Día 141. Libro 14.
2 Crónicas 1
- Pídeme lo que quieras.
Salomón respondió: Confirma tu Palabra dada: Dame sabiduría y ciencia. El Señor le respondió: Pues sabiduría y ciencia te son dadas.
Romanos 11:33. “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!”
- Mil holocaustos delante de Jehová.
Hebreos 13:15. “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.”
- La desobediencia de Salomón.
Acumuló gran cantidad de carros de guerra y caballos, los cuales se importaban de Egipto. Lo cual estaba advertido y prohibido expresamente:
Deuteronomio 17:16. «El rey no deberá construir grandes establos para sí ni enviar a su gente a Egipto para comprar caballos, porque el SEÑOR te ha dicho: “Nunca vuelvas a Egipto.”
2 Crónicas 2
- Yo tengo que edificar casa al nombre de Jehová mi Dios.
La determinación de Salomón es la misma de Cristo y la misma que debemos asumir.
Verso 1. “Determinó, pues, Salomón edificar casa al nombre de Jehová, y casa para su reino.”
- Esto ha de ser perpetuo en Israel.
La casa por edificar ha de ser eterna, grande y portentosa, porque es el cuerpo de Cristo.
Tengamos presente que nuestro servicio y nuestros esfuerzos en enseñar la Palabra, tienen un alcance eterno e inconmovible. Todo lo demás es pasajero.
Verso 5. “Y la casa que tengo que edificar, ha de ser grande; porque el Dios nuestro es grande sobre todos los dioses.”
Verso 9. “… la casa que tengo que edificar ha de ser grande y portentosa.”
- Se requieren maestros y siervos hábiles y entendidos que sepan trabajar y esculpir la Palabra de Dios en el cuerpo de Cristo.
Verso 7. “Envíame, pues, ahora un hombre hábil que sepa trabajar en oro, en plata, en bronce, en hierro, en púrpura, en grana y en azul, y que sepa esculpir con los maestros que están conmigo en Judá y en Jerusalén, los cuales dispuso mi padre.”
Lucas 10:2. “Y les decía: La mies a la verdad es mucha, más los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.”
2 Crónicas 3
- Comencemos y pongamos nuestra fe por obras. ¡Tenemos que edificar el cuerpo de Cristo!
Verso 1. “Comenzó Salomón a edificar la casa de Jehová en Jerusalén, en el monte Moriah, que había sido mostrado a David su padre, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo.”
- ¿Cuál es la importancia de las columnas?
¿Qué dice la Palabra?, ¿Cuál es su significado inconmovible y verdadero?
Son figura de la presencia de Dios mismo. Éxodo 13:21. «Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche.»
Las columnas son figura de la Iglesia: 1 Timoteo 3:15. «Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.»
Las columnas son figura del cristiano obediente: Jeremías 1:18. “Porque he aquí que yo te he puesto en este día como ciudad fortificada, como columna de hierro, y como muro de bronce contra toda esta tierra, contra los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes, y el pueblo de la tierra.»
Apocalipsis 3:12. «Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.»
2 Crónicas 4
- El altar.
Romanos 12:1-2. “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
- Los utensilios de oro puro.
2 Timoteo 2:20-21. “Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.”
Oremos
Señor haznos cristianos obedientes y columnas firmes en la edificación de tu templo. Que tu iglesia cumpla tu Palabra y sea columna y baluarte de la verdad.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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