Hebreos 1-3
Día 350. Libro 58
Hebreos 1
- El hijo.
- Dios nos ha hablado por el Hijo. Ver Marcos 9:7 y Apocalipsis 19:10.
- El Padre lo constituyó heredero de todo, y por El hizo el universo. Salmos 2:6-9, y Proverbios 8:22-31, y Juan 1:3.
- Él es el resplandor de su gloria, la imagen misma de la sustancia del Padre: Colosenses 1:15-16.
- Él sustenta todas las cosas con la palabra de su poder: 1 Corintios 8:6 y Colosenses 1:16-17.
- Efectuó la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo: Salmos 72:11-14, Isaías 45:21-22, y Hebreos 9:26.
- Está sentado a la diestra de la Majestad en las alturas: Hebreos 10:12.
- Fue hecho superior a los ángeles: 1 Pedro 3:22 y Apocalipsis 5:11-12.
- Su trono es eterno: Isaías 9:7.
- Cetro de equidad es el cetro de su reino: Salmos 45:6-7.
Hebreos 2
- Debemos atender con más diligencia la Palabra.
No sea que nos desviemos. Porque si la palabra hablada por medio de ángeles resultó ser inmutable, y toda transgresión y desobediencia recibió una justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande?
- TODO HA SIDO SUJETADO BAJO LOS PIES DE CRISTO.
Eso también significa que TODO ha sido sujetado a la Palabra de Dios.
- ¿Fue Cristo perfeccionado por medio de la aflicción?
Padeció la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos. Nunca lo olvidemos: El autor de la salvación fue hecho perfecto por medio de los padecimientos. Ver Lucas 24:26 y Hebreos 5:8-9.
- Cristo padeció siendo tentado.
El mismo fue tentado en el sufrimiento, por eso, es poderoso para socorrer a los que son tentados. Ver 1 Corintios 10:13, Hebreos 4:15-16, 2 Pedro 2:9 y Apocalipsis 3:10.
- El anuló mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo.
El libró a los que, por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida.
Hebreos 3
- Consideremos la obra de Cristo y meditemos en nuestros caminos.
Leamos: Isaías 1:3, 5:12, 41:20, Ezequiel 12:3, 18:28, Hageo 1:5, 2:15, Juan 20:27 y 2 Timoteo 2:7.
- Reflexionemos en esto.
¿Endureció el pueblo de Dios su corazón? Según el verso 11 ¿Cuál fue el castigo? Observemos la relación entre: desobediencia e incredulidad.
- ¿Qué medida profiláctica nos ordena el Señor para impedir que nuestro corazón se haga malo por la incredulidad y se aparte del Dios vivo?
Según el verso 14 ¿hasta cuándo debemos retener nuestra fe?
Oremos.
Padre, gracias por anular el poder de la muerte, a través de la obra de Cristo. Gracias por el libro de Hebreos. Danos entendimiento y revelación para aprovecharlo al máximo Señor.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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Tito y Filemón
Día 349. Libros 56-57
Tito 1
- Leamos la carta bajo esta premisa.
Observemos lo que el Señor manifiesta cuando las enseñanzas de Tito no están presentes en la Iglesia del Señor. 2 Corintios 2:13. “…no tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado a mi hermano Tito…”
- El conocimiento de la verdad es según la piedad.
- 1 Timoteo 3:16. “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria”.
- 2 Pedro 1:3. “… todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.”
- Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos la vida eterna.
- Establece ancianos.
- Irreprensibles como administradores de Dios, maridos de una sola mujer.
- Que tengan hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía.
- No soberbios, no iracundos.
- No dados al vino, no pendencieros.
- No codicioso de ganancias deshonestas.
- Hospedador, amantes de lo bueno, sobrios, justos, santos, dueños de sí mismos.
- Retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.
- Serios, prudentes y sanos en la fe, en el amor y en la paciencia.
- Tapa su boca y repréndelos duramente para que sean sanos en la fe.
¿A quiénes?
- A los contumaces, los habladores de vanidades y engañadores.
- A los que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene,
- A los que atienden fábulas judaicas, y mandamientos de hombres.
- A los que se apartan de la verdad.
- A los corruptos e incrédulos, los que profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan.
- A los abominables y rebeldes, los reprobados en cuanto a toda buena obra.
Tito 2
- Habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina.
- Las ancianas.
- Tienen que ser reverentes en su porte, no calumniadoras, no esclavas del vino.
- Maestras del bien.
- Que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos.
- Prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas y sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.
- Avergüenza al enemigo, impide que tenga algo malo que decir de ti.
- Exhorta a los jóvenes a que sean prudentes, preséntate en todo como ejemplo de buenas obras, muestra integridad y seriedad en la enseñanza.
- Da palabra sana e irreprochable, sujétate al Señor, agrádalo en todo, no lo defraudes, sino muéstrate fiel en todo.
- Adorna la doctrina de Dios nuestro Salvador.
- Renuncia a la impiedad y a los deseos mundanos.
- Vive en este siglo sobria, justa y piadosamente.
- Aguarda la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
- Habla, y exhorta y reprende con toda autoridad y nadie te menosprecie.
- La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres.
Cristo se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
Tito 3
- Recuerda.
- No injuries a nadie.
- No seas contencioso.
- Se amable.
- Muestra consideración para con todos los hombres.
- Nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros.
- Evita esto.
Las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho.
- Al hombre que causa divisiones.
Amonéstalo y en caso de que no se corrija, deséchalo. El que se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio.
- La bondad de Dios nuestro Salvador y su amor para con los hombres.
- Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.
- El derramó su Espíritu en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador.
- Su propósito es que justificados por su gracia, seamos sus herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.
- Reflexionemos en esto.
Las enseñanzas de Tito logran que la iglesia de Dios sea sana en la fe.
Filemón
- «Recíbele como a mí mismo».
Recibamos este libro como Palabra de Dios. El mismo viene a hablarnos.
- Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
- ¿Es este nuestro testimonio?
- Oigo de tu amor y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús y hacia todos los santos.
- Ruego que la comunión de tu fe llegue a ser eficaz por el conocimiento de todo lo bueno que hay en vosotros mediante Cristo.
- He llegado a tener mucho gozo y consuelo en tu amor, porque los corazones de los santos han sido confortados por ti.
- Recibe a este hermano como a mí mismo.
¿Quién es nuestro Onésimo?
- Un hijo de Dios por el cual El ruega, no lo veamos como esclavo, sino como más que un esclavo, como un hermano amado, especialmente en el Señor.
- Si creemos, tenemos que aceptarlo como aceptamos al Señor.
- Y si te ha perjudicado, o te debe algo, cárgalo a mi cuenta, dice el Señor.
- Yo, yo lo pagaré (por no decirte que aun tú mismo te me debes a mí).
- Sí, hermano, permíteme disfrutar este beneficio de ti en el Señor; recrea mi corazón en Cristo.
- Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo.
Oremos.
Padre que la gracia del Señor Jesucristo sea con nosotros.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
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2 Timoteo 1-4
Día 348. Libro 55
2 Timoteo 1
- Hagamos una reflexión escrita de nuestro amado libro de Timoteo.
Para esto, les recomiendo usar:
- Papel y lápiz.
- Concordancias bíblicas y/o electrónicas, tales como e-sword y You Version.
- Leer los textos en diferentes versiones.
Necesitamos tener presente estos aspectos claves en el estudio de la Palabra:
- El Espíritu Santo nos guiará a toda verdad. Juan 16:13.
- La Palabra no se contradice. Los textos se complementan entre sí. Salmos 119:160.
- La verdad se encuentra repartida en los 66 libros. 2 Pedro 1:20.
- El filtro principal es el testimonio de Cristo. Apocalipsis 19:10.
- Dios revela su Palabra a los que le obedecen. Hechos 5:23.
- Las enseñanzas del reino de los cielos son inconmovibles. Hebreos 12:28.
- Las escrituras nos hacen sabios para la salvación. 2 Timoteo 3:15-17.
- Aviva el fuego del don de Dios que está en ti.
Revisemos estos textos: Juan 4:10 y Efesios 2:8.
- No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor.
Participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios.
Escudriñemos en las escrituras: Isaías 51:7, Marcos 8:38, Hechos 5:41 y Romanos 1:16.
- Retén la forma de las sanas palabras que oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús.
Abraza, guarda, persiste, mantén asida la Palabra. Observemos las referencias en: Proverbios 3:18, 21; 4:4-8,13; 23:3, Tito 1:9, Hebreos 3:6; 10:23 y Apocalipsis 3:3,11.
2 Timoteo 2
- Esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
Como lo dice la suma de la Palabra, veamos entonces: Josué 1:7, Hageo 2:4, 1 Corintios 16:13, Efesios 6:10 y 2 Pedro 3:18.
- Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. Esdras 7:10,25; 1 Juan 1:3.
- Sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.
¿Sufrió Cristo penalidades a modo de malhechor? Ver también 1 Pedro 2:19.
- Huye de las pasiones juveniles.
Ver Romanos 7:5, Gálatas 5:24, Colosenses 3:5 y Santiago 1:4.
- ¿Trabajamos en nuestra vida esforzándonos y sembrando la Palabra de Dios?
Reflexionemos en el verso 6 y pidamos al Señor que abra nuestro entendimiento. Ver también Juan 15:1 y Mateo 13: 1-23.
- Reflexionemos en los versos 23-26.
¿Cómo debe ser el siervo del Señor?
2 Timoteo 3
- ¿Cuál es el peligro de los últimos días o tiempos postreros?
¿Cuáles son las características de los hombres de los últimos tiempos?
- Examinemos nuestra vida.
¿Hemos imitado al Señor?
- Revisemos esta lista y busquemos en la Palabra del Señor los textos que los definen:
Doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, paciencia, persecuciones y padecimiento.
2 Timoteo 4
- ¿Nos hemos preparado para esto?
Vendrán tiempos cuando los hombres no soportarán la sana doctrina, sino que, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.
- En todo tiempo y fuera de tiempo.
Insta, redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
- Reflexionemos en esto: no podemos sacar la paja en ojos ajenos si no hemos sacado las vigas de nuestros ojos. Ver Mateo 7:3.
- Una petición del Señor: «Procura venir pronto a verme».
Oremos.
Padre cambia nuestra mente conforme a la suma de tu Palabra y quita de nosotros las falsas doctrinas que no están apegadas a tu Palabra.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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1 Timoteo 2-6
Día 347. Libros 54
1 Timoteo 2
- La voluntad del Señor.
Que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.
- Las instrucciones a las mujeres.
Consideremos que el Señor habla a su iglesia. La iglesia debe aprender en silencio. La iglesia necesita callar y aprender en silencio delante del Señor.
- Habacub 2:20. “Mas Jehová está en su santo templo: calle delante de él toda la tierra.” Zacarías 2:13. “Calle toda carne delante de Jehová; porque él se ha despertado de su santa morada.”
- ¿Quiere decir esto que la mujer no debe enseñar? Se refiere a la iglesia como cuerpo de Cristo. La iglesia no sólo tiene la responsabilidad de enseñar la Palabra, sino que esa es su razón de ser como columna y baluarte de la verdad.
- Lo que la iglesia no puede hacer es enseñar sus propias doctrinas, mandamientos de hombres, la falsamente llamada ciencia y todo aquello que no está en la Palabra. En ese sentido, el Señor le pide que “aprenda en casa con su marido” es decir el Señor.
- El vestido de la iglesia: lino fino. Son las buenas obras de la Palabra.
- La iglesia ha de salvarse permaneciendo en fe, en santidad y engendrando hijos. Recordemos que su fertilidad proviene de Dios y de la obediencia a la Palabra.
- Hagamos rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias.
- Por todos los hombres. Oremos por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Oremos en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda.
- 1 Pedro 3:7. “Vosotros maridos, semejantemente, habitad con ellas según ciencia, dando honor a la mujer como á vaso más frágil, y como a herederas juntamente de la gracia de la vida; para que vuestras oraciones no sean impedidas.”
- Marcos 11:25. “Y cuando estuviereis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone también a vosotros vuestras ofensas.”
- Mateo 6:12. “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.”
1 Timoteo 3
- Como deben conducirse en la casa de Dios el obispado, los pastores, el diaconado, los maestros, ministros y los siervos en general.
- Irreprensibles, deben ser sometidos a prueba primero, y si en verdad son irreprensibles, entonces pueden ejercer el servicio al Señor,
- Maridos de una sola mujer, prudentes, decorosos, hospedadores.
- Aptos para enseñar, no pueden ser neófitos en la Palabra, no sea que se infle envanecidamente y caiga en la condenación del diablo, sobrios, no dados al vino.
- No pendencieros, honestos, sin doblez, no avaros, ni codiciosos de ganancias deshonestas.
- Amables, apacibles.
- Que gobiernen bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad. El que no sabe gobernar su propia casa, no puede cuidar de la iglesia de Dios.
- Es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.
- Que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia. Porque los que bien ministraren, ganan para sí buen grado, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.
- Las siervas.
Honestas, no calumniadoras, sobrias y fieles en todo.
- La iglesia del Dios viviente.
- Es la columna y el baluarte de la verdad, el apoyo de Dios, donde demuestra que su Palabra se cumple.
- Por eso sus servidores deben andar en la verdad, caminar y obedecer constantemente la Palabra.
- Entonces, de acuerdo con esto: ¿Cómo nos conviene conversar en la casa de Dios?
- Indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad.
Dios fue manifestado en carne. Justificado en el Espíritu. Visto de los ángeles. Predicado a los gentiles. Creído en el mundo. Recibido arriba en gloria.
1 Timoteo 4
- El Espíritu lo dice claramente.
- Algunos apostatarán de la fe, algunos escucharán a espíritus de error, engañadores y a doctrinas de demonios.
- Hipócritas y mentirosos. Se levantará gente con la conciencia cauterizada.
- Prohibirán casarse y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó.
- Desecha las fabulas.
También definidas como: «Mito»: enseñanza a través del misterio, cuento, ficción. (Strong). “Relato que proporciona una enseñanza o consejo moral.” (Diccionario General de la Lengua Española). “Mentira, fabricación, invención”. (Gran Diccionario Oxford). Examinémonos a nosotros mismos:
- Verso 16. “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.”
- No prestes atención, no atiendas, nada tengas que ver, evita, desecha y refuta:
- Mitos y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios.
- Profanas pláticas sobre cosas vanas.
- Los argumentos de la falsamente llamada ciencia. 1 Timoteo 6:20.
- Vanas palabrerías, porque conducen más y más a la impiedad. 2 Timoteo 2:16.
- Cuestiones necias e insensatas, que engendran contiendas. 2 Timoteo 2:23.
- Cosas que apartan de la verdad el oído y te vuelven a los mitos. 2 Timoteo 4:4.
- Mitos judaicos y mandamientos de hombres que te apartan de la verdad. Tito 1:14.
- Cuestiones necias y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho. Tito 3:9.
- Se un buen ministro de Jesucristo.
- Ejercítate para la piedad.
- Nútrete con las palabras de la fe y de la buena doctrina.
- Desecha fábulas profanas y de viejas.
- Se ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en pureza.
- Ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar.
- No descuides el don que está en ti.
- Verso 15. “Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.”
1 Timoteo 5
- Dos preguntas para analizar este capítulo:
- ¿Qué instrucciones nos da el Señor en relación con los ancianos, ancianas, jóvenes, jovencitas y viudas?
- ¿Qué relación tienen los versos 24-25 con Mateo 10:26, Marcos 4:22, 1 Corintios 4:5 y Efesios 5:13?
- A los que persisten en pecar.
Repréndelos delante de todos. Para que los demás también teman. Esto fue lo que hizo el Señor con Ananías y Safira. Hechos 5:1-11.
1 Timoteo 6
- ¿Qué debemos hacer para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina?
¿Tenemos necesidad de «otras cosas» o son suficiente para nosotros las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y la doctrina que es conforme a la piedad? ¿En qué consiste el contentamiento? Evita las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia.
- Te mando delante de Dios.
El que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio testimonio de la buena profesión delante de Poncio Pilato. Que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión. Versos 13-16. “Hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo, la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.”
Oremos.
Padre enséñanos a centrarnos solo en lo inconmovible y eterno del reino de los cielos y el evitar toda conversación vana. Padre te suplicamos, te pedimos que guardes nuestra mente y corazón. Que vivamos centrados en lo verdadero y eterno. Ayúdanos a mantenernos apegados a tu Palabra. Enséñanos a tener una buena conciencia delante de ti.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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1 Tesalonicenses 1-5
Día 345. Libro 52
1 Tesalonicenses 1
- El evangelio, Cristo, no consiste solo en palabras, ni en sabiduría humana. El evangelio llega a nosotros en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre.
- El poder de la Palabra en los Tesalonicenses.
Por ellos fue divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino en todo lugar su fe en Dios se extendió. Fueron imitadores del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo. Recibieron la Palabra y se convirtieron de los ídolos a Dios para servir al Dios vivo y verdadero.
- Vivamos eternamente agradecidos.
Convirtámonos de los ídolos a Dios, sirvamos al Dios vivo y verdadero, esperemos de los cielos a Su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos. ¡Bendito sea Jesús! ¡Él nos libra de la ira venidera!
1 Tesalonicenses 2
- La exhortación en el cuerpo de Cristo:
No podemos vivir en el error, la impureza, el engaño, ni usar palabras lisonjeras, no podemos encubrir avaricia y no podemos buscar gloria de los hombres, porque Dios es el testigo de nuestras intenciones.
- Así debemos amar a los discípulos.
- Con ternura, como la nodriza que cuida a sus propios hijos.
- Con un afecto tan grande, que desea entregar no sólo el evangelio de Dios, sino también la propia vida.
- Con trabajo y fatiga; de noche y de día, para no ser gravosos a nadie.
- Comportándonos santa, justa e irreprensiblemente con todos los creyentes.
- Exhortándolos y consolándolos, como padre a hijos; y encargándonos que anden como es digno de Dios, que los llamó a su reino y gloria.
- Orando sin cesar por ellos y dando gracias a Dios.
- Enseñándoles la palabra de Dios, no como palabra de hombres, sino según es en verdad. Enseñando a los discípulos a ser imitadores de Dios en Cristo Jesús, incluyendo el padecimiento.
- Los discípulos son nuestra gloria, esperanza, gozo y corona, delante del Señor Jesucristo, en su venida.
1 Tesalonicenses 3
- Ustedes saben que estamos destinados a sufrir tribulaciones y aflicciones.
Lo cual está ampliamente profetizado en la Palabra y por lo tanto, se ha de cumplir.
- Colosenses 1:24. «Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia.»
- El consuelo que nos sostiene en medio de la tribulación.
Las buenas noticias de la fe y el amor de los discípulos. Saber que los discípulos están firmes y no han caído en la tentación del diablo.
1 Tesalonicenses 4
- Mandamientos del Señor Jesús.
- El Señor nos ruega y nos exhorta: que nos comportemos conforme a lo que aprendimos de Él, de la manera que fuimos enseñados por El, de cómo nos conviene andar, y agradar a Dios, así vayamos creciendo.
- Que cada día más y más, agradaremos a Dios, que sigamos sus instrucciones y qué cumplamos la voluntad de Dios.
- La voluntad de Dios.
- Es nuestra santificación, que vivamos apartados de fornicación.
- Que cada uno de nosotros aprenda a tener su propia esposa en santidad y honor, que no vivamos en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios.
- Que ninguno oprima, peque, agravie ni engañe en nada a su hermano, en lo referente a este tema, porque el Señor es vengador de todo esto. Pues no nos ha llamado Dios a impureza o inmundicia, sino a santificación.
- Que, así como lo aprendimos de Dios, así nos amemos unos a otros, que abundemos en ello más y más.
- Que nuestra ambición sea procurar tener tranquilidad, llevar una vida tranquila y ocuparnos en nuestros negocios, trabajando por nosotros mismos para que no tengamos necesidad de nada y comportarnos honradamente para con los que no conocen a Cristo.
- El que vive en la inmundicia del pecado y desecha la santidad.
¿A quién desecha? Si alguno desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo.
- ¿Hemos aprendido el amor fraternal o tenemos necesidad que se nos escriba acerca de esto?
- Consuélense los unos a los otros con estas palabras.
Creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.
1 Tesalonicenses 5
- Somos hijos de luz e hijos del día.
- No duerman como los demás, sino velen y sean sobrios.
- Vistan la coraza de fe y de amor, y la esperanza de salvación como yelmo.
- No estamos destinados para ira. Estamos destinados para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo.
- Anímense unos a otros, y edifíquense unos a otros.
- Reconozcan a los que trabajan, y los presiden en el Señor, y los amonestan.
Ténganlos en mucha estima y amor por causa de su obra.
- Esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús.
- Tengan paz entre ustedes, amonesten a los ociosos, los que andan desordenadamente, alienten a los de poco ánimo, sostengan a los débiles, sean pacientes para con todos, ninguno pague a otro mal por mal; antes sigan siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos, estén siempre gozosos, oren sin cesar, den gracias en todo.
- No apaguen al Espíritu. Efesios 4:30. “Y no contristen al Espíritu Santo de Dios, con el cual están sellados para el día de la redención.”
- No menosprecien las profecías. Examinen todo; retengan lo bueno.
- Absténganse, apártense de toda especie de mal.
- Guárdense en todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
- Hermanos, oremos por los que predican la Palabra.
- Les conjuro, les encargo, les amonesto a que lean esta carta a todos los hermanos.
Oremos.
Padre que tu evangelio llegue a nosotros en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre de fe. Te pedimos de noche y de día con gran insistencia, por los discípulos. Señor te damos siempre gracias por ellos, por la obra de su fe, por el trabajo de su amor, por la constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo. Señor que al verlos nosotros completemos lo que falta a su fe. Señor hazlos crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos. Que sean afirmados sus corazones. Que sean irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre. Que perseveren hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos los santos. Señor te damos gracias por el libro de Tesalonicenses. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con ustedes. Amén.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
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Colosenses
Día 344. Libro 51
Colosenses 1
- Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
- En él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
- Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten.
- Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.
- Agradó al Padre que en él habitase toda plenitud.
- Por medio de él, todas las cosas serán reconciliadas con Dios el Padre, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
- El Señor.
- Nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.
- Nos ha redimido por su sangre, dándonos el perdón de pecados. Nos ha reconciliado, porque éramos en otro tiempo extraños y enemigos en nuestra mente, haciendo malas obras.
- Nos presentará santos y sin mancha e irreprensibles delante de él, Si en verdad permanecemos fundados y firmes en la fe, y sin movernos de la esperanza del evangelio que hemos oído.
- Tenemos que padecer y cumplir en nuestra carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia.
- Debemos trabajar, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en nosotros, anunciando, amonestando y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre.
Colosenses 2
- La gran lucha que el Señor sostiene por nosotros.
- Para que sean consolados nuestros corazones, unidos en amor.
- Para que alcancemos todas las riquezas de pleno entendimiento.
- Que podamos conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.
- Para que nadie nos engañe con palabras persuasivas.
- Demos gracias al Señor.
Aunque está ausente en cuerpo, no obstante, en espíritu está con nosotros, gozándose y mirando nuestro buen orden y la firmeza de nuestra fe en Él.
- ¿De qué manera debemos andar en Cristo?
- De la manera que le hemos recibido: por la fe en la Palabra.
- Arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe.
- Abundando en acciones de gracias.
- Mirando que nadie nos engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.
- Reflexionemos en esto.
Hay cosas que tienen cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo. PERO no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.
Revisemos nuestras prácticas a la luz de esta Palabra. Tengamos discernimiento bíblico para analizar nuestras tradiciones y saber si tienen conformidad con los mandamientos bíblicos o con doctrinas de hombres, cosas que todas se destruyen con el uso.
Colosenses 3
- Preguntas para reflexionar y meditar en el capítulo.
- ¿Cuáles son las cosas que tenemos que buscar y en las cuales debemos poner la mira?
- ¿Cuáles son las cosas que tenemos que dejar y hacer morir en nosotros?
- ¿Cuáles son las cosas con las cuales debemos vestirnos como escogidos de Dios, santos y amados?
- ¿Mora la Palabra de Cristo en abundancia en nosotros?
- ¿Nos enseñamos y exhortamos unos a otros en toda sabiduría?
- ¿Por qué le conviene al Señor que las casadas, estén sujetas a sus maridos?
- ¿Cuáles son las instrucciones para los maridos, los hijos, los padres y los siervos?
- ¿De quién recibiremos la recompensa de la herencia, si servimos a Cristo el Señor?
Colosenses 4
- Cuando esta carta haya sido leída entre ustedes, hagan que se lea también en otras iglesias.
Díganles a los hermanos: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor.
No olvidemos los padecimientos de Cristo.
Perseveremos en la oración velando en ella con acciones de gracias.
Oremos.
- Padre ábrenos puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo:
- Para que lo manifestemos como debemos hablar.
- Para que andemos sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.
- Para que nuestra palabra siempre sea con gracia y esté sazonada con sal, para que sepamos cómo debemos responder a cada uno.
- Que seamos llenos del conocimiento de tu voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, que andemos como es digno de ti Señor, agradándote en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en tu conocimiento.
- Que seamos fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de tu gloria, para toda paciencia y longanimidad.
- Te damos gracias, Padre por hacernos aptos para participar de la herencia de los santos en luz.
- Te damos gracias, Padre por tu pueblo, por la fe y por el amor a todos los santos y por causa de la esperanza que nos está guardada en los cielos, que hemos oído por la palabra verdadera del evangelio, porque la Palabra lleva fruto y crece también en nosotros, desde el día que oímos y conocimos la gracia de Dios en verdad.
- La gracia sea con vosotros. Amén.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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filipenses
Día 343. Libro 50
Filipenses 1
- Examinemos esto: ¿Cuál es la motivación correcta para predicar el evangelio?
¿Predicamos a Cristo por lo movible y perecedero? La voluntad de Dios es que prediquemos la Palabra por amor, sabiendo que estamos puestos para la defensa del evangelio inconmovible.
- Filipenses 2:3. “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo.”
- Nuestra ancla.
El que comenzó en nosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. Vivamos aferrados a esa promesa.
- Meditemos en esto.
El padecimiento de Pablo contribuyó para el progreso del evangelio. ¿Pensaríamos que hoy en día, eso puede sucedernos? Quizás nuestra expectativa puede ser exactamente lo contrario.
Nuestro padecimiento en Cristo Jesús NO es un estorbo para el progreso del evangelio.
La clave está ligada a la causa del padecimiento. Pablo estaba preso por la causa de Cristo. Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. A nosotros nos es concedido a causa de Cristo, no sólo que creamos en él, sino también que padezcamos por él. Nunca perdamos esto de vista.
Filipenses 2
- La identidad de Cristo Jesús.
Aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Y hallándose en forma de hombre, se humilló El mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
- La unidad en el cuerpo, la comunión del Espíritu, y el afecto entrañable.
Lo logramos obedeciendo la Palabra siempre. Ocupándonos en nuestra salvación con temor y temblor. Haciendo todo sin murmuraciones y contiendas. Siendo humildes, estimando a los demás como superiores a nosotros mismos. Siendo irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha. Resplandeciendo como luminares en el mundo. Viviendo asidos y sosteniendo firmes, la palabra de vida.
- La obediencia.
Es parte de su gracia hacernos hijos obedientes. Porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, para su buena intención.
Filipenses 3
- A fin de llegar a la resurrección y por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor.
Estimo todas las cosas como pérdida. Por amor a Él, lo he perdido todo. Tengo todo por basura, para ganar a Cristo. Quiero ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe. Mi fin es conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte. Prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Olvido lo que queda atrás, y me extiendo a lo que está delante y prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
- No escuchemos a los judaizantes, no volvamos atrás.
Nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne. Por ahí andan muchos enemigos de la cruz de Cristo. Su dios es el vientre, su gloria es su vergüenza, y solo piensan en lo terrenal.
- Todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos.
El transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.
Filipenses 4
- Lo que hemos aprendido, recibido, oído y visto en la Palabra.
Eso es lo que debemos hacer. Y el Dios de paz estará con nosotros.
- Entendamos el contentamiento bíblico.
Aprender a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Aprender a vivir humildemente. Aprender a tener abundancia. Saber estar saciado y saber tener hambre. Saber tener abundancia y padecer necesidad. Todo esto lo puedo en Cristo que me fortalece. Dios proveerá a todas mis necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Permanecer con la mirada en la Palabra, en el reino inconmovible.
- No se afanen por nada.
Antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús.
- Piensen en la Palabra.
Piensen en todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto mediten.
- La gracia del Señor Jesucristo sea con el espíritu de ustedes.
Oremos.
Señor gracias por este hermoso y espectacular libro donde te revelas. Gracias por hablarnos con tanta ternura y tanto amor. Gracias por ir a la cruz y menospreciar el oprobio. Perdónanos cuando no entendemos tu Palabra y ponemos la mirada en lo terrenal. Ayúdanos, haznos oír tu voz y tu llamado a la santidad y a completar tus padecimientos. Bendecimos tu nombre, bendecimos tu Palabra Señor. Padre concédenos que nuestro amor abunde aún más y más en conocimiento verdadero y en todo discernimiento. Que escojamos y aprobemos lo mejor, a ti, a tu Palabra. Que seamos puros e irreprensibles para el día de tu venida. Que estemos llenos del fruto de justicia que es por medio de la Palabra, para la gloria y alabanza tuya. Que cada día desarrollemos valor para hablar tu palabra sin temor. Que nuestra conducta sea digna de tu evangelio. Que estemos firmes en un mismo espíritu, luchando unánimes por la fe de la Palabra. Que no seamos intimidados por los que se oponen al entendimiento de tu Palabra.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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efesios 4-6
Día 342 Libro 49
Efesios 4
- ¿Tenemos vocación de cristianos?
- Entonces debemos vivir como es digno de esa vocación con que fuimos llamados: en humildad, en mansedumbre, soportándonos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de La Paz.
- Un cuerpo, un Espíritu, una misma esperanza, un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.
- Seguir la verdad en amor, edificarnos en amor, crecer en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.
- Concertarnos y unirnos entre nosotros, por todas las coyunturas, ayudarnos a crecer en Cristo, según la actividad propia de cada uno de nosotros.
- Renovarnos en el espíritu de nuestra mente, vestirnos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
- Desechar la mentira, hablar verdad con el prójimo y no usar palabras corrompidas, sino las que son buenas para la necesaria edificación.
- Alegrar al Espíritu Santo de Dios. Vivir sin amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia, y malicia.
- Ser buenos, benignos unos con otros, misericordiosos, perdonando como Dios también nos perdonó en Cristo.
- No entristezcan al Espíritu Santo de Dios, por el cual fueron sellados para el día de la redención.
- Sea quitada de ustedes toda amargura, enojo, ira, gritos, maledicencia, así como toda malicia. Sean más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándose unos a otros, así como también Dios nos perdonó en Cristo.
- ¿Podemos airarnos sin pecar?
¿Nos quedamos enojados? ¿Estamos dando lugar al diablo? ¿Se pone el sol sobre mi enojo?
- Observemos que la Palabra nos manda a trabajar, haciendo con las manos lo que es bueno.
También dice que debemos compartir con el que padece necesidad.
Examinemos nuestra vida en relación con este mandamiento.
- Los que fluctúan en la fe.
- Son denominados en la Palabra “Niños fluctuantes”.
- Son llevados por doquiera de todo viento de doctrina, caen en la estrategia de hombres que engañan y emplean con astucia las artimañas del error.
- Andan en la vanidad de su mente, tienen el entendimiento entenebrecido, son ajenos de la vida de Dios porque son ignorantes de la Palabra, por la dureza de su corazón.
- Perdieron toda sensibilidad del espíritu, se entregan a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza y están viciados conforme a los deseos engañosos.
- Los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros del cuerpo de Cristo.
- Son constituidos por Cristo, no por voluntad humana.
- Reflexionemos profundamente en esta verdad. ¿Reconocemos entre nosotros a aquellos que Dios ha levantado?
- ¿Corresponden nuestros métodos eclesiásticos a fórmulas que favorecen la voluntad humana o a reconocer a aquellos que Dios levanta?
- ¿Estamos formando cristianos que se incorporan al cuerpo de Cristo de acuerdo con esta verdad?
- Observemos las funciones de los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros del cuerpo de Cristo.
- Perfeccionar a los santos para la obra del ministerio.
- Edificar el cuerpo de Cristo.
- Hacer que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios. Llevarnos a la perfección, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.
- Servir para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina.
- Evitar el uso de estrategias humanas y terrenales, no bíblicas, movibles, en la edificación del cuerpo de Cristo.
- Impedir el desempeño de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error en la enseñanza de la Palabra.
- Lograr que en el cuerpo de Cristo, sigamos la verdad en amor y crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.
Efesios 5
- La tarea más grande e infinita que hemos recibido: Ser imitadores de Dios, como hijos amados.
- Andar en amor, así como también Cristo nos amó y se dio a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma.
- Colosenses 3:12. “Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia.”
- 1 Pedro 1:15-16. “Sino que así como aquel que os llamó es santo, así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: SED SANTOS, PORQUE YO SOY SANTO.”
- 1 Juan 3:1-2. “Mirad cuán gran amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él.”
- No ignoremos esto.
Que la inmoralidad, y toda impureza o avaricia, ni siquiera se mencionen entre vosotros, como corresponde a los santos. Ni obscenidades, ni necedades, ni groserías, que no son apropiadas, sino más bien acciones de gracias. Porque con certeza sabemos que ningún inmoral, impuro, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
- Hebreos 12:14-15. “Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Mirad bien de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz de amargura, brotando, cause dificultades y por ella muchos sean contaminados.”
- NO PARTICIPEN de las obras estériles de las tinieblas.
Más bien, quítenle las máscaras, descubran su apariencia, repróchenlas y repréndanlas. Expongan a la luz las obras de las tinieblas, es decir, examínenlas a la luz de la Palabra. Revísenlas de acuerdo con la Biblia. Háganlas visibles. Por tanto, tengan cuidado cómo andan; no como insensatos sino como sabios.
- Apocalipsis 18:4. “Y oí otra voz del cielo que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no participéis de sus pecados y para que no recibáis de sus plagas.”
- Proverbios 4:14-15. “No entres en la senda de los impíos, Ni vayas por el camino de los malvados. Evítalo, no pases por él; Apártate de él y sigue adelante.”
- NO se embriaguen con vino.
Eso no trae buenos frutos, más bien SEAN LLENOS del Espíritu, eso si trae frutos eternos.
- La santidad.
Hablar entre nosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando en su corazón al Señor. Dar siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre. Someterse unos a otros en el temor de Cristo.
- El matrimonio: una parábola, un gran misterio.
Reflexionemos en este hecho: el matrimonio es una parábola, una figura de la relación de Cristo con su amada iglesia. Verso 32. «Grande es este misterio; más yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia». Hagamos frutos dignos de arrepentimiento.
- Veámonos en este espejo. ¿Salimos aprobados o reprendidos?
- Las mujeres estén sometidas a sus propios maridos como al Señor. Así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo.
- Mujeres: respeten a sus maridos.
- Maridos, amen a sus mujeres. Así como Cristo amó a la iglesia y se dio El mismo por ella.
- Santifiquen a sus esposas con la Palabra, susténtelas y cuídenlas con la Palabra.
- Hagan que sus esposas estén sin pecado, inmaculadas. Así es como deben amarlas: como a ustedes mismos.
- No aborrezcan a sus esposas. Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia. DEJEN A SU PADRE Y A SU MADRE, Y ÚNANSE A SU MUJER, Y LOS DOS SEAN UNA SOLA CARNE.
Efesios 6
- Lo justo.
Para que te vaya bien, para que tengas larga vida sobre la tierra: obedece a tus padres en el Señor, y hónralos.
- No provoques a ira a tus hijos.
Críalos en la disciplina e instrucción del Señor.
- En su servicio, trabajo, tarea.
Obedezcan a sus jefes en la tierra, con temor y temblor bíblico, con la sinceridad de su corazón, como a Cristo. No para ser vistos, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, haciendo de corazón la voluntad de Dios. Sirvan de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres.
- Sepan que cualquier cosa buena que cada uno haga, esto recibirá del Señor.
- Los jefes.
Hagan lo mismo con sus servidores, y dejen las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y de ustedes está en los cielos, y que para El no hay acepción de personas.
- Fortalézcanse en el Señor y en el poder de su fuerza.
Revístanse con toda la armadura de Dios para que puedan estar firmes contra las insidias del diablo. Nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes (gobernantes) de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes. Tomen toda la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes. CIÑAN SU CINTURA CON LA VERDAD. REVÍSTANSE CON LA CORAZA DE LA JUSTICIA. PONGAN EN LOS PIES, LA PREPARACION PARA ANUNCIAR EL EVANGELIO DE LA PAZ. Sobre todo, tomen el escudo de la fe con el que podrán apagar todos los dardos encendidos del maligno. Tomen también el CASCO DE LA SALVACION, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios. Oren y supliquen en todo tiempo en el Espíritu, y así, velen con toda perseverancia y súplica por todos los santos.
- La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable. Amén.
Oremos.
Padre que al abrir nuestra boca nos sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio. Que con denuedo hablemos de ti, como debemos hablar. Señor ten misericordia de mí. “Lávame por completo de mi maldad, y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis transgresiones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti sólo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos, de manera que eres justo cuando hablas, y sin reproche cuando juzgas. He aquí, yo nací en iniquidad, y en pecado me concibió mi madre. He aquí, tú deseas la verdad en lo más íntimo, y en lo secreto me harás conocer sabiduría. Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve. Hazme oír gozo y alegría; que se regocijen los huesos que has quebrantado. Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis iniquidades. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de tu presencia, y no quites de mí tu santo Espíritu. Restitúyeme el gozo de tu salvación, y sostenme con un espíritu de poder.” Salmo 51: 2-12.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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