jeremías 4-5

Día 218. Libro 24.

Jeremías 4

  1. El dolor del Señor.

Me duelen las entrañas. Me duelen las fibras de mi corazón. Mi corazón se agita dentro de mí; no callaré; porque sonido de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra.

  • Lucas 19:41-42. “Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos.”
  • Gálatas 4:19. “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros.”
  • Escuchemos el ruego del Señor
  • ¡Vuélvete a mí! Quita de delante de mí tus abominaciones.
  • No andes de acá para allá, no divagues en tu corazón.
  • Circuncida el prepucio de tu corazón. Lava tu corazón de maldad, para que seas salva.
  • ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti, los pensamientos de iniquidad? Deja la rebeldía.
  • No seas necio. Deja de hacer el mal. Aprende a hacer el bien.
  • Deja la ignorancia. Se entendido en mi Palabra. Conóceme.
  • La advertencia.
  • Verso 4. «Circuncidaos a Jehová, y quitad el prepucio de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalén; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien la apague, por la maldad de vuestras obras.”
  • ¿De quién es responsabilidad?
  • Verso 22. » Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron.»
  • 1 Pedro 4:17. «Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?»  

Jeremías 5

  1. El pecado del pueblo del Señor.

No hay quien haga justicia, que busque verdad.

No quisieron recibir corrección. Endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron convertirse.

Aunque digan: Vive Jehová, juran falsamente. Sus hijos me dejaron, y juraron por lo que no es Dios.

Locura. No conocen el camino de Jehová, el juicio de su Dios.

Adulteraron, y en casa de rameras se juntaron en compañías.

Resueltamente se rebelaron contra mí. Negaron a Jehová.

Dijeron: Él no es, y no vendrá mal sobre nosotros, ni veremos espada ni hambre.

Los profetas son como viento, porque no hay en ellos palabra.

Corazón falso y rebelde; se apartaron y se fueron. Impiedad.

Acechan como quien pone lazos, pusieron trampa para cazar hombres.

Los profetas profetizan mentira, y los sacerdotes dirigen por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso.

  • El juicio de Jehová contra su pueblo.

¿No había de castigar esto? dijo Jehová. De una nación como ésta, ¿no se había de vengar mi alma?

  • La pregunta.

¿A mí no me temeréis? dice Jehová. ¿No os amedrentaréis ante mí, que puse arena por término al mar, por ordenación eterna la cual no quebrantará?

Se levantarán tempestades, mas no prevalecerán; bramarán sus ondas, mas no lo pasarán.

  • Versos 24-26. » Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora a Jehová Dios nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo, y nos guarda los tiempos establecidos de la siega. Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas, y vuestros pecados apartaron de vosotros el bien.  Porque fueron hallados en mi pueblo impíos; acechaban como quien pone lazos, pusieron trampa para cazar hombres.”

Oremos

Padre perdona la maldad de nuestro corazón. La sordera, la ceguera. Restáuranos, Señor.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 148

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress:  365 días con la Palabra

Twitter: @mirdzastrid

Y en nuestra página Web:

https://volveralapalabra.wordpress.com

Deja un comentario