Día 221. Libro 24.
Jeremías 1
- Palabra de Jehová.
• El término «Palabra de Jehová» aparece 252 veces en la Biblia.
• La primera vez, aparece en Génesis 15:1. «Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande».
• La última vez, aparece en Malaquías 1:1 «Profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías».
• Este libro, también es «Palabra de Jehová que le vino en los días de Josías hijo de Amón, rey de Judá, en el año decimotercero de su reinado.»
• Preparemos nuestro corazón en oración, en obediencia, en humildad y santidad, para poder recibirla, atesorarla y entenderla. - Jeremías se consideraba a sí mismo, un niño que no sabía hablar.
• ¿Cuál fue la respuesta del Señor ante su queja?
• No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. - Yo pongo mis palabras en tu boca por fuego.
• Este pueblo lo pongo por leña, y los consumirá.
• También a Isaías le dijo lo mismo:
• Isaías 51:16. “Y en tu boca he puesto mis palabras, y con la sombra de mi mano te cubrí, extendiendo los cielos y echando los cimientos de la tierra, y diciendo a Sion: Pueblo mío eres tú.”
• A Ezequiel también le dijo lo mismo:
• Ezequiel 3:10. “Y me dijo: Hijo de hombre, toma en tu corazón todas mis palabras que yo te hablaré, y oye con tus oídos.” - ¿Qué ves tú?
• Observemos con mucha atención esto: el Señor llama a las cosas que no son como que si fuesen.
• Lo importante no es lo que vemos humanamente en la Palabra de Dios, sino lo que el Señor dice realmente que está diciendo.
• Lo importante no es lo que vemos en forma movible sino la Palabra inconmovible.
• El significado verdadero y eterno es invisible a los ojos humanos. Necesitamos la revelación del Espíritu para ver en la Palabra lo que el Señor ve y entender lo que Él dice.
• El Señor hoy nos pregunta lo mismo: ¿que ves tú? Nuestros ojos humanos verán en la Palabra una vara de almendro o una olla que hierve, pero el Señor ve como su Palabra se cumple apresuradamente.
• Isaías 8:12. “No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo.”
• Romanos 4:17. “(como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.
• Recordemos también el caso de Jacob con las varas en Génesis 30:39,41; y revisemos estos textos: Amós 7:8, Amós 8:2; Zacarías 4:2, Zacarías 5:2; Números 17:8; y Ezequiel 7:10. - No temas delante de ellos.
• Ciñe tus lomos.
• Levántate.
• Háblales todo cuanto te mande.
• No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.
• No temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos. - Veamos en Jeremías una figura del mesías.
• Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. Verso 5.
• Te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar. Verso 10.
• Verso 18. “Te he puesto en este día como ciudad fortificada, como columna de hierro, y como muro de bronce contra toda esta tierra, contra los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes, y el pueblo de la tierra.”
• Verso 19. “Pelearán contra ti, pero no te vencerán.”
Jeremías 2
- He aquí yo entraré en juicio contigo, porque dijiste: No he pecado.
• El Señor no está callado ante el pecado de su pueblo.
• Jehová contiende y pleitea con su pueblo, sin embargo, el pueblo de Dios no tiene conciencia de pecado.
• El pueblo de Dios no ve en la Palabra del Señor su exhortación ni su reprensión.
• Mi pueblo se ha olvidado de mí por innumerables días, dice el Señor.
• ¿Por qué ha dicho mi pueblo: Somos libres; nunca más vendremos a ti?
• El pueblo de Dios afirma: Soy inocente, de cierto su ira se apartó de mí.
• ¿Por qué porfías conmigo? Todos vosotros prevaricasteis contra mí, dice Jehová.
• Él descubrirá y castigará la vergüenza de su pueblo. No lo dejará sin castigo, aun cuando su amor cubrirá también su pecado, lo limpiará y lo salvará por amor a sí mismo. - ¡Atiendan a mi Palabra! Dice el Señor.
• Este libro de Jeremías también nos revela las consecuencias de haber dejado la Palabra del Señor.
• Se fueron tras la vanidad y se hicieron vanos. No hay una comprensión inconmovible de la Palabra.
• El pueblo de Dios sólo ve en la Palabra sus bendiciones.
• ¡Oh generación! atended vosotros a la palabra de Jehová. ¿He sido yo un desierto para Israel, o tierra de tinieblas? - Observemos también el reclamo de Dios en cuanto a la idolatría.
• ¿Cómo puedes decir: No soy inmunda, nunca anduve tras los baales?
• Jehová desechó a aquellos en quienes tú confiabas, y no prosperarás por ellos.
• ¿Acaso el pueblo de Dios, hoy en día, no reconoce su idolatría?
Jeremías 3
- Las consecuencias del pecado de idolatría.
• Con tus fornicaciones y con tu maldad has contaminado la tierra.
• Por juzgar ella cosa liviana su fornicación, la tierra fue contaminada. - ¡Vuélvete a mí! dice Jehová.
• Vuélvete, oh rebelde Israel, dice Jehová; no haré caer mi ira sobre ti, porque misericordioso soy yo, dice Jehová, no guardaré para siempre el enojo. - No hemos escuchado su Palabra.
• Verso 25. “Yacemos en nuestra confusión, y nuestra afrenta nos cubre; porque pecamos contra Jehová nuestro Dios, nosotros y nuestros padres, desde nuestra juventud y hasta este día, y no hemos escuchado la voz de Jehová nuestro Dios.” - El resultado de la conversión.
• Convertíos, hijos rebeldes, y sanaré vuestras rebeliones.
• Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo; y os tomaré uno de cada ciudad, y dos de cada familia, y os introduciré en Sion.
• Les daré pastores según mi corazón, que los apacienten con ciencia y con inteligencia. - Ciertamente en Jehová nuestro Dios está la salvación de Israel.
Oremos
• Padre danos entendimiento del libro de Jeremías.
• Reconocemos, pues, nuestra maldad, porque contra ti Jehová nuestro Dios hemos prevaricado, y fornicamos con los extraños debajo de todo árbol frondoso, y no oímos tu voz, Jehová.
• Señor: abre nuestros ojos espirituales para ver en tu Palabra lo que tú ves y llamar a las cosas como tú las llamas.
• Quita nuestra manera de pensar y entender tu Palabra, para pensar y entender a tu manera.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
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