josué 17-19

Día 74. Libro 6.

Josué 17

  1. Los hijos de Manasés.

Verso 17:12. «Mas los hijos de Manasés no pudieron arrojar a los de aquellas ciudades; y el cananeo persistió en habitar en aquella tierra.»

  • Los hijos de José.

Argumentaron que todos los cananeos que habitaban su tierra eran fuertes, poseían armas y eran imposibles de someter.

¿Argumentamos nosotros lo mismo, en relación con nuestros propios pecados y debilidades?

  • Observemos que los hijos de José pidieron una mayor cantidad de territorio.

La respuesta de Josué: Ustedes deben esforzarse. Así mismo nosotros debemos esforzarnos y escudriñar la Palabra.

Versos 17-18. » … Tú eres gran pueblo, y tienes grande poder; no tendrás una sola parte, sino que aquel monte será tuyo; pues aunque es bosque, tú lo desmontarás y lo poseerás hasta sus límites más lejanos; porque tú arrojarás al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte.»

Josué 18

  1. ¿Hemos sido negligentes en obedecer y tomar posesión de las riquezas de la Palabra del Señor, la cual fluye leche y miel?

Verso 3. «¿Hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de vuestros padres?»

Josué 19

  1. En éste capítulo se menciona 12 veces que la heredad de los hijos de Israel se repartió conforme a sus familias.

Tenemos la responsabilidad de enseñar en nuestras familias la Palabra.

Deuteronomio 4:9. «Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.”

  • Observemos que la heredad de Josué fue dada según la Palabra de Jehová.

Oremos

Señor danos el valor para echar fuera de nosotros la mente y el cuerpo pecaminoso carnal.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

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josué 10-12

Día 72. Libro 6.

Josué 10

  1. No tengas temor de ellos; porque yo los he entregado en tu mano.

Ninguno de ellos prevalecerá delante de ti.

No temáis, ni os atemoricéis; sed fuertes y valientes, porque así hará Jehová a todos vuestros enemigos contra los cuales peleáis.

  • Josué habló a Jehová: Sol detente.

Observemos el milagro:

Verso 13. “Y el sol se detuvo y la luna se paró, Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito esto en el libro de Jaser?  Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero.”

El ejército de Dios recibió fuerzas para combatir a todos esos pueblos hasta derrotarlos.

Salmos 121:5-6.  «Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.»

Isaías 40:31. «Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.»

  • No hubo día como aquel.

Lo cual es una figura del día en que el Señor Jesucristo, por su obra en la cruz del calvario, quitó el pecado de toda la tierra en un sólo día.

Verso 14.  «Y no hubo día como aquél, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel.»

  • Cristo: el que quitó el pecado de la tierra en un día.

Zacarías 3:9. «Porque he aquí aquella piedra que puse delante de Josué; sobre esta única piedra hay siete ojos; he aquí yo grabaré su escultura, dice Jehová de los ejércitos, y quitaré el pecado de la tierra en un día.»

Josué 11

  1. No tengas temor.

Jehová ha entregado a los enemigos en nuestras manos.

Verso 6. «Mas Jehová dijo a Josué: No tengas temor de ellos, porque mañana a esta hora yo entregaré a todos ellos muertos delante de Israel; desjarretarás sus caballos, y sus carros quemarás a fuego.”

  • Has conforme a toda la Palabra de Jehová.

Verso 9. «Y Josué hizo con ellos como Jehová le había mandado: desjarretó sus caballos, y sus carros quemó a fuego.”

  • Obediencia.
  • Verso 15. «De la manera que Jehová lo había mandado a Moisés su siervo, así Moisés lo mandó a Josué; y así Josué lo hizo, sin quitar palabra de todo lo que Jehová había mandado a Moisés.”

Josué 12

  1. El cumplimiento de la Palabra de Dios anunciada en Deuteronomio.

Deuteronomio 1:30. «Jehová vuestro Dios, el cual va delante de vosotros, él peleará por vosotros, conforme a todas las cosas que hizo por vosotros en Egipto delante de vuestros ojos.»

1 Corintios 15:54-55,57. «Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? (…) Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.”

1 Juan 5:4. «Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. «

Oremos

Padre abre nuestros ojos para ver las maravillas de tu ley.

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josué 8-9

Día 71. Libro 6.

Josué 8

  1. El capítulo ocho, es una historia de obediencia y victoria.
  • El pueblo de Dios lee la Palabra.

Delante de toda la congregación, incluyendo a los niños, y leyendo también, no solo las bendiciones sino, incluyendo las maldiciones. ¿Estamos de acuerdo en hacer todo esto?, ¿Cuáles son los argumentos que conocemos para rebatir una actividad semejante?

Versos 34-35. «Después de esto, leyó todas las palabras de la ley, las bendiciones y las maldiciones, conforme a todo lo que está escrito en el libro de la ley. No hubo palabra alguna de todo cuanto mandó Moisés, que Josué no hiciese leer delante de toda la congregación de Israel, y de las mujeres, de los niños, y de los extranjeros que moraban entre ellos.”

Deuteronomio 4:9. “Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.”

Esdras 7:25. “Y tú, Esdras, conforme a la sabiduría que tienes de tu Dios, pon jueces y gobernadores que gobiernen a todo el pueblo que está al otro lado del río, a todos los que conocen las leyes de tu Dios; y al que no las conoce, le enseñarás.”

3.    La obediencia a la Palabra rinde frutos.

Observemos cómo, una vez que su pueblo se arrepiente y se vuelve a la Palabra en obediencia, entonces el Señor mismo, les revela la estrategia y el plan para destruir a sus enemigos.

Sólo así pudieron salir victoriosos.

No hay otro camino.

Josué 9

1.     El engaño: el precio de la desobediencia y no consultar al Señor.

Los gabaonitas usaron de astucia engañando al pueblo de Dios y logrando una alianza con ellos para salvar sus vidas.

¿Pudo evitarse el engaño?

Verso 14.  “Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová.”

Observemos al pueblo de Dios. Ellos no consultaron la Palabra de Dios, pero incongruentemente, juraron en nombre de Dios, y comprometieron la fidelidad del Señor en su decisión.

2.     Meditemos también en la astucia de los gabaonitas.

Tuvieron temor de perder su vida, lo cual, es aceptable, humanamente hablando.

Sabían del cumplimiento de la Palabra del Señor, y la demostración de su poder, pero a diferencia de Rahab la ramera, ellos no temieron a Dios. El problema no fue que pretendieran salvarse, sino que en lugar de temer al Dios del cielo, ellos usaron argucias humanas y fingieron. Podemos decir que se aliaron con la mentira. ¿Es esto válido a los ojos del Señor?

¿Es acaso el ejemplo de los gabaonitas, similar a aquellos que toman sólo una porción de lo que Dios dice, pero no temen verdaderamente al Señor, ni a la suma de su Palabra?

Mateo 3:7-8. “Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento.”

Observemos que finalmente ellos se convirtieron en esclavos. Así sucede a todos los pueblos que con astucias humanas, se alían con la mentira en lugar de temer al Señor.

Job 5:13. “Que prende a los sabios en la astucia de ellos, Y frustra los designios de los perversos.”

Salmos 119:118. “Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos, Porque su astucia es falsedad.”

Lucas 20:23. “Mas él, comprendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis?”

1 Corintios 3:19. “Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: Él prende a los sabios en la astucia de ellos.”

2 Corintios 4:2. “Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios.”

3.     Apéguense a la Palabra.

El pueblo de Dios quiso ser misericordioso con los gabaonitas, pero no consultó al Señor. Ya había un decreto dado por Dios, que tenían que destruir a todos esos vecinos, y ellos no debían contradecir eso.

Sepamos que el único antídoto contra la mentira, la tentación y las astucias satánicas, es apegarse a la suma de la Palabra.

Aprendamos lo que el Señor nos advierte sobre situaciones similares.

Efesios 4:14. “Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error.”

2 Corintios 11:3. “Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.”

2 Corintios 6:14-18. «No se unan en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque ustedes son el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, Salgan de en medio de ellos, y apártense, dice el Señor, Y no toquen lo inmundo; Y yo los recibiré, Y seré para ustedes por Padre, Y ustedes me serán hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.»

4.     Teman al Señor.

Levítico 25:17. “Y no engañe ninguno a su prójimo, sino temed a vuestro Dios; porque yo soy Jehová vuestro Dios.”

Josué 24:14. “Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová.”

1 Samuel 12:24. “Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.”

2 Reyes 17:39. “Más temed a Jehová vuestro Dios, y él os librará de mano de todos vuestros enemigos.”

1 Crónicas 16:30. “Temed en su presencia, toda la tierra; El mundo será aún establecido, para que no se conmueva.”

Job 19:29. “Temed vosotros delante de la espada; Porque sobreviene el furor de la espada a causa de las injusticias, Para que sepáis que hay un juicio.”

Salmos 34:9. “Temed a Jehová, vosotros sus santos, Pues nada falta a los que le temen.”

Salmos 96:9. “Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; Temed delante de él, toda la tierra.”

Mateo 10:28. “Y no temáis a los que matan el cuerpo, más el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.”

Lucas 12:5. “Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.”

1 Pedro 2:17. “Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.”

Apocalipsis 14:7. “diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.”

Oremos

Padre danos temor de ti.

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Josué 5-7

Día 70. Libro 6.

Josué 5

  1. La causa por la cual vagaron en el desierto 40 años.
    Por cuanto NO obedecieron a la voz de Jehová. Verso 6.
    Mientras no seamos obedientes, vagaremos en nuestro desierto.
    Sólo el que dispone su corazón para obedecer la Palabra y camina en obediencia a ella, puede tomar posesión del reino y entender la revelación, comer la leche y la miel de la Palabra.
    Ezequiel 20:15. “También yo les alcé mi mano en el desierto, jurando que no los traería a la tierra que les había dado, que fluye leche y miel, la cual es la más hermosa de todas las tierras.”
  2. El verdadero maná.
    Observemos que el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán.
    ¿Cuál es el verdadero Maná? Juan 6:57-58. «Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. Éste es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.»
    Apocalipsis 2:17. «El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.»
  3. Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde estás es santo.
    Cristo ha venido como Príncipe del ejército de Jehová. Quitemos el calzado de nuestros pies.
    ¿Qué dice mi Señor a su siervo? Versos 13-15. “Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano. Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? Él respondió: No; más como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora. Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo? Y el Príncipe del ejército de Jehová respondió a Josué: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde estás es santo. Y Josué así lo hizo.”

Josué 6

  1. Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra.
    Salmos 127:1. «Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.»
  2. Los muros caen.
    El pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó.
    Hebreos 11:30. «Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos siete días.»
  3. Los muros en que ponemos nuestra confianza.
    Todo aquello en lo cual hemos puesto nuestra confianza, todo aquello que impide que tomemos posesión de la tierra prometida y todo aquello que se opone al conocimiento de Cristo, a la obediencia a la Palabra, debe ser derrumbado.
    Deuteronomio 28:52. «Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y fortificados en que tú confías, en toda tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová tu Dios te hubiere dado.»
    2 Corintios 10:5. «Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.»
    Observemos la promesa: Dios las ha entregado en nuestra mano, aun cuando sean una fortaleza bien cerrada. (Verso 1. “Ahora, Jericó estaba cerrada, bien cerrada, a causa de los hijos de Israel; nadie entraba ni salía.”)
  4. Los verdaderos muros inconmovibles.
    Zacarías 2:5. «Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella.»
    Jeremías 15:20. «Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová.»
    Isaías 60:18. «Nunca más se oirá en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tu territorio, sino que a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza.»
    Isaías 26:1. «En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro.»
  5. Alabemos, adoremos y demos honra y gloria a nuestro poderoso Señor.
    Él abrió el Mar Rojo.
    El hizo pasar a su pueblo en seco a través del Jordán.
    El derribó los muros de Jericó.
    Nos ha salvado y redimido a través de su muerte en la cruz.
    Nos ha salvado de nuestros enemigos con mano poderosa.
    Aleluya!!!
    Gloria a su santo nombre!!!

Josué 7

  1. NO CODICIARÁS.
    Deuteronomio 7:25-26. «Las esculturas de sus dioses quemarás en el fuego; no codiciarás plata ni oro de ellas para tomarlo para ti, para que no tropieces en ello, pues es abominación a Jehová tu Dios; y no traerás cosa abominable a tu casa, para que no seas anatema; del todo la aborrecerás y la abominarás, porque es anatema.»
    Proverbios 1:19. «Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, La cual quita la vida de sus poseedores.»
    Proverbios 12:12. «Codicia el impío la red de los malvados; Mas la raíz de los justos dará fruto.»
    Proverbios 21:26. «Hay quien todo el día codicia; Pero el justo da, y no detiene su mano.»
    Isaías 57:17. «Por la iniquidad de su codicia me enojé, y le herí, escondí mi rostro y me indigné; y él siguió rebelde por el camino de su corazón.»
    Habacub 2:9. «¡Ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal!»
    2 Pedro 2:14. «Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición.»
  2. El anatema.
    La orden de Dios. Josué 6:17-18. «Y será la ciudad anatema a Jehová, con todas las cosas que están en ella; solamente Rahab la ramera vivirá, con todos los que estén en casa con ella, por cuanto escondió a los mensajeros que enviamos. Pero vosotros guardaos del anatema; ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, no sea que hagáis anatema el campamento de Israel, y lo turbéis.»
    La desobediencia. Josué 7:1. “Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema; porque Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó del anatema; y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel.”
    La causa. Observemos que Acán tomó del anatema por codicia y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel.
    El juicio de Dios. Verso 11-12. “Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres. Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema; ni estaré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros.”
  3. El anatema que nos puede afectar.
    No amar y obedecer al Señor Jesucristo es ser anatema. 1 Corintios 16:22. «El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. (…)».
    Predicar un evangelio distinto al de la Palabra, es ser anatema. Gálatas 1:8-9. «Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.»
  4. El fruto de la desobediencia.
    En lugar de victoria, tendremos derrota. La desobediencia nos debilita espiritualmente y nos impide hacer frente a nuestros enemigos.
    Verso 12. «Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema; ni estaré más con ustedes, si no destruyen el anatema de en medio de ustedes.»

Oremos
Padre haznos hijos obedientes.

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Josué 1-4

Día 69. Libro 6.

Josué 1

  1. Levántate y pasa este Jordán: Toma posesión de la Palabra.

Yo les doy la Palabra, porque Yo se las he entregado, y ella será su territorio. Acuérdate siempre de esto.

  • Esfuérzate y sé muy valiente para poseer y obedecer toda la Palabra.

Nunca se apartará de tu boca este libro, de día y de noche meditarás en él. Guardarás y harás conforme a todo lo que en él está escrito. Esto hará prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

  • No temas ni desmayes. Los enemigos no te vencerán.

Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

  • Terrible sentencia.

Cualquiera que fuere rebelde a tu mandamiento, y no obedeciere a tus palabras en todas las cosas que le mandes, que muera.

Josué 2

  1. Rahab.

Observemos cómo ella salvó su vida, la casa de su padre y todo lo que ella tenía, siendo una extranjera y  prostituta, ella fue justificada, se convirtió  en salvadora y heroína de la fe, pasando a formar parte de la genealogía de Cristo.

¿Por qué ayudó a los espías? Porque oyó y creyó la Palabra del Señor: “Sé que Jehová os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros. Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de ustedes cuando salieron de Egipto, y lo que han hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales han destruido. Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de ustedes, porque Jehová nuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.» Versos 9-11.

Hebreos 11:31. «Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz.»

Santiago 2:25. «Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?”

  • La certeza que debemos tener:

Verso 24. «… Jehová ha entregado toda la tierra en nuestras manos; y también todos los moradores del país desmayan delante de nosotros.”

Josué 3

  1. Jehová ha entregado toda la tierra en nuestras manos.

Al entrar a la Tierra Prometida: El Arca del Testimonio, la Palabra, debe ir adelante por eso los sacerdotes deben pasar adelante y posar sus pies en el Jordán. Luego las aguas se detendrán y el pueblo pasará en seco.

  • Santifíquense.

Porque el Señor, hará maravillas entre ustedes. ¡Aleluya!

Josué 4

  1. ¿Qué significan estas piedras?

Son para testimonio a nuestros hijos, para que conozcan los portentos de su salvación y le teman.

Para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa.

Para que temamos a Jehová nuestro Dios todos los días.

  • Jehová nuestro Dios secó las aguas del Jordán.

Para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa; para que teman a Jehová nuestro Dios todos los días.

Salmos 114. «Cuando salió Israel de Egipto, La casa de Jacob del pueblo extranjero, Judá vino a ser su santuario, E Israel su señorío. El mar lo vio, y huyó; El Jordán se volvió atrás. Los montes saltaron como carneros, Los collados como corderitos. ¿Qué tuviste, oh mar, que huiste? ¿Y tú, oh Jordán, que te volviste atrás? Oh montes, ¿por qué saltasteis como carneros, Y vosotros, collados, como corderitos? A la presencia de Jehová tiembla la tierra, A la presencia del Dios de Jacob, El cual cambió la peña en estanque de aguas, Y en fuente de aguas la roca.”

Oremos

Padre tú dices que las cosas reveladas nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre. Danos la revelación del libro de Josué. Abre nuestro entendimiento para ver allí lo que tú Santo Espíritu inspiró y dijo verdaderamente a tu pueblo. Revela lo inconmovible y los tesoros escondidos para la edificación de tu pueblo.

Gracias por este legado, queremos tomar posesión de él. Oramos conforme a tu Palabra Señor:

“Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.” (1 Corintios 2:11-16).

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Deuteronomio 32-34

Día 68. Libro 5.

Deuteronomio 32

  1. ¿Por qué causa el pueblo de Dios es llamado desobediente, loco, ignorante y generación torcida y perversa?

Versos 28-29. “Porque son nación privada de consejos, Y no hay en ellos entendimiento. ¡Ojalá fueran sabios, que comprendieran esto, Y se dieran cuenta del fin que les espera!”

  • Nuestra sanidad

Apliquen su corazón a todas las palabras que yo les testifico hoy, para que las manden a sus hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley. Porque no os es cosa vana; es su vida, y por medio de esta ley harán prolongar sus días sobre la tierra a donde van, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella. Versos 46-47.

  • Nuestro Dios

Él es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; Es justo y recto. La corrupción no es suya.

Deuteronomio 33

  1. Observemos a nuestro Cristo en cada una de las bendiciones del pueblo de Dios.

El amado de Jehová habitará confiado cerca de él; Lo cubrirá siempre, Y entre sus hombros morará.

Bendita de Jehová sea tu tierra, con lo mejor del rocío de los cielos y del agua que está en lo profundo de la tierra, con las mejores cosechas del año y los mejores frutos de los meses, con lo principal de los montes antiguos, con lo mejor de las alturas eternas, con lo mejor de los frutos que llenan la tierra y con la buena voluntad del que habita en la zarza.

Hermoso como el primer hijo de un toro, poderoso como un búfalo, y corneará a todos los pueblos hasta los extremos de la tierra.

Bendito sobre los hijos. Sea el amado de sus hermanos, Y moje en aceite su pie.

Hierro y bronce serán tus cerrojos, Y como tus días serán tus fuerzas.

Saciado de favores, Y lleno de la bendición de Jehová, Posee el occidente y el sur.

Verso 27. “El eterno Dios es tu refugio, Y acá abajo los brazos eternos; Él echó de delante de ti al enemigo, Y dijo: Destruye.”

Vivirá confiado, sus descendientes vivirán en paz.

En sus tierras habrá trigales y viñedos, y nunca les faltará lluvia del cielo.

Dichoso tú, Israel, ¿quién se te puede comparar?

El Señor mismo te ha salvado; él te protege y te ayuda, ¡él es tu espada victoriosa!

Tus enemigos se rendirán ante ti, y tú aplastarás su orgullo.

Deuteronomio 34

  1. Moisés como figura de Cristo.

Versos 10-12. “Sin embargo, nunca más hubo en Israel otro profeta como Moisés, con quien el Señor hablara cara a cara, o que hiciera todos los prodigios y maravillas que el Señor le mandó hacer en Egipto contra el faraón, sus funcionarios y todo su país, o que le igualara en poder y en los hechos grandes e importantes que hizo a la vista de todo Israel.”

Hebreos 3:1-6. “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús; el cual es fiel al que le constituyó, como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios. Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste, cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo. Porque toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios. Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir; pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.”

  • Terminamos hoy la lectura del maravilloso, inigualable y retador libro de Deuteronomio.

Oremos

Gracias Padre por darnos tan grande herencia. Haznos fieles en toda la Palabra Señor. Danos la gracia de ser como tú, obedientes hasta la muerte. Gracias por el libro de Deuteronomio, te pedimos que prepares nuestro corazón para entender el libro de Josué.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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deuteronomio 29-31

Día 67. Libro 5.

Deuteronomio 29

  1. Otra verdad sobre la causa de nuestra desobediencia.

Hasta el día de hoy Jehová no les ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír.

Filipenses 2:13. «Porque Dios es el que produce en ustedes, así el querer como el hacer, por su buena voluntad.»

Romanos 9: 14-19. «¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?»

  • El pacto.

Dios se compromete hoy a ser nuestro Dios, tal como se lo prometió a nuestros antepasados Abraham, Isaac y Jacob. Y nosotros nos comprometemos a ser su pueblo. Pero este pacto no es solamente para nosotros. Dios se compromete también con todos nuestros descendientes. Celebremos otra vez: ¡Aleluya!, ¡Gloria a Dios!

  • Les ruego, les suplico.

Que ninguno de ustedes, deje a nuestro Dios para adorar a dioses falsos. Quienes lo hagan serán como plantas venenosas, que sólo producen muerte. Se equivoca quien escuche las instrucciones de este pacto y crea que nada le sucederá si desobedece. Esa persona será culpable de que Dios castigue a todo su pueblo. Dios no la perdonará; al contrario, hará que vengan sobre ella todas las maldiciones anunciadas en este libro, que sea separada de su familia y que muera hasta el último de sus descendientes. ¡Dios la castigará con furia!

  • ¿Por qué Dios castigó así a este pueblo?

¿Qué lo hizo enojarse tanto? Y no faltará quien responda: Su Dios los libró de la esclavitud en Egipto, pero ellos no obedecieron las instrucciones del pacto que su Dios hizo con ellos. Por eso Dios se enojó con ellos y les envió todas las maldiciones anunciadas en este libro. Fue tal su enojo, que los expulsó de su país y los envió a los países donde ahora viven. Verso 29. «Hay cosas que Dios mantiene en secreto, y que sólo él conoce, pero a nosotros nos ha dado todos estos mandamientos, para que nosotros y nuestros descendientes los obedezcamos siempre».

Deuteronomio 30

  1. El eterno Amor de nuestro buen Dios.

Si ustedes y sus hijos se arrepienten, y de nuevo deciden obedecer a Dios con toda su mente y todo su ser, y cumplen las leyes que les he dado, Dios les tendrá compasión y los volverá a bendecir. Los hará volver de los países a los cuales los envió. Aun si ustedes se encuentran muy lejos, Dios los buscará y los traerá de nuevo al país que prometió a sus antepasados. Allí prosperarán y tendrán más hijos que sus antepasados. Dios hará que se olviden de hacer el mal. Entonces ustedes y sus descendientes lo amarán y lo obedecerán con toda su mente y con todo su ser, y no por obligación. Así podrán vivir muchos años.

Dios hará que caigan maldiciones sobre los enemigos de ustedes, que con tanto odio los han perseguido.

Pero ustedes deberán arrepentirse y cumplir los mandamientos que hoy les he dado. Si lo hacen, Dios volverá a estar contento con ustedes, y hará que les vaya bien en todo. Tendrán muchos hijos y muchas hijas, y mucho ganado y abundantes cosechas. Dios volverá a bendecirlos como antes lo hacía con sus antepasados. Todo lo que tienen que hacer es arrepentirse de sus pecados y obedecer a Dios con toda su mente y con todo su ser. Obedezcan todos los mandamientos que les ha dado en este libro.

  • Hoy deben elegir qué prefieren.

¿Quieren que les vaya bien, o quieren que les vaya mal? ¿Quieren tener vida, o prefieren la muerte? El cielo y la tierra son testigos de que hoy les he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Yo les aconsejo, a ustedes y a sus descendientes, que elijan la vida. Que amen a Dios y lo obedezcan siempre. 

Deuteronomio 31

  1. La tierra Prometida. Lo que hará el Señor.

Él pasa delante de ti. Él destruirá a estas naciones delante de ti. Él los entregará delante de ti. Él va contigo, no te dejará, ni te desamparará.

  • Lo que tenemos que hacer nosotros.

Leerás esta ley delante de todo Israel a oídos de ellos. Oirás, aprenderás y cuidarás de cumplir todas las palabras de esta ley, todos los días, tú y tus hijos. Temerás a Dios, tú y tus hijos. Te esforzarás y cobrarás ánimo, para obedecer toda la ley. No temerás, ni te intimidarás, ni tendrás miedo de ellos.

  • El método para producir temor de Dios.

Escucharán la lectura de estas enseñanzas, y aprenderán a respetar a Dios y a obedecer sus mandamientos. También los hijos que tengan, y que aún no conocen estos mandamientos, los oirán y aprenderán a obedecer a Dios.

  • El cántico de Moisés: una advertencia, una exhortación y una profecía.

Porque yo les introduciré en la tierra que juré a sus padres, la cual fluye leche y miel. Comerán y se saciarán, y engordarán; y se volverán a dioses ajenos y les servirán, y me enojarán, e invalidarán mi pacto. Y cuando les vinieren muchos males y angustias, entonces este cántico responderá en su cara como testigo, pues será recordado por la boca de sus descendientes. Yo conozco lo que se proponen de antemano, antes que los introduzca en la tierra que juré darles.  Porque yo conozco tu rebelión, y tu cerviz dura. Yo sé bien que, después de mi muerte, ustedes dejarán de obedecer a Dios y no seguirán las enseñanzas que les he dado. Por lo mismo, ustedes van a sufrir mucho, pues harán enojar a Dios.

Oremos

Padre bendícenos con la obediencia.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

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Deuteronomio 28

Día 66. Libro 5.

Deuteronomio 28

  1. OIR atentamente la voz de Jehová.

Para guardarla y ponerla por obra todos sus mandamientos. Este es el énfasis permanente a lo largo y ancho de la Palabra del Señor.

Deuteronomio 11:13. “Si obedeces cuidadosamente a mis mandamientos que yo te prescribo hoy, amando a Jehová tú Dios, y sirviéndole con todo tú corazón, y con toda tú alma.» 

Deuteronomio 15:5. «Si escuchas fielmente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y cumplir todos estos mandamientos que yo te ordeno hoy.”

Deuteronomio 27:1. “Guardarás todos los mandamientos que yo te prescribo hoy.»

Éxodo 15:26. «…Si oyes atentamente la voz de Jehová tu Dios, y haces lo recto delante de sus ojos, y das oído a sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.»

Levítico 26:3-4. «Si andas en mis decretos y guardas mis mandamientos, y los pones por obra, yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto.»

Salmos 106:3. «Dichosos los que guardan juicio, Los que hacen justicia en todo tiempo.»

Isaías 1:19. «Si quieres y oyes, comerás el bien de la tierra.»

Isaías 3:10. «Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos.»

Isaías 55:3. “Inclinen su oído, y vengan a mí; oigan, y vivirá su alma; y haré con ustedes pacto eterno, las misericordias firmes a David.»

Jeremías 11:4. «El cual mandé a sus padres el día que los saqué de la tierra de Egipto, del horno de hierro, diciéndoles: Oigan mi voz, y cumplan mis palabras, conforme a todo lo que les mando; y me serán por pueblo, y yo seré a ustedes por Dios.»

Lucas 11:28. «Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.»

  • Bendición versus maldición.

Luego de darnos las bendiciones, el Señor se dedica ampliamente a advertirnos lo que sucederá si no obedecemos. Las maldiciones se han convertido en un tema prohibido. La sola mención de la palabra está vedada, absolutamente prohibida. En realidad el Señor es perfectamente justicia y también es perfectamente amor. Si la Biblia fuera un tratado de psicología humanista, bastarían los primeros 14 versículos de este capítulo, pero el Señor nos advierte lo que sucederá si no lo obedecemos. Este es el verdadero Dios de la Palabra: el que nos ama hasta morir y resucitar por nosotros para salvarnos de la maldición del pecado. Y también el que nos advierte del castigo que espera a los que no le aman, ni le obedecen. Sus mandamientos son para salvación y vida eterna. Si somos obedientes El Señor envía las bendiciones. Si no le obedecemos, El mismo, enviará las maldiciones. Es sencillo. Digamos: ¡Aleluya!, ¡Gloria a Dios!

  • Reflexionemos también en esto.

La relación que existe entre: las bendiciones y la obediencia. Y la relación que existe entre la desobediencia y la gracia. Antes de recibir la gracia y la salvación en Cristo, nosotros no podíamos ser obedientes, porque el pecado nos lo impedía. Estábamos bajo la maldición del pecado. Por su obediencia y muerte en la cruz, Cristo nos salvó de la ley del pecado y de la muerte. Él se hizo maldición, para hacernos justicia de Dios en El. Ahora que nos ha salvado y limpiado del pecado, somos capaces, estamos habilitados para obedecer la Palabra. Él Señor nos pide caminar en obediencia porque nos ha hecho capaces. Esta es la combinación perfecta entre Deuteronomio 28 y Romanos 6.

Hebreos 10:28-31. “El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!”

Digamos nuevamente: ¡Aleluya!, ¡Gloria a Dios!

  • Debemos hacernos esta pregunta.

¿Es este capítulo de la Biblia, la explicación de lo que le ha sucedido al pueblo de Dios y a todos los pueblos de la tierra?

  • Nunca es demasiado.

Ninguna reflexión o comentario será suficiente para impactar nuestra vida como lo hace su Palabra. Ella es absolutamente perfecta, es espíritu y es vida. Aleluya! Gloria a su nombre!!!!

Oremos

Padre danos un corazón obediente para confirmar tu Palabra y obedecerla.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

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