job 7-12

Día 165. Libro 18.

Job 7

  1. Observemos el padecimiento de Job y su propio autoanálisis.

Tengamos presente que más allá de lo aparente y humano, la respuesta de Job debemos verla a la luz de la suma de la Palabra y en el sentido del reino inconmovible.

Comparemos la actitud de Job ante su sufrimiento y la actitud de Cristo ante su propio sufrimiento. Ciertamente Job estaba pasando por una prueba insoportable humanamente, pero Cristo, cargó en su cuerpo el pecado de todos nosotros.

  • Por tanto, no refrenaré mi boca.

Hablaré en la angustia de mi espíritu, Y me quejaré con la amargura de mi alma.

Hebreos 12:15. “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados.” 

Job 8

  1. Tus hijos pecaron.

Bildad suhita da por cierto un juicio supuesto: que los hijos de Job pecaron. Observemos que la Palabra no dice esto.

¿Cuántas veces hacemos lo mismo? Recordemos que el verdadero problema no es juzgar, sino juzgar carnal e injustamente, como dice Juan 7:24, “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.” Es decir, juzguemos con la Palabra.

  • Dios es justo y no hay injusticia en Él.

Apocalipsis 15:3. “Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.”

Apocalipsis 16:7. “También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos.”

  • Unos versos preciosos.

Versos 5-7.  “Si tú de mañana buscares a Dios, Y rogares al Todopoderoso; Si fueres limpio y recto, Ciertamente luego se despertará por ti, Y hará próspera la morada de tu justicia. Y aunque tu principio haya sido pequeño, Tu postrer estado será muy grande.”

Job 9

  1. El discurso de Job.

Precisemos el discurso de Job y puntualicemos sus afirmaciones confrontándolas con la Palabra.

Afligido hasta lo último, Job habla y contiende con Dios, desde la amargura de su corazón. Definitivamente no es sabio contender con el Creador. Job dice: ¿Se justificará el hombre con Dios?  La Palabra dice en Romanos 3:10, «Como está escrito: No hay justo, ni aun uno.» Y en 1 Corintios 1:30. “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención.”

Job dice que Dios no lo perdonará. Aunque se lave con aguas de nieve, y limpie sus manos con la limpieza misma, aún lo hundirá en el hoyo, y sus propios vestidos lo abominarán. La Palabra dice en Isaías 1:18, «Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.»

Job dice en el verso 2. Diré a Dios: no me condenes; hazme entender por qué contiendes conmigo. Y en el 13:23, “¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Hazme entender mi transgresión y mi pecado.”

La Palabra dice en Salmos 119:27. «Hazme entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas.» Y en Salmos 119:73, «Tus manos me hicieron y me formaron; Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.» También consideremos Salmos 32:8. “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos.»  

Job dice: está mi alma hastiada de mi vida; daré libre curso a mi queja, hablaré con amargura de mi alma, y en el verso 18, “No me ha concedido que tome aliento, sino que me ha llenado de amarguras.»  La Palabra dice en Efesios 4:31. «Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.»  

Job dice: ¿Puede Dios comprender al hombre? La Palabra dice en Filipenses 2:7-8, “sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” Y también en Hebreos 4:15-16.  «Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.»

  • Job, en medio de su dolor y su queja, también profetizó de Cristo y afirmó maravillosamente la grandeza y el poder de nuestro amado Señor.

Versos 4-9. » Él es sabio de corazón, y poderoso en fuerzas.

¿Quién se endureció contra él, y le fue bien? Él arranca los montes con su furor, Y no saben quién los trastornó;

Él remueve la tierra de su lugar, Y hace temblar sus columnas; Él manda al sol, y no sale; Y sella las estrellas;

Él solo extendió los cielos, Y anda sobre las olas del mar; Él hizo la Osa, el Orión y las Pléyades, Y los lugares secretos del sur;

Él hace cosas grandes e incomprensibles, Y maravillosas, sin número. He aquí que él pasará delante de mí, y yo no lo veré; Pasará, y no lo entenderé.

He aquí, arrebatará; ¿quién le hará restituir? ¿Quién le dirá: Qué haces? Dios no volverá atrás su ira, Y debajo de él se abaten los que ayudan a los soberbios.»

  • Bienaventurados los que sufren.

Santiago 5:11. «He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.»  

Mateo 10:22. «Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; más el que persevere hasta el fin, éste será salvo.»  

1 Juan 3:13. «Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece.»  

Mateo 24:9. «Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.»  

1 Pedro 4:16. «Pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.» 

  • Somos edificados a través del padecimiento. El Señor completa en nosotros, lo que nos falta.

Santiago 1:2-4. «Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.»  

Job 10

  1. Cristo ante el padecimiento, Job ante el padecimiento.

Hastiado de su vida y sin esperanza, Job invoca nuevamente la muerte como único escape a su sufrimiento.

¿Qué diferencia encontramos entre la revelación que tenía Jesucristo de su padecimiento mientras caminaba a la cruz y la forma en que Job lo asumió? Veamos Marcos 14:36. “Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.”

Job 11

  1. Zofar Naamatita.

Recordemos que la causa del padecimiento de Job NO fue su pecado. Zofar dice que Dios ha castigado a Job menos de lo que su iniquidad merece.

  • ¿Puede el hombre vano aspirar a hacerse entendido?

Salmos 111:10. «El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre.»

Salmos 119:34. «Dame entendimiento, y guardaré tu ley, Y la cumpliré de todo corazón.»

Salmos 119:125. «Tu siervo soy yo, dame entendimiento Para conocer tus testimonios.»

Salmos 119: 144. «Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.»

Salmos 119:169. «Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová; Dame entendimiento conforme a tu palabra. «

Job 12

  1. ¿Prosperan los inicuos?

¿Los que provocan a Dios viven seguros?

La Palabra dice en Salmos 37, “No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. (…) Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán. Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; Observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz. Maquina el impío contra el justo, Y cruje contra él sus dientes; El Señor se reirá de él; Porque ve que viene su día. Los impíos desenvainan espada y entesan su arco, Para derribar al pobre y al menesteroso, Para matar a los de recto proceder. Su espada entrará en su mismo corazón, Y su arco será quebrado. (…) Porque los brazos de los impíos serán quebrados; Mas el que sostiene a los justos es Jehová. (…) Mas los impíos perecerán, Y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros Serán consumidos; se disiparán como el humo. (…) Vi yo al impío sumamente enaltecido, Y que se extendía como laurel verde. Pero él pasó, y he aquí ya no estaba; Lo busqué, y no fue hallado. (…) Mas los transgresores serán todos a una destruidos; La posteridad de los impíos será extinguida. Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia. Jehová los ayudará y los librará; Los libertará de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron.”

Oremos

Señor te pedimos sabiduría, entendimiento y revelación de la Palabra, para que no nos falte nada y estemos completos y cabales.

Tus siervos

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
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