Día 150. Libro 14.
2 Crónicas 30
- Había muchos en la congregación que no estaban santificados.
2 Corintios 5:7-8. “Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.”
- No endurezcan su corazón.
No seáis como vuestros padres y como vuestros hermanos, que se rebelaron contra Jehová el Dios de sus padres, y él los entregó a desolación, como vosotros veis.
No endurezcáis, pues, ahora vuestra cerviz como vuestros padres; someteos a Jehová, y venid a su santuario, el cual él ha santificado para siempre; y servid a Jehová vuestro Dios, y el ardor de su ira se apartará de vosotros.
- Observemos los dos tipos de respuesta en los versos 10 y 11, los que se humillaban y venían a Jerusalén y los que se burlaban.
¿Sucede esto hoy?
- Conforme a la Palabra.
En Judá también estuvo la mano de Dios para darles un solo corazón para cumplir el mensaje del rey y de los príncipes, conforme a la palabra de Jehová.
- El resultado de obedecer.
Y oyó Jehová a Ezequías, y sanó al pueblo.
Versos 20, 27. “Después los sacerdotes y levitas, puestos en pie, bendijeron al pueblo; y la voz de ellos fue oída, y su oración llegó a la habitación de su santuario, al cielo. (…) Hubo entonces gran regocijo en Jerusalén; porque desde los días de Salomón hijo de David rey de Israel, no había habido cosa semejante en Jerusalén.”
2 Crónicas 31
- El verdadero avivamiento:
Hacer todo como está escrito en la ley de Jehová.
- Todos los de Israel que habían estado allí salieron por las ciudades de Judá, y quebraron las estatuas y destruyeron las imágenes de Asera, y derribaron los lugares altos y los altares por todo Judá y Benjamín, y también en Efraín y Manasés, hasta acabarlo todo.
¿Tenemos nosotros el valor de derribar los ídolos de nuestro corazón?
¿Somos capaces de tumbar, quebrar y acabar todo vestigio de falsas doctrinas, enseñanzas y prácticas, que no son conforme a la Palabra de Dios, dentro de la iglesia del Señor?
- Cada uno según su oficio.
1 Pedro 4:10. “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.”
- Observemos en el verso 4, el verdadero oficio de los sacerdotes y levitas: dedicarse a la ley de Jehová.
- Ezequías ejecutó lo bueno, recto y verdadero delante de Jehová nuestro Dios.
En todo cuanto emprendió en el servicio de la casa de Dios, de acuerdo con la ley y los mandamientos, buscó a Dios, lo hizo de todo corazón, y fue prosperado.
2 Crónicas 32
- Ante la blasfemia, las amenazas y el poderío del enemigo, Ezequías habló con ánimo resuelto al corazón del pueblo.
Tomemos fuerzas y ánimo con esta Palabra:
Versos 7-8. “Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él. Con él está el brazo de carne, más con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías rey de Judá.”
- Revelemos la estrategia del enemigo.
Pone en duda la Palabra de Dios.
Miente.
Envía a sus siervos.
Niega el poder de Dios, poniéndolo al nivel de los dioses falsos.
Pregunta para generar dudas: ¿En quién confían ustedes? Y afirma mintiendo: Su Dios no los librará, porque ningún Dios ha librado su tierra de mi mano y porque ustedes quitaron sus lugares altos. No servirá de nada que obedezcan su Palabra.
Dice que el rey los engaña, y que los ha entregado a muerte, a hambre y a sed.
Espanta y atemoriza con mentiras. Escribe cartas blasfemas y habla en contra de Jehová.
- Observemos cómo Jehová avergüenza y descubre la falsedad y la apariencia del poder del enemigo.
Sólo tiene una gran boca para mentir y amedrentar pero no puede librar su vida de la muerte.
Verso 21. “Y Jehová envió un ángel, el cual destruyó a todo valiente y esforzado, y a los jefes y capitanes en el campamento del rey de Asiria. Éste se volvió, por tanto, avergonzado a su tierra; y entrando en el templo de su dios, allí lo mataron a espada sus propios hijos.”
Oremos
Señor no permitas que endurezcamos nuestro corazón, danos obediencia.
- Libranos del mal y de las mentiras del enemigo.
Tus siervos
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 215
Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186
Y en nuestra página Web: