Día 123. Libro 12.
2 Reyes 4
- Los milagros de Eliseo.
¿Se cumplió la petición de Eliseo de recibir una doble porción del espíritu de Elías?
- Meditemos en el significado inconmovible de los milagros.
En sentido inconmovible puede representar la multiplicación de creyentes como las vasijas llenas de aceite y como los panes, la Palabra de Dios que se multiplica en el Nuevo Testamento. También la sanidad de la esterilidad espiritual para parir hijos en Cristo y por último, como los muertos que resucitan por el perdón de los pecados, son transformados y pasan de muerte a vida.
- La provisión espiritual de la Palabra de Dios y la llenura del Espíritu Santo.
¿Qué tienes en casa? ¿Tienes Palabra de Dios? Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. Que nunca nos falte su presencia. Así ha dicho Jehová: Comerán, y sobrará. ¡Bendita sea su Palabra!
2 Reyes 5
- Naamán, hombre valeroso en extremo, pero leproso.
Recordemos que ésta enfermedad, al igual que la ceguera, la sordera, la parálisis, la cojera, y finalmente la muerte, son enfermedades que en la Biblia, simbolizan a todas las demás. Pensemos en el significado inconmovible de la lepra: es carne viva. El leproso es aquel cuya inmundicia y pecado se ha vuelto evidente socialmente, al punto de excluirlo de la congregación de Jehová. También recordemos que estas enfermedades incurables para el hombre fueron sanadas por Nuestro Señor Jesús como evidencia de que sólo Él puede dar perdón, restauración y nueva vida.
Levítico 13:44-46. “Leproso es, es inmundo, y el sacerdote lo declarará luego inmundo; en su cabeza tiene la llaga. Y el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos rasgados y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡Inmundo! Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; estará impuro, y habitará solo; fuera del campamento será su morada.”
Números 12:12. “No quede ella ahora (leprosa) como el que nace muerto, que al salir del vientre de su madre, tiene ya medio consumida su carne.”
- Naamán: Observemos cómo el Señor escogió a este extranjero para ser sanado y limpiado.
Dios pudo tomar a cualquier leproso de su pueblo, sin embargo él fue el escogido, lo cual es una figura de la condición espiritual del pueblo de Dios, quien es falto de fe y obediencia a la Palabra. ¿Qué significa esto para nosotros hoy? ¿Acaso el pueblo de Dios menosprecia la Palabra?
Lucas 4:27. “Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio.”
- Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel.
¿Nos rasgamos las vestiduras o buscamos sanidad en Cristo? ¿Creemos en la Sanidad de la Palabra o buscamos en el mundo?
- La importancia de obedecer la Palabra de Dios.
Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra. ¿Acaso no esperamos hoy lo mismo? Preferimos un gran espectáculo de sanidad, grandes cultos de milagros, profetas que exhiban su gran unción, en lugar de la sencilla obediencia a la Palabra. Pero Naamán escuchó el consejo de sabiduría y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios, entonces se produjo el milagro de sanidad.
- El caso de Giezi, el siervo avaro.
Cuando Giezi pecó, el profeta le dijo: ¿No estaba también allí mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro a recibirte? ¿Es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos? Esta es una Palabra de Dios para su pueblo hoy. ¿Dónde está el corazón de Dios cuando su pueblo se va tras la avaricia, la prosperidad y los bienes terrenales?
- Los leprosos de hoy.
¿Estarán leprosos todos aquellos que sólo sirven a sus propios vientres y practican el pecado de la avaricia, teniendo su mirada en la prosperidad y los bienes de este mundo terrenal?
Verso 27. “Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre. Y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve.”
Oremos
Señor abre nuestros oídos, danos la obediencia y sana nuestra lepra.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 242
YouTube Mirdza Astrid Silva de Rivera
Instagram @mirdzastrid
Facebook 365 días con la Palabra
WordPress 365 días con la Palabra
Twitter @mirdzastrid
Web site: