Día 365. Libro 66
Apocalipsis 20
- Fue prendido el diablo.
- El dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás fue atado por mil años, arrojado al abismo y encerrado.
- El Señor puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones.
- Isaías 27:1. «En aquel día Jehová castigará con su espada dura, grande y fuerte al leviatán serpiente veloz, y al leviatán serpiente tortuosa; y matará al dragón que está en el mar.»
- Cuando los mil años se cumplan.
- Satanás será suelto de su prisión y saldrá nuevamente a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar.
- Subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió.
- Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
- Los vencedores.
- Las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios. Los que no adoraron a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. ¿Cómo vencieron?
- Apocalipsis 12:11. «Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.»
- Verso 6. «Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años».
- Los libros fueron abiertos.
- Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. Delante de Él huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos.
- Fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
- El que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
Apocalipsis 21
- Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas.
- Mira, yo hago nuevas todas las cosas.
- Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin.
- Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.
- El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
- La muerte segunda.
- Será para los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.
- El que hablaba conmigo tenía una caña de medir, de oro, para medir la ciudad, sus puertas y su muro.
- Zacarías 2:1. «Alcé después mis ojos y miré, y he aquí un varón que tenía en su mano un cordel de medir.»
- Ezequiel 40:3. «Me llevó allí, y he aquí un varón, cuyo aspecto era como aspecto de bronce; y tenía un cordel de lino en su mano, y una caña de medir; y él estaba a la puerta.»
- Ezequiel 40:5. «Y he aquí un muro fuera de la casa; y la caña de medir que aquel varón tenía en la mano era de seis codos de a codo y palmo menor; y midió el espesor del muro, de una caña, y la altura, de otra caña.»
- Apocalipsis 11:1. «Entonces me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él.»
- La Santa Ciudad.
- Verso 10: descendió del cielo, de Dios.
- Verso 11: tenía la gloria de Dios y era semejante al jaspe, diáfana como el cristal.
- Verso 12: tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel.
- Verso 14: el muro de la ciudad tenía doce cimientos y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.
- Verso 18: la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio.
- Versos 19-21: los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa. Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio.
- Verso 22: no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.
- Verso 23: la ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.
- Verso 24: las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella.
- Verso 25: sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche.
- Verso 26: llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella.
- Verso 27. No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.
- Apocalipsis 22. Verso 1: habrá un río límpido, de agua de vida, resplandeciente como el cristal, que sale del trono de Dios y del Cordero.
- Verso 2: en medio de la calle de la ciudad, y a cada lado del río, está el árbol de la vida, el cual produce doce frutos y da su fruto cada mes; las hojas del árbol son para la sanidad de las naciones.
- Verso 3: no habrá más maldición.
- Versos 3-4: El trono de Dios y del Cordero estará en medio de ella, y sus siervos lo adorarán y verán su rostro, y llevarán su nombre en la frente.
- Verso 5: no habrá noche; no hará falta la luz de ninguna lámpara ni la luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará y reinarán por los siglos de los siglos.
- Y enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos.
- Ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
- Apocalipsis 7:17. “porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes vivas de aguas: Y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.”
- Isaías 25:8. “Sorberá a la muerte en victoria; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho.”
- Isaías 30:19. “Ciertamente el pueblo morará en Sion, en Jerusalén; nunca más llorarás; el que tiene misericordia se apiadará de ti; al oír la voz de tu clamor te responderá.”
- Isaías 35:10. “Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion cantando; y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y la tristeza y el gemido huirán.”
- Isaías 60:20. “No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna; porque te será Jehová por luz perpetua, y los días de tu luto se acabarán.”
- Isaías 61:3. “Para ordenar a los que hacen duelo en Sion, para darles gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar del luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para que Él sea glorificado.”
- Isaías 65:18-19. “Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo he creado alegría para Jerusalén, y gozo para su pueblo. Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.”
- Jeremías 31:13. “Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor.”
- Las primeras cosas pasaron.
- Apocalipsis 21:1. “Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra habían pasado, y el mar no existía ya más.”
- Salmos 144:4. “El hombre es semejante a la vanidad: Sus días son como la sombra que pasa.” Mateo 24:35. “El cielo y la tierra pasarán, más mis palabras no pasarán.”
- 1 Corintios 7:31. “Y los que disfrutan de este mundo, como no abusando de ello; porque la apariencia de este mundo se pasa.”
- 2 Pedro 3:10. “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.”
- 1 Juan 2:17. “Y el mundo pasa, y su concupiscencia; pero el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.”
Apocalipsis 22
- ¡Dichoso el que obedece las palabras proféticas de este libro!
- Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para tener derecho al árbol de la vida y poder entrar por las puertas en la ciudad.
- El que oye, diga: ven.
- Y el que tiene sed, venga; y el que quiere, tome del agua de la vida gratuitamente.
- Deja que quien sea injusto, siga siendo injusto.
- Quien sea impuro, siga siendo impuro.
- El que sea justo, siga practicando la justicia.
- Quien sea santo, siga santificándose.
- Los que no aman la Palabra: los perros estarán afuera, y los hechiceros, y los disolutos, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira. No entrarán en la Salvación.
- Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro.
- Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.
- Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.
- Ciertamente vengo en breve.
- ¡Miren! ¡Ya pronto vengo!
- Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.
- Yo Jesús he enviado mi ángel para dar testimonio de estas cosas en las iglesias.
- Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.
- Traigo conmigo mi galardón, para recompensar a cada uno conforme a sus acciones.
- El galardón es Cristo mismo. Lucas 6:35. “Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando nada a cambio; y vuestro galardón será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque Él es benigno para con los ingratos y malos.”
- ¡Ven Señor Jesús!
El Espíritu y la Esposa dicen: ¡Ven! Y el que oye, diga: ¡Ven! Amén. ¡Ven, Señor Jesús! Que la gracia del Señor Jesucristo sea con todos. Amén.
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