zacarías 4-9

Día 269. Libro 38

Zacarías 4

  1. Esta es palabra de Jehová. No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.
  • ¿No sabes qué es esto?

Estos siete son los ojos de Jehová, que recorren toda la tierra. Estos son los dos ungidos que están delante del Señor de toda la tierra.

  • Apocalipsis 11:4. “Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra.”

Zacarías 5

  1. ¿Qué ves?

¿Qué vemos en la Palabra de Dios? ¿Vemos elementos perfectamente objetivos y terrenales? Necesitamos entender las figuras y el significado eterno. Porque el Señor nos muestra en su Palabra un reino espiritual, eterno e inconmovible. Al leer la Palabra y no entender lo inconmovible, nuestra experiencia puede limitarnos a lo material, finito y trascendente. El ángel le mostraba a Zacarías verdades espirituales y el solo veía lo humano. Quizás nuestra experiencia es como la de Zacarías, que vemos en la Palabra sólo el contexto histórico y cultural y no vemos las verdades eternas: «un rollo que vuela, de veinte codos de largo, y diez codos de ancho». Quizás vemos en la Palabra, sólo libros con medidas humanas y en realidad es Palabra viva, espíritu y verdad.

  • El rollo del libro: la Palabra del Señor.

Es lo que está escrito sobre Cristo y nosotros: la voluntad de Dios. (Revisemos el Salmo 40:7; Hebreos 10:7, y Jeremías 36:2).

Precisemos las palabras que el Señor ha hablado contra su pueblo y contra todas las naciones. El rollo del libro son todas las palabras que Jehová ha hablado por medio de sus profetas. Es la Palabra que viene de la boca de Jehová y que debemos leer a su pueblo y a los gobernantes. Es la bendición al que cree y obedece y también la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra, contra todo aquel que vive en la mentira y el engaño del pecado. Zacarías 5:3.

Zacarías 6

  1. Alza tus ojos y mira.

Es una necesidad y también es una orden, alzar nuestros ojos de las cosas terrenales para poder ver las espirituales. (Recomiendo revisar también: Génesis 13:14; Deuteronomio 3:27; Isaías 49:18 y 60:4; Zacarías 5:5; Colosenses 3:1-3 y Hebreos 12:2).

  • ¿Qué es esto? ¿entiendes lo que lees?

¿Qué significa esto? La pregunta se repite a través de todo el libro, tanto de parte del ángel, preguntándole a Zacarías si entiende la visión, como de parte de Zacarías, pidiéndole al ángel que le explique la visión. (Recomiendo revisar también Zacarías 4:4-5,13; 5:5 y 6:4).

Esta es la misma pregunta que hizo el pueblo de Israel en Éxodo 16:15, cuando descendió el maná, porque no sabía lo que era. Recordemos que el Maná es figura de Cristo y su Palabra: el pan que descendió del cielo. Es la misma pregunta que hace Felipe al eunuco en Hechos 8:30, ¿entiendes lo que lees?

  • Si tenemos hambre y sed de la Palabra, el Señor siempre responderá a nuestra necesidad para guiarnos a toda verdad.
  • El Renuevo.

Él edificará el templo de Jehová, y él llevará gloria, y se sentará y dominará en su trono, y habrá sacerdote a su lado; y consejo de paz habrá entre ambos.

Zacarías 7

  1. El Señor dice: Cuando comen y beben, ¿no comen y beben para ustedes mismos?

El pueblo de Dios dice: ¿Lloraremos en el mes quinto? ¿Haremos abstinencia como hemos hecho ya algunos años? El Señor dice: Cuando ayunaron y lloraron en el quinto y en el séptimo mes estos setenta años, ¿ayunaron para mí?

  • Así habló Jehová de los ejércitos.
  • Verso 9-12. “Así habló Jehová de los ejércitos: Juzgad conforme a la verdad, y haced misericordia y piedad cada cual con su hermano; no oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre; ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano. Pero no quisieron escuchar, antes, volvieron la espalda y taparon sus oídos para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos.”
  • Observemos éstas dos sentencias terribles de parte del Señor.
  • Como ustedes no me hicieron caso cuando yo los llamé, tampoco yo les haré caso cuando me llamen. Yo soy el Dios todopoderoso, y les juro que así lo haré.
  • Yo los esparciré porque ustedes convirtieron en desierto la tierra deseable.

Zacarías 8

  1. El juramento de Dios para su pueblo.
  2. Verso 3. “Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad.”
  3. Verso 12. “Porque habrá simiente de paz; la vid dará su fruto, y dará su producto la tierra, y los cielos darán su rocío; y haré que el remanente de este pueblo posea todo esto.”
  4. Verso 14. “Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Como pensé haceros mal cuando vuestros padres me provocaron a ira, dice Jehová de los ejércitos, y no me arrepentí, así al contrario he pensado hacer bien a Jerusalén y a la casa de Judá en estos días; no temáis.”
  • Éstas son las cosas que deben hacer.

Hablen verdad cada cual con su prójimo, juzguen según la verdad y lo conducente a la paz en sus puertas. Ninguno de ustedes piense mal en su corazón contra su prójimo, no amen el juramento falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová.

  • Así ha dicho Jehová de los ejércitos.

El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en festivas solemnidades. Amen, pues, la verdad y la paz.

Zacarías 9

  1. La profecía de la palabra de Jehová está contra la tierra de Hadrac y sobre Damasco. Porque a Jehová deben mirar los ojos de los hombres, y de todas las tribus de Israel.
  • El Mesías.

Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.

  • Hoy les anuncio también que los restauraré el doble.

Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza.

  • 2 Reyes 2:9. «Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.» 

Oremos

¡Cuánta es tu bondad y cuánta es tu hermosura! Gracias Padre Santo por tu Palabra, gracias por tu remanente y porque restaurarás a tu pueblo. Gracias por enviar tu Palabra y salvarnos de nuestros pecados, gracias por tu sacrificio en la cruz y por quitar el pecado de la tierra en un solo día.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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