de la venganza está en su corazón?
    • Porque el Señor retribuirá su maldad a todos los enemigos de su pueblo.
    • Por eso hemos sido llamados a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová y el día de la venganza del Dios nuestro.
    • Sin embargo el Señor dice que cuando llegó ese día, no había quien lo ayudase.
  3. ¿Por qué causa el Señor peleó contra su pueblo?
    • Porque fueron rebeldes.
    • Hicieron enojar su santo espíritu.
    • ¿Por qué, oh Jehová, nos has hecho errar de tus caminos, y endureciste nuestro corazón a tu temor?
    • Vuélvete por amor de tus siervos, por las tribus de tu heredad. 17.
    • Hemos venido a ser como aquellos de quienes nunca te enseñoreaste, sobre los cuales nunca fue llamado tu nombre.

Isaías 64

  1. El Señor se enojó por el pecado de su pueblo.
    • En los pecados hemos perseverado por largo tiempo.
    • Todos nosotros somos como suciedad.
    • Todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia.
    • Caímos todos como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.
    • Nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para apoyarse en ti.
    • Escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades.
  2. Meditemos en esto.
    • ¿Podremos acaso ser salvos?

Isaías 65

  1. Los pecados que el Señor reclama a su pueblo.
    • Dejar a Jehová.
    • Olvidar al Señor.
    • No buscarlo.
    • No invocar su nombre.
    • Rebeldía.
    • Escoger lo que desagrada al Señor.
    • Andar por camino no bueno.
    • Andar en pos de nuestros pensamientos.
    • Idolatría.
    • Sacrificios a otros dioses.
    • Comer cosas inmundas.
    • Vicios.
    • Soberbia.
    • Apariencia de piedad.
    • Olvidarse de su Palabra.
    • Confiar en el azar.
  2. El castigo.
    • Espada.
    • Degolladero.
    • Hambre.
    • Sed.
    • Vergüenza.
    • Clamor por el dolor del corazón.
    • Quebrantamiento de espíritu.
    • Maldición a mis escogidos.
    • Jehová el Señor te matará.
    • A sus siervos llamará por otro nombre.
  3. La vida nueva del remanente.
    • Yo crearé nuevos cielos y nueva tierra.
    • De las cosas pasadas no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento.
    • Os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado.
    • Me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo.
    • Nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.
    • No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.
    • Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y
    • comerán el fruto de ellas.
    • Mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos.
    • No trabajarán en vano.
    • No darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.
    • Antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído.
    • El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente.
    • No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.

Isaías 66

  1. Oigan palabra de Jehová, los que tiemblan a su palabra.
    • Miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.
  2. Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.
    • Se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba.
    • La mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos.
    • Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre.
  3. ¿Para quién es el castigo?
    • El juicio es para los que escogen sus propios caminos y aman sus abominaciones.
    • Los que no oyen, sino que hacen lo malo delante de sus ojos, y escogen lo que desagrada al Señor.
    • Verso 16. “Jehová juzgará con fuego y con su espada a todo hombre; y los muertos de Jehová serán multiplicados.”
  4. Así termina el libro de Isaías.
    • Verso 24. “Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre.”
  5. Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros.

Oremos
• No te enojes sobremanera, Jehová, ni tengas perpetua memoria de la iniquidad;
• He aquí, mira ahora, pueblo tuyo somos todos nosotros.
• Confesamos nuestro pecado en el cual perseveramos por largo tiempo y nos arrepentimos de él.
• Señor quita ahora nuestra rebeldía y la dureza de nuestro corazón.

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Isaías 60-62

Día 217. Libro 23.

Isaías 60

  1. Ha venido nuestra luz.
    • Ha nacido la Palabra y la gloria de Jehová sobre nosotros.
    • La Palabra nos dice que el nacimiento de la Gloria de Jehová es por medio de Jesucristo.
    • Juan 3:6. “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.”
    • 1 Juan 2:29. “Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.”
    • 1 Juan 3:9. “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.”
    • 1 Juan 4:7. “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.”
    • 1 Juan 5:1. “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.”
    • 1 Juan 5:4. “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.”
    • 1 Juan 5:18. “Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.”
  2. La profecía.
    • Observemos las características que se evidenciarán en el pueblo de Dios cuando sea vista la gloria de Dios.

Isaías 61

  1. Hoy se ha cumplido la Escritura delante de nosotros. Lucas 4:21
  2. El Espíritu de Jehová el Señor está sobre nosotros.
    • Nos ungió Jehová.
    • Hemos sido enviados a restaurar.
  3. Reedificaremos con la Palabra.
    • Las ruinas antiguas.
    • Levantaremos los asolamientos primeros.
    • Restauraremos las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.
  4. En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios.
    • El me vistió con vestiduras de salvación.
    • El me rodeó de manto de justicia.
    • El me atavió como a novia adornada con sus joyas.
  5. Como la tierra produce su renuevo.
    • Así como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.

Isaías 62

  1. No podemos callar.
    • Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré.
    • Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás.
    • Los que os acordáis de Jehová, no reposéis, ni le deis tregua.
    • Hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha.
  2. Proclamemos la Palabra.
    • Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón a los pueblos.
  3. Jehová hizo oír esto hasta lo último de la tierra.
    • Versos 11-12. “Decid a la hija de Sion: He aquí viene tu Salvador; he aquí su recompensa con él, y delante de él su obra. Y les llamarán Pueblo Santo, Redimidos de Jehová; y a ti te llamarán Ciudad Deseada, no desamparada.”

Oremos
• Gracias Señor por enviar tu luz y tu salvación. Me gozare en gran manera y me alegraré en tu Palabra.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
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Isaías 56-59

Día 217. Libro 23.

Isaías 56

  1. Bienaventurado el hombre que hace estos mandamientos.
    • Guardar su Palabra.
    • Hacer justicia. Que no es otra cosa que hacer la Palabra.
    • Guardar sus días de reposo: descansar de nuestra manera de pensar para adoptar la manera de pensar del Señor.
    • Escoger lo que Él quiere, y abrazar su pacto.
  2. La promesa.
    • Yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros.
    • Y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo les daré, que nunca perecerá.
    • Yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración.
    • Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar.
  3. La reprensión.
    • Dejan que las bestias del campo y las fieras del bosque devoren las ovejas, porque ustedes mismos las
    • devoran.
    • Atalayas ciegos.
    • Ignorantes.
    • Perros mudos, no pueden ladrar.
    • Soñolientos, echados, aman el dormir.
    • Perros comilones insaciables.
    • Pastores que no saben entender.
    • Siguen sus propios caminos.
    • Buscan su propio provecho.
    • Se embriagan de sidra.
    • Tienen su mirada en la vanidad: lo movible, lo pasajero, lo terrenal. Lo que no es eterno, lo que no es inconmovible, lo que no es el reino de los cielos.

Isaías 57

  1. La terrible reprensión.
    • ¿Y de quién te asustaste y temiste, que has faltado a la fe, y no te has acordado de mí, ni te vino al pensamiento? Verso 11.
    • ¿No he guardado silencio desde tiempos antiguos, y nunca me has temido?
    • Hijos de la hechicera, generación del adúltero y de la fornicaria.
    • Burladores, hijos rebeldes, generación mentirosa, fervorosos de los ídolos, impíos.
    • Verso 17. “Por la iniquidad de su codicia me enojé, y le herí, escondí mi rostro y me indigné; y él siguió rebelde por el camino de su corazón.”
  2. El juicio.
    • Yo publicaré tu justicia y tus obras, que no te aprovecharán.
    • Cuando clames, que te libren tus ídolos.
    • Pero a todos ellos llevará el viento, un soplo los arrebatará.
  3. La promesa para los que obedecen.
    • Será quitado de delante de la aflicción.
    • Entrará en la paz.
    • Recibirá sanidad.
    • Descansarán en sus lechos todos los que andan delante de Dios.
    • El que en mí confía tendrá la tierra por heredad, y poseerá mi santo monte.
    • Será pastoreado por el Señor.
    • Hará vivir su espíritu.
    • Vivificará su corazón.
    • Será consolado.
    • Verso 15. “Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.”
    • Versos 18-19. “He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él y a sus enlutados; produciré fruto de labios: Paz, paz al que está lejos y al cercano, dijo Jehová; y lo sanaré.”
  4. Nuestra responsabilidad.
    • Allanad, allanad.
    • Barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo.

Isaías 58

  1. El día de reposo.
    • Anuncien clamando a voz en cuello.
    • No se detengan, alcen la voz como trompeta.
    • Anuncien a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.
    • Desaten las ligaduras de impiedad.
    • Suelten las cargas de opresión.
    • Dejen ir libres a los quebrantados.
    • Rompan todo yugo.
    • Partan su pan con el hambriento.
    • A los pobres errantes alberguen en casa.
    • Vean al desnudo y cúbranlo.
    • No se escondan de su hermano.
    • Retraigan su pie, de hacer su voluntad.
    • No anden en sus propios caminos.
    • No hagan, no busquen su voluntad.
    • No hablen sus propias palabras.
    • Llamen a este día deleite a Jehová, delicia, santo, glorioso de Jehová, veneren este día.
    • Es un día de ayunar tu voluntad para hacer la voluntad de Dios.
  2. Reflexionemos en esto.
    • El mandato para el día de reposo ¿es acaso un mandamiento para todos los días?
  3. ¿Para qué ayunamos?
    • El Señor reclama: Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios.
    • Me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios.
    • ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido?
    • He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores.
    • He aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con el puño inicuamente.
    • No ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto.
    • ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza?
    • ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?

Isaías 59

  1. Observemos las iniquidades que señala el Señor a su pueblo.
    • Las manos están contaminadas de sangre, y los dedos de iniquidad.
    • Los labios pronuncian mentira, habla maldad la lengua.
    • No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad.
    • Confianza en vanidad, y hablar vanidades; concebir
    • maldades, y dar a luz iniquidad.
    • Incubar huevos de áspides, y tejer telas de arañas.
    • Obras de iniquidad, y obras de rapiña.
    • Los pies corren al mal, se apresuran para derramar la
    • sangre inocente.
    • Pensamientos de iniquidad; destrucción y quebrantamiento.
    • No conocer camino de paz, ni de justicia.
    • Veredas torcidas que conducen a la muerte.
    • Camino de tinieblas y andar en oscuridad.
    • Ser ciegos y andar a tientas.
    • Prevaricar y mentir contra Jehová.
    • Apartarse de en pos de nuestro Dios.
    • Hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira.
  2. El pacto para los que se vuelvan de la iniquidad.
    • Vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.
    • Vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehová.
    • El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.
    • ¡AMÉN!

Oremos
• Padre hacemos confesión de nuestros pecados y los de tu pueblo. Nos ponemos en la brecha y clamamos misericordia.
• Perdónanos, Señor porque nuestras iniquidades han hecho división contigo, y nuestros pecados han hecho ocultar de nosotros tu rostro para no oír.
• Nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros. Con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados. Haznos volver de la iniquidad Señor.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
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Isaías 52-55

Día 217. Libro 23.

Isaías 52

  1. Él liberará a su iglesia del cautiverio.
    • Despierta, despierta, vístete de poder, oh Sion; vístete tu ropa hermosa, oh Jerusalén, ciudad santa.
    • Sacúdete del polvo; levántate y siéntate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sion.
    • Cantad alabanzas, alegraos juntamente, soledades de Jerusalén.
    • Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová.
  2. El mesías.
    • Hermosos son sobre los montes sus pies.
    • El trae alegres nuevas.
    • El anuncia la paz.
    • Él publica salvación.
    • Él dice a Sion: ¡Tu Dios reina!
    • Él es el siervo que será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto.
    • Muchos se asombrarán de Él.
    • Fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura.
    • También asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

Isaías 53

  1. Cristo es el Renuevo de Jehová.
    • ¿Por qué Jehová quiso quebrantar al Mesías?
    • ¿Cuál fue el fruto de la aflicción de su alma?
  2. Consideremos el atractivo, la estima y la imagen del Cristo anunciado en éste capítulo.
    • No es nada exitoso, según los estereotipos de éxito humanistas y contemporáneos.
    • ¿Cuáles son nuestros conceptos de éxito?
    • ¿Tuvo éxito Cristo?
    • ¿Se corresponden nuestros estereotipos con los ejemplos de padecimiento del Mesías?
  3. Nunca olvidemos esto.
    • Todo el sufrimiento del mesías Salvador, lo merecemos nosotros.
    • El mesías no tiene atractivo.
    • Él es menospreciado, desechado y despreciado y no lo estimamos.
    • Su sufrimiento es malinterpretado, porque aun cuando no se lo merece, la gente cree que Dios lo castigó por su maldad, cuando realmente en su sufrimiento nos representó a nosotros.
    • El llevó nuestras enfermedades y nuestros dolores.
    • Él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados y el castigo de nuestra paz fue sobre él.
    • Por su llaga, nosotros somos curados.
    • El padre cargó en El, el pecado de todos nosotros.
    • El mesías sufrió en lugar nuestro y no dijo nada, ni tampoco se defendió.
    • Él fue angustiado y afligido aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.
    • Él derramó su vida hasta la muerte.
    • Él fue contado con los pecadores.
    • Mientras sufría en nuestro lugar, se mantuvo orando e intercediendo por nosotros
    • No olvidemos nunca esto.

Isaías 54

  1. El castigo y la promesa.
    • Jehová nos llamó como a mujer abandonada y triste de espíritu.
    • Como a la esposa de la juventud que es repudiada.
    • Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias.
  2. Regocíjate.
    • Levanta canción y da voces de júbilo
    • No temas.
    • No te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria.
  3. Ensancha el sitio de tu tienda, extiende las cortinas de tus habitaciones, no seas escasa, alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.
    • ¿Es éste un mandato relacionado con nuestro entendimiento de la Palabra de Dios?
  4. Una promesa espectacular para el mesías y para nosotros, el pueblo de Dios.
    • Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio.
    • Ésta es la herencia de los siervos de Jehová.
    • Su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.

Isaías 55

  1. Vengan, compren sin dinero.
    • La Palabra de Dios y la salvación es aquello que compramos sin dinero.
    • La salvación no tiene precio, porque Cristo lo pagó.
    • Para entender la Palabra, sólo tienes que abandonar tu propia manera de pensar.
    • Oír atentamente, inclinar el oído, venir ante la Palabra.
    • Dejemos nuestros caminos, nuestros pensamientos y volvamos nuestro corazón hacia su Palabra.
    • Versos 7-8. “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.”
  2. Hagamos esto.
    • Busquemos a Jehová mientras puede ser hallado, llamemos en tanto que Él está cercano.
  3. El pacto eterno.
    • Es necesario que dejemos de pensar conforme a nuestros propios criterios, para entrar en el pacto de salvación eterno.
  4. Los montes, los collados y todos los árboles del campo, levantaran alabanzas cuando la Palabra que sale de la boca de Jehová es prosperada.
    • Porque no volverá a Él vacía, sino que hará lo que el Señor quiere, y será prosperada en aquello para lo que fue enviada.

Oremos
• Gracias Padre, porque aunque estábamos abandonados y tristes de espíritu en nuestros delitos y pecados, tu enviaste al Mesías redentor a salvarnos.
• Perdona la dureza de nuestro corazón. Danos entendimiento y obediencia.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
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Isaías 48-51

Día 216. Libro 23.

Isaías 48

  1. Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel.
    • Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir.
    • Versos 18-19. “¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar. Fuera como la arena tu descendencia, y los renuevos de tus entrañas como los granos de arena; nunca su nombre sería cortado, ni raído de mi presencia.”
  2. Ciertamente.
    • No se abrió antes tu oído; porque sabía que siendo desleal habías de desobedecer, por tanto te llamé rebelde desde el vientre.
    • Reflexionemos en esto. Es una palabra para su pueblo.

Isaías 49

  1. Nuestro amado mesías. La misión del Siervo de Jehová.
    • Él es el menospreciado de alma, el abominado de las naciones.
    • Levantará las tribus de Jacob.
    • Restaurará el remanente de Israel.
    • Será luz de las naciones.
    • Será salvación hasta lo postrero de la tierra.
  2. Palabra de Dios.
    • En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo.
    • ¿Para qué?
    • Para que restaures la tierra.
    • Para que heredes asoladas heredades.
    • Para que digas a los presos: Salid, y a los que están en tinieblas: Mostraos.
    • Versos 15-16. “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros.”
  3. Yo pelearé tu pleito.
    • Versos 25-26. “Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos. Y a los que te despojaron haré comer sus propias carnes, y con su sangre serán embriagados como con vino; y conocerá todo hombre que yo Jehová soy Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.”

Isaías 50

  1. El pueblo de Dios no entiende la causa de su cautiverio ni se arrepiente.
    • Jeremías 3:8. “Ella vio que por haber fornicado la rebelde Israel, yo la había despedido y dado carta de repudio; pero no tuvo temor la rebelde Judá su hermana, sino que también fue ella y fornicó.”
  2. ¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir?
    • ¿No hay en mí poder para librar?
    • Cristo el mesías. Versos 7-9. “Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado. Cercano está de mí el que me salva; ¿quién contenderá conmigo? Juntémonos. ¿Quién es el adversario de mi causa? Acérquese a mí. He aquí que Jehová el Señor me ayudará; ¿quién hay que me condene? (…)”
  3. Clamemos al Señor para que se cumpla esta Palabra en nosotros.
    • Versos 4-5. “Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios. Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.”
  4. ¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo?
    • Verso 10. “El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.”

Isaías 51

  1. El pueblo que tiene en su corazón la ley del Señor.
    • Oídme, los que seguís la justicia, los que buscáis a Jehová.
    • Estad atentos a mí, pueblo mío, y oídme, nación mía.
    • Oídme, los que conocéis justicia
    • Despierta, despierta, levántate, oh Jerusalén.
  2. Yo, yo soy vuestro consolador.
    • ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?
  3. La profecía.
    • Asolamiento y quebrantamiento, hambre y espada para el pueblo de Dios. Pero ¿qué hizo el pueblo de Dios?
    • Jeremías 5:11-12. “Porque resueltamente se rebelaron contra mí la casa de Israel y la casa de Judá, dice Jehová. Negaron a Jehová, y dijeron: Él no es, y no vendrá mal sobre nosotros, ni veremos espada ni hambre.”

Oremos
• Confesamos nuestro pecado y volvemos nuestro corazón a tu Palabra.
• Perdónanos Señor.

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Isaías 44-47

Día 215. Libro 23.

Isaías 44

  1. «YO JEHOVÁ”.
    • Te escogí, te formé y te hice mi siervo.
    • Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados.
    • Mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos.
    • Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.
    • No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.
    • ¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo?
    • Yo, el que despierta la palabra de su siervo, y cumple el consejo de sus mensajeros.
    • Yo, que digo a Jerusalén: Serás habitada. Y a las ciudades de Judá: Reconstruidas serán, y sus ruinas reedificaré. Jerusalén: Serás edificada; y al templo: serás fundado.
    • Yo deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros.
    • Yo hago volver atrás a los sabios, y desvanezco su sabiduría.
  2. El mandamiento.
    • Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir.
    • Vosotros sois mis testigos.
    • No temáis, ni os amedrentéis.
    • Acuérdate de estas cosas, no me olvides.
    • Vuélvete a mí, porque yo te redimí.
  3. Los ídolos.
    • Son vanidad.
    • Lo más precioso de ellos para nada es útil.
    • Nosotros mismos somos testigos para nuestra confusión, de que los ídolos no ven ni entienden.
    • Nosotros mismos hacemos nuestro dios, lo adoramos, y le rogamos diciendo: Líbrame, porque mi dios eres tú.
    • “…nuestro corazón engañado nos desvía, para que no libremos nuestra alma, ni digamos: ¿No es pura mentira?”.
    • Verso 18. “No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.”
    • Reflexionemos en esto: Nosotros somos los autores y creadores del ídolo. En nuestra ceguera no somos capaces de cuestionar la mentira y dejar la idolatría.
    • Otro punto clave en este tema: mientras creamos que no somos idolatras y que este pecado está fuera de nosotros como pueblo de Dios, nunca seremos libres. Empecemos por reconocer que, si la Palabra de Dios habla de esto de manera insistente, abundante y confrontadora, y el Señor exhorta a su pueblo, entonces tenemos que advertir este pecado y confesarlo.
    • Una revelación contundente: La idolatría es dejar de oír la Palabra de Dios. 1 Samuel 15:23. “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.”

Isaías 45

  1. Ciro. Figura de Cristo.
    • 2 Crónicas 36:22. “…hizo pregonar de palabra y también por escrito, por todo su reino…».
    • 2 Crónicas 36:23. «…Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén…».
    • Esdras 1:7. «…sacó los utensilios de la casa de Jehová, que Nabucodonosor había sacado de Jerusalén, y los había puesto en la casa de sus dioses.»
    • Esdras 6:3. «…dio orden acerca de la casa de Dios, la cual estaba en Jerusalén, para que fuese la casa reedificada como lugar para ofrecer sacrificios, y que sus paredes fuesen firmes…»
    • Isaías 44:28. «…Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás fundado.»
    • Isaías 45:1. «Así dice Jehová a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán.»
  2. Consideremos su infinita grandeza, poderío y eternidad frente a la vanidad de la idolatría de su pueblo.
    • Observemos las comparaciones.

Isaías 46

  1. Oídme.
    • Tuvieron ellos mismos que ir en cautiverio.
    • Tened vergüenza; volved en vosotros, prevaricadores.
    • Oídme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia.
  2. ¿Qué hará el Señor?
    • Dice el Señor: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero.
    • Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.
    • Haré que se acerque mi justicia; no se alejará, y mi salvación no se detendrá. Y pondré salvación en Sion, y mi gloria en Israel.

Isaías 47

  1. Babilonia.
    • Un instrumento en la mano de Jehová para ejecutar sus juicios contra su pueblo.
    • Verso 6. “Me enojé contra mi pueblo, profané mi heredad, y los entregué en tu mano; no les tuviste compasión; sobre el anciano agravaste mucho tu yugo.”
    • Babilonia también será castigada. ¿Cuál es el juicio contra ella?
    • ¿Que nos enseñan estos hechos sobre el temor de Dios?

Oremos
• Perdona Señor nuestra idolatría. Nos arrepentimos en polvo y ceniza. Reconocemos nuestra obstinación y nuestra rebelión.
• Nos volvemos a tu Palabra, ten misericordia de nosotros Señor y restáuranos, vuelve tu rostro y seremos salvos.

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