jeremías 18-21

Día 223. Libro 24.

Jeremías 18

  1. Conviértanse.
  2. Verso 11. “Ahora, pues, habla luego a todo hombre de Judá y a los moradores de Jerusalén, diciendo: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo dispongo mal contra vosotros, y trazo contra vosotros designios; conviértase ahora cada uno de su mal camino, y mejore sus caminos y sus obras.”
  3. Observemos la respuesta del pueblo. Verso 12.  «Y dijeron: Es en vano; porque en pos de nuestros ídolos iremos, y haremos cada uno el pensamiento de nuestro malvado corazón.»
  4. Verso 18. “Y dijeron: Venid y maquinemos contra Jeremías; porque la ley no faltará al sacerdote, ni el consejo al sabio, ni la palabra al profeta. Venid e hirámoslo de lengua, y no atendamos a ninguna de sus palabras.”
  • El castigo para aquellos que desechen la Palabra de Dios. Observemos la oración de Jeremías.
  • Hebreos 10:28-29.  “El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?”

Jeremías 19

  1. El reclamo del Señor.

Su pueblo ha endurecido su corazón y NO ESCUCHA SU PALABRA. Al contrario, el pueblo de Dios hizo, lo que Él no les mandó, ni habló, ni le vino al pensamiento. ¿Sucede hoy lo mismo?

  • ¿Cuál es la profecía?
  • Verso 15. “Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí, yo traigo sobre esta ciudad y sobre todas sus villas todo el mal que hablé contra ella; porque han endurecido su cerviz para no oír mis palabras.”

Jeremías 20

  1. La Palabra de Dios me sedujo.
  2. Versos 7-9. “Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción. La palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. Y dije: no me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.”
  • La profecía del cautiverio.
  • Versos 4-5. “(…) y a todo Judá entregaré en manos del rey de Babilonia, y los llevará cautivos a Babilonia, y los matará a espada. Entregaré asimismo toda la riqueza de esta ciudad, todo su trabajo y todas sus cosas preciosas; y daré todos los tesoros de los reyes de Judá en manos de sus enemigos, y los saquearán, y los tomarán y los llevarán a Babilonia.”
  • Jeremías como tipo de Cristo: su padecimiento.

Azotaron al profeta, y lo pusieron en el cepo. Cada día fue escarnecido y burlado.

Denunciad, denunciémosle: murmuración de muchos y temor de todas partes.

Todos sus amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza.

  • Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos.
  • Verso 11. “Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.”

Jeremías 21

  1. Oíd Palabra de Jehová.

Yo vuelvo atrás las armas de guerra que están en vuestras manos, con que vosotros peleáis.

Pelearé contra ustedes con mano alzada y con brazo fuerte, con furor y enojo e ira grande.

Heriré a los moradores de esta ciudad, y los hombres y las bestias morirán de pestilencia grande.

Entregaré al rey de Judá, a sus criados, al pueblo y a los que queden de la pestilencia, de la espada y del hambre en la ciudad, en mano del rey de Babilonia, en mano de sus enemigos y de los que buscan sus vidas, y él los herirá a filo de espada; no los perdonará, ni tendrá compasión de ellos, ni tendrá de ellos misericordia.

He aquí pongo delante de vosotros camino de vida y camino de muerte.

El que quedare en esta ciudad morirá a espada, de hambre o de pestilencia; más el que saliere y se pasare a los caldeos que os tienen sitiados, vivirá, y su vida le será por despojo.

Mi rostro he puesto contra esta ciudad para mal, y no para bien, dice Jehová; en mano del rey de Babilonia será entregada, y la quemará a fuego.

Haced de mañana juicio.

Librad al oprimido de mano del opresor.

Para que mi ira no salga como fuego, y se encienda y no haya quien lo apague, por la maldad de vuestras obras.

  • Versos 13-14. “He aquí yo estoy contra ti, moradora del valle, y de la piedra de la llanura, dice Jehová; los que decís: ¿Quién subirá contra nosotros, y quién entrará en nuestras moradas? Yo os castigaré conforme al fruto de vuestras obras, dice Jehová, y haré encender fuego en su bosque, y consumirá todo lo que está alrededor de él.”

Oremos

Sáname, oh Jehová, y seré sano. Sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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