Día 241. Libro 26.
Ezequiel 16
- Notifica a mi pueblo sus abominaciones.
- Eras perfecta, a causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice Jehová el Señor.
- Confiaste en tu hermosura.
- Te prostituiste a causa de tu renombre.
- Derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron; suya eras.
- Tomaste de tus vestidos, y te hiciste diversos lugares altos, y fornicaste sobre ellos, y te hiciste altar en todas las plazas.
- Cosa semejante nunca había sucedido, ni sucederá más.
- Tomaste asimismo tus hermosas alhajas de oro y de plata que yo te había dado, y te hiciste imágenes de hombre y fornicaste con ellas
- Tomaste tus vestidos de diversos colores y las cubriste; y mi aceite y mi incienso pusiste delante de ellas.
- Tomaste mi pan, que yo te había dado, la flor de la harina, el aceite y la miel, con que yo te mantuve, y los pusiste delante de tus ídolos.
- Tomaste tus hijos y tus hijas que habías dado a luz para mí, y los sacrificaste a tus ídolos.
- Fornicaste con los asirios y con los caldeos, y no te saciaste.
- ¡Cuán inconstante es tu corazón, dice Jehová el Señor, habiendo hecho todas estas cosas, obras de una ramera desvergonzada.
- El juicio.
- Verso 43. “Por cuanto no te acordaste de los días de tu juventud, y me provocaste a ira en todo esto, por eso, he aquí yo también traeré tu camino sobre tu cabeza, dice Jehová el Señor; pues ni aun has pensado sobre toda tu lujuria.”
- Verso 58. “Sufre tú el castigo de tu lujuria y de tus abominaciones, dice Jehová.”
- Y sabrás que yo soy Jehová ha dicho Jehová el Señor.
- Versos 59-60. “¿Haré yo contigo como tú hiciste, que menospreciaste el juramento para invalidar el pacto? Antes yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un pacto sempiterno.”
Ezequiel 17
- Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Di ahora a la casa rebelde.
¿No habéis entendido qué significan estas cosas?
- El objetivo de la Parábola era mostrar el propósito del cautiverio.
- Verso 14. «para que el reino fuese abatido y no se levantase, a fin de que guardando el pacto, permaneciese en pie.»
¿Se sometió el pueblo de Dios a esto?
- Yo Jehová lo he dicho, y lo haré.
YO Jehová abatí el árbol sublime, levanté el árbol bajo, hice secar el árbol verde, e hice reverdecer el árbol seco.
Oremos
Padre perdona nuestra impiedad y nuestra injusticia. Lávanos más y más de nuestra maldad, nuestro adulterio y fornicación espiritual. Límpianos del pecado, la inconstancia y la ceguera espiritual. Ten misericordia de tu pueblo Señor.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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