salmos 89-95

 Día 181. Libro 19.

Salmos 89

  1. ¿Conoce la exaltación al Señor por medio de su Palabra?
  2. Porque ¿quién en los cielos se igualará a Jehová? ¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos de los potentados?
  3. Dios temible en la gran congregación de los santos, Y formidable sobre todos cuantos están alrededor de él.
  4. Tú tienes dominio sobre la braveza del mar; Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.
  5. Tú quebrantaste a Rahab como a herido de muerte; Con tu brazo poderoso esparciste a tus enemigos.
  6. Tuyos son los cielos, tuya también la tierra; El mundo y su plenitud, tú lo fundaste.
  7. El norte y el sur, tú los creaste; El Tabor y el Hermón cantarán en tu nombre.
  8. Tuyo es el brazo potente; Fuerte es tu mano, exaltada tu diestra.
  • El mesías.
  • Verso 19. “Entonces hablaste en visión a tu santo, Y dijiste: He puesto el socorro sobre uno que es poderoso; He exaltado a un escogido de mi pueblo.”
  • Verso 27. “Yo también le pondré por primogénito, El más excelso de los reyes de la tierra.”
  • Verso 50. “Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; oprobio de muchos pueblos, que llevo en mi seno.”
  • Romanos 15:3. “Porque ni aún Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.”
  • El cimiento de su trono: justicia y juicio.
  • El trono del Señor está fundado, edificado, cimentado, fortalecido, afirmado sobre Cristo. 
  • Él es la justicia de Dios. 
  • Él cumplió cabalmente la Palabra de Dios.
  • Él es el verbo de Dios, la sustancia, en la que subsisten todas las cosas. 
  • La justicia es el cumplimiento de la Palabra, y sus juicios son su Palabra. 
  • Cristo dio fiel cumplimiento a las profecías anunciadas en los salmos y a lo largo y ancho de la Palabra. 
  • Él es un Dios que cumple su Palabra.
  • Cualquier autoridad, poder, trono terrenal, humano, movible que en este mundo desee trascender en el Reino inconmovible y ser afirmado en los cielos, sólo lo logrará si se somete, si obedece, la autoridad de Cristo y su Palabra.
  • Seamos cimentados en el trono de Cristo.
  • Esto sólo es posible por conocer su Palabra, andar en ella, amarla, guardarla, anhelarla ardientemente, honrarla y caminar en obediencia a ella. 
  • Para lograr esto se necesita perseverancia, tiempo, esfuerzo, dedicación, constancia y pasión.
  • Nuestro deber.
  • Nosotros como pueblo de Dios tenemos que ser cabeza, ser los primeros en guardar la obediencia, porque el juicio empieza por la casa de Dios.
  • Verso 16. “Feliz el pueblo que sabe aclamarte, caminará, Señor, a la luz de tu rostro.”
  • 1 Pedro 4:17. “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?”
  • Si tus hijos dejan mi Palabra.
  • El Señor ha hecho un pacto: Verso 28. “Para siempre le conservaré mi misericordia, Y mi pacto será firme con él.
  • Observemos lo que el Señor promete si nosotros desobedecemos su Palabra: Versos 30-34. “Si dejaren sus hijos mi ley, Y no anduvieren en mis juicios, Si profanaren mis estatutos, Y no guardaren mis mandamientos, Entonces castigaré con vara su rebelión, Y con azotes sus iniquidades. Mas no quitaré de él mi misericordia, Ni falsearé mi verdad. No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios. Una vez he jurado por mi santidad, Y no mentiré a David. 
  • Observemos también los versos 38-41. “Mas tú desechaste y menospreciaste a tu ungido, Y te has airado con él. Rompiste el pacto de tu siervo; Has profanado su corona hasta la tierra. Aportillaste todos sus vallados; Has destruido sus fortalezas. Lo saquean todos los que pasan por el camino; Es oprobio a sus vecinos.”
  •  ¿Qué reflexión debemos hacer ante esta palabra?

Salmos 90

  1. Convertíos, hijos de los hombres. 
  2. Versos 11-12. “¿Quién conoce el poder de tu ira, Y tu indignación según que debes ser temido? Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.”
  3. 2 Pedro 3:9. “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
  4. Hechos 17:30. “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.”
  5. Ezequiel 18:32. “Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis.”
  6. Joel 2:12-13. “Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.”
  7. Hechos 3:19. “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.”

Salmos 91

  1. Nuestro amado Mesías.
  2. Él Señor Jesucristo fue aquel que habitó al abrigo del Altísimo y moró bajo la sombra del Omnipotente.
  3. Él dijo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Él fue aquel que confío en Dios absolutamente.
  4. Él fue librado del lazo del cazador y de la peste destructora.
  5. Él fue cubierto con sus plumas y estuvo seguro debajo de las alas del Padre.
  6. La Palabra de verdad fue su escudo y su adarga.
  7. Él no temió el terror nocturno, ni saeta que voló de día, ni la pestilencia que anduvo en la oscuridad, ni la mortandad que en medio del día podía destruirlo.
  8. Ciertamente con sus ojos miró, Y vio la recompensa de los impíos.
  9. Porque el Señor Jesucristo puso al Padre como su esperanza, Al Altísimo por su habitación, por eso, no le sobrevino mal, ni plaga tocó su morada.
  10. El padre mandó a sus ángeles que lo guardaran en todos tus caminos, y que lo llevaran en sus manos, para que su pie no tropezara en piedra.
  11. Sobre el león y el áspid pisó; holló al cachorro del león y al dragón. Fue puesto en alto, por cuanto conoció su nombre.
  12. Por cuanto el Señor Jesucristo puso su amor en el Padre, Él también lo libró; Él le invocó y el Padre le respondió. Estuvo con Él en la angustia; el Padre lo libró y le glorificó. Lo sació de larga vida y le mostró su salvación.
  13. Filipenses 2:9-11. “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”
  • Observemos también el verso 11.
  • Este verso lo usó satán cuando tentó al Señor Jesucristo en el desierto. Veamos la respuesta del Señor en Mateo 4:7. “Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.” 
  • Recordemos que al invocar las promesas del Señor, necesitamos considerar lo que está escrito y también lo que está escrito, es decir, considerar la suma de la Palabra. Así evitaremos caer en tentación.

Salmos 92

  1. El hombre necio no sabe.
  2. El insensato no entiende esto: Cuando brotan los impíos como la hierba, Y florecen todos los que hacen iniquidad, es para ser destruidos eternamente.
  3. Mas Jehová, para siempre es Altísimo. Serán esparcidos todos los que hacen maldad.

Salmos 93

  1. Tus testimonios son muy firmes.
  2. Salmos 19:7-8. “La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, alumbra los ojos.”
  3. Salmos 119:111. “Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, Porque son el gozo de mi corazón.”
  4. Hebreos 6:17-18. “Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.”
  5. Mateo 24:35. “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”
  • ¿Por qué causa la santidad nos conviene? 
  • Porque es un mandato y porque su Palabra se va a cumplir.
  • Salmos 5:4-6. “Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; El malo no habitará junto a ti. Los insensatos no estarán delante de tus ojos; Aborreces a todos los que hacen iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira; Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.”

Salmos 94

  1. Observemos la contraposición entre los hombres que no entienden y los entendidos en la Palabra. 
  2. El bienaventurado a quien Dios corrige y en su ley lo instruye, le enseña su ciencia, lo sustenta con su misericordia, lo alegra con sus consolaciones, es su refugio y roca de confianza.
  3. El hombre soberbio, vanaglorioso, que habla cosas duras, que hace iniquidad, que quebranta y aflige al pueblo del Señor, a la viuda y al extranjero mata, y a los huérfanos quita la vida, fatuo, vano y necio, piensa que Dios no ve su maldad. 
  4. Esta es la Palabra del Señor para los que no entienden y no tienen temor de Jehová: Versos 7-11.  “Y dijeron: No verá JAH, Ni entenderá el Dios de Jacob.  Entended, necios del pueblo; Y vosotros, fatuos, ¿cuándo seréis sabios? El que hizo el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá? El que castiga a las naciones, ¿no reprenderá? ¿No sabrá el que enseña al hombre la ciencia? Jehová conoce los pensamientos de los hombres, Que son vanidad.”
  5. El fin del malo: Verso 23. “Y él hará volver sobre ellos su iniquidad, Y los destruirá en su propia maldad. Los destruirá Jehová nuestro Dios.”

Salmos 95

  1. Jehová es Dios grande, Y Rey grande sobre todos los dioses. 
  2. Versos 4-5. “Porque en su mano están las profundidades de la tierra, Y las alturas de los montes son suyas. Suyo también el mar, pues él lo hizo; Y sus manos formaron la tierra seca.”
  • No endurezcamos el corazón. 
  • No tentemos al Señor siendo desobedientes a la Palabra.
  • No divaguemos en nuestro corazón, con argumentos que están fuera de la suma de la Palabra.
  • Temamos porque el Señor ha jurado que los desobedientes no entrarán en su reposo.

Oremos.

  • Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová, Y tu fidelidad te rodea.
  • Sácianos de tu Palabra cada mañana, sácianos de tu misericordia, Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días. 
  • Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros. Aparezca en tus siervos tu obra, Y tu gloria sobre sus hijos. Señor destruye todo lo que se levante en contra de la obediencia a tu Palabra en nuestras vidas. Que se observe en nuestra vida, y en la de nuestros hijos, el cumplimiento de tu Palabra.
  • Alégranos conforme a los días que nos afligiste, Y los años en que vimos el mal. 
  • La obra de nuestras manos confirma sobre nosotros; Sí, la obra de nuestras manos confirma. 
  • Bendito sea Jehová para siempre. Amén, y Amén.”

Tus siervos

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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