Salmos 48-52

Día 167. Libro 19.

Observemos como estos cinco Salmos, nos ubican perfectamente en el reino inconmovible. Todo el libro, toda la Biblia, toda la obra de Cristo, todo apunta hacia la voluntad de Dios: que todas las cosas sean reunidas en Cristo Jesús, para que El sea exaltado y tenga la preeminencia en todo, de tal forma que su Palabra se cumpla. Para lograr entrar en ese propósito eterno de Dios, expresado en la suma de la Palabra, nosotros necesitamos ser santificados y renovados en nuestra mente. Sólo poniendo los ojos en el reino de los cielos, podemos entender lo eterno. Oremos para que sea roto el velo que nos impide ver, oír y entender lo que sucede en los cielos. Pongamos la mirada en las cosas que no se ven, porque las que se ven son pasajeras. Oremos unos por otros para que la lectura del libro de los Salmos nos haga pensar como Cristo.

Salmos 48
• Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado.
• La verdadera alabanza es en los cielos.
• Por eso el Señor sólo busca adoradores en espíritu y en verdad.
• La verdadera alabanza es aquella que se hace conforme a su Palabra.

• Nos acordamos de tu misericordia.

  1. En medio de tu templo nos acordaremos de tu Palabra.

• Como lo oímos, así lo hemos visto.

  1. Como lo oímos, en tu Palabra, así lo hemos visto en el reino inconmovible.
  2. La verdadera ciudad de Jehová de los ejércitos, la ciudad de nuestro Dios, es La Jerusalén celestial, no la terrenal.
  3. La afirmará Dios para siempre: la afirmará y edificará con su Palabra.

• Se alegrará el monte de Sion.
Se gozarán las hijas de Judá por tus juicios.
Nuestra alegría y nuestro gozo es por su Palabra.
Por el cumplimiento de sus juicios en Cristo Jesús.

• Consideremos atentamente su salvación.
Verso 13. “Considerad atentamente su antemuro, Mirad sus palacios; Para que lo contéis a la generación venidera.”
Isaías 26:1. «En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro.»

Salmos 49
Escuchen esta Palabra pueblos todos.
Los plebeyos y los nobles, los ricos y los pobres.
Abran su corazón que les voy a enseñar. Abran sus oídos espirituales. Abran sus ojos para que vean la verdad. Entiendan, estén atentos, estén apercibidos. Inclínense: sean humildes para aprender. Dejen su propia manera de pensar porque voy a enseñarles.
Quiero revelarles mi pensamiento. La sabiduría eterna de la Palabra será expuesta, estén atentos. La boca de Dios hablará inteligencia. Declarará los enigmas por su Palabra.No teman a la adversidad ni a la prosperidad de sus opresores. No temas cuando aumenta la gloria del impío. Pongan su mirada en mí. Cuando la maldad y los opresores los rodeen, vuelvan su mirada a mi Palabra. No pongan su mirada en las cosas de este mundo, no confíen en lo terrenal. Todo puede perecer, riquezas, honra y nuestro cuerpo. Pero los enemigos no tienen el poder de hacernos perecer eternamente. Solamente YO soy su salvador. La redención de sus vidas ha sido pagada con un gran precio: su sangre preciosa. El Señor Jesucristo nos ha redimido y ha pagado nuestro rescate, el cual le costó gran precio. Ninguna opresión humana y terrenal, ningún padecimiento de este mundo, se compara con el precio que el Señor pagó por nuestra salvación. Él redimirá mi vida del poder del Seol, porque él me tomará consigo. Gracias a su obra nunca veremos corrupción. El malo. Se considera dichoso porque prospera y recibe honras y loores. El malo tiene su mirada en lo movible. Confía en sus bienes y se jacta de sus riquezas, pero todo lo que tiene perecerá. No entiende la Palabra. Es semejante a las bestias. Su camino es locura. Sin embargo sus descendientes se complacen en sus dichos y se complacen en sus glorias terrenales. Si no se arrepiente, su alma perecerá para siempre, nunca más verá la luz.

Salmos 50
El Dios de Dioses ha hablado y ha resplandecido.
El que es la perfección de la hermosura ha hablado.
Entendamos ahora esto, no sea que nos despedace, y no haya quien nos libre. Los cielos han declarado su justicia. Él es el juez. Ha hablado desde el nacimiento del sol hasta donde se pone y no callará. Ha convocado a los cielos de arriba y a la tierra para juzgar y reprender a su pueblo, los que hicieron pacto con Él, pacto basado en el sacrificio de Cristo. Fuego consumirá delante de Él.
No nos reprenderá por nuestros holocaustos y nuestros sacrificios, que están siempre delante de Él. Sin embargo Él no los necesita porque suyo es el mundo y su plenitud. El único sacrificio que le alaba verdaderamente es la obediencia a su Palabra. Cuando esto suceda, entonces le invocaremos y Él nos librará.Entended lo que dijo Dios a su pueblo desobediente. ¿Qué tienes tú que hablar de mis leyes? No tomes mi pacto en tu boca, porque tu aborreces la corrección de mi Palabra y la echas tras tus espaldas. Ustedes se olvidan de mí. Tú también eres ladrón, adúltero y mentiroso. Tu lengua compone engaño, hablas contra tu hermano. Piensas que soy igual que tú. Pero te reprenderé y te pondré delante tu pecado. Si no entiendes esto y te arrepientes, entonces no habrá quien te libre del castigo destructor. El verdadero arrepentimiento. Significa entender esto que el Señor está diciendo en su Palabra. Reconocer nuestra desobediencia, confesar al Señor nuestros pecados, dejar el robo, el adulterio espiritual, la mentira, el odio y cambiar de rumbo para obedecer y ordenar nuestra vida conforme a su Palabra. Sólo a los que obedecen la Palabra, se les mostrará la salvación del Señor.

Salmos 51
Ten piedad de mí.
Conforme a tu gran misericordia y a la multitud de tus piedades, borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado.
Yo reconozco mis rebeliones, mi pecado está siempre delante de mí.
Purifícame y lávame.
Edifícanos Señor.Los sacrificios verdaderos que Dios desea. Nuestro espíritu quebrantado. Un corazón contrito y humillado. La obediencia a su Palabra. Tengamos presente esto. El pecado conduce a la pérdida del gozo de la salvación y de la presencia del Espíritu Santo. ¿Qué debemos hacer para ser restaurados por el Señor? Arrepentirnos y confesar. Reconocer nuestras rebeliones y nuestro pecado, conforme a su palabra, e implorar que el Señor borre todas nuestras maldades. Implorar comprender su sabiduría. Obedecer su Palabra. Los frutos de ser restaurados por la Palabra. Comprensión de la sabiduría de la Palabra. Purificación, limpieza de corazón. El gozo de la salvación y sanidad. La presencia de su Santo Espíritu en nosotros y la renovación de un espíritu recto. Un espíritu noble que nos sustenta. Podremos enseñar a los transgresores sus caminos y los pecadores se convertirán a Él. Seremos librados de homicidios. Cantaremos su justicia, publicaremos su alabanza y seremos agradables al Señor.

Salmos 52
Observemos al que endurece su corazón y no se vuelve de su maldad.
Agravios maquina su lengua.
Como navaja afilada hace engaño.
Ama el mal más que el bien.
Ama la mentira más que la verdad.
Ama toda suerte de palabras perniciosas.
Tiene una engañosa lengua.
No pone a Dios por su fortaleza, confía en la multitud de sus riquezas.
Se jacta y se mantiene en su maldad.
Finalmente Dios lo destruirá para siempre, lo asolará y lo arrancará de su morada, lo desarraigará de la tierra de los vivientes. El olivo verde en la casa de Dios es nuestro amado Salvador. Jeremías 11:16. “Olivo verde, hermoso en su fruto y en su parecer, llamó Jehová tu nombre. A la voz de recio estrépito hizo encender fuego sobre él, y quebraron sus ramas.” Lo dijo el mismo Señor Jesucristo en Lucas 23:31. “Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará?”

Oremos.
Tu eres nuestro Dios eternamente y para siempre. Gracias porque nos guiarás más allá de la muerte.
Me arrepiento por no obedecerte Señor y clamo a ti. Confieso mis rebeliones y mi pecado.
Solo contra ti he pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos. Lávame más y más de mi maldad. Límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones y mi pecado está siempre delante de mí.
Te imploro que borres todas mis maldades y limpies mi conciencia de obras muertas, purifícame.
Imploro comprender tu sabiduría. Enséñame a poner la mirada en lo inconmovible y quitarla de lo movible.
Crea en mí Dios, un corazón limpio. Renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti. No quites de mí tu santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.
Abre mis labios para publicar tu alabanza.
Te alabo porque eres justo en tu Palabra. Gracias porque tus juicios son puros. Gracias por salvarme de la condenación eterna. Te alabaré para siempre, porque lo has hecho así; Y esperaré en tu nombre.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 198

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salmos 42-47

Día 166. Libro 19.

Salmos 42

  1. Sed de Dios.
    • ¿Anhelas habitar en las moradas del Altísimo?
    • Hemos sido creados para alabanza de la gloria de su gracia.
    • Hemos nacido para anhelarlo, para desearlo, para habitar en su presencia.
    • Es al Dios vivo a quien necesitamos, no palabras humanas, de humana sabiduría.
    • No necesitamos obras de hombres.
    • Nuestra alma solo hallará descanso en el Dios verdadero y eterno.
  2. Necesitamos que esta Palabra hable a nuestra alma.
    • ¿Por qué te abates, por qué te turbas?
    • Espera en Dios, todavía lo vas a alabar porque Él nos salvará más allá de la muerte.

Salmos 43

  1. ¿Andas enlutado por la opresión del enemigo?
    • ¡El Señor ha enviado su luz y su verdad!
    • Su Palabra te guiará a la presencia del Señor.
    • ¿Por qué te abates? ¿Por qué te turbas? Espera en su Palabra y Alábalo.

Salmos 44

  1. No hemos obtenido nuestra salvación por nuestro poder ni por nuestras armas humanas.
    • Por eso no podemos confiar en nuestros propios conceptos, ni pensamientos de humana sabiduría para derrotar al enemigo.
    • Por medio de Él, en obediencia, en su nombre hollaremos al adversario.
    • Recordemos la victoria de Cristo en la cruz. Reconozcamos de donde procede el poder que le ha resucitado:
    • Salmos 20:6. “Ahora conozco que Jehová salva a su ungido; Lo oirá desde sus santos cielos Con la potencia salvadora de su diestra.”

Salmos 45

  1. La misma Palabra de verdad, de humildad y de Justicia, son las saetas agudas con las que caerán pueblos a sus pies.
    • Versos 4-5‬. “En tu gloria sé prosperado; Cabalga sobre palabra de verdad, de humildad y de justicia, Y tu diestra te enseñará cosas terribles. Tus saetas agudas, Con que caerán pueblos debajo de ti, Penetrarán en el corazón de los enemigos del rey.”
  2. El clamor del corazón de Dios.
    • Verso 10‬. “Oye, hija, y mira, e inclina tu oído; Olvida tu pueblo, y la casa de tu padre.”
  3. Que ese óleo de alegría con que fue ungido Cristo por amar la justicia y aborrecer la maldad, sea derramado sobre nosotros.

Salmos 46

  1. Nuestras experiencias pueden representar un terremoto.
    • Aunque todo tiemble, aunque todo en lo que creemos sea cuestionado, El Señor nos amparará y será nuestra fortaleza.
    • Él nunca cambia, Él es la roca de los siglos.
  2. Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.
    • Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.
    • ¿Lo has obedecido?
  3. El ancla de nuestra alma.
    • Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob.

Salmos 47

  1. Aclamemos al Señor.
    • Porque Jehová el Altísimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra.
  2. Cantemos con inteligencia, que nuestra alabanza sea su Santa Palabra.
  3. El Señor ha elegido nuestra herencia.
    • Hechos 20:32. “Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.”

Oremos.
• Te alabamos Padre, Rey y Señor, por la belleza, la singularidad, la poesía y la ternura de tu Palabra.
• Nos inclinamos ante la majestuosidad y el poderío de tu reino. Tu reino es reino de todos los siglos.
• Tu Palabra es una joya preciosa, una sabiduría inagotable. Queremos beber del agua viva, de cada verso.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 199

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salimos 38-41

Día 165. Libro 19.

Salmos 38

  1. Cristo.
    • Este Salmo es una profecía del padecimiento de nuestro Señor Jesucristo.
    • Él fue perfecto y sin pecado y sufrió todo lo que describe el salmista.
    • Isaías 53:5. «…él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.»
  2. Su padecimiento.
    • Reprensión, furor, castigo, ira.
    • Saetas.
    • La mano del Señor sobre él.
    • Enfermedades.
    • Falta de paz que llegaba hasta los huesos.
    • Las iniquidades sobre su cabeza como carga pesada.
    • Hedor y locura
    • Encorvado, humillado en gran manera, enlutado todo el día.
    • Debilitado, molido en gran manera, gimiendo a causa de la conmoción del corazón.
    • Congoja de corazón, falta de vigor, y falta de luz en sus ojos.
    • Lomos llenos de ardor, nada sano en su carne.
    • Sus amigos y compañeros se mantuvieron lejos de su plaga, sus cercanos se alejaron.
    • Los que buscaban su vida armaron lazos, y los que procuraban su mal hablaban iniquidades, meditando fraudes todo el día.
    • A punto de caer y dolor continuo.
  3. Entender el padecimiento.
    • ¿Qué reflexión hacemos al conocer en lo íntimo el padecimiento del Señor?
    • ¿Cuál es nuestra conducta y actitud ante el padecimiento?
    • ¿Somos llevados mansamente como ovejas al matadero?
  4. La confesión y el arrepentimiento.
    • ¿Qué decisiones tomaremos respecto a nuestro pecado?
    • Verso 18. «Por tanto, confesaré mi maldad, Y me contristaré por mi pecado.»

Salmos 39

  1. El freno.
    • El salmista puso un freno en su boca para mantenerse callado y no pecar.
    • Sin embargo esto lo condujo a un dolor más grave y su corazón se enardeció, sus pensamientos eran un fuego que definitivamente lo condujeron a explotar.
    • ¿Tenemos experiencias similares en nuestra vida?
  2. Revisemos este punto a la luz de la Palabra.
    • ¿Por qué causa explotamos con palabras que no provienen del corazón de Dios?
    • Mateo 12:34. «¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.»
    • Lucas 6:45. «El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.»
  3. Abundancia de la Palabra en nuestro corazón.
    • ¿Que necesitamos para que nuestras palabras contengan abundancia del sentir y pensar de Cristo?
    • Lo primero es humillarnos, confesar nuestro pecado y arrepentirnos.
    • Lo segundo es llenarnos de su Palabra diariamente para obedecerla.

Salmos 40

  1. La liberación.
    • Si el Salmo 38 nos mostraba la intensidad del sufrimiento por el pecado y el 39 la explosión de nuestras palabras cuando pretendemos controlar por nuestras propias fuerzas los pensamientos, el salmo 40 nos muestra la felicidad de una vida que ha esperado pacientemente que el Señor lo libere de la aflicción.
    • El fruto de la confesión, la obediencia y la paciencia son la felicidad y el gozo.
  2. Meditemos.
    • ¿Nos agrada hacer su voluntad?
    • ¿Hemos puesto su ley en medio de nuestro corazón?
    • Los resultados están en los versos 9-10.
  3. Observemos el contraste.
    • No necesitamos poner un freno a nuestra boca cuando estamos llenos del pensamiento de Dios, porque el Espíritu Santo hará que su Palabra fluya en forma natural e irrefrenable.
    • Que nuestra oración sea el verso 11, nuestra alabanza el 16 y nuestra confianza el 17.

Salmos 41

  1. Veamos el cumplimiento de la profecía.
    • ¿Vivimos nosotros para cumplir la Palabra del Señor?
  2. Bendito sea su padecimiento y su salvación.
    • Tengamos presente el verso 5, porque el enemigo ansiaba la muerte de Jesús y que su nombre fuera extinguido de sobre la tierra. Nosotros somos responsables de mantener vivo su nombre.

Oremos.
• Seas enaltecido. Me gozo y me alegro en ti. Amo tu Salvación.
• Padre no retengas de mi tus misericordias, tu misericordia y verdad me guarden siempre.
• Líbrame Señor, apresúrate a socorrerme. No me entregues a la voluntad de mi enemigo.
• Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida para destruirla. Vuélvanse atrás y avergüéncense los que mi mal desean. Sean asolados en pago de su afrenta.
• Mi ayuda y mi libertador eres tú, Dios mío, no te tardes.
• Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, Por los siglos de los siglos. Amén y Amén.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 200

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salmos 33-37

Día 164. Libro 19.

Salmos 33

  1. La alegría bíblica.
    • El gozo es una consecuencia, un producto de ver cumplida su Justicia y de caminar en obediencia e integridad.
    • Salmos 32: 11. “Alegraos en Jehová y gozaos, justos; Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.”
    • Salmos 97:12. “Alegraos, justos, en Jehová, Y alabad la memoria de su santidad.”
  2. La Justicia es la Palabra de Dios.
    • Cristo, el verbo encarnado, es nuestra justicia.
    • Por lo tanto ser justo es obedecer la Palabra de Dios.
    • Salmos 35:28. “Y mi lengua hablará de tu justicia Y de tu alabanza todo el día.”
    • Salmos 19:9. “El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
    • Salmo 119:123. “Mis ojos desfallecieron por tu salvación, Y por la palabra de tu justicia.”
    • Salmo 119:142. “Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad.”
    • Salmo 119:144. “Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.”
    • Salmo 119:160. “La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia.”
    • Salmo 119:172. “Hablará mi lengua tus dichos, Porque todos tus mandamientos son justicia.”
    • Santiago 2:23. “Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.”
    • Hebreos 11:7. “Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.”
    • Salmos 132:9. “Tus sacerdotes se vistan de justicia, Y se regocijen tus santos.”
    • Romanos 3:24-35. “Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados.”
  3. La Justicia bíblica, trae persecución y la persecución produce felicidad bíblica.
    • Mateo 5:10 – 12. “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.”
  4. El arpa.
    • Más que un instrumento musical, contrapone el modelo de la adoración celestial versus los modelos humanos.
    • Apocalipsis 5:8 – 10. “Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.”
    • Apocalipsis 14: 2 -3. “Y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas. Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra.”
  5. Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.
    • Así como por la Palabra se hizo el universo, también por la Palabra, se crea en nosotros la voluntad de Dios.
    • Isaías 55:11. “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”
    • Verso 9. “Porque él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió.”
  6. Alabemos su Palabra.
    • Porque recta es la palabra de Jehová, Y toda su obra es hecha con fidelidad.
    • Aclamad, cantad, hacedlo bien.
    • Hacedlo con Júbilo, porque la Palabra de Dios es recta y la obra de Dios es hecha con fidelidad
    • Salmos 56:10. “En Dios alabaré su palabra; En Jehová su palabra alabaré.”

Salmos 34

  1. Temed a Jehová.
    • 1 Samuel 12:24. “Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.”
    • 2 Reyes 17:39. “Mas temed a Jehová vuestro Dios, y él os librará de mano de todos vuestros enemigos.”
    • 1 Crónicas 16:30. “Temed en su presencia, toda la tierra; El mundo será aún establecido, para que no se conmueva.”
    • Job 19:29. “Temed vosotros delante de la espada; Porque sobreviene el furor de la espada a causa de las injusticias, Para que sepáis que hay un juicio.”
    • Salmos 34:9. “Temed a Jehová, vosotros sus santos, Pues nada falta a los que le temen.”
    • Salmos 96:9. “Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; Temed delante de él, toda la tierra.”
    • Mateo 10:28. “Y no temáis a los que matan el cuerpo, más el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.”
    • Lucas 12:5. “Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.”
    • 1 Pedro 2:17. “Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.”
    • Apocalipsis 14:7. “Diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.”
    • Verso 16. “La ira de Jehová contra los que hacen mal, Para cortar de la tierra la memoria de ellos.”
    • En contraste con el verso 22: “Jehová redime el alma de sus siervos, Y no serán condenados cuantos en él confían.”
  2. Observemos el verso 11.
  3. Somos responsables de enseñar a nuestros hijos el temor de Jehová.
  4. La fórmula para la sanidad mental.
    • Verso 4. “Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.”
    • Verso 6. “Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias.”

Salmos 35

  1. Observemos el salmo.
    • ¿Consideramos esto una oración bíblica?
  2. Jehová Dios mío, Júzgame conforme a tu justicia.
    • ¿Soportaremos este juicio?
    • ¿Se alegrarían nuestros enemigos del resultado del juicio de la Palabra de Dios sobre nosotros?

Salmos 36

  1. En tu luz veremos la luz.
    • Sólo la Palabra de Dios puede explicarnos la Palabra de Dios.
    • No hay luz fuera de la Palabra.
  2. Alabemos a Jehová por su Palabra.
    • Démosle la honra debida a su nombre.
    • Seamos obedientes hasta la muerte.

Salmos 37

  1. Meditemos profundamente y con temor de Dios en la verdad expuesta en este salmo.
    • Observemos la contraposición entre el carácter efímero del malo y la eternidad del Señor y sus hijos que esperan el cumplimiento de su Palabra justa.
  2. La importancia radical de lo inconmovible.
    • Solo poniendo los ojos en la suma de la Palabra y en su carácter inconmovible podemos tener paciencia ante la prosperidad del malo.
    • Necesitamos aprender a esperar en lo inconmovible y eterno de su Palabra para ver el mundo movible como algo que no permanecerá.
    • Solo poniendo los ojos en la Palabra, podremos decir que estamos poniendo los ojos en su eternidad.
  3. Recordemos esto.
    • Nuestra propia justicia es un trapo de inmundicia ante su justicia y nuestros pensamientos no son sus pensamientos.
    • Isaías 64:6. «Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.»
    • Isaías 55:8. «Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.»
  4. El día que las verdades expuestas en este salmo sean implantadas y den fruto en nuestra vida, dejaremos de vivir amargados por la prosperidad del malo.
    • Necesitamos urgentemente este fruto en nuestra vida.

Oremos con el Salmos 35.
• Hasta los cielos llega tu misericordia, Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes. Tu justicia es justicia eterna.
• Tus juicios, abismo grande. ¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Contigo está el manantial de la vida.
• Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú, Que libras al afligido del más fuerte que él, Y al pobre y menesteroso del que le despoja? Di a mi alma: Yo soy tu salvación.
• Muévete y despierta para hacerme justicia, Dios mío y Señor mío, para defender mi causa.
• Júzgame conforme a tu justicia, Jehová Dios mío, Y no se alegren de mí.
• Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea contra los que me combaten. Echa mano al escudo y al pavés, Y levántate en mi ayuda. Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores.
• Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan. Sean como el tamo delante del viento, Y el ángel de Jehová los acose. Sea su camino tenebroso y resbaladizo, Y el ángel de Jehová los persiga. Véngale el quebrantamiento sin que lo sepa, Y la red que él escondió lo prenda; Con quebrantamiento caiga en ella. Sean avergonzados y confundidos a una los que de mi mal se alegran; Vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí.
• Concédeme él deleitarme en ti. Guardaré silencio y esperaré en ti. Dejaré la ira, y desecharé el enojo.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 202

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salmos 26-32

Día 163. Libro 19.

Salmos 26

  1. Júzgame, Jehová, porque yo en mi integridad he andado.
    • He confiado asimismo en Jehová sin titubear.
    • Escudríñame y pruébame.
    • Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.
  2. Integridad: reflexionemos en esto.
    • La integridad es santidad y perfección. Es rectitud.
    • Es sencillez.
    • Es vigor, prosperidad, totalidad: es decir, es llenura del espíritu.
    • También es pureza e inocencia.
  3. He pedido estar en su Palabra.
    • Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré.
    • Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida.
    • Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

Salmos 27

  1. Él es mi luz y mi salvación.
    • Él es la fortaleza de mi vida, mi escudo.
    • Es mi refugio: me esconderá en su tabernáculo en el día del mal. Me ocultará en lo reservado de su morada. Sobre una roca me pondrá en alto.
    • Me recogerá aunque todos me dejen. No me desamparará.
    • No temeré. No me atemorizaré. Estaré confiado aunque un ejército acampe contra mí, y aunque contra mí se levante guerra.
    • Estaré en la casa del Señor: le demandaré esto a Jehová y lo buscaré siempre.
    • Contemplaré la hermosura de Jehová, e inquiriré en su templo.
    • Clamare por su misericordia.
    • Le pediré que me enseñe su camino y me guíe por senda de rectitud.
    • Creeré que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.
    • No desmayaré. Aguardaré y esperaré a Jehová.
    • Me esforzaré, y se alentará mi corazón.
    • Me gozaré, con mi cántico le alabaré.

Salmos 28

  1. Los malignos.
    • Angustiadores y enemigos.
    • Se juntan para comer mis carnes.
    • Son testigos falsos.
    • Respiran crueldad. Hablan paz con sus prójimos, pero la maldad está en su corazón.
    • No atienden a los hechos de Jehová, ni a la obra de sus manos.
    • Tropiezan y caen. Él los derribará, y no los edificará.

Salmos 29

  1. La voz de Jehová: su Palabra.
    • Truena con potencia.
    • Es con gloria y proclama su gloria.
    • Quebranta.
    • Hace saltar.
    • Derrama llamas de fuego.
    • Hace temblar el desierto.
    • Desgaja y desnuda.
    • En nosotros todo debe proclamar su gloria, su gloriosa Palabra.
  2. Sobre las muchas aguas.
    • Salmos 93:3-4. “Alzaron los ríos, oh Jehová, Los ríos alzaron su sonido; Alzaron los ríos sus ondas. Jehová en las alturas es más poderoso que el estruendo de las muchas aguas, Más que las recias ondas del mar.”
    • Salmos 104:3. “Que establece sus aposentos entre las aguas, El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento.”
    • Apocalipsis 17:15. “Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.”
  3. Truena el Dios de gloria.
    • Éxodo 9:28. “Orad a Jehová para que cesen los truenos de Dios y el granizo, y yo os dejaré ir, y no os detendréis más.”
    • Éxodo 19:16. “Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento.”
    • 1 Samuel 7:10. “Y aconteció que mientras Samuel sacrificaba el holocausto, los filisteos llegaron para pelear con los hijos de Israel. Mas Jehová tronó aquel día con gran estruendo sobre los filisteos, y los atemorizó, y fueron vencidos delante de Israel.”
    • Job 26:11-14. “Las columnas del cielo tiemblan, Y se espantan a su reprensión. Él agita el mar con su poder, Y con su entendimiento hiere la arrogancia suya. Su espíritu adornó los cielos; Su mano creó la serpiente tortuosa. He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos; ¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?”
    • Job 37:2-5. “Oíd atentamente el estrépito de su voz, Y el sonido que sale de su boca. Debajo de todos los cielos lo dirige, Y su luz hasta los fines de la tierra. Después de ella brama el sonido, Truena él con voz majestuosa; Y aunque sea oída su voz, no los detiene. Truena Dios maravillosamente con su voz; Él hace grandes cosas, que nosotros no entendemos.”
    • Salmos 18:13-15. “Tronó en los cielos Jehová, Y el Altísimo dio su voz; Granizo y carbones de fuego. Envió sus saetas, y los dispersó; Lanzó relámpagos, y los destruyó. Entonces aparecieron los abismos de las aguas, Y quedaron al descubierto los cimientos del mundo, A tu reprensión, oh Jehová, Por el soplo del aliento de tu nariz.”
    • Salmos 77:10-19. “Te vieron las aguas, oh Dios; Las aguas te vieron, y temieron; Los abismos también se estremecieron. Las nubes echaron inundaciones de aguas; Tronaron los cielos, Y discurrieron tus rayos. La voz de tu trueno estaba en el torbellino; Tus relámpagos alumbraron el mundo; Se estremeció y tembló la tierra. En el mar fue tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas.”
    • Apocalipsis 4:5. “Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.”
    • Apocalipsis 8:5. “Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.”
    • Apocalipsis 11:19. “Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.”
    • Apocalipsis 16:18. “Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra.”
    • Apocalipsis 19:6. “Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!”

Salmos 30

  1. Nuestro amado Cristo.
    • Hiciste subir mi alma del Seol; me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.
    • Jonás 2:4-6. “Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; Mas aún veré tu santo templo. Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; El alga se enredó a mi cabeza. Descendí a los cimientos de los montes; La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.”
  2. Has cambiado mi lamento en baile.
    • Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.
    • Salmo 149:3. “Alaben su nombre con danza; Con pandero y arpa a él canten.”
    • Salmo 150:4. “Alabadle con pandero y danza; Alabadle con cuerdas y flautas.”
    • 2 Samuel 6:14. “Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino.”
    • Jeremías 31:4. “Aún te edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en alegres danzas.”
    • Jeremías 31:13-14. “Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor. Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová.”

Salmos 31

  1. En tu mano encomiendo mi espíritu.
    • Lucas 23:46. “Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.”
  2. De todos mis enemigos soy objeto de oprobio.
    • Soy el horror de mis conocidos; Los que me ven fuera huyen de mí.
    • Mateo 26:56. “Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.”
    • Porque oigo la calumnia de muchos.
    • El miedo me asalta por todas partes, Mientras consultan juntos contra mí, e idean quitarme la vida.
    • Mateo 26:3-4. “Entonces los principales sacerdotes, los escribas, y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás, y tuvieron consejo para prender con engaño a Jesús, y matarle.”
    • Y los principales sacerdotes y los ancianos y todo el concilio buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte.”
    • Mateo 27:1. “Venida la mañana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo entraron en consejo contra Jesús, para entregarle a muerte.”

Salmos 32

  1. El que confiesa su pecado.
    • Confesar es declarar el pecado y no encubrir la iniquidad.
    • Es bienaventurado.
    • Es perdonado y cubierto su pecado y su maldad.
    • No será culpado de iniquidad.
    • En la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.
    • Con cánticos de liberación será rodeado.
    • El Señor le hará entender, y le enseñará el camino en que debe andar.
    • Le rodeará la misericordia.
  2. El que calla y no confiesa.
    • Será culpable de iniquidad.
    • Tendrá engaño en su espíritu.
    • Se envejecerán sus huesos.
    • Gemirá todo el día.
    • De día y de noche se agravará la mano del Señor sobre él.
    • Se volverá su verdor en sequedades de verano.
    • Muchos dolores habrá para él.
    • No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a confesar su pecado.
    • ¿Esperas que la confesión de pecado sea agradable?
    • ¿Te humillas a reconocer tu maldad?
    • ¿Callas y dejas que pase el tiempo sobre tu pecado?
    • Mientras no confiesas, solo atesoras maldad, aumentas orgullo y endureces tu corazón.
    • Cada segundo que pases sin confesar tu pecado es un segundo de amargura.

Oremos
• Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí, y respóndeme. Oye la voz de mis ruegos.
• No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; Mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.
• Enséñame tu camino, Y guíame por senda de rectitud A causa de mis enemigos.
• No me entregues a la voluntad de mis enemigos.
• A ti clamaré, Roca mía, no te desentiendas de mí, Para que no sea yo, dejándome tú, Semejante a los que descienden al sepulcro.
• Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo.
• No me arrebates juntamente con los malos, Y con los que hacen iniquidad.
• Dale a nuestros enemigos, su merecido conforme a la obra de sus manos, y conforme a la perversidad de sus hechos.
• Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; Y pastoréales y susténtales para siempre.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 202

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salmos 20-25

Día 162. Libro 19.

Salmos 20

  1. El nombre del Dios de Jacob te defienda.
    • Salmos 9:10. “En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron.”
    • Salmos 83:18. “Y conozcan que tu nombre es Jehová; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.”
    • Éxodo 34:5-7. “Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de Jehová. Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.”
    • Proverbios 18:10. “Torre fuerte es el nombre de Jehová; A él correrá el justo, y será levantado.”
    • Isaías 50:10. “¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.”
    • Salmos 18:2. “Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.”
    • Salmos 91:14. “Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.”

Salmos 21

  1. Le has concedido el deseo de su corazón.
    • No le negaste la petición de sus labios.
    • Los deseos de nuestro corazón. ¿Son puros y santos?
    • Salmos 37:4. “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.”
    • Salmos 38:9. “Señor, delante de ti están todos mis deseos, Y mi suspiro no te es oculto.”
    • Salmos 73:25. “¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.”
    • Salmos 140:8. “No concedas, oh Jehová, al impío sus deseos; No saques adelante su pensamiento, para que no se ensoberbezca. Selah.”
    • Salmos 145:19. “Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.”
    • Proverbios 11:23. “El deseo de los justos es solamente el bien; Mas la esperanza de los impíos es el enojo.”
    • Juan 8:44. “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.”
    • Colosenses 3:5. “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría.”
    • Efesios 4:22. “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos.”
    • Judas 1:16. “Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.”
    • 1 Juan 2:16-17. “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”
    • 1 Juan 5:14-15. “Y ésta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”
    • 1 Pedro 1:14. “Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia.”
    • 1 Pedro 2:11. “Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma.”
    • Tito 2:12. “Enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente.”

Salmos 22

  1. La aflicción de Cristo: La Palabra cumplida.
    • Mateo 27:46. “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?”
  2. Observemos que este Salmo nos enseña a orar como lo hacía Cristo en su padecimiento.
    • Su clamor profundo, padeciendo hasta la sangre, y la descripción dramática de su sufrimiento en la cruz, debe conducirnos a poner los ojos en Él, y no desmayar por nuestros propios padecimientos.
    • Hebreos 12:2-4. “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado.”

Salmos 23

  1. Su Palabra.
    • Es el pasto delicado donde podemos descansar, el agua de reposo.
  2. El Señor es nuestro Pastor.
    • Él es el obispo y pastor de nuestra alma.
    • ¿Es suficiente para ti, su pastorado?
    • Siendo uno de los Salmos más famosos de la Biblia, podría ser uno de los más ignorados y menos obedecidos, porque su amor perfecto, su pastorado sólo es posible, si comemos la Palabra.
    • 1 Pedro 2:25. “Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.”

Salmos 24

  1. De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.
    • Esta verdad, es una fortaleza en la cual debe estar anclada nuestra vida.
  2. ¿Quién es éste Rey de Gloria?
    • Apocalipsis 19:11-21. “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.”

Salmos 25

  1. Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
  2. Que este sea nuestro deseo, nuestro ruego, nuestro clamor.
    • Enséñame, guárdame, encamíname, en tu Palabra.

Oremos
• Exaltamos tu nombre. Poderoso, eterno, grande en poder y grande en magnificencia. Sólo tú eres Altísimo sobre toda la tierra.
• Fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guardas misericordia a millares, que perdonas la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrás por inocente al malvado.
• Torre fuerte es tu nombre Señor, correremos a ti, y seremos levantados.
• No has hecho con nosotros conforme a nuestros pecados, ni nos has pagado conforme a nuestras iniquidades.
• Danos temor de ti y abre nuestro entendimiento, para oír tu voz y caminar a la luz de tu Palabra.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 203

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com