Día 116. Libro 11.
1 Reyes 11
1. El pecado de Salomón.
Se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová Dios de Israel. Él no consideró que Dios se le apareció dos veces y le dio sabiduría y entendimiento para gobernar al pueblo.
Siendo un hombre de Dios, bendito desde antes de nacer, el pecó y no perseveró en la Palabra recibida haciendo lo malo ante los ojos de Jehová. Su corazón se desvió y desobedeció la Palabra de Jehová, porque:
- Amó a la hija de Faraón y a muchas mujeres extranjeras, gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: “No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses.» Versos 1-2.
- Tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón.
- Sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.
- Hizo altares para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses: siguió a Astoret, diosa de los sidonios, siguió a Milcom, ídolo abominable de los amonitas, edificó un lugar alto a Quemos, ídolo abominable de Moab y edificó un lugar alto a Moloc, ídolo abominable de los hijos de Amón.
- Definitivamente no siguió cumplidamente a Jehová como David su padre.
2. El juicio de Jehová.
Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé de ti el reino, y lo entregaré a tu siervo.
3. Observemos que es el Señor quien suscita los adversarios en contra de Salomón.
Hadad, Jeroboam y Rezón.
4. Jeroboam. Varón esforzado y valiente.
El hombre a quien no le correspondía ser rey de Israel, pero que fue privilegiado de parte de Dios con esta bendición maravillosa.
Si prestas oído a todas las cosas que te mande, y andas en mis caminos, y haces lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo David mi siervo, yo estaré contigo y te edificaré casa firme, como la edifiqué a David, y yo te entregaré a Israel.
6. Estemos atentos al desarrollo de los acontecimientos.
Observemos el corazón de estos reyes, su celo por Jehová, su conducta, su influencia y el juicio que hace Jehová de cada uno de ellos.
1 Reyes 12
1. ¿Cómo aconsejan ustedes que responda a este pueblo?
¿Aconsejamos con razones humanas? ¿O acaso aconsejamos con la Palabra de Dios?
2. Roboam.
Dejó el consejo que los ancianos le habían dado, y pidió consejo de los jóvenes que se habían criado con él.
Respondió duramente al pueblo y no lo oyó.
Así se cumplió la Palabra del Señor: Porque era designio de Jehová para confirmar la palabra que Jehová había hablado por medio de Ahías silonita a Jeroboam hijo de Nabat.
3. No peleen contra sus hermanos.
Vuélvase cada uno a su casa, porque esto lo he hecho yo. Y ellos oyeron la palabra de Dios, y volvieron y se fueron, conforme a la palabra de Jehová.
4. El pecado de Jeroboam.
Observemos lo que hizo a partir del pensamiento de su corazón y cómo su desobediencia lo condujo a su destrucción, porque él dijo en su corazón: Ahora se volverá el reino a la casa de David, si este pueblo subiere a ofrecer sacrificios en la casa de Jehová en Jerusalén; porque el corazón de este pueblo se volverá a su señor Roboam rey de Judá, y me matarán a mí, y se volverán a Roboam rey de Judá.
¿Acaso el temor del corazón de Jeroboam se contradecía con la Palabra de Jehová? Evidentemente aquí comienza su caída.
Además, hizo dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto. Hizo también casas sobre los lugares altos, e hizo sacerdotes de entre el pueblo, que no eran de los hijos de Leví.
5. Reflexionemos sobre nuestra propia vida.
¿Hemos pecado al andar tras la imaginación del corazón en lugar de caminar en obediencia a la Palabra?
Jeremías 9:13-14. “Dijo Jehová: Porque dejaron mi ley, la cual di delante de ellos, y no obedecieron a mi voz, ni caminaron conforme a ella; antes se fueron tras la imaginación de su corazón, y en pos de los baales, según les enseñaron sus padres.”
Jeremías 11:8. “Pero no oyeron, ni inclinaron su oído, antes se fueron cada uno tras la imaginación de su malvado corazón; por tanto, traeré sobre ellos todas las palabras de este pacto, el cual mandé que cumpliesen, y no lo cumplieron.”
Jeremías 16:11-12. “Entonces les dirás: Porque vuestros padres me dejaron, dice Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos, y los sirvieron, y ante ellos se postraron, y me dejaron a mí y no guardaron mi ley; y vosotros habéis hecho peor que vuestros padres; porque he aquí que vosotros camináis cada uno tras la imaginación de su malvado corazón, no oyéndome a mí.”
Oremos
Señor no permitas que nuestro corazón se desvíe de tus mandamientos. Danos sabiduría y entendimiento.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 249
YouTube Mirdza Astrid Silva de Rivera
Instagram @mirdzastrid
Facebook 365 días con la Palabra
WordPress 365 días con la Palabra
Twitter @mirdzastrid
Web site: