Día 144. Libro 14.
2 Crónicas 10
- Roboam.
Proverbios 1:25. “Sino que desechasteis todo consejo mío Y mi reprensión no quisisteis.”
Proverbios 19:20. “Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez.”
Isaías 30:1. “¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado!”
- Para que se cumpliera la Palabra.
Verso 15. «Y no escuchó el rey al pueblo; porque la causa era de Dios, para que Jehová cumpliera la palabra que había hablado por Ahías silonita a Jeroboam hijo de Nabat.»
- Las consecuencias de la desobediencia.
Verso 19. “Así se apartó Israel de la casa de David hasta hoy.”
Salmos 107:11. “Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo.”
2 Crónicas 11
- Yo he hecho esto.
Verso 4. “Así ha dicho Jehová: No subáis, ni peleéis contra vuestros hermanos; vuélvase cada uno a su casa, porque yo he hecho esto. Y ellos oyeron la palabra de Jehová y se volvieron, y no fueron contra Jeroboam.”
- Fortalecimiento del reino de Judá.
Los levitas dejaban sus ejidos y sus posesiones, y venían a Judá y a Jerusalén.
Acudieron también de todas las tribus, los que habían puesto su corazón en buscar a Jehová Dios de Israel.
Vinieron a Jerusalén para ofrecer sacrificios a Jehová, el Dios de sus padres.
Tres años anduvieron en el camino de David y de Salomón.
2 Crónicas 12
- Roboam.
Cuando había consolidado el reino, dejó la ley de Jehová y todo Israel con él, es decir se rebeló contra la Palabra de Dios y no lo hizo solo, sino que influyó diabólicamente en su pueblo, sobre el cual era rey.
Observemos el juicio que da el Señor en su Palabra sobre la vida de este rey del pueblo de Dios.
Este rey fue hijo de Salomón, hijo de David, con una mujer amonita. Estaba prohibido por el Señor emparentar con otros pueblos, por lo tanto, es importante reflexionar ante la conducta de este rey y la influencia que pudo ejercer su madre en su forma de actuar. Si nos quedan dudas sobre este mandamiento de no unirse en yugo desigual con los incrédulos, aquí tenemos una muestra importantísima y digna de reflexión:
Éxodo 34:12, 15-16. “Guárdate de hacer alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti. (…) “Por tanto, no harás alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarán en pos de sus dioses, y ofrecerán sacrificios a sus dioses, y te invitarán, y comerás de sus sacrificios; o tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, harán fornicar también a tus hijos en pos de los dioses de ellas.”
Esdras 9:2. “Porque han tomado de las hijas de ellos para sí y para sus hijos, y el linaje santo ha sido mezclado con los pueblos de las tierras; y la mano de los príncipes y de los gobernadores ha sido la primera en cometer este pecado.”
Cuando Roboam comenzó su reinado tenía cuarenta y un años, pero la Palabra dice que su hijo lo percibió como alguien joven y pusilánime, que no fue capaz de defenderse de Jeroboam. 2 Crónicas 13:7.
El siguió malos consejos, porque dejó el consejo que le dieron los ancianos y tomó consejo de los jóvenes que se habían criado con él y estaban a su servicio. 2 Crónicas 10: 8.
A pesar de todo lo anterior, la Palabra dice que tres años fue fiel andando en el camino de David. 2 Crónicas 11: 17.
Lo más grave fue que Roboam “… hizo lo malo, porque no dispuso su corazón para buscar a Jehová.” 2 Crónicas 12:14.
Conclusión: ¿Somo iguales a Roboam? ¿Abandonamos la Palabra cuando nos consolidamos, cuando nos fortalecemos? Dejar la Palabra en rebelión para el Señor. Meditemos en este caso y aprendamos de él.
- Consecuencias de dejar la Palabra.
Verso 5. “Entonces vino el profeta Semaías a Roboam y a los príncipes de Judá, que estaban reunidos en Jerusalén por causa de Sisac, y les dijo: Así ha dicho Jehová: Vosotros me habéis dejado, y yo también os he dejado en manos de Sisac.”
Observemos que el Señor dice en el verso 8: “Pero serán sus siervos, para que sepan lo que es servirme a mí, y qué es servir a los reinos de las naciones.”
Reflexión: Por un lado debemos considerar que este Dios que se rebela en este verso es contrario al concepto moderno, popular y super difundido y arraigado de que Dios, no es así y no hace este tipo de cosas, además se asegura que eso era antes de comenzar con esta “dispensación de gracia”. Pero Dios no cambia, es el mismo Dios en el antiguo Testamento y el nuevo Testamento. Por lo tanto temamos y temblemos ante la Palabra. Seamos obedientes porque si nos apartamos de la gracia de Dios, pueden alcanzarnos las consecuencias de nuestra maldad.
- La maravillosa y eterna misericordia de nuestro buen Dios.
Observemos la humildad del rey y de los príncipes de Israel.
Verso 7. “Y cuando Jehová vio que se habían humillado, vino palabra de Jehová a Semaías, diciendo: Se han humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalén por mano de Sisac.”
Verso 12. “Y cuando él se humilló, la ira de Jehová se apartó de él, para no destruirlo del todo; y también en Judá las cosas fueron bien.”
- El enemigo toma los tesoros de la casa del Señor.
Esto es lo que sucede cuando dejamos la Palabra.
Lamentaciones 1:8-11. “Pecado cometió Jerusalén, por lo cual ella ha sido removida; Todos los que la honraban la han menospreciado, porque vieron su vergüenza; Y ella suspira, y se vuelve atrás. Su inmundicia está en sus faldas, y no se acordó de su fin; Por tanto, ella ha descendido sorprendentemente, y no tiene quien la consuele. Mira, oh Jehová, mi aflicción, porque el enemigo se ha engrandecido. Extendió su mano el enemigo a todas sus cosas preciosas; Ella ha visto entrar en su santuario a las naciones De las cuales mandaste que no entrasen en tu congregación. Todo su pueblo buscó su pan suspirando; Dieron por la comida todas sus cosas preciosas, para entretener la vida. Mira, oh Jehová, y ve que estoy abatida.”
- En lugar de los escudos de oro, Roboam hizo escudos de bronce.
¿Son iguales a los escudos de oro? Hay cosas que se parecen a la Palabra, pero no son iguales.
¿Hacemos lo mismo? ¿Sustituimos la Palabra de Dios por verdades similares y más baratas?
¿Sustituimos lo inconmovible por cosas movibles?
Cuando dejamos la Palabra del Señor, perdemos nuestra belleza.
Lamentaciones 4:1-2. “¡Cómo se ha ennegrecido el oro! ¡Cómo el buen oro ha perdido su brillo! Las piedras del santuario están esparcidas por las encrucijadas de todas las calles. Los hijos de Sion, preciados y estimados más que el oro puro, ¡Cómo son tenidos por vasijas de barro, obra de manos de alfarero!”
2 Crónicas 13
- Triunfo de Abías y derrota de Jeroboam.
Clamaron a Jehová: Jehová es nuestro Dios, y no le hemos dejado. Dios está con nosotros por jefe. Dios los entregó en sus manos. Así fueron humillados los hijos de Israel.
Oremos
Señor ayúdanos para ser siempre obedientes a tu Palabra.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 221
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