hebreos 8-10

Día 352. Libro 58

Hebreos 8

  1. Observemos el punto central de lo que se viene diciendo.
  2. El aspecto inconmovible, eterno y trascendente del sacerdocio de Cristo, en contraposición con el sacerdocio terrenal, al cual sirven las ofrendas que son figura y sombra de las cosas celestiales.
  3. Cristo es el ministro del santuario, el verdadero tabernáculo que levantó el Señor y no el hombre.
  • Observemos el verso 9 sobre las consecuencias de la desobediencia y temamos.
  • “No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo me desentendí de ellos, dice el Señor.”
  • ¿En qué forma será grabada la Palabra del Señor en el nuevo pacto?
  • Versos 10-12. “Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo; Y ninguno enseñará a su prójimo, Ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, Desde el menor hasta el mayor de ellos. Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.”

Hebreos 9

  1. Resaltemos las diferencias entre el primer pacto y el nuevo pacto.

El primer pacto:

  • Tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal, hecho de manos humanas, el cual era figura del verdadero.
  • La disposición del tabernáculo era una figura y un símbolo para el tiempo presente.
  • Los sacerdotes del antiguo pacto ofrecían sacrificios terrenales.
  • El sacerdote debía entrar permanentemente al lugar santísimo.
  • La sangre de ofrendas y sacrificios ofrecidas en el antiguo pacto, no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto.
  • El sacerdote ofrecía sangre ajena.
  • Importantísimo: El Espíritu Santo da a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie. Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto.

El NUEVO PACTO:

  • Cristo es el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación.
  • Cristo se ofreció a sí mismo, mediante el espíritu eterno, como sacrificio, sin mancha.
  • Cristo ofreció su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, y obtuvo eterna redención.
  • Cristo entro en el cielo mismo, no en un santuario hecho de manos humanas,
  • La segunda venida de Cristo será sin relación con el pecado.
  • Observemos esto: La sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará nuestras conciencias de obras muertas para que sirvamos al Dios vivo.
  • (Obras muertas: pueden ser buenas pero son obras de muerte porque no pueden producir vida, son ineficaces para producir salvación.)

Hebreos 10

  1. ¿Eran los ritos de la ley una sombra de los bienes venideros? ¿O era la imagen misma de las cosas?
  • El nuevo pacto.

Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré, Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

  • Considerando nuestro gran sumo sacerdote y la libertad que tenemos para entrar al lugar santísimo, ¿cuáles son las exhortaciones que nos hace el Señor? Hagamos una lista basa en los versos 22-39.
  • El que pisotee al Hijo de Dios.

¿Qué castigo merecerá? El que tenga por inmunda la sangre del pacto en el cual fue santificado y haga afrenta al Espíritu de gracia. ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

  • Tengamos paciencia, la Palabra se cumplirá.

Es necesaria la paciencia, para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengamos la promesa. El Señor vendrá y no tardará. Nosotros debemos vivir por fe esperando el cumplimiento de la Palabra y siendo obedientes. No podemos volver atrás, eso no agrada al Señor. Nunca lo olvidemos: nosotros no fuimos escogidos para retroceder, ni para perdición. Fuimos escogidos para tener fe, para preservación del alma.

Oremos.

Padre ayúdanos a vivir por fe, como herederos de tus promesas.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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