Día 308. Libro 43.
Juan 11
- Esta enfermedad es para la gloria de Dios.
Para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella, no es para muerte.
- El que obedece la Palabra.
Anda de día, no tropieza y entiende la Palabra, que es la luz de este mundo.
- El que no obedece la Palabra.
Anda de noche, está ciego y tropieza porque no hay luz en él.
- ¿Crees esto? ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.
Juan 12
- Adoremos al Señor por su Palabra.
A los pobres siempre los tendremos con nosotros, más al Señor no siempre lo honramos. Siempre tendremos oportunidad de atender a los necesitados.
- Yo quiero ser el perfume de nardo puro derramado.
Quiero postrarme a sus pies y adorar, ungir al Señor, quiero ser el alabastro que se rompe, quiero que mi vida y mi casa se llene del olor del perfume por su presencia.
- El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.
¿Cómo podemos aborrecer nuestra vida? Empecemos por dejar nuestra manera de pensar y de ser, para pensar y ser conforme a la Palabra.
- Crean en la luz, para que sean hijos de luz.
La Palabra es vida eterna, es la luz del mundo, nos juzgará en el día postrero. Observemos cómo el Padre cede el juicio al hijo y cómo el Señor entrega el juicio a la Palabra.
Oremos.
Señor que seamos esas ovejas que escuchan tu voz y te siguen.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 57
Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186
Y en nuestra página Web: