Día 258. Libro 28.
Oseas 1
- Palabra de Jehová.
La tierra fornica apartándose de Jehová.
- Yo castigaré a la casa de Jehú por causa de la sangre de Jezreel.
Serán castigados y haré cesar el reino de la casa de Israel. No me compadeceré más de la casa de Israel, sino que los quitaré del todo porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios.
- Serán restaurados.
- Verso 10. “Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente.”
Oseas 2
- Los castigaré por su infidelidad.
Yo rodearé de espinos su camino, y los cercaré con seto, y no hallarán sus caminos. Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus días de reposo, y todas sus festividades, porque ustedes no reconocen que yo les doy el trigo, el vino y el aceite, y que les multiplico la plata y el oro que ofrecen a sus ídolos. Por eso no tendré misericordia de sus hijos, porque son hijos de prostitución.
- Después de castigarlos, los perdonaré.
Tendré misericordia y los atraeré y los llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Entonces quitaré de su boca los nombres de sus ídolos, y nunca más se mencionarán sus nombres. Los desposaré conmigo para siempre; en justicia, en juicio, benignidad y misericordia. Los desposaré conmigo en fidelidad, y conocerán a Jehová, entonces responderán al trigo, al vino y al aceite. ¿Acaso esto significa que el pueblo de Dios aprenderá a responder en obediencia a la Palabra, a la sangre de Cristo y a la unción del Espíritu?
- Yo diré al que no era mi pueblo: Tú eres mi pueblo, y él dirá: Tú eres mi Dios, dice el Señor.
Oseas 3
- Muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin estatua, sin efod y sin terafines.
Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días.
Oseas 4
- Oíd.
Palabra de Jehová, hijos de Israel. Jehová contiende con los moradores de la tierra. Porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y derramamiento de sangre tras derramamiento de sangre.
- La verdadera causa de la destrucción del pueblo de Dios: Dejar la Palabra.
Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio. Porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. El pueblo sin entendimiento caerá. Porque dejaron de escuchar a Jehová. Porque el espíritu de fornicaciones los ha engañado, y se han dado a la fornicación dejando a su Dios. Su bebida se corrompió; fornicaron pertinazmente; sus príncipes amaron lo que avergüenza.
Oseas 5
- El juicio: YO los castigaré a todos.
OÍGAN, estén ATENTOS, ESCUCHEN: Sacerdotes, casa de Israel y casa del rey. Para ustedes es el juicio. Ustedes no piensan en convertirse a su Dios, porque espíritu de fornicación está en medio de ustedes, y no conocen a Jehová.
- ¿Qué hará el Señor?
Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán.
Oseas 6
- Por esta causa corté con los profetas.
La piedad vuestra es como la nube de la mañana, y como el rocío que de madrugada viene. Con las palabras de mi boca los maté; y tus juicios serán como luz que sale. Porque misericordia quiero, y no sacrificio; y conocimiento de Dios más que holocaustos.
- Vengan, vamos a volvernos a Jehová. Porque El arrebató, y nos curará. El hirió, y nos vendará.
- Conoceremos al Señor.
- Verso 3. “Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.”
- Lo que verdaderamente quiere el Señor.
Quiero conocimiento de Dios. Quiero misericordia, y no sacrificio. Quiero conocimiento de Dios más que holocaustos.
- Observemos la profecía del mesías.
Nos dará vida después de dos días; al tercer día nos resucitará y viviremos delante de Él.
Oseas 7
- ¿Por qué el Señor juzga a su pueblo?
Por su soberbia. Esto testificará contra él en su cara. Porque no se vuelve a Jehová su Dios, ni lo busca. Comete iniquidades, perversidad, maldad, engaño, mentiras, robo y despojo. No considera en su corazón que el Señor tiene en memoria toda su maldad. Aplica su corazón, a sus artificios. Se aparta. No hay quien clame al Señor. Se ha mezclado con los demás pueblos. Es rebelde. Sin entendimiento. Habla mentiras contra el Señor. Piensa mal en contra de su Dios. (Aunque nos enseñó y fortaleció nuestros brazos).
- Verso 13. “¡Ay de ellos! porque se apartaron de mí; destrucción vendrá sobre ellos, porque contra mí se rebelaron; yo los redimí, y ellos hablaron mentiras contra mí.”
Oremos
Padre reconocemos nuestro pecado, perdona nuestra falta de entendimiento, conocimiento de tu Palabra. Perdónanos porque dices que tu pueblo abandonó y olvidó tu Palabra y por eso perece. Señor que no seamos sordos ni indolentes ante tu Palabra, cuando tu hablas que perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y que hay derramamiento de sangre tras derramamiento de sangre. Abre nuestros oídos y quita el espíritu de fornicación Señor. Convierte nuestro corazón. Padre perdona la idolatría y la fornicación espiritual de tu pueblo. Ten misericordia una vez más.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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