Día 271. Libro 39
Malaquías 1
- La profecía de la palabra de Jehová contra su pueblo.
Oigamos con quebrantamiento de corazón, con humildad y arrepentimiento, el reclamo de Dios a su pueblo y hagamos clamor, lloro, y frutos dignos de arrepentimiento. No menospreciemos las profecías, ni pensemos que ese contenido está dirigido a otro pueblo, porque es para nosotros.
- El reclamo acerca de la Palabra. ¿Alguna vez hemos hablado de este pecado?, ¿nos hemos arrepentido de este pecado?
Observemos el reclamo del Señor: “Ustedes piensan que mi pan, es decir, mi Palabra, es inmunda, despreciable, la menosprecian, les parece un fastidio.”
También dice el Señor: “Ustedes no reconocen ni entienden mi Amor. Los escogí y estoy indignado para siempre con sus enemigos, los aborrezco y los destruiré. Ustedes han profanado mi nombre. Me han deshonrado y no me temen, yo no tengo complacencia en vosotros, porque nadie me sirve de balde, todos cobran por lo que hacen en mi templo. Me presentan ofrendas dañadas, ofrecen sobre mi altar pan inmundo y animales ciegos y se han apartado de mis leyes, no las guardan, además ustedes me han robado. Sus palabras contra mí han sido violentas.”
Ustedes dicen: «Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos? Y dicen: “Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no sólo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon». (Cap. 3:13-15). Es decir, ustedes dicen: “la gente peca y le va bien, y Dios no hace nada al respecto.”
(Ver también: 2 Pedro 1:9 y Mateo 23).
- ¿Qué haremos?
Atender a su reclamo, amar la Palabra, temer al Señor, arrepentirnos y hacer obras dignas de arrepentimiento. Atender a su reclamo en cada uno de los pecados que Él menciona. Necesitamos dejar de hacer estas cosas. El tamaño de nuestra obediencia, nuestro amor y nuestra alabanza debe ser comparable a nuestro Dios: “Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos.” Verso 11.
Malaquías 2
- Los sacerdotes.
Les di la Palabra, el pacto de vida y de paz, para que me temieran, porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la Palabra. Ellos son mensajeros de Jehová de los ejércitos. Pero se han apartado del camino, han hecho tropezar a muchos en la ley y han corrompido el pacto.
- Jesucristo.
Guardó el pacto de vida y paz. El anduvo perfecto en el temor de Jehová, estuvo humillado, la ley de verdad estuvo en su boca e iniquidad no fue hallada en sus labios. En paz y en justicia anduvo El con el Padre y a muchos hizo apartar de la iniquidad.
- El castigo para los desobedientes.
EL Señor envió maldición y maldijo sus bendiciones y dañó la sementera. Los hizo viles y bajos ante todo el pueblo y les echó al rostro el estiércol.
- ¿Hemos considerado el dolor del Señor al ver nuestro menosprecio y desobediencia?
Se ha cubierto el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor. Reflexionemos en torno al dolor del Señor cuando somos desleales y no le damos la descendencia que El busca.
- Nuestras palabras han hecho cansar a Jehová y niegan que Él es un Dios de justicia.
¿Qué haremos? Arrepentirnos, oír la reprensión de Dios, la Palabra. Entender y humillarnos con temor. Decidir de corazón dar gloria a su nombre y caminar en obediencia a ella, sin hacer acepción de personas.
Malaquías 3
- El mensajero: Nuestro Amado.
Es como fuego purificador, y como jabón de lavadores. Se sentará para afinar y limpiar la plata. Limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata.
- ¿Anhelamos la venida del Señor?
¿Quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿Quién podrá estar en pie cuando él se manifieste?
- El Señor escribirá un libro de memoria de los que le temen, le escuchan, y piensan en su nombre. Ellos serán su especial tesoro.
- Hemos hecho cansar a Jehová con nuestras palabras.
- ¿Entendemos la diferencia entre el bueno y el malo y entre el que sirve a Dios y el que no le sirve?
- ¿Entendemos esto?
Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio. Su altar se llena de lágrimas. Revisemos nuestras posturas tradicionales y doctrinas al respecto. ¿Hemos puesto doctrinas humanistas por encima de la Palabra? La clave para conservar el matrimonio: Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales. Dice el Señor.
Malaquías 4
- El día del Señor.
Ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama.
- Acuérdense de la Palabra, ténganla presente.
Son ordenanzas y leyes para todo mi pueblo, no son preceptos opcionales.
- Yo les envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.
Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres. No sea que Él venga y hiera la tierra con maldición.
Imitemos el ejemplo de Juan el Bautista para preparar al pueblo del Señor para su advenimiento. Lucas 1:15-17. “…será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre. Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.”
Oremos
Oremos por el favor de Dios, para que tenga piedad de nosotros. Perdona nuestra deslealtad Señor. Gracias por el libro de Malaquías y por el Antiguo Testamento. Gracias por edificarnos porque tu Palabra es verdad.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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