Día 240. Libro 26.
Ezequiel 12
- La ceguera, la rebeldía y la desobediencia en el pueblo de Dios.
Tienen ojos para ver y no ven, tienen oídos para oír y no oyen.
Comparemos esto con: Mateo 13:13-14; Marcos 4:12, Marcos 8:17-18; Lucas 8:10; Juan 9:39-41, Juan 12:40; Hechos 28:26-27; Romanos 11:7-8; 2 Corintios 3:14, 2 Corintios 4:3-4; Efesios 4:18; 2 Timoteo 2:10-11.
- ¿Se cumplió la profecía?
Diles, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: No se tardará más ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hable se cumplirá, dice Jehová el Señor.
Ezequiel 13
- Los falsos profetas.
Profetizan de su propio corazón, son insensatos, andan en pos de su propio espíritu y no tienen ninguna visión. Ven vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: Ha dicho Jehová, y Jehová no los envió; y esperan que El Señor confirme la palabra de ellos. Engañan al pueblo de Dios, diciendo: Paz, no habiendo paz.
Entristecen con mentiras el corazón del justo, y cazan las almas, con «velos mágicos» para mantener así su propia vida. No edifican con la Palabra de Dios, sus enseñanzas son semejantes a lodo suelto. Son como zorras en los desiertos. Echan a perder las viñas. Cantares 2:15. No suben a las brechas, ni edifican un muro alrededor del pueblo de Dios, para que resista firme en la batalla en el día de Jehová.
Profanan al Señor entre su pueblo y aun así, el pueblo de Dios los escucha.
Mienten y fortalecen las manos del impío, para que no se aparte de su mal camino, infundiéndole ánimo.
- La mano del Señor está contra los falsos profetas.
Los cortará de la tierra y no estarán en la congregación de su pueblo, ni serán inscritos en el libro de la vida.
La pared edificada por los falsos profetas, sus falsas enseñanzas, caerán. La romperá viento tempestuoso con su ira, y lluvia torrencial vendrá con su furor, y piedras de granizo con enojo para consumir.
El Señor librará las almas de las manos de los falsos profetas y romperá los velos mágicos.
- Y sabréis que yo soy Jehová.
Desbarataré la pared que vosotros recubristeis con lodo suelto, y la echaré a tierra, y será descubierto su cimiento, y caerá, y seréis consumidos en medio de ella. Romperé asimismo vuestros velos mágicos, y libraré a mi pueblo de vuestra mano, y no estarán más como presa en vuestra mano.
No veréis más visión vana, ni practicaréis más adivinación; y libraré mi pueblo de vuestra mano.
Ezequiel 14
- Así ha dicho Jehová el Señor.
Cualquier hombre de la casa de Israel que hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro, y viniere al profeta, yo Jehová responderé al que viniere conforme a la multitud de sus ídolos.
Y cuando el profeta fuere engañado y hablare palabra, yo Jehová engañé al tal profeta; y extenderé mi mano contra él, y lo destruiré de en medio de mi pueblo Israel.
Y llevarán ambos el castigo de su maldad; como la maldad del que consultare, así será la maldad del profeta.
- Enviaré mis cuatro juicios terribles, espada, hambre, fieras y pestilencia, para cortar de ella hombres y bestias. ¿Por qué causa? Porque la tierra ha pecado contra mí rebelándose pérfidamente.
- Así dice Jehová el Señor.
Convertíos, y volveos de vuestros ídolos, y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones.
Ezequiel 15
- Y sabréis que yo soy Jehová.
Pondré mi rostro contra ellos; aunque del fuego se escaparon, fuego los consumirá; y sabréis que yo soy Jehová, cuando pusiere mi rostro contra ellos.
Convertiré la tierra en asolamiento, por cuanto cometieron prevaricación, dice Jehová el Señor.
Oremos
Padre vuelve tu rostro Señor, perdona nuestro pecado y sana nuestra tierra. Quita nuestra rebeldía. Haznos entender tu Palabra para que no veamos más visión vana, ni practiquemos más adivinación, como reclamas en tu Palabra. Libranos del mal. Padre perdónanos. Haznos entender tu reclamo Señor, tu exhortación, tu indignación porque no hemos andado en tus estatutos, ni hemos obedecido tus decretos, sino según las costumbres de las naciones que nos rodean hemos hecho. Perdona nuestra desobediencia y nuestra ceguera espiritual. Abre nuestros ojos para ver tu luz y caminar de acuerdo con tu Palabra. Señor que tu Palabra deje de ser cosa vana para nosotros, y sea nuestra vida. Quita el corazón de piedra de en medio de nuestra carne, y danos un corazón de carne, para que andemos en tus ordenanzas, y guardemos tus decretos y los cumplamos, y te seamos por pueblo, y tú nos seas por Dios.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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