Lamentaciones 1-2

Día 235. Libro 25.

Lamentaciones 1

  1. En este libro el Señor nos invita a lamentarnos, a llorar, a gemir y humillarnos en espíritu y verdad.

Nos echa en cara todo el pecado, la rebeldía que llevó a su pueblo hasta el cautiverio. Y deja en claro que todo esto sucede porque viene de su mano y es producto de su furor. ¿No os conmueve a cuantos pasáis por el camino? Mirad, y ved si hay dolor como mi dolor que me ha venido. Porque Jehová me ha angustiado en el día de su ardiente furor.

  • La gran reflexión.

¿Por qué aún durante el cautiverio no vemos a su pueblo dejando la rebelión, volviendo a la Palabra, humillando su rostro y abandonando la imaginación de su corazón, para escuchar y entender la causa de su castigo? ¿Sucede hoy lo mismo? ¿Acaso la iglesia sigue cantando y danzando alegremente en lugar de entrar en LAMENTACIONES? ¿Está la iglesia declarando paz y prosperidad? ¿Sigue la iglesia sin entender?

  • Observemos nuevamente la causa del cautiverio.
  • Verso 5. “… Jehová la angustió y afligió por la multitud de sus rebeliones…”
  • Verso 7. “… cuando cayó su pueblo en mano del enemigo y no hubo quien la ayudase, Se acordó de los días de su aflicción, y de sus rebeliones…”
  • Verso 20. “… me rebelé en gran manera…”
  • La justicia de Dios: castigar el pecado.
  • Verso 14. “El yugo de mis rebeliones ha sido atado por su mano…”
  • Verso 18.  “Jehová es justo; yo contra su palabra me rebelé…”
  • El Señor está vivo.

Durante el castigo Dios está absolutamente presente. El cautiverio viene de su mano. Aun cuando durante el cautiverio, el pueblo de Dios siente que el Señor lo ha abandonado, esto no es verdad.

  • Jeremías 51:5. “Porque Israel y Judá no han enviudado de su Dios, Jehová de los ejércitos, aunque su tierra fue llena de pecado contra el Santo de Israel.”
  • Verso 14. “El yugo de mis rebeliones ha sido atado por su mano; Ataduras han sido echadas sobre mi cerviz; ha debilitado mis fuerzas; Me ha entregado el Señor en manos contra las cuales no podré levantarme.”
  • ¿Que vemos en el cautiverio?

Se alejó el Consolador, luto, dolor, lloro, gemido, oscuridad y lamento. Menosprecio, abatimiento, inmundicia, vergüenza y amargura.

No quedan hombres fuertes en la congregación. Desaparece de la iglesia toda su hermosura. Los hijos van en cautividad delante del enemigo. No hay quien venga a las fiestas solemnes, todas las puertas están asoladas. Los sacerdotes gimen y las vírgenes están afligidas. Las autoridades del pueblo de Dios son como ciervos que no hallan pasto. No hallan la Palabra.

Todo su pueblo buscó su pan suspirando; Dieron por la comida todas sus cosas preciosas, para entretener la vida. Andan sin fuerzas delante del perseguidor.

Los enemigos señorean y se engrandecen, son prosperados. Entran al santuario, las naciones de las cuales el Señor, mandó que no entrasen en la congregación.

  • ¿Dónde están los que se aprovechaban de la iglesia?

Observemos que los que se beneficiaron de los bienes de Jerusalén, no fueron en su ayuda para salvarla cuando le llegaron sus enemigos a llevarla cautiva. Estos son aquellos a los cuales el Señor denomina sus amantes, por cuanto su pueblo depositó su confianza en ellos. Todos sus amigos le faltaron, se le volvieron enemigos.

  • Jerusalén tiene amargura por su padecimiento.

¿Es ésta nuestra experiencia?

  • Proverbios 19:3. “La insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón.”

Lamentaciones 2

  1. El castigo.
  2. Verso 8. “Jehová determinó destruir el muro de la hija de Sion; Extendió el cordel, no retrajo su mano de la destrucción. Hizo, pues, que se lamentara el antemuro y el muro; fueron desolados juntamente.”

Recordemos que los muros y antemuros representan la salvación. Ver Isaías 26:1.

El Señor llegó a ser como enemigo. Destruyó el Señor, y no perdonó. Destruyó en su furor todas las tiendas de Jacob. Echó por tierra las fortalezas de la hija de Judá, humilló al reino y a sus príncipes.

  • La responsabilidad de los profetas en el cautiverio.
  • Verso 9. “…Sus profetas tampoco hallaron visión de Jehová.”
  • Verso 14. “Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; NO descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio. Te predicaron vanas profecías y extravíos.”
  • El cautiverio y el cumplimiento de la Palabra.
  • Verso 17. “Jehová ha hecho lo que tenía determinado; Ha cumplido su palabra, la cual él había mandado desde tiempo antiguo. Destruyó, y no perdonó. Y ha hecho que el enemigo se alegre sobre ti, Y enalteció el poder de tus adversarios.”
  • Reflexionemos en esto.

El cautiverio viene por la rebelión del pueblo de Dios a la Palabra.

  • Hebreos 12:25. «Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.»  
  • Hebreos 10:26-27. «Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.» 
  • Verso 13. “¿Qué testigo te traeré, o a quién te haré semejante, hija de Jerusalén? ¿A quién te compararé para consolarte, oh virgen hija de Sion? Porque grande como el mar es tu quebrantamiento; ¿quién te sanará?”

Oremos.

Padre, perdónanos, Señor. Enséñanos el verdadero arrepentimiento y la verdadera humildad para que sanes nuestra tierra.  No nos castigues en tu furor. Ten misericordia de tu pueblo y aplaca tu ira Dios.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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