Día 2. Libro 1.
Génesis 3
- La verdad tergiversada.
Realmente aprender las verdades que el Señor nos quiere enseñar y revelar, va a requerir que tengamos la disposición a acercarnos en humildad de corazón y como niños comenzar de nuevo. Así mismo, entender el Génesis, sentará las bases sobre la cual el Señor edificará las otras verdades bíblicas que nos guían en el camino de salvación.
- El verdadero Edén.
Observemos que no existe ningún lugar físico, con semejantes características, en la tierra. En realidad, toda la descripción de lo que allí sucedía, nos muestra un lugar con leyes inconmovibles, no terrenales. Vemos a Dios hablando con el hombre libremente, y a Adán hablando con los animales. El hombre tenía un trabajo: labrar el edén y guardarlo. También tenía la responsabilidad de ponerle nombres a los animales. Es el mismo trabajo que tenemos hoy, guardarnos del mal y sembrar la Palabra. Existe una prohibición de parte de Dios: no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal. Si entendemos esto, entenderemos el verdadero pecado. No es bueno que el hombre este solo ni aun en el edén. Necesita una ayuda idónea. Por eso se instituye en el edén, el matrimonio perfecto. Este es un tema bellísimo que abordaremos posteriormente.
- El verdadero pecado.
Consiste en transgredir, desobedecer la Palabra de Dios y extraviarse de la sincera fidelidad a Cristo. Ver 2 Corintios 11:3 y 1 Timoteo 2:11-15. Comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, significa determinar por ti mismo, fuera de la Palabra de Dios lo que es bueno y lo que es malo. Dios es el que determina en su Palabra, lo bueno y lo malo. Necesitamos que sea El quien nos revele la verdad contenida en su Palabra, para entenderla y obedecerla. Consecuencias de la desobediencia: lo que experimentamos todos al pecar: La muerte eterna. Conocieron que estaban desnudos. Ellos estaban desnudos en el edén y no se avergonzaban, pero al desobedecer, quedaron espiritualmente descubiertos: Apocalipsis 3:17-18. “Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.” Se escondieron de la presencia de Jehová. Porque ya no podían permanecer en la luz de la Palabra.
- La verdadera Eva.
La mujer en la Biblia representa a la iglesia. La iglesia es la madre de todos los vivientes, los hijos de Dios. La iglesia es la congregación de todos los que hemos pasado de muerte a vida, en Cristo Jesús. Ver el verso 20. Los sentidos de Eva fueron extraviados de la sincera fidelidad a Cristo, la Palabra de Dios. Ver 2 Corintios 11:3. Para volver a entrar al edén espiritual, necesita arrepentirse y nacer de nuevo, ser salvada de la condenación eterna en la que cayó al pecar en el edén. Solo así, el ser humano puede ser redimido.
- La serpiente.
Es astuta. El falso ofrecimiento de la serpiente: Verso 4. “No moriréis; más sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal.” Lo cual es falso, porque Dios no dijo eso. He aquí lo que Dios dice: Génesis 2:16-17. “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto libremente podrás comer; pero del árbol del conocimiento del bien y el mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” Ciertamente el hombre necesita la Palabra de Dios para discernir el bien y el mal. Le corresponde a Dios determinar esto. Cuando queremos determinar por nosotros mismos el bien y el mal, caemos en la tentación de la serpiente. El poder de la serpiente es engañar. Tergiversar la Palabra Dios para lograr que el hombre caiga en desobediencia. Ella roba, mata y destruye la Palabra de Dios a través del engaño. Solo manteniéndonos en obediencia a la Palabra de Dios podemos tener el poder sobre su mentira y engaño. El fin de la serpiente está profetizado. Apocalipsis 12:9. «Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.»
- Cristo: el nuevo Adán.
2 Corintios 15:21-22. «Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados». 1 Corintios 15:45. «Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.» Romanos 5:12-21. «Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. (…) No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación. Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; más cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro».
Génesis 4
- Caín.
¿Por qué causa mató a su hermano?
1 Juan 3:12-15. » No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece. Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.» El camino de Caín: Judas 1:10-16. «Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales. ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré. Éstos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados; fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas. De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él. Éstos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho». El castigo de Caín. Versos 11-12. “Ahora pues, maldito seas tú de la tierra que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano: Cuando labrares la tierra, no te volverá a dar su fuerza: errante y extranjero serás en la tierra.” Observemos que ante el dictamen del castigo, Caín, lleno de miedo, se preocupa por la posibilidad de que lo maten, sin embargo la sentencia alude a la posibilidad de obtener frutos de la tierra. En el sentido inconmovible significa la imposibilidad de entender y comer el pan de vida, la Palabra de Dios. Comparemos la sentencia de Caín con la de su padre Adán: Génesis 3:17-18. “Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu esposa, y comiste del árbol de que te mandé, diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.” Entendemos entonces que ambas sentencias de Dios aluden a lo mismo: una vida donde la tierra llena de pecado y muerte tendrá que sufrir dolor para ser labrada y no podrá dar frutos del espíritu. Ambas representan a las tierras llenas de espinos, piedras y cardos mencionadas en la parábola del sembrador. (Ver Mateo13:3-23). Tanto Caín como Abel simbolizan al hombre que camina hacia la muerte. Romanos 8:20. “Porque las criaturas fueron sujetadas a vanidad, no voluntariamente, sino por causa de Aquél que las sujetó en esperanza.” Adán y Caín son figura de Hombres desobedientes y sordos a la Palabra de Dios. Oseas 9:17. “Mi Dios los desechará, porque ellos no le oyeron; y andarán errantes entre las naciones.” Hombres malditos por su ceguera y sordera a la Palabra de Dios: Deuteronomio 28:65-66. “Y entre estas naciones no tendrás tranquilidad, ni la planta de tu pie tendrá reposo; sino que allí Jehová te dará un corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos y tristeza de alma. Y tu vida estará en suspenso delante de ti, y estarás temeroso de noche y de día, y no tendrás seguridad de tu vida.”
- Abel.
Sus ofrendas aún hablan. Su ofrenda habla porque es figura de Cristo, el sacrificio del primogénito de Dios.
Hebreos 11:4. «Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella».
Su sangre clama. Mateo 23:33-35. «¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno? Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad; para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar».
Lucas 11:49-51. «Por eso la sabiduría de Dios también dijo: Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán, para que se demande de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo; sí, os digo que será demandada de esta generación».
- Cristo.
Si la sangre de Abel clama desde la tierra y será vengada, la sangre de Cristo habla mejor que la de Abel.
Hebreos 12:22-23. » Sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel».
Oremos
Señor te pedimos que limpies nuestras conciencias de obras muertas, falsas doctrinas y mandamientos de hombres y nos des sabiduría y entendimiento de tu verdad.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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