Día 124. Libro 12.
2 Reyes 6
- No tengas miedo.
Porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. ¿Podemos ver la gente de a caballo, y los carros de fuego alrededor de nosotros?
Verso 17. “Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.”
2 Reyes 7
- Hoy es día de buena nueva.
Si nosotros callamos, hablarán las piedras, pero, nos alcanzará nuestra maldad.
- ¿Se cumple la Palabra de Jehová?
2 Reyes 7:1. “Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria.”
Reyes 7:18-19. “Aconteció, pues, de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos seahs de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será vendido por un siclo mañana a estas horas, a la puerta de Samaria. A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Dios, diciendo: Si Jehová hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera suceder esto? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.”
¿Se cumplió la Palabra de Dios, dada por el profeta?
2 Reyes 8
- Jehová ha llamado el hambre en la tierra por siete años.
Observemos que fue el Señor quien llamó el hambre. Siendo evidente que es un juicio de Dios, ¿Cómo puede sanarse la tierra?
Recordemos que las cosas visibles son una figura de lo invisible. Por lo tanto él hambre no sólo es un castigo sino que revela la verdadera condición espiritual del pueblo de Dios: un pueblo con hambre porque no come la Palabra de Dios, un pueblo que deshecha el verdadero alimento, un pueblo que se va tras los ídolos y tras la imaginación de su corazón.
Dios sustentará y alimentará con su Palabra a la mujer, figura de la iglesia verdadera, cuyo marido y sustentador, es Jehová de los ejércitos. Observemos que la mujer, se levantó, e hizo como el varón de Dios le dijo. Así debe ser la iglesia, obediente a la Palabra.
- ¿Por qué llora mi señor?
Sintamos el dolor del Señor por su pueblo y lloremos con Él. Y él respondió: Porque sé el mal que harás a los hijos de Israel; a sus fortalezas pegarás fuego, a sus jóvenes matarás a espada, y estrellarás a sus niños, y abrirás el vientre a sus mujeres que estén encintas.
- Hazael. La advertencia.
Ciertamente es un instrumento del juicio de Dios para su pueblo. ¿Qué somos nosotros en las manos del Señor? ¿Instrumentos de honra o de deshonra? ¿Instrumentos útiles y escogidos para llevar su nombre? ¿Instrumentos de palo o de hierro? ¿Instrumentos para muerte? ¿Instrumentos para edificar o para destruir? ¿Instrumentos que producen música de adoración al Señor, o a los ídolos?
2 Timoteo 2:21. «Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.»
- Joram, rey de Israel.
Observemos el juicio del Señor. ¿En qué camino hemos andado nosotros?
Verso 18. “… anduvo en el camino de los reyes de Israel, como hizo la casa de Acab, porque una hija de Acab fue su mujer; e hizo lo malo ante los ojos de Jehová.”
¿Cuál será el juicio del Señor el día de nuestra muerte? ¿Andamos realmente en el camino de la Palabra?
- La misericordia de Dios.
Verso 19. “Con todo eso, Jehová no quiso destruir a Judá, por amor a David su siervo, porque había prometido darle lámpara a él y a sus hijos perpetuamente.”
Jeremías 33:25-26. “Así ha dicho Jehová: Si no permanece mi pacto con el día y la noche, si yo no he puesto las leyes del cielo y la tierra, también desecharé la descendencia de Jacob, y de David mi siervo, para no tomar de su descendencia quien sea señor sobre la posteridad de Abraham, de Isaac y de Jacob. Porque haré volver sus cautivos, y tendré de ellos misericordia.”
- Ocozias. Rey de Jerusalén.
Anduvo en el camino de la casa de Acab, e hizo lo malo ante los ojos de Jehová, como la casa de Acab; porque era yerno de la casa de Acab. Revisemos nuestras alianzas y nuestros emparentamientos. ¿Son conforme a la Palabra o nos aliamos, por intereses humanos con aquellos que aborrecen la Palabra?
Oremos
Señor te ruego que abras nuestros ojos para ver las maravillas de tu ley.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
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