salmos 105-108

Día 183. Libro 19.

Salmos 105

  1. Alabad a Jehová, invocad su nombre; Dad a conocer sus obras en los pueblos.

En toda la tierra están sus juicios, su pacto, la Palabra que Él mandó para mil generaciones.

  • Para que guardemos sus estatutos, y cumplamos sus leyes.

Para eso nos dio las tierras de las naciones.

  • La alabanza de los escogidos.

Busca al Señor y su poder, busca siempre su rostro. Invoca su nombre alégrate de corazón, gloríate solo en El. Cántale salmos, canta su Palabra, acuérdate de las maravillas que él ha hecho, sus prodigios y los juicios de su boca, habla de esto, y da a conocer sus obras en todos los pueblos.

Salmos 106

  1. ¿Quiénes expresaremos las poderosas obras de Jehová? 

¿Quiénes contaremos sus alabanzas? Somos nosotros los responsables de hacer esto.

  • Observemos el reclamo del Señor y la causa del furor de Jehová.
  • Verso 20-21. “Así cambiaron su gloria por la imagen de un buey que come hierba. Olvidaron al Dios de su salvación que había hecho grandezas en Egipto.”
  • Verso 24-25. “Pero aborrecieron la tierra deseable; No creyeron a su palabra. Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová.”
  • Verso 34-37. “No destruyeron a los pueblos que Jehová les dijo. Antes se mezclaron con las naciones, y aprendieron sus obras. Y sirvieron a sus ídolos, los cuales fueron causa de su ruina. Sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios.”
  • Verso 39. “Se contaminaron con sus obras y se prostituyeron con sus hechos.”
  • Verso 43. “Muchas veces los libró; Mas ellos se rebelaron contra su consejo, Y fueron humillados por su maldad.”
  • ¿Hacemos lo mismo?
  • Pecamos nosotros como nuestros padres. Confesemos nuestros pecados.

Tomemos el salmo y confesemos al Señor cada uno de los pecados que Él le señala a su pueblo. Postrémonos y pidamos misericordia. Humillémonos y clamemos por su perdón. No seamos altivos pensando que esto es solo cosa del pasado de Israel, seamos entendidos y oremos como Daniel, como David, y como Cristo.

Salmos 107

  1. Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.

Observemos que esta invitación se repite en los versos 8, 15, 21 y 31.

El quebrantó las puertas de bronce, y desmenuzó los cerrojos de hierro. 

Verso 20. “Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina.”

  • Pero…

Verso 11. “Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová. Y aborrecieron el consejo del Altísimo.”

Por esta causa, moraban en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en hierros, tal como dice el verso 10.

  • Observemos la secuencia.

Esto es un ciclo que se repite en el pueblo de Dios: Rebelión-castigo- salvación.

  • Observemos esto.

Versos 10-11. “Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte, Aprisionados en aflicción y en hierros, Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo.” 

Los lugares torcidos, las puertas de bronce y los cerrojos de hierro son la falta de entendimiento, la desobediencia y la rebeldía a su Palabra.

  • La profecía cumplida en nuestro Cristo. 

Apocalipsis 15:3. “Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.”

  • Envió su Palabra y nos sanó y nos libró de nuestra ruina. Verso 20.

El Señor convierte los ríos en desierto, los manantiales de las aguas en sequedales y la tierra fructífera en estéril. Alabemos su misericordia.

  • Observemos en el salmo, las bendiciones y las maldiciones, intrínsecamente ligadas al entendimiento y la obediencia de la Palabra de Dios.

Jeremías 9:24. “Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.”

Verso 43. “¿Quién es sabio y guardará estas cosas, Y entenderá las misericordias de Jehová?” 

Salmos 108

  1. ¡Que se despierten los instrumentos del Señor! 

Anunciemos su Palabra al alba.

Reflexionemos en torno a Cristo y su Palabra. Porque más grande que los cielos es su misericordia. Y hasta los cielos es su verdad.

  • Danos socorro contra el adversario, Porque vana es la ayuda del hombre. 

No pongamos nuestra fe en las cosas movibles. Solo confiemos en su Palabra.

Salmos 146:3-5. “No confiéis en los príncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación. Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; En ese mismo día perecen sus pensamientos. Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en Jehová su Dios.”

  • ¿Quién me guiará a la ciudad fortificada? ¿Quién me guiará hasta Edom?

Verso 11. “¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado, Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos?”

Oremos.

Señor, ten misericordia de nosotros y quita nuestra cautividad. Confesamos nuestra rebeldía, nuestros pecados y los pecados de nuestro pueblo. Nos rebelamos a tu Palabra y no entendemos tus maravillas.

Bendito Jehová Dios de Israel, Desde la eternidad y hasta la eternidad. Amén. Aleluya.

Tus siervos

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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Salmos 109-118

Día 184. Libro 19.

Salmos 109

  1. Observemos en el Salmo, el padecimiento del Señor y la oración en contra del enemigo.

Recordemos que el Señor fue a la cruz voluntariamente, para que se cumplieran las escrituras y para salvarnos, pero que Judas fue el hombre de perdición que lo entregó en manos de los inicuos.

  • Hechos 1:16-20.  “Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Éste, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio.”
  • Observemos el Verso 17.

“Amó la maldición, y ésta le sobrevino. Y no quiso la bendición, y ella se alejó de él.

Entendamos la maldición, porque esto es lo que espera a todo aquel que se levante en contra de la Palabra del Señor. Porque los que no aman su Palabra, los alcanza lo que aman: las maldiciones. 

¿Nos resulta esto demasiado duro y difícil de entender?

  • Verso 27. «Y entiendan que ésta es tu mano; Que tú, Jehová, has hecho esto.»
  • Pelearon contra mí sin causa.

¿Qué motivos tiene aquel que se opone a la Palabra? Esto es verdaderamente profundo.

  • Juan 15:24-25. «Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.  Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron.»
  • Esto es realmente hermoso: Verso 28. “Maldigan ellos, pero bendice tú.”
  • Isaías 65:13-16. “Por tanto, así dijo Jehová el Señor: He aquí que mis siervos comerán, y vosotros tendréis hambre; he aquí que mis siervos beberán, y vosotros tendréis sed; he aquí que mis siervos se alegrarán, y vosotros seréis avergonzados; he aquí que mis siervos cantarán por júbilo del corazón, y vosotros clamaréis por el dolor del corazón, y por el quebrantamiento de espíritu aullaréis. Y dejaréis vuestro nombre por maldición a mis escogidos, y Jehová el Señor te matará, y a sus siervos llamará por otro nombre. El que se bendijere en la tierra, en el Dios de verdad se bendecirá; y el que jurare en la tierra, por el Dios de verdad jurará; porque las angustias primeras serán olvidadas, y serán cubiertas de mis ojos.” 
  • Juan 16:22. “También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.”
  • Hebreos 12:2. “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”

Salmos 110

  1. Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
  2. Hebreos 10:12-13. “Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.”
  3. 1 Corintios 15:25. “Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.”
  4. 1 Pedro 3:22. “Quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.”
  • Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad. 
  • Salmos 96:9. “Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; Temed delante de él, toda la tierra.”
  • Efesios 1:4. “Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él.” 
  • Tito 2:14. “Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.”
  • 1Tesalonicenses 4:7. “Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.”

Salmos 111

  1. Alabemos al Señor por el cumplimiento de su Palabra.

Todos los que se deleitan en él deberían considerar sus obras, porque en la cruz se cumplieron las profecías. Las grandes, gloriosas, hermosas, memorables, misericordiosas y poderosas obras de Jehová fueron consumadas en la Cruz del calvario.

Alabémosle con todo el corazón, en la congregación de los rectos. Él nos ha dado el pan de vida. Él es alimento a los que le temen. Para siempre se acordará de su Palabra.

  • Verso 9. “Redención ha enviado a su pueblo; Para siempre ha ordenado su pacto; Santo y temible es su nombre.”
  • Nunca olvidemos esto.
  • Verso 10.  «El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre.»  
  • Verso 10.  (NTV). «El temor del SEÑOR es la base de la verdadera sabiduría; todos los que obedecen sus mandamientos crecerán en sabiduría. ¡Alábenlo para siempre!”

Salmos 112

  1. Temer a Jehová es felicidad. Deleitarse en gran manera en la Palabra, es felicidad.
  • Los hijos de los que aman la Palabra.

Serán poderosos, serán benditos, bienes y riquezas habrá en su casa. Su justicia permanecerá para siempre.

  • Observemos el contraste entre los rectos y los perversos.
  • A los rectos les resplandece luz en medio de las tinieblas. Son clementes, misericordiosos y justos. Tienen misericordia y prestan. Reparten y dan a los pobres. No resbalarán jamás porque gobiernan sus asuntos con la Palabra. Serán recordados eternamente. No tienen miedo de malas noticias. Confían plenamente en que el SEÑOR cumplirá su Palabra. Enfrentan triunfantes a sus enemigos. El cumplimiento de la Palabra en sus vidas será para siempre.
  • Los impíos y perversos: Verán al justo y se pondrán furiosos. Rechinarán los dientes de enojo. Se escabullirán avergonzados con sus esperanzas frustradas.

Salmos 113

  1. ¿Quién como Jehová nuestro Dios?

Él se sienta en las alturas. Se humilla a mirar en el cielo y en la tierra. Él es excelso sobre todas las naciones, y sobre los cielos su gloria.

  • La orden de alabar y bendecir su nombre.

Desde ahora y para siempre y desde donde nace el sol hasta donde se pone. Es decir, en todo momento y en todas partes. La alabanza trasciende las palabras o el hecho de cantar, porque hemos sido creados para la alabanza de la gloria de su gracia, es decir nuestra vida debe ser una alabanza al Señor. Aún nuestra fe, nuestra capacidad de creer y obedecer la Palabra debe ser hallada en alabanza a Dios.

  • 1 Pedro 1: 7. “Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.”

Salmos 114

  1. ¿Por qué causa huyó el mar y el Jordán se volvió atrás?
  2. Habacub 3:8. “¿Te airaste, oh Jehová, contra los ríos? ¿Contra los ríos te airaste? ¿Fue tu ira contra el mar Cuando montaste en tus caballos, Y en tus carros de victoria?”

Definitivamente el mar y puede representar en este caso, el orgullo y la soberbia que Dios enfrenta y avergüenza con su poder.

  • Job 38:11. “Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, Y ahí parará el orgullo de tus olas?” 
  • Él es la roca de los siglos.

El cambia la peña en estanque de aguas, y en fuente de aguas la roca. Él mismo es la roca y la fuente de agua.

  • 2 Samuel 22:2. “Dijo: Jehová es mi roca y mi fortaleza, y mi libertador.
  • 1 Corintios 10:4. “y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.”

Salmos 115

  1. Su Palabra es nuestra ayuda y nuestro escudo. 

Confiemos que su Palabra se cumplirá, nos ayudará y será nuestro escudo.

  • EL mandato de confiar en el Señor aparece como un ruego en este Salmo.

¡Oh pueblo de Dios, confía en el SEÑOR!, ¡Oh sacerdotes, confíen en el SEÑOR!, ¡Todos los que temen al SEÑOR, confíen en el SEÑOR!

  • ¿Por qué han de decir las gentes: ¿Dónde está ahora su Dios?
  • Salmos 42:3. “Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?”
  • Salmos 42:10. “Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?”
  • Salmos 79:10. “Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, La venganza de la sangre de tus siervos que fue derramada.”
  • Éxodo 32:12. ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo.
  • ¿Para qué sirven los ídolos?

Son obra de manos de hombres. Tienen boca, mas no hablan. Tienen ojos, mas no ven. Orejas tienen, mas no oyen. Tienen narices, mas no huelen. Manos tienen, mas no palpan. Tienen pies, mas no andan. No hablan con su garganta.

  • ¿Entendemos esto?

Todo idolatra es semejante a su ídolo. Porque los ídolos salen del corazón de aquel que los hace.

  • Versos 8 y 135:18. «Semejantes a ellos son los que los hacen, Y cualquiera que confía en ellos.»
  • Isaías 44: 18. “No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.”
  • Salmos 97:7. “Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla, Los que se glorían en los ídolos. Póstrense a él todos los dioses.”
  • No alabarán los muertos al Señor.

Ni cuantos descienden al silencio. Pero nosotros bendeciremos al Señor desde ahora y para siempre.

Salmos 116

  1. Amo a Jehová pues ha oído mi voz y mis súplicas.

En medio de las ligaduras de muerte, las angustias del Seol y el dolor que nuestro Cristo vivió en su padecimiento, pudo decir: Amo a Jehová. ¿Podemos hacer lo mismo?

  • Versos 8-9. “Pues tú has librado mi alma de la muerte, Mis ojos de lágrimas, Y mis pies de resbalar. Andaré delante de Jehová En la tierra de los vivientes.” 

Nunca podremos pagar al Señor todos sus beneficios para con nosotros. Lo único que podemos hacer es: Andar delante del Señor, invocar su nombre y su Palabra todos los días, tomar la copa de la salvación, pagar nuestros votos a Jehová delante de todo su pueblo, servirle y ofrecer sacrificios de alabanza.

  • Creí; por tanto hablé. 

La fe en la Palabra inconmovible, en lo eterno e invisible, se evidencia en lo que hablamos.  

  • 2 Corintios 4:13. “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.”

Salmos 117

  1. Que todos los pueblos le alaben. 

Él ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, y su fidelidad es para siempre.

Salmos 118

  1. Las señales de su misericordia.

Salvación eterna, las puertas de justicia, la piedra que desecharon los edificadores. El bendito que viene en el nombre de Jehová y la luz que Dios nos ha dado.

Oremos.

Libra a tus amados Señor. Danos socorro contra el adversario. Reconocemos que vana es la ayuda del hombre. Quita nuestra rebeldía, nuestra ceguera, y el corazón de piedra. Danos el entendimiento de tú Palabra para volvernos a ti. Padre: Cambia nuestro corazón de piedra. Planta tu Palabra en nosotros. Que brote tu Palabra como ríos de agua viva.

Tus siervos

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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salmos 96-104

Día 182. Libro 19.

Salmos 96

  1. Hagamos cántico nuevo para adorar a nuestro Dios.

Demos bendiciones a su nombre. Exaltemos su salvación y su juicio sobre el mundo, su gloria y sus maravillas entre los pueblos. Exaltemos su grandeza sobre todos los dioses, Él es temible. Glorifiquemos su justicia y su verdad.

  • Porque Jehová vino a juzgar la tierra.

Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con su verdad. 

Salmos 97

  1. Jehová reina.

Regocíjese la tierra, Alégrense las muchas costas. Luz está sembrada para el justo y alegría para los rectos de corazón. Alegraos, justos, en Jehová, Y alabad la memoria de su santidad.

  • Los que aman a Jehová, aborrezcan el mal.

Recordemos que la santidad conviene a su casa y que Él no habita con la maldad.

  • Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla.

Los que se glorían en los ídolos. Póstrense a él todos los dioses. 

Salmos 98

  1. Cantemos alegres a Jehová.

Cantemos cántico nuevo porque nuevas son sus misericordias cada mañana. Cantemos su Palabra.

  • Jehová ha hecho notoria su salvación.

A vista de las naciones ha descubierto su justicia. Todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios en Cristo Jesús.

  • Jehová, vino a juzgar la tierra. 

Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con rectitud.

Salmos 99

  1. Exaltad a Jehová nuestro Dios, Y postraos ante su santo monte.

Porque Jehová nuestro Dios reina. Él es grande, Dios santo y Dios perdonador. Él responde a los que invocan su nombre y guardan sus testimonios.

  • Él es Santo.

Reflexionemos en esta verdad que el salmo repite tres veces.

Isa 6:3. “Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.”

Hebreos 12:14. “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”

Salmos 100

  1. Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.

Entremos por las puertas de la alabanza con acción de gracias. Cantemos alegres. Bendigamos su nombre. Sirvamos a Jehová con alegría. Vengamos ante su presencia con regocijo.

  • Reconozcamos que Jehová es Dios.

Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos. Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.

  • Reconozcamos que Jehová es bueno y que para siempre es su misericordia.
  • Su verdad es por todas las generaciones.

¿Creemos esto? ¿O pensamos que la Palabra está desactualizada?

Salmos 101

  1. Misericordia y juicio cantaré. 

Cantemos su Palabra.

  • Entenderemos el camino de la perfección cuando caminemos en integridad. 

Cuando la integridad habite en nuestro corazón y en medio de nuestra casa, entonces podremos entender la Palabra. 

  • El que ande en el camino de la perfección, este me servirá.

No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí. Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado. Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré; no sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso. No habitará dentro de mi casa el que hace fraude. El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos. Destruiré a todos los impíos de la tierra, para exterminar de la ciudad de Jehová a todos los que hagan iniquidad.

Salmos 102

  1. Oración del que sufre. 

Esta la oración de Cristo, el varón experimentado en quebranto.

Observemos que cada día sus enemigos lo afrentan, se enfurecen y se han conjurado en su contra.

También es la oración de sus escogidos que padecen persecución por causa de la Palabra.

  • Jehová miró desde lo alto de su santuario.

Jehová miró desde los cielos a la tierra, para oír el gemido de los presos. Para soltar a los sentenciados a muerte. Para que publique en Sion el nombre de Jehová, y su alabanza en Jerusalén.

Salmos 103

  1. Bendice alma mía a Jehová. Bendiga todo mi ser su santo nombre.

No olvidemos ninguno de sus beneficios.

El es el que rescata del hoyo nuestra vida.

Nos corona de favores y misericordias.

Perdona todas nuestras iniquidades.

Sana todas nuestras dolencias.

Sacia de bien nuestra boca y esto nos hace rejuvenecernos y fortalecernos.

El es que hace derecho y justicia a todos los que padecen violencia

  • Misericordioso y clemente es Jehová.

ÉL es lento para la ira y grande en misericordia.

Él no ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades.

  • ÉL engrandeció su misericordia sobre los que le temen.

Su misericordia es desde la eternidad y hasta la eternidad.

Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen.

Verso 17-18. “Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos; Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.”

Salmos 104

  1. Bendice, alma mía, a Jehová. 

Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido; Te has vestido de gloria y de magnificencia. Observemos como el Salmista, habla primero a su alma y le ordena que bendiga a Jehová. Luego concluye: Mientras yo viva le cantaré, en El me regocijaré y meditaré en Él. 

  • En segundo lugar, le habla directamente a Dios. 

Mucho te has engrandecido, te has vestido de gloria y de magnificencia. Definitivamente, él vio la gloria de Dios.

  • En tercer lugar, habla de hechos gloriosos que narra el Génesis.

Luz, cielos, aguas, flamas de fuego, vientos, los cimientos de la tierra, montes, valles, truenos que son fundados, que huyen, que obedecen la voz de Dios. Entendemos que estos portentos y maravillas, son figuras de verdades eternas y representan principios que necesitamos descubrir. Entendemos que, como mensajeros de la Palabra, necesitamos ser como el viento que entra a todas partes y hace lo que Él quiere. Clamemos para que la iglesia como cuerpo de Cristo, tenga ministros que sean como llama de fuego.

  • Observemos lo inconmovible.

Las cosas accesibles a nuestros ojos humanos, como el pan, el vino, el aceite, el sol, la luna, las bestias, las aves, las fuentes de aguas, los arroyos, todas ellas, también son figuras de verdades eternas. Todas fueron hechas y subsisten, se mueven, son sustentadas y se sacian por su sabiduría, por su obra y por el sonido de su voz.  Necesitamos, al igual que el salmista, el entendimiento, la visión inconmovible de estos hechos.

  • Una vez que se conoce el poder de la Palabra de Dios, se puede decir con autoridad sean consumidos de la tierra los pecadores, Y los impíos dejen de ser. 
  • Dulce será mi meditación en él.

Yo me regocijaré en Jehová, meditaré en su Palabra y me regocijaré en ella.

Salmos 1:2. “Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.”

Salmos 63:5-6. “Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, Y con labios de júbilo te alabará mi boca, cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche.”

Oremos.

Acuérdate de tu pacto con nosotros, tú pueblo y no nos castigues, conforme a la muchedumbre de tus misericordias. Señor, ten misericordia de nosotros y quita nuestra cautividad. Confesamos nuestra rebeldía, nuestros pecados y los pecados de nuestro pueblo, porque entendemos que nos rebelamos a tu Palabra y no entendemos tus maravillas, que no nos acordamos de tus misericordias y olvidamos tus obras, no esperamos tu consejo y nos entregamos a deseos desordenados.  Confesamos que nos hemos mezclado con el mundo y hemos aprendido sus obras y servido a sus ídolos.

Te bendice mi alma Jehová. Te alabamos por todos tus beneficios en Cristo Jesús. Tú eres misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia. No has hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos has pagado conforme a nuestros pecados. Perdona todas nuestras iniquidades y sana todas nuestras dolencias. Haz alejar de nosotros nuestras rebeliones y danos temor de ti. Rescata del hoyo nuestra vida. Corónanos de favores y misericordias y sacia de bien nuestra boca con tu Palabra. Haznos justicia y derecho porque padecemos violencia.

Sálvanos, Jehová Dios nuestro, y recógenos de entre las naciones, para que alabemos tu santo nombre, para que nos gloriemos en tus alabanzas. Bendito Jehová Dios de Israel, Desde la eternidad y hasta la eternidad. Amén. Aleluya.

Tus siervos

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