Día 168. Libro 18.
Job 27
- Resiste más una telaraña, o una choza de paja, que las casas de los malvados.
- Mateo 7:26. «Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena.”
Job 28
- ¿De dónde, pues, vendrá la sabiduría? ¿Y dónde está el lugar de la inteligencia?
- Verso 28. “Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la inteligencia.”
- Deuteronomio 4:5-6. “Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella. Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque ésta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es ésta.”
- Proverbios 8:10-13. “Recibid mi enseñanza, y no plata; Y ciencia antes que el oro escogido. Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella. Yo, la sabiduría, habito con la cordura, Y hallo la ciencia de los consejos. El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, Y la boca perversa, aborrezco.”
Job 29
- ¿Es Job una figura de Cristo?
- Dios lo guardaba. Hacia resplandecer su lámpara y caminaba a su luz, en la oscuridad.
- El favor de Dios velaba sobre su tienda.
- El Omnipotente estaba con él y con sus hijos alrededor de él.
- Lavaba sus pasos en leche, Y la piedra le derramaba ríos de aceite.
- Salía a la puerta a juicio, Y en la plaza hacía preparar su asiento.
- Los jóvenes lo veían, y se escondían; Y los ancianos se levantaban, y estaban de pie.
- Los príncipes detenían sus palabras; Ponían la mano sobre su boca.
- La voz de los principales se apagaba, Y su lengua se pegaba a su paladar.
- Los oídos que me oían me llamaban bienaventurado, Y los ojos que me veían me daban testimonio.
- Libraba al pobre que clamaba, Y al huérfano que carecía de ayudador.
- La bendición del que se iba a perder venía sobre mí, Y al corazón de la viuda yo daba alegría.
- Me vestía de justicia, y ella me cubría; Como manto y diadema era mi rectitud.
- Yo era ojos al ciego, Y pies al cojo.
- A los menesterosos era padre, Y de la causa que no entendía, me informaba con diligencia.
- Quebrantaba los colmillos del inicuo, Y de sus dientes hacía soltar la presa.
- Mi raíz estaba abierta junto a las aguas, Y en mis ramas permanecía el rocío.
- Mi honra se renovaba en mí, Y mi arco se fortalecía en mi mano.
- Me oían, y esperaban, Y callaban a mi consejo.
- Tras mi palabra no replicaban, Y mi razón destilaba sobre ellos.
- Me esperaban como a la lluvia, Y abrían su boca como a la lluvia tardía.
- Si me reía con ellos, no lo creían; Y no abatían la luz de mi rostro.
- Calificaba yo el camino de ellos, y me sentaba entre ellos como el jefe; Y moraba como rey en el ejército, Como el que consuela a los que lloran.
Job 30
- Los espíritus de la oscuridad.
- No tienen fuerza alguna.
- Por causa de la pobreza y del hambre andan solos. Huyen a la soledad, a lugar tenebroso, asolado y desierto.
- Arrojados de entre las gentes, Y todos le gritan como tras el ladrón.
- Habitan en las barrancas de los arroyos, en las cavernas de la tierra, y en las rocas.
- Braman entre las matas, Y se reúnen debajo de los espinos.
- Hijos de viles, y hombres sin nombre, Más bajos que la misma tierra.
- El padecimiento de Job como profecía del vituperio de nuestro Señor Jesucristo.
- Objeto de burla, y de refrán.
- Me abominan, se alejan de mí, y aun de mi rostro no detuvieron su saliva.
- Porque Dios desató su cuerda, y me afligió, por eso se desenfrenaron delante de mi rostro.
- A la mano derecha se levantó el populacho; empujaron mis pies, y prepararon contra mí caminos de perdición.
- Mi senda desbarataron, se aprovecharon de mi quebrantamiento, y contra ellos no hubo ayudador.
- Vinieron como por portillo ancho, se revolvieron sobre mi calamidad.
- Se han revuelto turbaciones sobre mí; combatieron como viento mi honor, Y mi prosperidad pasó como nube.
- Y ahora mi alma está derramada en mí; días de aflicción se apoderan de mí.
- La noche taladra mis huesos, y los dolores que me roen no reposan.
- La violencia deforma mi vestidura; me ciñe como el cuello de mi túnica.
- Él me derribó en el lodo, y soy semejante al polvo y a la ceniza.
- Clamo a ti, y no me oyes; me presento, y no me atiendes.
- Te has vuelto cruel para mí; con el poder de tu mano me persigues.
- Me alzaste sobre el viento, me hiciste cabalgar en él, y disolviste mi sustancia.
- Porque yo sé que me conduces a la muerte, y a la casa determinada a todo viviente.
- ¿No lloré yo al afligido? Y mi alma, ¿no se entristeció sobre el menesteroso?
- Cuando esperaba yo el bien, entonces vino el mal; y cuando esperaba luz, vino la oscuridad.
- Mis entrañas se agitan, y no reposan; días de aflicción me han sobrecogido.
- Ando ennegrecido, y no por el sol; me he levantado en la congregación, y clamado.
- He venido a ser hermano de chacales, y compañero de avestruces.
- Mi piel se ha ennegrecido y se me cae, y mis huesos arden de calor.
- Se ha cambiado mi arpa en luto, y mi flauta en voz de lamentadores.
Job 31
- La integridad de Job.
- Hizo pacto con sus ojos para no pecar. Se abstuvo de caminar en la mentira y el engaño.
- Guardó su corazón. Practicó la justicia. No deseó lo ajeno.
- No deseó la mujer de su prójimo. Temió el castigo de Dios. No practicó la idolatría.
- Respetó el derecho de sus siervos considerándolos sus iguales.
- Ayudó al pobre, al menesteroso, al huérfano y fue guía de la viuda.
- No puso su esperanza en las riquezas sabiendo que son engañosas.
- Protegió al forastero. No encubrió sus transgresiones, ni su iniquidad.
- 1 Pedro 1:15. “… como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir.”
Job 32
- Eliú.
Estemos atentos a los razonamientos de Eliú. Se encendió en ira contra Job porque se justificaba a sí mismo y contra sus tres amigos. ¿Son acertados sus razonamientos? ¿Concuerdan con la suma de la Palabra? Nunca olvidemos que Dios es el juez, y su Palabra es nuestro justo juicio.
- Elifaz, Bildad y Zofar.
Decían a Job: Tu aflicción es producto de tu pecado.
Mientras que la postura de Job era: Dios aflige a todos por igual. Yo soy justo, no merezco ser afligido.
- Las lisonjas.
- Salmos 5:9. “Porque en la boca de ellos no hay sinceridad; Sus entrañas son maldad, sepulcro abierto es su garganta, con su lengua hablan lisonjas.”
- Jeremías 23:32. “He aquí, dice Jehová, yo estoy contra los que profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y yo no los envié ni les mandé; y ningún provecho hicieron a este pueblo, dice Jehová.”
- Daniel 11:32, 34. “Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; más el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. Y en su caída serán ayudados de pequeño socorro; y muchos se juntarán a ellos con lisonjas.”
- Romanos 16:18. “Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos.”
Oremos
Señor danos sensatez para que seamos obedientes.
Tus siervos
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
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