Día 200. Libro 23.
Isaías 1
- Observemos el contraste entre el Cantar de los Cantares y el libro de Isaías.
¿Acaso son mensajes opuestos? ¿Nos quedamos pegados en el Canto de Amor y no queremos ver la condición del pueblo de Dios y recibir la reprensión del Señor? ¿Acaso el Dios que habla en el Cantar de los Cantares, no es el mismo Dios que habla en Isaías? La misma gracia que se derrite de amor en el Cantar de los Cantares, exhorta advierte, corrige y castiga en Isaías. Nunca olvidemos esto: El evangelio de nuestro Señor Jesucristo está contenido en la suma de la Palabra. Preparemos nuestro corazón para 66 capítulos reveladores del verdadero evangelio del Señor, confesemos nuestros pecados y hagamos sendas derechas para nuestros pies.
- La queja de Dios por la condición de su pueblo: oigan.
Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí. ¡Generación de malignos, hijos depravados! No entiende, mi pueblo no tiene conocimiento. ¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad. Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás. Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.
- Lo que dice el Señor de la tierra.
Vuestra tierra está destruida, vuestras ciudades puestas a fuego, vuestra tierra delante de vosotros comida por extranjeros, y asolada como asolamiento de extraños. ¿Cómo te has convertido en ramera, oh ciudad fiel? Llena estuvo de justicia, en ella habitó la equidad; pero ahora, los homicidas.
¿Qué significa esto? “Tu plata se ha convertido en escorias, tu vino está mezclado con agua.” ¿Acaso el Señor está diciendo que hemos “suavizado” la Palabra?
- La condición de los gobernantes.
Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda.
- ¿Acepta el Señor los sacrificios, las ofrendas y las oraciones de su pueblo rebelde?
- Versos 11-15. “¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos. ¿Quién demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios? No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes. Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas. Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.”
- El juicio de Dios.
Tomaré satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios. Volveré mi mano contra ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré toda tu impureza. Restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como eran antes; entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel. Sion será rescatada con juicio, y los convertidos de ella con justicia. Pero los rebeldes y pecadores a una serán quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos. Entonces os avergonzarán las encinas que amasteis, y os afrentarán los huertos que escogisteis. Porque seréis como encina a la que se le cae la hoja, y como huerto al que le faltan las aguas. Y el fuerte será como estopa, y lo que hizo como centella; y ambos serán encendidos juntamente, y no habrá quien apague.
- El arrepentimiento y la restitución. ¿Seremos rebeldes?
Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo. Aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si quieren y oyen, comerán el bien de la tierra; si no quieren y son rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho.
- El remanente.
Si Jehová de los ejércitos no nos hubiese dejado un resto pequeño, como Sodoma fuéramos, y semejantes a Gomorra.
Isaías 2
- Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová.
La profecía. «…vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová».
- La causa por la cual Jehová dejó a su pueblo.
- Altivez, soberbia.
- Están llenos de costumbres traídas del oriente.
- Están llenos de agoreros.
- Pactan con hijos de extranjeros.
- Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin.
- Su tierra está llena de caballos, y sus carros son innumerables.
- Su tierra está llena de ídolos, y se han arrodillado ante la obra de sus manos y ante lo que fabricaron sus dedos.
- Confiar sólo en la Palabra de Jehová.
Dejen de considerar y de confiar para su salvación, en el hombre, cuyo soplo de vida está en su nariz. Pues ¿en qué ha de ser él estimado?
Isaías 3
- Nuestro pecado.
Nuestra lengua y nuestras obras han sido contra Jehová para irritar los ojos de su majestad y la apariencia de nuestros rostros testifica contra nosotros, porque como Sodoma publicamos nuestro pecado, no lo disimulamos. Amontonamos mal para nuestra propia alma. Los ancianos del pueblo y los príncipes devoran y roban la viña, y despojan al pobre. Las hijas de Dios se ensoberbecen, y andan con cuello erguido y con ojos desvergonzados; cuando andan van danzando, y haciendo son con los pies.
- El juicio.
Jehová está en pie para litigar, y está para juzgar a los pueblos. El Señor Jehová de los ejércitos quitará:
- Al sustentador y al fuerte.
- Todo sustento de pan y todo socorro de agua.
- Vestido, calzado, adornos y accesorios, prendas, peinados, maquillaje, ropa de gala y hasta los perfumes.
- Al valiente y al hombre de guerra.
- Al juez, al profeta, al adivino, al anciano, al capitán de cincuenta, al hombre de respeto y al consejero.
- Al artífice excelente y al hábil orador.
- A las autoridades que no rigen con la Palabra: “Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen el curso de tus caminos.” Verso 12.
- Los falsos profetas, predicadores y consejeros que hablan en su nombre pero que no han estado en su secreto, ni enseñan la suma de la Palabra.
- Los que luchan, pero no con sus armas.
- Todo aquello que nos sostiene y sustenta fuera de la Palabra.
- Observemos que cada ítem es sombra y figura de: lo terrenal y movible, lo vano, lo pasajero y lo aparente.
- El Señor Jehová de los ejércitos nos pagará según nuestro pecado.
- Ruina y oprobio.
- Jóvenes por príncipes, mujeres y muchachos que se enseñoreen de nosotros y nos opriman.
- Autoridades que guíen engañando, y torciendo el curso de nuestros caminos.
- Violencia. Unos a otros, cada cual contra su vecino; el joven se levantará contra el anciano, y el villano contra el noble.
- En lugar de los perfumes aromáticos, vendrá hediondez, cuerda en lugar de cinturón.
- Cabeza rapada en lugar de la compostura del cabello.
- En lugar de ropa de gala ceñimiento de cilicio.
- Quemadura en vez de hermosura.
- Nuestros varones caerán a espada, y nuestra fuerza en la guerra.
- Nuestras puertas se entristecerán y enlutarán, y desamparados, nos sentaremos en tierra.
Isaías 4
- El Renuevo de Jehová.
- Esperanza, hermosura y gloria.
- Isaías 53:5. “Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, más sin atractivo para que le deseemos.”
- Isaías 61:11. “Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.”
- Jeremías 23:5. “He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.”
- Jeremías 33:15. “En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra.”
- Daniel 11:7. “Pero un renuevo de sus raíces se levantará sobre su trono, y vendrá con ejército contra el rey del norte, y entrará en la fortaleza, y hará en ellos a su arbitrio, y predominará.”
- Zacarías 3:8. “Escucha pues, ahora, Josué sumo sacerdote, tú y tus amigos que se sientan delante de ti, porque son varones simbólicos. He aquí, yo traigo a mi siervo el Renuevo.”
- Zacarías 6:12. “Y le hablarás, diciendo: Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el templo de Jehová.”
- ¿Con qué limpiará y lavará el Señor, las inmundicias de su pueblo?
Con espíritu de juicio, con su Palabra. Y con espíritu de devastación.
Oremos
Padre nos avergonzamos de nuestros pecados, de la dureza de nuestro corazón y de ser sordos y rebeldes ante tu exhortación. Perdona nuestros pecados y límpianos más y más de nuestra maldad.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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