1 samuel 28-31

Día 99. Libro 9.

1 Samuel 28

  1. La adivina dijo: ¿Por qué, pues, pones tropiezo a mi vida, para hacerme morir?

Observemos la hipocresía de Saúl. Aun cuando él, había mandado a matar a evocadores y adivinos, acude a ellos disfrazado.

  • Saúl tuvo miedo, y se turbó su corazón en gran manera.

Proverbios 10:24. “Lo que el impío teme, eso le vendrá; Pero a los justos les será dado lo que desean.”

  • ¿Por qué causa Jehová no le respondió a Saúl?

Saul desechó la Palabra de Dios y Dios lo desechó a él.

Versos 16-18. “Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu enemigo? Jehová te ha hecho como dijo por medio de mí; Jehová ha quitado el reino de tu mano, y lo ha dado a tu compañero, David. Como tú no obedeciste a la voz de Jehová, ni cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy.”

  • El Señor siempre cumplirá su Palabra.

Cuando estemos en angustia, ¿Consultaremos a los hombres, o acudiremos a la Palabra? ¿Es esto agradable al Señor?

2 Pedro 1:19. «Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones.»  

Leamos, escuchemos al Señor y obedezcamos su Palabra, todos los días. Así cuando lleguen los días difíciles, no necesitaremos respuestas terrenales.

  • El caso de la adivina de Endor.

Este es un pasaje de la escritura que debe llamarnos a reflexión.

Fijemos nuestros ojos en lo que acontece a Saul por la dureza de su corazón no arrepentido.

Veamos como el Señor es soberano para usar a quien él quiere para hablar y cumplir su voluntad. Puede hablar un asno, un incircunsiso, o incluso una adivina. Si es necesario, hablarán las piedras.

No interpretemos este pasaje, ni al Señor, Él se interpreta a sí mismo. Tampoco leamos este pasaje, con nuestros lentes tradicionales.

Pongamos la mirada en la suma de la Palabra, en Jesús, el autor y consumador de la fe.

1 Samuel 29

  1. ¿Qué hacen aquí estos hebreos?

Observemos como el Señor libra a David de ir en contra de su amado pueblo.

De modo que para cumplir sus propósitos el Señor puede usar incluso a las piedras.

Demos gracias al Señor por su gran amor y misericordia para con nosotros que nos libra del mal.

1 Samuel 30

  1. David se fortaleció en Jehová su Dios.

Verso 6. “… todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; más David se fortaleció en Jehová su Dios.”

  • ¿Qué hacemos nosotros ante realidades similares?

¿Nos angustiamos y se nos amarga el alma?

¿O nos fortalecemos en Jehová nuestro Dios y somos diligentes en hacer conforme a su Palabra?

  • Persigue a tus enemigos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos.

Isaías 45:13. “Yo lo desperté en justicia, y enderezaré todos sus caminos; él edificará mi ciudad, y soltará mis cautivos, no por precio ni por dones, dice Jehová de los ejércitos.”

Isaías 61:1-4. «El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.  Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.»  

1 Samuel 31

  1. El pueblo de Dios huyó delante de sus enemigos y estos los mataron.

¿Cuál era la profecía? 1 Samuel 12:25. “Mas si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis.”

  • Así termina este libro.

Reflexionemos en todas las enseñanzas recibidas y preparémonos para ver el reinado de David en 2 Samuel.

Oremos

Señor nos arrepentimos en humildad de corazón, clamamos por el entendimiento de la Palabra y el conocimiento del Dios eterno, por la sabiduría preparada para nosotros desde antes de la fundación del mundo. Padre quita toda la ceguera espiritual y la dureza de nuestro corazón.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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