Día 217. Libro 23.
Isaías 63
- El Cristo.
• ¿Por qué es rojo tu vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar?
• He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo; los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y manché todas mis ropas.
• Isaías 34:5-8. “Porque en los cielos se embriagará mi espada; he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo de mi anatema. Llena está de sangre la espada de Jehová, engrasada está de grosura, de sangre de corderos y de machos cabríos, de grosura de riñones de carneros; porque Jehová tiene sacrificios en Bosra, y grande matanza en tierra de Edom. Y con ellos caerán búfalos, y toros con becerros; y su tierra se embriagará de sangre, y su polvo se engrasará de grosura. Porque es día de venganza de Jehová, año de retribuciones en el pleito de Sion.” - ¿Por qué causa el día de la venganza está en su corazón?
• Porque el Señor retribuirá su maldad a todos los enemigos de su pueblo.
• Por eso hemos sido llamados a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová y el día de la venganza del Dios nuestro.
• Sin embargo el Señor dice que cuando llegó ese día, no había quien lo ayudase. - ¿Por qué causa el Señor peleó contra su pueblo?
• Porque fueron rebeldes.
• Hicieron enojar su santo espíritu.
• ¿Por qué, oh Jehová, nos has hecho errar de tus caminos, y endureciste nuestro corazón a tu temor?
• Vuélvete por amor de tus siervos, por las tribus de tu heredad. 17.
• Hemos venido a ser como aquellos de quienes nunca te enseñoreaste, sobre los cuales nunca fue llamado tu nombre.
Isaías 64
- El Señor se enojó por el pecado de su pueblo.
• En los pecados hemos perseverado por largo tiempo.
• Todos nosotros somos como suciedad.
• Todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia.
• Caímos todos como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.
• Nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para apoyarse en ti.
• Escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades. - Meditemos en esto.
• ¿Podremos acaso ser salvos?
Isaías 65
- Los pecados que el Señor reclama a su pueblo.
• Dejar a Jehová.
• Olvidar al Señor.
• No buscarlo.
• No invocar su nombre.
• Rebeldía.
• Escoger lo que desagrada al Señor.
• Andar por camino no bueno.
• Andar en pos de nuestros pensamientos.
• Idolatría.
• Sacrificios a otros dioses.
• Comer cosas inmundas.
• Vicios.
• Soberbia.
• Apariencia de piedad.
• Olvidarse de su Palabra.
• Confiar en el azar. - El castigo.
• Espada.
• Degolladero.
• Hambre.
• Sed.
• Vergüenza.
• Clamor por el dolor del corazón.
• Quebrantamiento de espíritu.
• Maldición a mis escogidos.
• Jehová el Señor te matará.
• A sus siervos llamará por otro nombre. - La vida nueva del remanente.
• Yo crearé nuevos cielos y nueva tierra.
• De las cosas pasadas no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento.
• Os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado.
• Me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo.
• Nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.
• No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.
• Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y
• comerán el fruto de ellas.
• Mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos.
• No trabajarán en vano.
• No darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.
• Antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído.
• El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente.
• No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.
Isaías 66
- Oigan palabra de Jehová, los que tiemblan a su palabra.
• Miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra. - Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.
• Se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba.
• La mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos.
• Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. - ¿Para quién es el castigo?
• El juicio es para los que escogen sus propios caminos y aman sus abominaciones.
• Los que no oyen, sino que hacen lo malo delante de sus ojos, y escogen lo que desagrada al Señor.
• Verso 16. “Jehová juzgará con fuego y con su espada a todo hombre; y los muertos de Jehová serán multiplicados.” - Así termina el libro de Isaías.
• Verso 24. “Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre.” - Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros.
Oremos
• No te enojes sobremanera, Jehová, ni tengas perpetua memoria de la iniquidad;
• He aquí, mira ahora, pueblo tuyo somos todos nosotros.
• Confesamos nuestro pecado en el cual perseveramos por largo tiempo y nos arrepentimos de él.
• Señor quita ahora nuestra rebeldía y la dureza de nuestro corazón.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 145
Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186
Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com