Día 142. Libro 14.
2 Crónicas 5
- La gloria de Dios.
Observemos que el Señor manifestó su gloria una vez que se hicieron todas las cosas como Él manda.
No necesitamos hacer otra cosa para que su gloria se manifieste, lo único que Él nos pide es obediencia.
Pensemos y meditemos en esto: cuando la gloria de Jehová se manifiesta, nadie puede ministrar. Él no comparte su gloria con nadie.
Él es bueno, porque su misericordia es para siempre.
- Jehová está en su santo templo.
Habacub 2:20. “Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.”
Zacarías 2:13. “Calle toda carne delante de Jehová; porque él se ha levantado de su santa morada.”
- Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios.
1 Timoteo 6:16. «El único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.»
Éxodo 40:35. «Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo llenaba.»
Isaías 6:4. «Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo.»
Ezequiel 10:4. «Entonces la gloria de Jehová se elevó de encima del querubín al umbral de la puerta; y la casa fue llena de la nube, y el atrio se llenó del resplandor de la gloria de Jehová.»
Apocalipsis 15:8. «Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles.»
2 Crónicas 6
- El Señor guarda su pacto y cumple su Palabra.
Verso 4. “…Bendito sea Jehová Dios de Israel, quien con su mano ha cumplido lo que prometió con su boca a David mi padre…”.
Verso 10. “Y Jehová ha cumplido su palabra que había dicho, pues me levanté yo en lugar de David mi padre, y me he sentado en el trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado casa al nombre de Jehová Dios de Israel.”
Versos 14-15. “Jehová Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia con tus siervos que caminan delante de ti de todo su corazón; que has guardado a tu siervo David mi padre lo que le prometiste; tú lo dijiste con tu boca, y con tu mano lo has cumplido, como se ve en este día.”
Verso 17. “Ahora, pues, oh Jehová Dios de Israel, cúmplase tu palabra que dijiste a tu siervo David.”
- No somos nosotros los que edificamos, es El Hijo.
Verso 9. “Pero tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él edificará casa a mi nombre.”
Oremos
Señor enséñanos a orar conforme a la Palabra, para que se cumpla tu Palabra.
Oh Jehová Dios, levántate ahora para habitar en tu reposo, tú y el arca de tu poder.
Padre sean vestidos de salvación tus sacerdotes, y tus santos se regocijen en tu bondad.
Dios mío, no rechaces a tu ungido; acuérdate de tus misericordias para con David tu siervo.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 223
YouTube Mirdza Astrid Silva de Rivera
Instagram @mirdzastrid
Facebook 365 días con la Palabra
WordPress 365 días con la Palabra
Twitter @mirdzastrid
Web site: