esdras 1-4

Día 153. Libro 15.

Esdras 1

  1. Para que se cumpliese la Palabra despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia.

Jeremías 25:11. “Toda esta tierra será puesta en ruinas y en espanto; y servirán estas naciones al rey de Babilonia setenta años.”

Jeremías 29:10. “Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar.”

Pablo oraba, para que el Señor «despertara» el espíritu de los creyentes.

  • Observemos que Ciro, rey de Persia, es un tipo de Cristo.

Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá.

  • La edificación de la casa del cuerpo de Cristo.

Sólo podemos edificar con la Palabra. Dios usará a los hombres con plata, oro, bienes y ganados, además de ofrendas voluntarias.

1 Corintios 3:9-13. “Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.  Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.”

Esdras 2

  1. Cumplidos los setenta años del castigo de Dios sobre su pueblo, el Señor cumple su Palabra y su pueblo regresa de la cautividad.

Salmos 126. “Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos. Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres. Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, Como los arroyos del Neguev.  Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.”

  • Pongamos nuestra fe por obras y asegurémonos que nuestros nombres y los de nuestros hijos, estén escritos en el listado de aquellos que subieron del cautiverio.

Observemos que hubo sacerdotes, que debieron ser excluidos del ministerio por cuanto no fueron hallados en el registro y no pudieron comprobar su genealogía. ¿Quiénes serán aquellos que el Señor excluirá de su descendencia?

Mateo 7:21-23. “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?  Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

Esdras 3

  1. Comenzaron a ofrecer holocaustos a Jehová; pero los cimientos del templo de Jehová no se habían echado todavía.

Es necesario echar los cimientos de la Palabra y enseñarla para poner a Cristo, el cimiento verdadero.

Salmos 89:14. “Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; Misericordia y verdad van delante de tu rostro.”

Salmos 97:2. “Nubes y oscuridad alrededor de él; Justicia y juicio son el cimiento de su trono.”

Isaías 28:16. “por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.”

1 Corintios 3:11. “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.”

Hebreos 6:1-2. “Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.”

  • ¿Qué principios extraemos de estos hechos en relación con la adoración en la casa del Señor?

Los versos 2-5 nos refieren la forma en que se edificó el altar, se celebró la fiesta y se hicieron holocaustos, sacrificios y ofrendas. El énfasis es que todas estas cosas se hicieron como está escrito en la ley de Moisés, conforme a su Palabra.

Mientras echaban los cimientos, adoraban al Señor.

Su adoración era con gran clamor, con quebrantamiento, gritos, llanto y también gran júbilo y alegría. El ruido se oía hasta de lejos.

Versos 11-13.  “Y cantaban, alabando y dando gracias a Jehová, y diciendo: Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo, alabando a Jehová porque se echaban los cimientos de la casa de Jehová. Y muchos de los sacerdotes, de los levitas y de los jefes de casas paternas, ancianos que habían visto la casa primera, viendo echar los cimientos de esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría. Y no podía distinguir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro; porque clamaba el pueblo con gran júbilo, y se oía el ruido hasta de lejos.”

Esdras 4

  1. No ignoremos sus maquinaciones.

Observemos las estrategias del enemigo cuando estamos edificando el cuerpo de Cristo.

Dañar la obra: Puede hacerlo por medio de mentiras, tergiversar la Palabra de Dios, falsas doctrinas, divisiones, pleitos, contiendas y diversas tentaciones. Intimidar y atemorizar al pueblo para que no edifique. Sobornar a las autoridades para frustrar nuestros propósitos.

Hacer cesar la obra con poder y violencia. Escribir falsas acusaciones y calumnias en contra de la edificación del cuerpo de Cristo, tildando la obra de rebelde y mala y acusándonos de rebelión, incumplimiento de las leyes, y pueblo perjudicial para los intereses del gobierno.

Pregunta para amedrentar: ¿Quién os dio orden para edificar esta casa y para levantar estos muros? ¿Con qué autoridad haces estas cosas? Así también le decían a Cristo.

Nunca debemos ignorar sus maquinaciones y que él quiere convencernos tal como lo quiso hacer en la tentación de Cristo.

  • Usemos nuestra espada.

Usemos la SUMA de la Palabra para avergonzar y resistir al enemigo. Como dice el verso 5: “… y entonces respondieron por carta sobre esto.”

2 Timoteo 2:19. “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.”

2 Corintios 2:10-11. “… para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.”

Tito 2:7-8. “presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros.”

1 Pedro 5:8. “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.”

  • Toma estos utensilios.

Ve y llévalos al templo que está en Jerusalén; y sea reedificada la casa de Dios en su lugar. ¿Seremos esos siervos y esos utensilios?

Verso 11. “… Nosotros somos siervos del Dios del cielo y de la tierra, y reedificamos la casa que ya muchos años antes había sido edificada, la cual edificó y terminó el gran rey de Israel.”

Verso 5. “… Mas los ojos de Dios estaban sobre los ancianos de los judíos, y no les hicieron cesar…”

  • Hasta el enemigo molesto lo reconoce.

La casa del gran Dios se edifica con piedras grandes; y ya los maderos están puestos en las paredes, y la obra se hace de prisa, y prospera en nuestras manos. ¡Aleluya! ¡Gloria a Dios!

  • Pongamos manos a la obra, recordemos que desde entonces y hasta ahora, la casa de Dios se edifica, y aún no está concluida, como lo dice el verso 16.

Oremos

Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seamos llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andemos como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios. (Colosenses 1:9-10).

Tus siervos

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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