Romanos 11-13

Día 328. Libro 45

Romanos 11

  1. El remanente.

¿Ha desechado Dios a su pueblo? ÉL se ha reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Lo que buscaba el pueblo de Dios no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos.

  • Observemos la bondad y la severidad de Dios.

La severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para con nosotros, si permanecemos en esa bondad. Ver también. Isaías 28:5, 37:32; Joel 2:32; Abdías 1:17; Sofonías 3:13; Miqueas 7:18.

  • Como está escrito: Dios les dio espíritu de somnolencia, ojos que no vean; oídos que no oigan hasta el día de hoy.

¿Hemos entendido esta terrible verdad? Sus ojos sean oscurecidos para que no vean, y agóbiales su espalda siempre. Verso 32. “Porque Dios encerró a todos en incredulidad, para tener misericordia de todos.”

  • La profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios.

¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! ¿Quién entendió la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. 1 Corintios 2:16. ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

Romanos 12

  1. Por todo lo anteriormente dicho, les ruego.

Por las misericordias de Dios, que presenten sus cuerpos como sacrificio: vivo, santo, aceptable, agradable a Dios, ese es el culto racional de ustedes. No se adapten, no se conformen a este mundo y transfórmense mediante la renovación de su mente. Verifiquen cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno y aceptable, agradable y perfecto.

  • Tu concepto de ti mismo.

No pienses de ti mismo más de lo que debes pensar. Yo diría que tampoco menos, pero la Biblia solo habla de más. ¿Es ese nuestro verdadero problema? Piensa con buen juicio, usa la Palabra para evaluarte o considerarte. Júzgate, o considérate según la medida de fe que Dios te ha dado, la cual está en función de tu entendimiento y tu obediencia a la Palabra. Júzgate a ti mismo basado en lo que eres en el reino inconmovible y no lo que eres terrenalmente. No te ensoberbezcas: considera los versos 18-20 del capítulo 11. No te conformes al modo de vivir terrenal, sino renueva tu entendimiento de la Palabra.

  • Somos un cuerpo en Cristo y miembros los unos de los otros.

Tenemos dones que difieren, según la gracia que nos ha sido dada. Use los dones en proporción a la fe; al entendimiento que tiene de la Palabra: profecía: ¡profetice la Palabra! Servicio: ¡sirva! Exhortación: ¡exhorte! Enseñanza: ¡enseñe! Dar: hágalo con liberalidad. Dirigir: hágalo con diligencia. Misericordia: Sea misericordioso con alegría.

  • Inventario de mandamientos.

Ama sin fingimiento. Aborrece lo malo. Sigue lo bueno. Ama a los otros con amor fraternal. Da preferencia a los que merecen honra. No seas perezoso en lo que requiere diligencia. Se ferviente, ardiente, en espíritu. Sirve al Señor. Gózate en la esperanza. Sufre en la tribulación. Se constante en la oración. Comparte para las necesidades de los santos. Practica la hospitalidad. Bendice a los que te persiguen. Bendícelos no los maldigas. Gózate con los que se gozan, llora con los que lloran. Tengan el mismo sentir (pensar bíblico) unos con otros. No sean altivos en su pensar, sino condescendiendo con los humildes. No sean sabios en su propia opinión. No pagues a nadie mal por mal. Procura lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de ti, está en paz con todos los hombres. No te vengues por ti mismo. Deja lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal. No te dejes vencer por las cosas de este mundo. Véncelas a ellas con la verdad inconmovible.

Romanos 13

  1. Una verdad inconmovible: las autoridades terrenales son puestas por Dios.

Son servidores de Dios para nuestro bien, no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. Son vengadores para castigar al que hace lo malo. Están puestas para alabar a los que hacen lo bueno.

  • No debemos oponernos a lo establecido por Dios.

Los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. Podemos y debemos oponernos a la maldad y el pecado de las autoridades. No a su autoridad. Si a su maldad, su pecado y a su desobediencia a la Palabra de Dios. Tal como lo hicieron los profetas y el mismo Señor Jesucristo.

  • Cualquier otro mandamiento, se resume en esta frase: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

El amor no hace mal al prójimo; así que el amor es el cumplimiento de la ley.

  • Vístanse del Señor Jesucristo, y no provean para los deseos de la carne.

Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz. Ya es hora.

Oremos.

Padre transforma nuestra mente, nuestro entendimiento, para que sea conforme a Cristo, que entendamos tu reino inconmovible.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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