Día 361. Libro 66
Apocalipsis 4
- Una puerta abierta en el cielo.
- Sube acá. Para esto hemos sido llamados. Nuestro reino no es de este mundo, es literalmente celestial.
- En los 66 libros de la Palabra existen 371 versículos que mencionan la Palabra cielo, 26 son palabras referidas a lo celestial.
- En el libro de Apocalipsis existen 53 referencias al cielo, es decir es el libro que más menciones nos hace al cielo. Por lo tanto, podemos entender que, para recibir la revelación de la Palabra, necesitamos ver desde el cielo, desde lo inconmovible y celestial.
- Podemos literal y perfectamente, tomar diariamente una porción diaria de cielo por medio de la Palabra.
- Mientras no subamos al cielo, no veremos el reino inconmovible.
- No podemos tener la visión de Cristo, desde la tierra.
- Juan 3:27. «Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.»
- Colosenses 3:2. «Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.»
- Yo te mostraré las cosas que sucederán después de éstas.
- Es por medio de la Palabra que podemos entender la realidad, el pasado, el presente y el futuro.
- No necesitamos espíritus agoreros, ni profecías que anuncien el porvenir.
- 2 Pedro 1:19. «Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones.”
- En el Espíritu.
- Es en el espíritu que podemos subir al cielo y entender lo inconmovible.
- Hay una verdad que necesitamos recordar siempre, sobre la vida en el espíritu:
- Juan 16:14. «Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.»
- El Espíritu toma la Palabra de Cristo y hace su obra. Si un cristiano no está lleno de la Palabra, el espíritu no tendrá nada para tomar y hacer su trabajo.
- Los siete espíritus de Dios.
- Isaías 11:2. «Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.»
- Esto significa que las siete lámparas que el Señor ha puesto en alto y que son realmente importantes, están todas referidas al conocimiento, a la revelación, a la Palabra.
- Estos siete espíritus deben reposar sobre la iglesia. Por lo tanto, nuestra vida y la de la congregación de Cristo, necesita consagrarse a esto.
- Lo que hay delante del trono.
- Había como un mar de vidrio semejante al cristal.
- Ezequiel 1:22. «…aparecía una expansión a manera de cristal maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas.»
- No puedo pensar en más nada sino en la paz, el remanso, la belleza indescriptible de la revelación de la Palabra.
- Es digno de estudio, imitación y reflexión el tema referido a los querubines, seres vivientes poderosos que están alrededor y delante del trono, pegados a la gloria de Dios, humillados ante su gloria y excelsos.
- Este tema lo retomaremos en el libro de Ezequiel.
- El Señor es digno de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.
Apocalipsis 5
- La Palabra.
- Biblión: diminutivo de rollo: libro, carta, pergamino.
- La Biblia es un libro escrito por dentro y por fuera y así será escrito en nosotros.
- No es un mero conocimiento, ni sabiduría humana.
- Comparar la Palabra de Dios con un manual, o con sabiduría y conocimiento humano es una afrenta al Verbo de Dios.
- No es un libro terrenal de palabras muertas y finitas. Es un libro vivo, es Cristo mismo, es espíritu y es vida.
- Juan 6:63. «El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.»
- Sólo el León de la Tribu de Judá.
- Nadie, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, puede abrir el libro, ni aun mirarlo.
- Nadie puede revelarte la Palabra, sólo Dios.
- ¿Te importa esto?
- Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.
- Si deseas la revelación de la Palabra, hay consuelo y respuesta. No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.
- La alabanza celestial.
- ¿Como lo hacían? Se postraron y entonaron un nuevo cantico. Cantaron con todas sus fuerzas a gran voz. Ellos exclamaron, se postraron y adoraron.
- ¿Que decían? Digno eres de tomar el libro y abrir los sellos. Tú fuiste inmolado y con tu sangre compraste gente de toda lengua, raza y nación. Digno es el Señor de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría, la fortaleza y la honra, la gloria y la alabanza, por los siglos de los siglos.
- Observemos la alabanza.
- Está centrada en Dios (no en nosotros).
- Es el reconocimiento de la obra de Dios, es admiración llena de la Palabra de Dios, es expresiva, involucra todo el ser y reconoce las cosas eternas de Dios, su poder y su deidad.
- Cantemos y adoremos al único digno de abrir la revelación de la Palabra.
- Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación.
- Nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.
- El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.
Apocalipsis 6
- ¿Está la Palabra sellada?
- Salmos 78:1-2. “Escucha, pueblo mío, mi ley; Inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. Abriré́ mi boca en proverbios; Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos.”
- Isaías 29:11-13. “Y os será́ toda visión como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora esto; el dirá: No puedo, porque está sellado. Y si se diere el libro al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora esto; el dirá́: No sé leer. Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado.”
- Isaías 30:8. “Vé, pues, ahora, y escribe esta visión en una tabla delante de ellos, y regístrala en un libro, para que quede hasta el día postrero, eternamente y para siempre.”
- Daniel 12:4,9. “Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí́ para allá́, y la ciencia se aumentará. (…) El respondió́: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin.”
- Oseas 12:10. “Y he hablado a los profetas, y aumenté la profecía, y por medio de los profetas usé parábolas.”
- I Corintios 2:6-7. “Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria.” Deuteronomio 29:29. “Las cosas secretas pertenecen a Jehová́ nuestro Dios; más las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.” Lucas 10:21 “En aquella misma hora Jesús se regocijó en el espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así́ te agradó.”
- Apocalipsis 10:7. “sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas.”
Apocalipsis 7
- ¿Quiénes son, y de dónde han venido?
- Éstos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.
- Están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo. El que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos. Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno. El Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.
Apocalipsis 8
- Se hizo silencio en el cielo como por media hora.
- SELAH. Hagamos silencio ante la revelación de la Palabra. ¿Son así nuestras oraciones?
- Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.
- Las siete trompetas.
- Primera Trompeta. Granizo y fuego. Apocalipsis 8:7.
- Segunda Trompeta. Una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Apocalipsis 8:8.
- Tercera Trompeta. Una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. La tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas. Apocalipsis 8:10.
- Cuarta Trompeta. Fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche. Apocalipsis 8:12.
- Quinta Trompeta. Una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. Apocalipsis 9:1. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes. Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.
- Sexta Trompeta. Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates. Apocalipsis 9:14. Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca. Verso 18. Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos. Versos 20-21.
- 7a Trompeta. Grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. Apocalipsis 11:15.
Oremos.
Señor te pedimos que la Palabra abunde ricamente en nuestras vidas. Enséñanos en tu misericordia a quitar la mirada de lo terrenal y ver lo inconmovible y celestial. Que nuestro evangelio sea bíblico y celestial, inconmovible.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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