Día 166. Libro 18.
Job 13
- Médicos nulos.
Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita no hablan sabiduría de lo alto. Son médicos nulos. Si no hablamos con sabiduría, es preferible callar. Verso 5. «Ojalá callarais por completo, Porque esto os fuera sabiduría.»
- La Palabra: sabiduría de lo alto.
Proverbios 3:8. “Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos.”
Proverbios 4:22. “Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.”
Proverbios 12:18. “Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina.”
Proverbios 16:24. “Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos.”
- Job asegura que Dios lo está castigando por sus pecados.
Tengamos presente que esto no es verdad. ¿Asumimos la misma actitud cuando padecemos? ¿Interpretamos los hechos desde nuestro corazón lleno de amargura y nos apartamos de la revelación de la Palabra? ¿Atribuimos des propósitos a Dios?
- ¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo?
Hazme entender mi transgresión y mi pecado. Salmos 139:23-24. “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.”
Job 14
- ¿Quién hará limpio a lo inmundo?
1 Pedro 2:24. “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.”
Salmos 19:13. “Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.”
Salmos 24:4. “El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño.”
Salmos 51:7. “Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve.”
Salmos 51:10. “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.”
- Ni Job, ni sus amigos entendían el propósito de Dios.
Job dice que Dios lo castiga, pero que él es integro.
Los tres amigos que han hablado hasta ahora afirman que Dios lo castiga por su pecado.
Job 15
- El punto clave para entender el libro.
Observemos los discursos de los amigos de Job. Recordemos que Dios dio buen testimonio de este hombre. Pero sus amigos le atribuyen pecados, intenciones y actos que Job no cometió. Al observar su discurso, y el de sus amigos, nos encontramos con palabras espectaculares, las cuales pueden llegar a impresionarnos por su forma. Pero, en realidad, ni Job, ni sus amigos, conocían, ni entendían la Palabra dada por el Señor. No discernían, no conocían la verdadera revelación del por qué Job estaba siendo afligido. En este sentido no hablaban de parte de Dios, porque no tenían el conocimiento de lo que Dios había hablado sobre Job. En realidad, no es posible entender el padecimiento fuera de la Palabra de Dios. Podemos afirmar entonces que ellos conocían y hablaban ideas aisladas de la Palabra, pero DESCONOCÍAN Y NO ENTENDÍAN LA SUMA DE LA PALABRA. Salmos 119:160. “La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia.”
- Estos tres amigos de Job representan autoridad y liderazgo.
Verso 10. «Cabezas canas y hombres muy ancianos hay entre nosotros, Mucho más avanzados en días que tu padre.»
- Entendamos el padecimiento.
Un tercer elemento, es el hecho de que si la iglesia, el pueblo de Dios, y en este caso, nosotros en particular, no entendemos la suma de la Palabra, entonces, no entenderemos la aflicción como parte de la vida del cristiano y la juzgaremos erróneamente.
Podemos ser entonces, como Job y sus amigos. A diferencia de ellos, Pablo, David, los profetas y el mismísimo Señor Jesucristo, entendieron las persecuciones, el padecimiento y la aflicción como parte del plan de Dios, profetizado en la Palabra. ¿Seremos nosotros también «entendidos» en esto?
Marcos 10:29-39. “Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.”
2 Corintios 12:10. “Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”
2 Tesalonicenses 1:4. “(…) nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis.
2 Timoteo 3:11. “Persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor.”
- El impío.
Específicamente los versos 25-35 parecen una descripción profética de satanás. Aun cuando no lo mencionan, se ajusta muy bien a él.
Job 16
- Observemos cómo el padecimiento de Job nos anuncia proféticamente el padecimiento de nuestro Cristo.
Job. Verso 11. «Me ha entregado Dios al mentiroso, Y en las manos de los impíos me hizo caer.»
Cristo. Juan 19:16. “Así que entonces lo entregó a ellos para que fuese crucificado. Tomaron, pues, a Jesús, y le llevaron.”
Job. Verso 10. » Abrieron contra mí su boca; Hirieron mis mejillas con afrenta; Contra mí se juntaron todos.»
Cristo. Lucas 23:35-36. » Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios. Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre.»
Job. Verso 17. «A pesar de no haber iniquidad en mis manos, Y de haber sido mi oración pura.»
Cristo. 1 Pedro 2:21-22. “Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca.”
Job. Verso 15. «Cosí cilicio sobre mi piel, Y puse mi cabeza en el polvo.»
Cristo. Salmos 44:13-16. «Nos pones por afrenta de nuestros vecinos, Por escarnio y por burla de los que nos rodean. Nos pusiste por proverbio entre las naciones; Todos al vernos menean la cabeza. Cada día mi vergüenza está delante de mí, Y la confusión de mi rostro me cubre, Por la voz del que me vitupera y deshonra, Por razón del enemigo y del vengativo.»
- Consideremos una vez más a los tres amigos de Job.
Observemos que estos amigos, representan a aquellos que aconsejan y juzgan el padecimiento de otros, sin la revelación del propósito de Dios.
- Ellos causaban más sufrimiento, consoladores molestos, sólo hablan palabras vacías, no alientan, ni consuelan. Mentirosos, impíos.
- Hieren, disputan, escarnecen. Están llenos de amargura.
- Sin inteligencia, ni sabiduría, sólo angustian su alma, lo muelen con sus palabras.
- Injurian, vituperan, se engrandecen en contra de Job, son perseguidores sin compasión.
- ¿Es ésta nuestra conducta ante el padecimiento de nuestros hermanos?
Job 17
- Job y Cristo.
Job. Verso 1. “Mi aliento se agota, se acortan mis días, Y me está preparado el sepulcro.»
Cristo. Salmos 8:3-5. «Porque mi alma está hoy por hastiada de males, Y mi vida cercana al Seol. Soy contado entre los que descienden al sepulcro; Soy como hombre sin fuerza, Abandonado entre los muertos, Como los pasados a espada que yacen en el sepulcro, De quienes no te acuerdas ya, Y que fueron arrebatados de tu mano.”
Job. Verso 2. «No hay conmigo sino escarnecedores, En cuya amargura se detienen mis ojos.»
Cristo. Isaías 53:3-5. “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”
Job. Verso 15. “¿Dónde, pues, estará ahora mi esperanza? Y mi esperanza, ¿quién la verá?”
Cristo. 1 Pedro 1:3. “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos.” Y también Tito 2:13. “Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.”
Job 18
- Bildad Suhita.
Afirma erróneamente que Job es culpable de su padecimiento.
- Los impíos.
Dios NO favorece los designios de los impíos. Seamos entendidos sobre el destino de los impíos. Consideremos también que lo que dice este capítulo sobre los impíos también es una profecía sobre Satán.
Job 8:22. “Los que te aborrecen serán vestidos de confusión; Y la habitación de los impíos perecerá.”
Job 15:34. “Porque la congregación de los impíos será asolada, Y fuego consumirá las tiendas de soborno.”
Job 18:5. “Ciertamente la luz de los impíos será apagada, Y no resplandecerá la centella de su fuego.”
Job 24:20. “Los olvidará el seno materno; de ellos sentirán los gusanos dulzura; Nunca más habrá de ellos memoria, Y como un árbol los impíos serán quebrantados.”
Job 38:15. “Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, Y el brazo enaltecido es quebrantado.”
Salmos 68:2. “Como es lanzado el humo, los lanzarás; Como se derrite la cera delante del fuego, Así perecerán los impíos delante de Dios.”
Salmos 92:7. “Cuando brotan los impíos como la hierba, Y florecen todos los que hacen iniquidad, Es para ser destruidos eternamente.”
Judas. 1:15. “Para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.”
Salmos 7:11-12. “Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días. Si no se arrepiente, él afilará su espada; Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.”
Job 19
- Los padecimientos de Cristo.
Versos 9-14. “Me ha despojado de mi gloria, Y quitado la corona de mi cabeza. Me arruinó por todos lados, y perezco; Y ha hecho pasar mi esperanza como árbol arrancado. Hizo arder contra mí su furor, Y me contó para sí entre sus enemigos. Vinieron sus ejércitos a una, y se atrincheraron en mí, Y acamparon en derredor de mi tienda. Hizo alejar de mí a mis hermanos, Y mis conocidos como extraños se apartaron de mí. Mis parientes se detuvieron, Y mis conocidos se olvidaron de mí.”
- El propósito de Dios.
Observemos nuevamente los capítulos 1-2 del libro y asegurémonos de entender lo que dijo Dios al darle permiso al enemigo de tocar a Job.
Cuando tengamos aflicción y estemos en padecimientos, no olvidemos que la suma de la Palabra es la verdad. Veamos el padecimiento a la luz de toda la Palabra. No consideremos opiniones y posiciones fuera de la Palabra. Aun cuando tienen apariencia de piedad, niegan la eficacia de ella.
- La petición cumplida de Job.
Versos 23-24. «¡Quién diese ahora que mis palabras fuesen escritas! ¡Quién diese que se escribiesen en un libro; Que con cincel de hierro y con plomo fuesen esculpidas en piedra para siempre!”
- Nuestra esperanza en Cristo Jesús.
Versos 25-27. “Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios; Al cual veré por mí mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí.”
- Contra los vituperadores.
Verso 29. «Temed vosotros delante de la espada; Porque sobreviene el furor de la espada a causa de las injusticias, Para que sepáis que hay un juicio.»
Oremos
Señor enséñanos a entender la suma de tu Palabra. Abre nuestros ojos y quita el velo.
Tus siervos
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
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