salmos 109-118

Día 180. Libro 19.

Salmos 109

  1. Reflexionemos en las verdades que nos enseña el salmo.
  2. En primer lugar es una profecía que anuncia el padecimiento del Mesías. Observemos la oración del Señor en contra de Judas. Recordemos que el Señor fue a la cruz voluntariamente, pero que Judas fue el hombre de perdición que lo entregó en manos de los inicuos, por lo tanto, la maldición estaba determinada para él.
  3. Hechos 1:16-20.  “Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Éste, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio.”
  • Pelearon contra mí sin causa.
  • ¿Qué motivos tiene aquel que se opone a la Palabra? Esto es verdaderamente profundo.
  • Juan 15:24-25. «Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.  Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron.»
  • Entendamos la maldición.
  • Es lo que espera a todo aquel que se levante en contra de la Palabra del Señor. Porque los que no aman su Palabra, los alcanza lo que aman: las maldiciones. ¿Nos resulta esto demasiado duro y difícil de entender?
  • Verso 17. «Amó la maldición, y ésta le sobrevino; Y no quiso la bendición, y ella se alejó de él.» 
  • Verso 27. «Y entiendan que ésta es tu mano; Que tú, Jehová, has hecho esto.»

Salmos 110

  1. Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
  2. Hebreos 10:12-13. “Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.”
  3. 1 Corintios 15:25. “Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.”
  4. 1 Pedro 3:22. “Quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.”
  • Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente.
  • En el día de tu poder, en la hermosura de la santidad. Jesús ha sido fiel protagonista del cumplimiento de las profecías escritas en este salmo. ¿Acaso no somos nosotros testimonios vivientes del cumplimiento de esta profecía?

Salmos 111

  1. ¡Qué asombrosas son las obras del SEÑOR! 
  2. Todos los que se deleitan en él deberían considerarlas. En la cruz se cumplieron las profecías. Las grandes, gloriosas, hermosas, memorables, misericordiosas y poderosas obras de Jehová fueron consumadas en la Cruz del calvario.
  • Alabemos al Señor por el cumplimiento de su Palabra.
  • Con todo el corazón, en la congregación de los rectos. Él nos ha dado el pan de vida. Él es alimento a los que le temen. Para siempre se acordará de su Palabra.
  • Verso 9. “Redención ha enviado a su pueblo; Para siempre ha ordenado su pacto; Santo y temible es su nombre.”
  • Nunca olvidemos esto.
  • Verso 10.  «El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre.»  
  • Verso 10.  (NTV). «El temor del SEÑOR es la base de la verdadera sabiduría; todos los que obedecen sus mandamientos crecerán en sabiduría. ¡Alábenlo para siempre!”

Salmos 112

  1. ¿Te has dado cuenta de esto?
  2. Temer a Jehová es felicidad. Deleitarse en gran manera en la Palabra, es felicidad.
  • Los hijos de los que aman la Palabra.
  • Serán poderosos, serán benditos, bienes y riquezas habrá en su casa. Su justicia permanecerá para siempre.
  • Los rectos.
  • Les resplandece luz en medio de las tinieblas. Son clementes, misericordiosos y justos. Tienen misericordia y prestan. Reparten y dan a los pobres. No resbalarán jamás porque gobiernan sus asuntos con la Palabra. Serán recordados eternamente. No tienen miedo de malas noticias. Confían plenamente en que el SEÑOR cumplirá su Palabra. Enfrentan triunfantes a sus enemigos. El cumplimiento de la Palabra en sus vidas será para siempre.
  • Los impíos y perversos.
  • Verán al justo y se pondrán furiosos. Rechinarán los dientes de enojo. Se escabullirán avergonzados con sus esperanzas frustradas.

Salmos 113

  1. ¿Quién como Jehová nuestro Dios?
  2. Él se sienta en las alturas. Se humilla a mirar en el cielo y en la tierra. Él es excelso sobre todas las naciones, y sobre los cielos su gloria.
  • La orden de alabar y bendecir su nombre.
  • Desde ahora y para siempre y desde donde nace el sol hasta donde se pone. Es decir, en todo momento y en todas partes. La alabanza trasciende las palabras o el hecho de cantar, porque hemos sido creados para la alabanza de la gloria de su gracia, es decir nuestra vida debe ser una alabanza al Señor. Aún nuestra fe, nuestra capacidad de creer y obedecer la Palabra debe ser hallada en alabanza a Dios.
  • 1 Pedro 1: 7. “Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.”

Salmos 114

  1. Él es la roca de los siglos.
  2. El cambia la peña en estanque de aguas, y en fuente de aguas la roca. Él mismo es la roca y la fuente de agua.
  3. 2 Samuel 22:2. “Dijo: Jehová es mi roca y mi fortaleza, y mi libertador.
  4. 1 Corintios 10:4. “y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.”

Salmos 115

  1. Su Palabra es nuestra ayuda y nuestro escudo. 
  2. Confiemos que su Palabra se cumplirá, nos ayudará y será nuestro escudo.
  • EL mandato de confiar en el Señor aparece como un ruego en este Salmo.
  • ¡Oh pueblo de Dios, confía en el SEÑOR!, ¡Oh sacerdotes, confíen en el SEÑOR!, ¡Todos los que temen al SEÑOR, confíen en el SEÑOR!
  • ¿Por qué han de decir las gentes: ¿Dónde está ahora su Dios?
  • Salmos 42:3. “Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?”
  • Salmos 42:10. “Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?”
  • Salmos 79:10. “Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, La venganza de la sangre de tus siervos que fue derramada.”
  • Éxodo 32:12. ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo.
  • ¿Para qué sirven los ídolos?
  • Son obra de manos de hombres. Tienen boca, mas no hablan. Tienen ojos, mas no ven. Orejas tienen, mas no oyen. Tienen narices, mas no huelen. Manos tienen, mas no palpan. Tienen pies, mas no andan. No hablan con su garganta.
  • ¿Entendemos esto?
  • Todo idolatra es semejante a su ídolo. Porque los ídolos salen del corazón de aquel que los hace.
  • Versos 8 y 135:18. «Semejantes a ellos son los que los hacen, Y cualquiera que confía en ellos.»
  • Isaías 44: 18. “No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.”
  • Salmos 97:7. “Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla, Los que se glorían en los ídolos. Póstrense a él todos los dioses.”
  • No alabarán los muertos al Señor.
  • Ni cuantos descienden al silencio. Pero nosotros bendeciremos al Señor desde ahora y para siempre.

Salmos 116

  1. Amo a Jehová. 
  2. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. 
  • Creí; por tanto hablé. 
  • La fe en la Palabra inconmovible, en lo eterno e invisible, se evidencia en lo que hablamos.  
  • 2 Corintios 4:13. “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.”
  • ¿Podemos pagar al Señor todos sus beneficios para con nosotros?
  • Lo único que podemos hacer es: Andar delante del Señor, invocar su nombre y su Palabra todos los días, tomar la copa de la salvación, pagar nuestros votos a Jehová delante de todo su pueblo, servirle y ofrecer sacrificios de alabanza.

Salmos 117

  1. Que todos los pueblos le alaben. 
  2. Él ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, y su fidelidad es para siempre.

Salmos 118

  1. Las señales de su misericordia.
  2. Salvación eterna, las puertas de justicia, la piedra que desecharon los edificadores. El bendito que viene en el nombre de Jehová y la luz que Dios nos ha dado.

Oremos.

  • Libra a tus amados Señor. Danos socorro contra el adversario. Reconocemos que vana es la ayuda del hombre. Quita nuestra rebeldía, nuestra ceguera, y el corazón de piedra. Danos el entendimiento de tú Palabra para volvernos a ti. Padre: Cambia nuestro corazón de piedra. Planta tu Palabra en nosotros. Que brote tu Palabra como ríos de agua viva.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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salmos 105-108

Día 183. Libro 19.

Salmos 105

  1. Alabad a Jehová, invocad su nombre; Dad a conocer sus obras en los pueblos.

En toda la tierra están sus juicios, su pacto, la Palabra que Él mandó para mil generaciones.

  • Para que guardemos sus estatutos, y cumplamos sus leyes.

Para eso nos dio las tierras de las naciones.

  • La alabanza de los escogidos.

Busca al Señor y su poder, busca siempre su rostro. Invoca su nombre alégrate de corazón, gloríate solo en El. Cántale salmos, canta su Palabra, acuérdate de las maravillas que él ha hecho, sus prodigios y los juicios de su boca, habla de esto, y da a conocer sus obras en todos los pueblos.

Salmos 106

  1. ¿Quiénes expresaremos las poderosas obras de Jehová? 

¿Quiénes contaremos sus alabanzas? Somos nosotros los responsables de hacer esto.

  • Observemos el reclamo del Señor y la causa del furor de Jehová.
  • Verso 20-21. “Así cambiaron su gloria por la imagen de un buey que come hierba. Olvidaron al Dios de su salvación que había hecho grandezas en Egipto.”
  • Verso 24-25. “Pero aborrecieron la tierra deseable; No creyeron a su palabra. Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová.”
  • Verso 34-37. “No destruyeron a los pueblos que Jehová les dijo. Antes se mezclaron con las naciones, y aprendieron sus obras. Y sirvieron a sus ídolos, los cuales fueron causa de su ruina. Sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios.”
  • Verso 39. “Se contaminaron con sus obras y se prostituyeron con sus hechos.”
  • Verso 43. “Muchas veces los libró; Mas ellos se rebelaron contra su consejo, Y fueron humillados por su maldad.”
  • ¿Hacemos lo mismo?
  • Pecamos nosotros como nuestros padres. Confesemos nuestros pecados.

Tomemos el salmo y confesemos al Señor cada uno de los pecados que Él le señala a su pueblo. Postrémonos y pidamos misericordia. Humillémonos y clamemos por su perdón. No seamos altivos pensando que esto es solo cosa del pasado de Israel, seamos entendidos y oremos como Daniel, como David, y como Cristo.

Salmos 107

  1. Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.

Observemos que esta invitación se repite en los versos 8, 15, 21 y 31.

El quebrantó las puertas de bronce, y desmenuzó los cerrojos de hierro. 

Verso 20. “Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina.”

  • Pero…

Verso 11. “Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová. Y aborrecieron el consejo del Altísimo.”

Por esta causa, moraban en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en hierros, tal como dice el verso 10.

  • Observemos la secuencia.

Esto es un ciclo que se repite en el pueblo de Dios: Rebelión-castigo- salvación.

  • Observemos esto.

Versos 10-11. “Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte, Aprisionados en aflicción y en hierros, Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo.” 

Los lugares torcidos, las puertas de bronce y los cerrojos de hierro son la falta de entendimiento, la desobediencia y la rebeldía a su Palabra.

  • La profecía cumplida en nuestro Cristo. 

Apocalipsis 15:3. “Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.”

  • Envió su Palabra y nos sanó y nos libró de nuestra ruina. Verso 20.

El Señor convierte los ríos en desierto, los manantiales de las aguas en sequedales y la tierra fructífera en estéril. Alabemos su misericordia.

  • Observemos en el salmo, las bendiciones y las maldiciones, intrínsecamente ligadas al entendimiento y la obediencia de la Palabra de Dios.

Jeremías 9:24. “Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.”

Verso 43. “¿Quién es sabio y guardará estas cosas, Y entenderá las misericordias de Jehová?” 

Salmos 108

  1. ¡Que se despierten los instrumentos del Señor! 

Anunciemos su Palabra al alba.

Reflexionemos en torno a Cristo y su Palabra. Porque más grande que los cielos es su misericordia. Y hasta los cielos es su verdad.

  • Danos socorro contra el adversario, Porque vana es la ayuda del hombre. 

No pongamos nuestra fe en las cosas movibles. Solo confiemos en su Palabra.

Salmos 146:3-5. “No confiéis en los príncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación. Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; En ese mismo día perecen sus pensamientos. Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en Jehová su Dios.”

  • ¿Quién me guiará a la ciudad fortificada? ¿Quién me guiará hasta Edom?

Verso 11. “¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado, Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos?”

Oremos.

Señor, ten misericordia de nosotros y quita nuestra cautividad. Confesamos nuestra rebeldía, nuestros pecados y los pecados de nuestro pueblo. Nos rebelamos a tu Palabra y no entendemos tus maravillas.

Bendito Jehová Dios de Israel, Desde la eternidad y hasta la eternidad. Amén. Aleluya.

Tus siervos

Mirdza Astrid Silva de Rivera

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Salmos 109-118

Día 184. Libro 19.

Salmos 109

  1. Observemos en el Salmo, el padecimiento del Señor y la oración en contra del enemigo.

Recordemos que el Señor fue a la cruz voluntariamente, para que se cumplieran las escrituras y para salvarnos, pero que Judas fue el hombre de perdición que lo entregó en manos de los inicuos.

  • Hechos 1:16-20.  “Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Éste, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio.”
  • Observemos el Verso 17.

“Amó la maldición, y ésta le sobrevino. Y no quiso la bendición, y ella se alejó de él.

Entendamos la maldición, porque esto es lo que espera a todo aquel que se levante en contra de la Palabra del Señor. Porque los que no aman su Palabra, los alcanza lo que aman: las maldiciones. 

¿Nos resulta esto demasiado duro y difícil de entender?

  • Verso 27. «Y entiendan que ésta es tu mano; Que tú, Jehová, has hecho esto.»
  • Pelearon contra mí sin causa.

¿Qué motivos tiene aquel que se opone a la Palabra? Esto es verdaderamente profundo.

  • Juan 15:24-25. «Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.  Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron.»
  • Esto es realmente hermoso: Verso 28. “Maldigan ellos, pero bendice tú.”
  • Isaías 65:13-16. “Por tanto, así dijo Jehová el Señor: He aquí que mis siervos comerán, y vosotros tendréis hambre; he aquí que mis siervos beberán, y vosotros tendréis sed; he aquí que mis siervos se alegrarán, y vosotros seréis avergonzados; he aquí que mis siervos cantarán por júbilo del corazón, y vosotros clamaréis por el dolor del corazón, y por el quebrantamiento de espíritu aullaréis. Y dejaréis vuestro nombre por maldición a mis escogidos, y Jehová el Señor te matará, y a sus siervos llamará por otro nombre. El que se bendijere en la tierra, en el Dios de verdad se bendecirá; y el que jurare en la tierra, por el Dios de verdad jurará; porque las angustias primeras serán olvidadas, y serán cubiertas de mis ojos.” 
  • Juan 16:22. “También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.”
  • Hebreos 12:2. “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”

Salmos 110

  1. Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
  2. Hebreos 10:12-13. “Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.”
  3. 1 Corintios 15:25. “Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.”
  4. 1 Pedro 3:22. “Quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.”
  • Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad. 
  • Salmos 96:9. “Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; Temed delante de él, toda la tierra.”
  • Efesios 1:4. “Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él.” 
  • Tito 2:14. “Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.”
  • 1Tesalonicenses 4:7. “Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.”

Salmos 111

  1. Alabemos al Señor por el cumplimiento de su Palabra.

Todos los que se deleitan en él deberían considerar sus obras, porque en la cruz se cumplieron las profecías. Las grandes, gloriosas, hermosas, memorables, misericordiosas y poderosas obras de Jehová fueron consumadas en la Cruz del calvario.

Alabémosle con todo el corazón, en la congregación de los rectos. Él nos ha dado el pan de vida. Él es alimento a los que le temen. Para siempre se acordará de su Palabra.

  • Verso 9. “Redención ha enviado a su pueblo; Para siempre ha ordenado su pacto; Santo y temible es su nombre.”
  • Nunca olvidemos esto.
  • Verso 10.  «El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre.»  
  • Verso 10.  (NTV). «El temor del SEÑOR es la base de la verdadera sabiduría; todos los que obedecen sus mandamientos crecerán en sabiduría. ¡Alábenlo para siempre!”

Salmos 112

  1. Temer a Jehová es felicidad. Deleitarse en gran manera en la Palabra, es felicidad.
  • Los hijos de los que aman la Palabra.

Serán poderosos, serán benditos, bienes y riquezas habrá en su casa. Su justicia permanecerá para siempre.

  • Observemos el contraste entre los rectos y los perversos.
  • A los rectos les resplandece luz en medio de las tinieblas. Son clementes, misericordiosos y justos. Tienen misericordia y prestan. Reparten y dan a los pobres. No resbalarán jamás porque gobiernan sus asuntos con la Palabra. Serán recordados eternamente. No tienen miedo de malas noticias. Confían plenamente en que el SEÑOR cumplirá su Palabra. Enfrentan triunfantes a sus enemigos. El cumplimiento de la Palabra en sus vidas será para siempre.
  • Los impíos y perversos: Verán al justo y se pondrán furiosos. Rechinarán los dientes de enojo. Se escabullirán avergonzados con sus esperanzas frustradas.

Salmos 113

  1. ¿Quién como Jehová nuestro Dios?

Él se sienta en las alturas. Se humilla a mirar en el cielo y en la tierra. Él es excelso sobre todas las naciones, y sobre los cielos su gloria.

  • La orden de alabar y bendecir su nombre.

Desde ahora y para siempre y desde donde nace el sol hasta donde se pone. Es decir, en todo momento y en todas partes. La alabanza trasciende las palabras o el hecho de cantar, porque hemos sido creados para la alabanza de la gloria de su gracia, es decir nuestra vida debe ser una alabanza al Señor. Aún nuestra fe, nuestra capacidad de creer y obedecer la Palabra debe ser hallada en alabanza a Dios.

  • 1 Pedro 1: 7. “Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.”

Salmos 114

  1. ¿Por qué causa huyó el mar y el Jordán se volvió atrás?
  2. Habacub 3:8. “¿Te airaste, oh Jehová, contra los ríos? ¿Contra los ríos te airaste? ¿Fue tu ira contra el mar Cuando montaste en tus caballos, Y en tus carros de victoria?”

Definitivamente el mar y puede representar en este caso, el orgullo y la soberbia que Dios enfrenta y avergüenza con su poder.

  • Job 38:11. “Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, Y ahí parará el orgullo de tus olas?” 
  • Él es la roca de los siglos.

El cambia la peña en estanque de aguas, y en fuente de aguas la roca. Él mismo es la roca y la fuente de agua.

  • 2 Samuel 22:2. “Dijo: Jehová es mi roca y mi fortaleza, y mi libertador.
  • 1 Corintios 10:4. “y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.”

Salmos 115

  1. Su Palabra es nuestra ayuda y nuestro escudo. 

Confiemos que su Palabra se cumplirá, nos ayudará y será nuestro escudo.

  • EL mandato de confiar en el Señor aparece como un ruego en este Salmo.

¡Oh pueblo de Dios, confía en el SEÑOR!, ¡Oh sacerdotes, confíen en el SEÑOR!, ¡Todos los que temen al SEÑOR, confíen en el SEÑOR!

  • ¿Por qué han de decir las gentes: ¿Dónde está ahora su Dios?
  • Salmos 42:3. “Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?”
  • Salmos 42:10. “Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?”
  • Salmos 79:10. “Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, La venganza de la sangre de tus siervos que fue derramada.”
  • Éxodo 32:12. ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo.
  • ¿Para qué sirven los ídolos?

Son obra de manos de hombres. Tienen boca, mas no hablan. Tienen ojos, mas no ven. Orejas tienen, mas no oyen. Tienen narices, mas no huelen. Manos tienen, mas no palpan. Tienen pies, mas no andan. No hablan con su garganta.

  • ¿Entendemos esto?

Todo idolatra es semejante a su ídolo. Porque los ídolos salen del corazón de aquel que los hace.

  • Versos 8 y 135:18. «Semejantes a ellos son los que los hacen, Y cualquiera que confía en ellos.»
  • Isaías 44: 18. “No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.”
  • Salmos 97:7. “Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla, Los que se glorían en los ídolos. Póstrense a él todos los dioses.”
  • No alabarán los muertos al Señor.

Ni cuantos descienden al silencio. Pero nosotros bendeciremos al Señor desde ahora y para siempre.

Salmos 116

  1. Amo a Jehová pues ha oído mi voz y mis súplicas.

En medio de las ligaduras de muerte, las angustias del Seol y el dolor que nuestro Cristo vivió en su padecimiento, pudo decir: Amo a Jehová. ¿Podemos hacer lo mismo?

  • Versos 8-9. “Pues tú has librado mi alma de la muerte, Mis ojos de lágrimas, Y mis pies de resbalar. Andaré delante de Jehová En la tierra de los vivientes.” 

Nunca podremos pagar al Señor todos sus beneficios para con nosotros. Lo único que podemos hacer es: Andar delante del Señor, invocar su nombre y su Palabra todos los días, tomar la copa de la salvación, pagar nuestros votos a Jehová delante de todo su pueblo, servirle y ofrecer sacrificios de alabanza.

  • Creí; por tanto hablé. 

La fe en la Palabra inconmovible, en lo eterno e invisible, se evidencia en lo que hablamos.  

  • 2 Corintios 4:13. “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.”

Salmos 117

  1. Que todos los pueblos le alaben. 

Él ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, y su fidelidad es para siempre.

Salmos 118

  1. Las señales de su misericordia.

Salvación eterna, las puertas de justicia, la piedra que desecharon los edificadores. El bendito que viene en el nombre de Jehová y la luz que Dios nos ha dado.

Oremos.

Libra a tus amados Señor. Danos socorro contra el adversario. Reconocemos que vana es la ayuda del hombre. Quita nuestra rebeldía, nuestra ceguera, y el corazón de piedra. Danos el entendimiento de tú Palabra para volvernos a ti. Padre: Cambia nuestro corazón de piedra. Planta tu Palabra en nosotros. Que brote tu Palabra como ríos de agua viva.

Tus siervos

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salmos 96-104

Día 182. Libro 19.

Salmos 96

  1. Hagamos cántico nuevo para adorar a nuestro Dios.

Demos bendiciones a su nombre. Exaltemos su salvación y su juicio sobre el mundo, su gloria y sus maravillas entre los pueblos. Exaltemos su grandeza sobre todos los dioses, Él es temible. Glorifiquemos su justicia y su verdad.

  • Porque Jehová vino a juzgar la tierra.

Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con su verdad. 

Salmos 97

  1. Jehová reina.

Regocíjese la tierra, Alégrense las muchas costas. Luz está sembrada para el justo y alegría para los rectos de corazón. Alegraos, justos, en Jehová, Y alabad la memoria de su santidad.

  • Los que aman a Jehová, aborrezcan el mal.

Recordemos que la santidad conviene a su casa y que Él no habita con la maldad.

  • Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla.

Los que se glorían en los ídolos. Póstrense a él todos los dioses. 

Salmos 98

  1. Cantemos alegres a Jehová.

Cantemos cántico nuevo porque nuevas son sus misericordias cada mañana. Cantemos su Palabra.

  • Jehová ha hecho notoria su salvación.

A vista de las naciones ha descubierto su justicia. Todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios en Cristo Jesús.

  • Jehová, vino a juzgar la tierra. 

Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con rectitud.

Salmos 99

  1. Exaltad a Jehová nuestro Dios, Y postraos ante su santo monte.

Porque Jehová nuestro Dios reina. Él es grande, Dios santo y Dios perdonador. Él responde a los que invocan su nombre y guardan sus testimonios.

  • Él es Santo.

Reflexionemos en esta verdad que el salmo repite tres veces.

Isa 6:3. “Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.”

Hebreos 12:14. “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”

Salmos 100

  1. Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.

Entremos por las puertas de la alabanza con acción de gracias. Cantemos alegres. Bendigamos su nombre. Sirvamos a Jehová con alegría. Vengamos ante su presencia con regocijo.

  • Reconozcamos que Jehová es Dios.

Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos. Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.

  • Reconozcamos que Jehová es bueno y que para siempre es su misericordia.
  • Su verdad es por todas las generaciones.

¿Creemos esto? ¿O pensamos que la Palabra está desactualizada?

Salmos 101

  1. Misericordia y juicio cantaré. 

Cantemos su Palabra.

  • Entenderemos el camino de la perfección cuando caminemos en integridad. 

Cuando la integridad habite en nuestro corazón y en medio de nuestra casa, entonces podremos entender la Palabra. 

  • El que ande en el camino de la perfección, este me servirá.

No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí. Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado. Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré; no sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso. No habitará dentro de mi casa el que hace fraude. El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos. Destruiré a todos los impíos de la tierra, para exterminar de la ciudad de Jehová a todos los que hagan iniquidad.

Salmos 102

  1. Oración del que sufre. 

Esta la oración de Cristo, el varón experimentado en quebranto.

Observemos que cada día sus enemigos lo afrentan, se enfurecen y se han conjurado en su contra.

También es la oración de sus escogidos que padecen persecución por causa de la Palabra.

  • Jehová miró desde lo alto de su santuario.

Jehová miró desde los cielos a la tierra, para oír el gemido de los presos. Para soltar a los sentenciados a muerte. Para que publique en Sion el nombre de Jehová, y su alabanza en Jerusalén.

Salmos 103

  1. Bendice alma mía a Jehová. Bendiga todo mi ser su santo nombre.

No olvidemos ninguno de sus beneficios.

El es el que rescata del hoyo nuestra vida.

Nos corona de favores y misericordias.

Perdona todas nuestras iniquidades.

Sana todas nuestras dolencias.

Sacia de bien nuestra boca y esto nos hace rejuvenecernos y fortalecernos.

El es que hace derecho y justicia a todos los que padecen violencia

  • Misericordioso y clemente es Jehová.

ÉL es lento para la ira y grande en misericordia.

Él no ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades.

  • ÉL engrandeció su misericordia sobre los que le temen.

Su misericordia es desde la eternidad y hasta la eternidad.

Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen.

Verso 17-18. “Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos; Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.”

Salmos 104

  1. Bendice, alma mía, a Jehová. 

Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido; Te has vestido de gloria y de magnificencia. Observemos como el Salmista, habla primero a su alma y le ordena que bendiga a Jehová. Luego concluye: Mientras yo viva le cantaré, en El me regocijaré y meditaré en Él. 

  • En segundo lugar, le habla directamente a Dios. 

Mucho te has engrandecido, te has vestido de gloria y de magnificencia. Definitivamente, él vio la gloria de Dios.

  • En tercer lugar, habla de hechos gloriosos que narra el Génesis.

Luz, cielos, aguas, flamas de fuego, vientos, los cimientos de la tierra, montes, valles, truenos que son fundados, que huyen, que obedecen la voz de Dios. Entendemos que estos portentos y maravillas, son figuras de verdades eternas y representan principios que necesitamos descubrir. Entendemos que, como mensajeros de la Palabra, necesitamos ser como el viento que entra a todas partes y hace lo que Él quiere. Clamemos para que la iglesia como cuerpo de Cristo, tenga ministros que sean como llama de fuego.

  • Observemos lo inconmovible.

Las cosas accesibles a nuestros ojos humanos, como el pan, el vino, el aceite, el sol, la luna, las bestias, las aves, las fuentes de aguas, los arroyos, todas ellas, también son figuras de verdades eternas. Todas fueron hechas y subsisten, se mueven, son sustentadas y se sacian por su sabiduría, por su obra y por el sonido de su voz.  Necesitamos, al igual que el salmista, el entendimiento, la visión inconmovible de estos hechos.

  • Una vez que se conoce el poder de la Palabra de Dios, se puede decir con autoridad sean consumidos de la tierra los pecadores, Y los impíos dejen de ser. 
  • Dulce será mi meditación en él.

Yo me regocijaré en Jehová, meditaré en su Palabra y me regocijaré en ella.

Salmos 1:2. “Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.”

Salmos 63:5-6. “Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, Y con labios de júbilo te alabará mi boca, cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche.”

Oremos.

Acuérdate de tu pacto con nosotros, tú pueblo y no nos castigues, conforme a la muchedumbre de tus misericordias. Señor, ten misericordia de nosotros y quita nuestra cautividad. Confesamos nuestra rebeldía, nuestros pecados y los pecados de nuestro pueblo, porque entendemos que nos rebelamos a tu Palabra y no entendemos tus maravillas, que no nos acordamos de tus misericordias y olvidamos tus obras, no esperamos tu consejo y nos entregamos a deseos desordenados.  Confesamos que nos hemos mezclado con el mundo y hemos aprendido sus obras y servido a sus ídolos.

Te bendice mi alma Jehová. Te alabamos por todos tus beneficios en Cristo Jesús. Tú eres misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia. No has hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos has pagado conforme a nuestros pecados. Perdona todas nuestras iniquidades y sana todas nuestras dolencias. Haz alejar de nosotros nuestras rebeliones y danos temor de ti. Rescata del hoyo nuestra vida. Corónanos de favores y misericordias y sacia de bien nuestra boca con tu Palabra. Haznos justicia y derecho porque padecemos violencia.

Sálvanos, Jehová Dios nuestro, y recógenos de entre las naciones, para que alabemos tu santo nombre, para que nos gloriemos en tus alabanzas. Bendito Jehová Dios de Israel, Desde la eternidad y hasta la eternidad. Amén. Aleluya.

Tus siervos

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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salmos 89-95

 Día 181. Libro 19.

Salmos 89

  1. ¿Conoce la exaltación al Señor por medio de su Palabra?
  2. Porque ¿quién en los cielos se igualará a Jehová? ¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos de los potentados?
  3. Dios temible en la gran congregación de los santos, Y formidable sobre todos cuantos están alrededor de él.
  4. Tú tienes dominio sobre la braveza del mar; Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.
  5. Tú quebrantaste a Rahab como a herido de muerte; Con tu brazo poderoso esparciste a tus enemigos.
  6. Tuyos son los cielos, tuya también la tierra; El mundo y su plenitud, tú lo fundaste.
  7. El norte y el sur, tú los creaste; El Tabor y el Hermón cantarán en tu nombre.
  8. Tuyo es el brazo potente; Fuerte es tu mano, exaltada tu diestra.
  • El mesías.
  • Verso 19. “Entonces hablaste en visión a tu santo, Y dijiste: He puesto el socorro sobre uno que es poderoso; He exaltado a un escogido de mi pueblo.”
  • Verso 27. “Yo también le pondré por primogénito, El más excelso de los reyes de la tierra.”
  • Verso 50. “Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; oprobio de muchos pueblos, que llevo en mi seno.”
  • Romanos 15:3. “Porque ni aún Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.”
  • El cimiento de su trono: justicia y juicio.
  • El trono del Señor está fundado, edificado, cimentado, fortalecido, afirmado sobre Cristo. 
  • Él es la justicia de Dios. 
  • Él cumplió cabalmente la Palabra de Dios.
  • Él es el verbo de Dios, la sustancia, en la que subsisten todas las cosas. 
  • La justicia es el cumplimiento de la Palabra, y sus juicios son su Palabra. 
  • Cristo dio fiel cumplimiento a las profecías anunciadas en los salmos y a lo largo y ancho de la Palabra. 
  • Él es un Dios que cumple su Palabra.
  • Cualquier autoridad, poder, trono terrenal, humano, movible que en este mundo desee trascender en el Reino inconmovible y ser afirmado en los cielos, sólo lo logrará si se somete, si obedece, la autoridad de Cristo y su Palabra.
  • Seamos cimentados en el trono de Cristo.
  • Esto sólo es posible por conocer su Palabra, andar en ella, amarla, guardarla, anhelarla ardientemente, honrarla y caminar en obediencia a ella. 
  • Para lograr esto se necesita perseverancia, tiempo, esfuerzo, dedicación, constancia y pasión.
  • Nuestro deber.
  • Nosotros como pueblo de Dios tenemos que ser cabeza, ser los primeros en guardar la obediencia, porque el juicio empieza por la casa de Dios.
  • Verso 16. “Feliz el pueblo que sabe aclamarte, caminará, Señor, a la luz de tu rostro.”
  • 1 Pedro 4:17. “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?”
  • Si tus hijos dejan mi Palabra.
  • El Señor ha hecho un pacto: Verso 28. “Para siempre le conservaré mi misericordia, Y mi pacto será firme con él.
  • Observemos lo que el Señor promete si nosotros desobedecemos su Palabra: Versos 30-34. “Si dejaren sus hijos mi ley, Y no anduvieren en mis juicios, Si profanaren mis estatutos, Y no guardaren mis mandamientos, Entonces castigaré con vara su rebelión, Y con azotes sus iniquidades. Mas no quitaré de él mi misericordia, Ni falsearé mi verdad. No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios. Una vez he jurado por mi santidad, Y no mentiré a David. 
  • Observemos también los versos 38-41. “Mas tú desechaste y menospreciaste a tu ungido, Y te has airado con él. Rompiste el pacto de tu siervo; Has profanado su corona hasta la tierra. Aportillaste todos sus vallados; Has destruido sus fortalezas. Lo saquean todos los que pasan por el camino; Es oprobio a sus vecinos.”
  •  ¿Qué reflexión debemos hacer ante esta palabra?

Salmos 90

  1. Convertíos, hijos de los hombres. 
  2. Versos 11-12. “¿Quién conoce el poder de tu ira, Y tu indignación según que debes ser temido? Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.”
  3. 2 Pedro 3:9. “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
  4. Hechos 17:30. “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.”
  5. Ezequiel 18:32. “Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis.”
  6. Joel 2:12-13. “Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.”
  7. Hechos 3:19. “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.”

Salmos 91

  1. Nuestro amado Mesías.
  2. Él Señor Jesucristo fue aquel que habitó al abrigo del Altísimo y moró bajo la sombra del Omnipotente.
  3. Él dijo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Él fue aquel que confío en Dios absolutamente.
  4. Él fue librado del lazo del cazador y de la peste destructora.
  5. Él fue cubierto con sus plumas y estuvo seguro debajo de las alas del Padre.
  6. La Palabra de verdad fue su escudo y su adarga.
  7. Él no temió el terror nocturno, ni saeta que voló de día, ni la pestilencia que anduvo en la oscuridad, ni la mortandad que en medio del día podía destruirlo.
  8. Ciertamente con sus ojos miró, Y vio la recompensa de los impíos.
  9. Porque el Señor Jesucristo puso al Padre como su esperanza, Al Altísimo por su habitación, por eso, no le sobrevino mal, ni plaga tocó su morada.
  10. El padre mandó a sus ángeles que lo guardaran en todos tus caminos, y que lo llevaran en sus manos, para que su pie no tropezara en piedra.
  11. Sobre el león y el áspid pisó; holló al cachorro del león y al dragón. Fue puesto en alto, por cuanto conoció su nombre.
  12. Por cuanto el Señor Jesucristo puso su amor en el Padre, Él también lo libró; Él le invocó y el Padre le respondió. Estuvo con Él en la angustia; el Padre lo libró y le glorificó. Lo sació de larga vida y le mostró su salvación.
  13. Filipenses 2:9-11. “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”
  • Observemos también el verso 11.
  • Este verso lo usó satán cuando tentó al Señor Jesucristo en el desierto. Veamos la respuesta del Señor en Mateo 4:7. “Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.” 
  • Recordemos que al invocar las promesas del Señor, necesitamos considerar lo que está escrito y también lo que está escrito, es decir, considerar la suma de la Palabra. Así evitaremos caer en tentación.

Salmos 92

  1. El hombre necio no sabe.
  2. El insensato no entiende esto: Cuando brotan los impíos como la hierba, Y florecen todos los que hacen iniquidad, es para ser destruidos eternamente.
  3. Mas Jehová, para siempre es Altísimo. Serán esparcidos todos los que hacen maldad.

Salmos 93

  1. Tus testimonios son muy firmes.
  2. Salmos 19:7-8. “La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, alumbra los ojos.”
  3. Salmos 119:111. “Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, Porque son el gozo de mi corazón.”
  4. Hebreos 6:17-18. “Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.”
  5. Mateo 24:35. “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”
  • ¿Por qué causa la santidad nos conviene? 
  • Porque es un mandato y porque su Palabra se va a cumplir.
  • Salmos 5:4-6. “Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; El malo no habitará junto a ti. Los insensatos no estarán delante de tus ojos; Aborreces a todos los que hacen iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira; Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.”

Salmos 94

  1. Observemos la contraposición entre los hombres que no entienden y los entendidos en la Palabra. 
  2. El bienaventurado a quien Dios corrige y en su ley lo instruye, le enseña su ciencia, lo sustenta con su misericordia, lo alegra con sus consolaciones, es su refugio y roca de confianza.
  3. El hombre soberbio, vanaglorioso, que habla cosas duras, que hace iniquidad, que quebranta y aflige al pueblo del Señor, a la viuda y al extranjero mata, y a los huérfanos quita la vida, fatuo, vano y necio, piensa que Dios no ve su maldad. 
  4. Esta es la Palabra del Señor para los que no entienden y no tienen temor de Jehová: Versos 7-11.  “Y dijeron: No verá JAH, Ni entenderá el Dios de Jacob.  Entended, necios del pueblo; Y vosotros, fatuos, ¿cuándo seréis sabios? El que hizo el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá? El que castiga a las naciones, ¿no reprenderá? ¿No sabrá el que enseña al hombre la ciencia? Jehová conoce los pensamientos de los hombres, Que son vanidad.”
  5. El fin del malo: Verso 23. “Y él hará volver sobre ellos su iniquidad, Y los destruirá en su propia maldad. Los destruirá Jehová nuestro Dios.”

Salmos 95

  1. Jehová es Dios grande, Y Rey grande sobre todos los dioses. 
  2. Versos 4-5. “Porque en su mano están las profundidades de la tierra, Y las alturas de los montes son suyas. Suyo también el mar, pues él lo hizo; Y sus manos formaron la tierra seca.”
  • No endurezcamos el corazón. 
  • No tentemos al Señor siendo desobedientes a la Palabra.
  • No divaguemos en nuestro corazón, con argumentos que están fuera de la suma de la Palabra.
  • Temamos porque el Señor ha jurado que los desobedientes no entrarán en su reposo.

Oremos.

  • Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová, Y tu fidelidad te rodea.
  • Sácianos de tu Palabra cada mañana, sácianos de tu misericordia, Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días. 
  • Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros. Aparezca en tus siervos tu obra, Y tu gloria sobre sus hijos. Señor destruye todo lo que se levante en contra de la obediencia a tu Palabra en nuestras vidas. Que se observe en nuestra vida, y en la de nuestros hijos, el cumplimiento de tu Palabra.
  • Alégranos conforme a los días que nos afligiste, Y los años en que vimos el mal. 
  • La obra de nuestras manos confirma sobre nosotros; Sí, la obra de nuestras manos confirma. 
  • Bendito sea Jehová para siempre. Amén, y Amén.”

Tus siervos

Mirdza Astrid Silva de Rivera

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salmos 80-88

 Día 180. Libro 19.

Salmos 80

  1. ¿Quién ha hecho esto tan terrible?

Isaías 42:24-25. “¿Quién dio a Jacob en botín, y entregó a Israel a saqueadores? ¿No fue Jehová, contra quien pecamos? No quisieron andar en sus caminos, ni oyeron su ley. Por tanto, derramó sobre él el ardor de su ira, y fuerza de guerra; le puso fuego por todas partes, pero no entendió; y le consumió, mas no hizo caso.”

  • Oh pastor de Israel escucha.

Resplandece y despierta el poder de tu Palabra para restaurarnos y salvarnos. Despierta nuestro oído para escuchar tu ley.

Salmos 81

  1. Oye, pueblo mío, y te amonestaré. 

El clamor de Dios para su pueblo: «Israel, si me oyeres.» Pero mi pueblo no oyó mi voz, e Israel no me quiso a mí. Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; caminaron en sus propios consejos. ¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, si en mis caminos hubiera andado Israel! 

  • ¿Nos quejamos de que Dios está airado y no escucha nuestras oraciones? 

El Señor se queja de que su Pueblo no escucha su Palabra.

  • Si le hubiéramos escuchado.

Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido. Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo, Y con miel de la peña les saciaría. 

Salmos 82

  1. La orden.

Defended al débil y al huérfano; haced justicia al afligido y al menesteroso. Librad al afligido y al necesitado; Libradlo de mano de los impíos.  Libra a los que son llevados a la muerte. Salva a los que están en peligro de muerte. 

  • No podemos decir que no lo supimos.

¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá. Él dará al hombre según sus obras. (Ver Proverbios 24:11-12).

Salmos 83

  1. El enemigo alza cabeza.

Se confabula contra el pueblo de Dios astuta y secretamente y ruge. Pretende destruirnos para que no seamos nación y para que no haya más memoria del cuerpo de Cristo, para heredar las moradas de Dios.

Aprendamos a orar para que se arrepientan y busquen la Palabra, pero que si no se arrepienten, sean afrentados y turbados para siempre.

  • Conozcan que tu nombre es Jehová.

No guardes silencio, levántate contra tus enemigos. Llena sus rostros de vergüenza y sepan que solo tú eres Altísimo sobre toda la tierra. 

Salmos 84

  1. Observemos al hombre que vive en la fuerza de la Palabra.

En su corazón están los caminos de la Palabra. Anhela su alma y ardientemente desea los atrios de Jehová. Su casa y su nido es la casa de Jehová. Es bienaventurado por habitar en las moradas celestiales. Escoge estar a la puerta de la casa de Dios, antes que habitar en las moradas de maldad. Perpetuamente le alabará. El valle de lágrimas lo cambia en fuente, irá de poder en poder, verá a Dios en Sion y recibirá gracia y gloria.

Dios no le quitará el bien porque anda en integridad. El Señor es su sol y su escudo, y es dichoso porque confía en el Señor.

Salmos 85

  1. Por su misericordia somos libertados del cautiverio y del poder del pecado.  

Miqueas 7:18. “¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.”

Salmos 126:1-2. “Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.”

  • Para no volvernos a la locura. 

Esta es la verdadera sanidad. Escucharé lo que hablará Jehová Dios; porque hablará paz a su pueblo y a sus santos.

La sanidad de nuestra tierra, de nuestra mente, alma y corazón solo puede darse cuando brota la Palabra en nosotros, cuando damos frutos de justicia, cuando obedecemos la Palabra de Dios. La sanidad es el resultado de caminar en su Palabra. Esa es la verdadera salvación y sanidad de mente y cuerpo. Solo así puede nuestro corazón y nuestra carne regocijarse cantando al Dios vivo.

  • El beso de la misericordia y la justicia. 

Caminar en el perdón de Cristo y al mismo tiempo, en la obediencia a la Palabra de Dios en nuestra vida.  

Recibir el perdón de nuestra iniquidad y caminar en obediencia, creyendo que El cubre todos nuestros pecados.

Experimentar la sanidad y restauración de nuestra mente, al ser liberados del cautiverio de nuestros pensamientos, y cambiarlos por los pensamientos de Él. 

Dejar de amar lo que pensamos para amar lo que El piensa.

Reconocer que Él ha apartado su enojo y el ardor de su ira de sobre nosotros, para restaurarnos y darnos salvación.

Salmos 86

  1. Metamos la lupa en las palabras, en los términos, en el sentimiento y clamor del salmista. 

¿Qué lugar ocupan nuestras necesidades materiales?  ¿O será más bien un clamor para que se cumpla la eternidad en su vida? 

  • La oración bíblica.

Es una reflexión de su Palabra. Es alabanza, glorificación y exaltación por las misericordias, la piedad, el consuelo y las revelaciones del padre eterno. Observemos lo que sucede cuando dejamos nuestras tradiciones y oramos bíblicamente.

Hechos 4:31. «Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.» 

Salmos 87

  1. Cristo, el cimiento en el monte santo. 

Isaías 28:16. “por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.”

  • Este nació allí.

1 Juan 5:11-12. “Y éste es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.”

Apocalipsis 20:15. “Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”

Salmos 88

  1. El padecimiento de nuestro Cristo.

Verso 4. “Soy contado entre los que descienden al sepulcro; Soy como hombre sin fuerza.”

Verso 5. “Abandonado entre los muertos, como los pasados a espada que yacen en el sepulcro, De quienes no te acuerdas ya, Y que fueron arrebatados de tu mano.”

Verso 6. “Me has puesto en el hoyo profundo, En tinieblas, en lugares profundos.”

Verso 7. “Sobre mí reposa tu ira, Y me has afligido con todas tus ondas.”

Verso 8. Has alejado a mis conocidos; Me has puesto por abominación de ellos; Encerrado estoy, y no puedo salir.”

Verso 9. “Mis ojos enfermaron a causa de mi aflicción. (…)”

  • La profecía y su cumplimiento.

Isaías 53:3-5.  “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”

Jonás 2:3. “Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, Y me rodeó la corriente; Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí.”

1 Pedro 2:24. “Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.”

Oremos.

Oh Pastor de Israel escucha. Resplandece, despierta tu poder. Ven a salvarnos. Restáuranos.

No calles oh Dios, ni estés quieto. Ponlos como torbellinos, como hojarasca quemada. Persíguelos, atérralos, llena sus rostros de vergüenza para que busquen tu nombre. Sean afrentados y turbados para siempre; sean deshonrados, y perezcan. Por la gloria de tu nombre; líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre. Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo. Nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu prado, Te alabaremos para siempre; De generación en generación cantaremos tus alabanzas.

Mi corazón y mi carne te cantan a ti, al Dios vivo. Bienaventurados los que habitan en tu casa; Perpetuamente te alabarán. ¡Cuán amables son tus moradas, Jehová de los ejércitos! Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová. Bienaventurada soy porque tengo en ti mis fuerzas, En tu corazón están mis caminos.

Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración; Escucha, Dios de Jacob. Mira Dios, escudo nuestro, Y pon los ojos en el rostro de tu ungido. Porque tú eres mi sol y mi escudo. Gracia y gloria nos darás, tu no quitarás el bien a los que andan en integridad.

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Salmos 75-78

Día 180. Libro 19.

Salmos 75

  1. Se arruinaban la tierra y sus moradores.
    • Revisemos la causa de la ruina de la tierra.
    • Isaías 24:3-6. “La tierra será enteramente vaciada, y completamente saqueada; porque Jehová ha pronunciado esta palabra. Se destruyó, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra. Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno. Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y disminuyeron los hombres.”
  2. YO sostengo las columnas de la tierra.
    • 1 Samuel 2:8. «Él levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo.»
  3. Un mensaje muy urgente.
    • Versos 4-8. (BLS). “A los orgullosos les mando que no se crean tan importantes. A los malvados les ordeno que no sean orgullosos, o presuman de su poder ni se sientan superiores. Los elogios no vienen del este, ni del oeste ni del sur; vienen de Dios, que es el juez. A unos les quita el poder, y a otros se lo da. Dios está muy enojado y está listo para castigar. Cuando pierda la paciencia, dará rienda suelta a su enojo y todos los malvados de la tierra tendrán su merecido.”
  4. Él es el juez de la tierra.
    • Alabemos al Señor por sus justos juicios. Él humilla o enaltece a quien Él quiere, cuando Él quiere.

Salmos 76

  1. Tú, temible eres tú.
    • Verso 7. “¿Y quién podrá estar en pie delante de ti cuando se encienda tu ira?”
    • Salmos 6:1. “Jehová, no me reprendas en tu furor, ni me castigues con tu ira.”
    • Salmos 68:35. “Temible eres, oh Dios, desde tus santuarios; El Dios de Israel, él da fuerza y vigor a su pueblo. Bendito sea Dios.”
    • Lamentaciones 4:11. “Cumplió Jehová su enojo, derramó el ardor de su ira; y encendió en Sion fuego que consumió hasta sus cimientos.”
    • Deuteronomio 4:24. “Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso.”
    • Deuteronomio 9:3. “Entiende, pues, hoy, que es Jehová tu Dios el que pasa delante de ti como fuego consumidor, que los destruirá y humillará delante de ti; y tú los echarás, y los destruirás en seguida, como Jehová te ha dicho.”
    • 2 Samuel 22:9 y Salmos 18:8. “Humo subió de su nariz, Y de su boca fuego consumidor; Carbones fueron por él encendidos.”
    • Isaías 29:6. “Por Jehová de los ejércitos serás visitada con truenos, con terremotos y con gran ruido, con torbellino y tempestad, y llama de fuego consumidor.”
    • Isaías 30:30. “Y Jehová hará oír su potente voz, y hará ver el descenso de su brazo, con furor de rostro y llama de fuego consumidor, con torbellino, tempestad y piedra de granizo.”
    • Isaías 33:14. “Los pecadores se asombraron en Sion, espanto sobrecogió a los hipócritas. ¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas?”
    • Hebreos 12:29. “Porque nuestro Dios es fuego consumidor.”
  2. Nunca perdamos esto de vista: Él quebrantará todo el poderío de los pecadores.
    • Pero el poder del justo será exaltado.

Salmos 77

  1. ¿Qué dios es grande como nuestro Dios?
    • Tú eres el Dios que hace maravillas. Hiciste notorio en los pueblos tu poder. Con tu brazo redimiste a tu pueblo.
    • Tito 3:5. “Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.”
  2. No hay consuelo fuera de nuestro Señor.
    • El me escuchará.
    • Verso 2. “Al Señor busqué en el día de mi angustia; alzaba a él mis manos de noche, sin descanso; mi alma rehusaba consuelo.”
  3. Mi espíritu inquiría. Tomemos este ejemplo y hagamos lo mismo.
    • Versos 7-12. “¿Desechará el Señor para siempre, Y no volverá más a sernos propicio? ¿Ha cesado para siempre su misericordia? ¿Se ha acabado perpetuamente su promesa? ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades? Selah. Dije: Enfermedad mía es ésta; Traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo. Me acordaré de las obras de JAH; Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas. Meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos.”

Salmos 78

  1. El clamor del Señor: Escucha, pueblo mío, mi ley, inclina tu oído a las palabras de mi boca.
    • ¿Qué respuesta hemos dado a su clamor? Escuchemos su Palabra. Inclinemos nuestro oído a las palabras de su boca.
  2. Enseñemos a nuestros hijos.
    • Sus alabanzas. Su potencia, y las maravillas que hizo. A fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios. Que guarden sus mandamientos, y no sean como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no dispuso su corazón, ni fue fiel para con Dios su espíritu.
  3. Observemos las características de la generación instruida en la Palabra.
    • Pondrá su confianza en El, no olvidará las obras de Dios, andará en su ley y guardará su pacto.
  4. Observemos las características de los hijos no instruidos en la Palabra.
    • Serán una generación contumaz y rebelde, no dispondrán el corazón al Señor, no serán fieles para con Dios en espíritu, no guardarán el pacto de Dios, no querrán andar en su ley, se olvidarán de sus obras y de sus maravillas, serán derrotados, no creerán en Dios, ni confiarán en su salvación, pecarán y no darán crédito a sus maravillas. Sus días serán consumidos en vanidad, y sus años en tribulación.
  5. Lo que dice el Señor de su pueblo.
    • No ha guardado su pacto, no quiso andar en su ley. Ha tentado y enojado al Dios altísimo, al no guardar sus testimonios.
  6. La secuencia de pecado.
    • ¿Es ésta la historia de nuestra propia vida? Bendición-Salvación-Milagros y maravillas.
    • Tentación-incredulidad-rebeldía-pecado-idolatría-castigo-derrota-clamor.
    • Bendición-Salvación-Milagros y maravillas.
    • Versos 57-59. “Pero ellos tentaron y enojaron al Dios Altísimo, Y no guardaron sus testimonios; sino que se volvieron y se rebelaron como sus padres; Se volvieron como arco engañoso. Le enojaron con sus lugares altos, Y le provocaron a celo con sus imágenes de talla. Lo oyó Dios y se enojó, Y en gran manera aborreció a Israel.”
  7. Su misericordia.
    • Verso 38. “Pero él, misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía; Y apartó muchas veces su ira, Y no despertó todo su enojo.”
  8. Tentaron a Dios en su corazón, pidiendo comida a su gusto.
    • ¿Es acaso esto lo que hacemos cuando tomamos de la Palabra de Dios, sólo las promesas bonitas? Algo así como: «La Biblia al gusto del cliente». Pero el santo mandamiento ordena en Mateo 4:7 y Lucas 4:12. «Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.»

Oremos.
• Exaltado seas sobre los cielos Señor. Nos acogemos a tu misericordia, amamos tu verdad, la suma de tu Palabra. Condúcenos como ovejas y llévanos a pastos verdes. Perdona cuando te tentamos y no hemos tenido temor de tu gran poder. Danos temor de ti.

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Salmos 69-74

Día 179. Libro 19.

Salmos 69

  1. El padecimiento de Cristo.

Observemos su clamor que sale de lo profundo del alma: sálvame oh, Dios, porque las aguas me entraron hasta el alma. 

Aguas, abismos de aguas, cieno profundo, lodo, pozos, corrientes de aguas, inundación, nos transmiten el profundo dolor, la angustia, el oprobio y el cansancio del sufrimiento en el padecimiento de Cristo por llevar nuestros pecados, curar nuestras llagas y liberarnos de nuestras cadenas.

Cristo sufrió en todos los sentidos: el dolor físico, el dolor en el alma, la traición de un íntimo suyo, el dolor de sentir que era un extraño para sus propios hermanos, la afrenta y el rechazo, al ser escarnecido y aborrecido por un pueblo, incluso el dolor de esperar a alguien que se compadeciese de Él, alguien que lo consolara, y no lo hubo. El desprecio fue tal que llegó al extremo de sentirse miserable, menesteroso y prisionero. Cristo no sufrió un simple rechazo por ser diferente. El sufrió la injusticia de ser aborrecido sin causa, porque en realidad el rechazo era a la Palabra, a Dios mismo. Por eso recibió hiel y vinagre, cuando tuvo sed, en un momento en que lo normal era que alguien se compadeciese de Él. 

  • ¿Esperamos nosotros ser agradables al mundo?

Juan 15:18. “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.”

Juan 15:20. “Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.”

Juan 15:25. “Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron.”

  • ¿Qué hacía el Señor Jesús mientras padecía?

Verso 13. “Pero yo a ti oraba, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad; Oh Dios, por la abundancia de tu misericordia, Por la verdad de tu salvación, escúchame.”

Verso 30. “Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, Lo exaltaré con alabanza.”

  • Los que lo afrentaron y nunca se arrepintieron fueron raídos del libro de la vida.

Judas el traidor quien entregó a Jesús, fue maldito, cumpliéndose también la profecía. Ver Hechos 1:16-20.

  • Menesterosos, sedientos y hambrientos por la Palabra.

Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón. Porque Jehová oye a los menesterosos, Y no menosprecia a sus prisioneros.

Salmos 70

  1. Cántico para recordar. 

Es la voluntad de Dios que no olvidemos que hemos pasado por la necesidad y que hemos estado menesterosos de su auxilio. 

¿Podemos consolar a otros con el consuelo que hemos recibido?

  • Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan.

Y digan siempre los que aman tu salvación: Engrandecido sea Dios.

Salmos 71

  1. Dios ha dado mandamiento para salvarnos. 

Alabemos su nombre porque desde el vientre, desde las entrañas de nuestra madre fuimos reservados para su salvación.

  • Nuestro Dios.

Refugio, roca, fortaleza, poder, santidad, sustento, socorro, justicia, esperanza, salvación, seguridad.

Salmos 72

  1. El poderío, el dominio, la salvación y la magnificencia del reino de Cristo, alcanza a su pueblo y a todas las naciones de la tierra.
  2. Juzgará a su pueblo con justicia y a los afligidos, con su Palabra los juzgará.
  3. Él salvará a los hijos de los menesterosos.
  4. Él aplastará al opresor.
  5. Todos le temerán eternamente.
  6. El descenderá como el rocío y como la lluvia.
  7. Florecerá la Palabra.
  8. Será su nombre para siempre.
  9. Él dominará de mar a mar.
  10. Todos se postrarán ante Él.
  11. Benditas serán en él todas las naciones.
  12. Lo llamarán bienaventurado.
  13. Él es el único que hace maravillas.
  14. Toda la tierra será llena de su gloria.
  15. ¡Bendito su nombre glorioso para siempre!

Salmos 73

  1. El verdadero Israel.

Lava tu corazón.

Jeremías 4:14. “Lava tu corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti los pensamientos de iniquidad?”

Tito 3:5. “Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.”

Santiago 4:8. “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.”

Mateo 5:8. “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.”

  • Tuve envidia de los arrogantes.

Viendo la prosperidad de los impíos.

Salmos 37:1-2. «No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.  Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán.» 

El entendimiento de la Palabra es el antídoto perfecto para no amargarse ante la prosperidad del impío.

Verso 17. “Hasta que entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos.”

Verso 23. “Con todo, yo siempre estuve contigo; Me tomaste de la mano derecha. Me has guiado según tu consejo.”

  • La soberbia, la arrogancia y la altivez.

Recordemos que estos pecados se relacionan con argumentos que se levantan en contra del conocimiento de la Palabra. Su alcance destruye el alma de aquel que es sabio en su propia opinión y no se humilla a ser enseñable por la Palabra. La soberbia también puede conducir a la terquedad y puede hacernos torpes.

  • Deslizarse de la Palabra.

Reflexionemos en esta advertencia. No entender la suma de la Palabra nos conduce a deslizarnos. El deslizarse puede entenderse como un caminar progresivo en desobediencia, que nos aleja más y más del entendimiento. QUIERA EL Señor, en su misericordia, librarnos de caer en este pecado.

Lucas 11:4. “Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal.”

2 Pedro 2:9. “Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio.”

  • ¿Cuál será el fin de aquellos que se apartan con soberbia y altivez?

Verso 28-29. “Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta. Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.”

Salmos 74

  1. No vemos ya nuestras señales; No hay más profeta, Ni entre nosotros hay quien sepa hasta cuándo.

1 Samuel 3:1. “El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia.”

Amós 8:11. “He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová.”

Miqueas 3:6. “Por tanto, de la profecía se os hará noche, y oscuridad del adivinar; y sobre los profetas se pondrá el sol, y el día se entenebrecerá sobre ellos.”

Oremos.

¡Padre cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu poder, se someterán a ti tus enemigos. Alábenle los cielos y la tierra, los mares, y todo lo que se mueve en ellos. Haznos entender tu padecimiento Señor. Reconocemos que no lo hemos comprendido. Haz resplandecer la luz de tu rostro sobre nosotros. Bendícenos con entendimiento y danos temor de ti.

Señor líbranos de deslizaderos y asolamientos. No entregues a las fieras el alma de tu tórtola, Y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos. Levántate, oh Dios, aboga tu causa. ¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el angustiador? ¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre? Acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día.

Dios mío, ¡ven a librarme! Señor. ¡Ven pronto en mi ayuda! Tú eres quien me ayuda y me liberta. ¡No te tardes, Señor! Estoy pobre y afligido, Dios mío. ¡Que sean puestos en ridículo los que tratan de matarme! ¡Que huyan en forma vergonzosa los que quieren hacerme daño! ¡Que huyan avergonzados los que se burlan de mí! Que todos los que te buscan se llenen de alegría. Que los que desean tu salvación digan siempre: ¡Dios es grande! Tómanos, Señor de la mano y guíanos en el entendimiento de tu Palabra. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

Bendito seas Dios, porque no echaste de ti mi oración, ni de mí tú misericordia.

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Mirdza Astrid Silva de Rivera

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salmos 60-68

Día 178. Libro 19.

Salmos 60

  1. Salmo para enseñar.

Pongamos nuestro corazón en la enseñanza de la Palabra.

  • ¿Puede un Dios de amor hablar cosas duras a su pueblo? 

Verso 3. “Has hecho ver a tu pueblo cosas duras; Nos hiciste beber vino de aturdimiento.”

Juan 6:60. “Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?”

  • La causa del cautiverio.

El verso 10 dice que el Señor había desechado a su pueblo. ¿Por qué causa lo desechó?

Levítico 26:14-17. “Pero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, y si desdeñareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis estatutos, no ejecutando todos mis mandamientos, e invalidando mi pacto, yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma; y sembraréis en vano vuestra semilla, porque vuestros enemigos la comerán.  Pondré mi rostro contra vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga.”

  • Danos socorro contra el enemigo.

Porque vana es la ayuda de los hombres. En Dios haremos proezas, Y él hollará a nuestros enemigos. 

  • Has dado a los que te temen bandera Que alcen por causa de la verdad.

Una bandera es una señal. El Señor mismo es nuestro estandarte, nuestra bandera, nuestra señal. Él es la bandera que alzamos por causa de la verdad.

Salmos 61

  1. Cuando mi corazón desmaye.

Llévame a la roca que es más alta que yo. Hazme entender tus pensamientos.

Isaías 55:9. «Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.» 

  • Mi refugio.

Tu Palabra es torre fuerte delante del enemigo.  

Proverbios 18:10. «Torre fuerte es el nombre de Jehová; A él correrá el justo, y será levantado.» 

Salmos 91:14. «Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.» 

  • Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre.

Me refugiare debajo de tus alas.

Salmos 91:4. «Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.» 

  • Me has dado la heredad de los que temen tu nombre.

Malaquías 3:16-17. “Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.

Salmos 62

  1. Pueblos, derramen su corazón delante de Él. Viertan el corazón delante de Él. 

Filipenses 4:6. “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

  • No pongan su corazón en la vanidad, en lo terrenal y pasajero.

No confíen en la violencia, no confíen en las riquezas y no pongan el corazón en ellas.

  • Él es mi esperanza.

Él solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi salvación y mi gloria. En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio, esperaré en él en todo tiempo.

Salmos 63

  1. Medito en ti en las vigilias de la noche.

Lamentaciones 2:19. «Levántate, da voces en la noche, al comenzar las vigilias; Derrama como agua tu corazón ante la presencia del Señor; Alza tus manos a él implorando la vida de tus pequeñitos, Que desfallecen de hambre en las entradas de todas las calles.» 

  • Dios, Dios mío eres tú, de madrugada te buscaré.

Hagamos de esto una práctica de vida, un hábito, un gozo y un deleite.

Salmos 64

  1. Guarda mi vida del temor del enemigo.

Escóndeme del consejo secreto de los malignos. De la conspiración de los que hacen iniquidad.

  • Los malignos.

Afilan como espada su lengua. Lanzan cual saeta, palabra amarga. No temen, siguen obstinados en su inicuo designio. Ocultan sus saetas y tratan de esconder sus lazos y dicen: ¿Quién nos ha de ver? Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta. El íntimo pensamiento de cada uno de ellos, así como su corazón, es profundo.

Su destino: Dios los herirá con saeta; de repente recibirán sus plagas. Sus propias lenguas los harán caer; se espantarán todos los que los vean.

  • Nuestra esperanza.

Se alegrará el justo en Jehová, y confiará en él; Y se gloriarán todos los rectos de corazón.  Verso 10.

Salmos 65

  1. Él es el Dios de nuestra salvación, Bendito sea su nombre.

El que perdona nuestras rebeliones. El que oye nuestra oración. El que nos escoge y nos atrae a Él, para que habitemos en sus atrios. El que nos sacia del bien de su casa. El que nos responde con tremendas cosas en su justicia. Él es la esperanza de todos los términos de la tierra, y de los más remotos confines del mar. El que afirma los montes con su poder. El ceñido de valentía. El que sosiega el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas, Y el alboroto de las naciones. Los habitantes de los fines de la tierra temen de sus maravillas. El que hace alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.

El que visita la tierra, la riega y en gran manera la enriquece, prepara el grano y hace que se empapen los surcos de la tierra y la ablanda con lluvias. El bendice los renuevos. Él es el que corona el año con sus bienes, Y sus nubes destilan grosura. Por Él destilan los pastizales del desierto. Por Él, los collados se ciñen de alegría y se visten de manadas los llanos. Por El, los valles se cubren de grano, dan voces de júbilo, y aun cantan.

Salmos 66

  1. Alábenle.

Aclámenle con alegría. Canten la gloria de su nombre. Pongan gloria en su alabanza.

Digan a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras! Hagan oír la voz de su alabanza. Cuenten lo que ha hecho a su alma. Exáltenle con su lengua. Clamen a Él con su boca.

  • Él señorea con su poder para siempre.

Sus ojos atalayan sobre las naciones. Los rebeldes no serán enaltecidos. Toda la tierra le adorará, cantará a su nombre. Él es temible en hechos sobre los hijos de los hombres.

  • Sus beneficios para conmigo.

Él es quien preservó la vida a nuestra alma. No permitió que nuestros pies resbalasen.

Me probó, como se afina la plata. Me metió en la red. Puso sobre mis lomos pesada carga.

Pasé por el fuego y por el agua, Y me sacó a abundancia. Atendió a la voz de mi súplica. No echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.

  • Nunca olvidemos esto.

Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, El Señor no me habría escuchado. Confesemos nuestros pecados a Él.

Salmos 67

  1. Te alaben los pueblos.

Dios tenga misericordia de nosotros y nos bendiga. Para que sea conocida en la tierra su salvación y le teman todos los términos de la tierra. Alaben y gócense los pueblos y las naciones, porque Él los pastoreará. La tierra dará su fruto; Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro. Bendíganos, Dios, Y témanlo todos los términos de la tierra.

Salmos 68

  1. Dios temible.

Se levanta y esparce a sus enemigos. Huyen de su presencia los que le aborrecen. Los lanza como humo. Como se derrite la cera delante del fuego, Así perecerán los impíos delante de Dios.

Él hace temblar la tierra. Los cielos destilan ante su presencia. Cabalga sobre los cielos de los cielos. Él dará su voz poderosa. Su poder está en los cielos. Reyes de ejércitos huyen delante de Él. Sus carros se cuentan por veintenas de millares de millares. Reprime la reunión de gentes armadas. Él esparce a los pueblos que se complacen en la guerra.

Él subió a lo alto y cautivó la cautividad. Tomó dones para los hombres, Y también para los rebeldes. ¡Bendito sea Dios!

  • Los justos.

Se alegrarán; se gozarán delante de Dios, Y saltarán de alegría. Cantarán salmos a su nombre. Exaltarán al que cabalga sobre los cielos. Nuestro Dios ha de salvarnos, Y de Jehová el Señor es el librar de la muerte.

  • Por su bondad, Él provee al pobre.
  • El Señor da palabra.

Para la grande multitud de las que llevan buenas nuevas. Cada día Él nos colma de beneficios. Él es el Dios de nuestra salvación. 

  • Bendecid a Dios en las congregaciones.

Al Señor, vosotros de la estirpe de Israel. Tu Dios ha ordenado tu fuerza. El Dios de Israel, él da fuerza y vigor a su pueblo.

Oremos.

Te bendigo en mi vida. Alzo mis manos en tu nombre. Con júbilo te alabo. 

Mi alma tiene sed de ti. Mi carne te anhela.

Padre sacia mi alma. Sáciame con tu Palabra. Necesito ver tu poder y tu gloria. Necesito mirarte en el santuario porque mejor es tu misericordia que la vida. Mi alma solamente reposa en ti Señor.

Tus siervos

Mirdza Astrid Silva de Rivera

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