Gálatas 6:8-9. “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”
Jehová señoreará sobre vosotros.
Dijo Gedeón: No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará. Excelente respuesta, porque supone que tiene clara la autoridad de Dios. Sin embargo, inmediatamente hace algo totalmente abominable: un efod, con el cual todo Israel se prostituyó; y fue tropezadero a Gedeón y a su casa.
Reflexionemos en este hecho y cómo las cosas que hacemos en nuestra vida, que no están apegadas a la Palabra, son tropiezo para muchos y en particular para nuestra casa.
Cuando murió Gedeón, los hijos de Israel volvieron a prostituirse yendo tras los baales, y escogieron por dios a Baal-berit.
Óseas 4:12-14. “Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta, y el leño le responde; porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar. Sobre las cimas de los montes sacrificaron, e incensaron sobre los collados, debajo de las encinas, álamos y olmos que tuviesen buena sombra; por tanto, vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras. No castigaré a vuestras hijas cuando forniquen, ni a vuestras nueras cuando adulteren; porque ellos mismos se van con rameras, y con malas mujeres sacrifican; por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá.”
Isaías 48:8. “Sí, nunca lo habías oído, ni nunca lo habías conocido; ciertamente no se abrió antes tu oído; porque sabía que siendo desleal habías de desobedecer, por tanto te llamé rebelde desde el vientre.”
Jueces 9
Abimelec.
Siendo Gedeón un guerrero, líder y un héroe de la fe, resulta que su hijo Abimelec, se convierte en un asesino sanguinario, capaz de matar a sus 68 hermanos.
¿Enseñó Gedeón a sus hijos a andar conforme a la obediencia de la Palabra? Evidentemente no.
Así pagó Dios a Abimelec el mal que hizo contra su padre, matando a sus setenta hermanos.
Gálatas 6:7. “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.”
Observemos nuevamente el ciclo del pecado y la misericordia de Dios.
Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová.
Jehová los entregó en mano de Madián por siete años.
La advertencia y las consecuencias del pecado de desobediencia.
Verso 10. “Y os dije: Yo soy Jehová vuestro Dios; no temáis a los dioses de los amorreos, en cuya tierra habitáis; pero no habéis obedecido a mi voz.”
Sembramos y el enemigo destruye los frutos.
Nuestra tierra queda devastada.
Nuestra fuerza contra nuestros enemigos.
Él nos envía por el poder de su Palabra.
Verso 14. “Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?”
Jueces 7
Levántate.
Verso 9. “Aconteció que aquella noche Jehová le dijo: Levántate, y desciende al campamento; porque yo lo he entregado en tus manos.”
Jehová ha entregado a tus enemigos en tu mano. ¿Seremos sordos ante esta bendición?
La soberbia y el orgullo.
Este pecado nos impide tener la bendición de la victoria contra los enemigos en la guerra: «No sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado.”
Deuteronomio 8:14. “y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
Deuteronomio 8:17. “y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza.”
Isaías 10:13-15. “Porque dijo: Con el poder de mi mano lo he hecho, y con mi sabiduría, porque he sido prudente; quité los territorios de los pueblos, y saqueé sus tesoros, y derribé como valientes a los que estaban sentados; y halló mi mano como nido las riquezas de los pueblos; y como se recogen los huevos abandonados, así me apoderé yo de toda la tierra; y no hubo quien moviese ala, ni abriese boca y graznase. ¿Se gloriará el hacha contra el que con ella corta? ¿Se ensoberbecerá la sierra contra el que la mueve ¡Como si el báculo levantase al que lo levanta; como si levantase la vara al que no es leño!
Esta es la misma actitud que tuvo Satanás. Ezequiel 28:17. “Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti.”
Tocaron las trompetas, y quebraron los cántaros.
Seamos esas trompetas que Dios toca en la batalla y esos cántaros que se rompen para que brille la luz que llevan dentro.
Jehová puso la espada de cada uno contra su compañero en todo el campamento.
Si somos obedientes este será el resultado.
Hebreos 11:32-34. “¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas; que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.”
Oremos
Señor fortalece nuestros pies y nuestras rodillas cansadas Dios. Ayúdanos para vencer a nuestros enemigos y acabar con ellos.
El pacto que Dios ha establecido. Si obedecemos Dios nos bendecirá. Si desobedecemos Dios enviará castigo, las maldiciones. El libro de los jueces es un ejemplo perfecto de esta experiencia.
El ciclo de la desobediencia y la misericordia extrema. Recibimos misericordia y gracia. Pero dejamos de escuchar a Dios Continuamos viviendo según nuestra manera de pensar no bíblica. Entonces Dios envía las maldiciones como castigo. Experimentamos entonces las maldiciones. Pero al sufrir viene el arrepentimiento. Entonces clamamos a Dios. Recibimos su misericordia. Nehemías 9:28-29. “Pero una vez que tenían paz, volvían a hacer lo malo delante de ti, por lo cual los abandonaste en mano de sus enemigos que los dominaron; pero volvían y clamaban otra vez a ti, y tú desde los cielos los oías y según tus misericordias muchas veces los libraste. Les amonestaste a que se volviesen a tu ley; más ellos se llenaron de soberbia, y no oyeron tus mandamientos, sino que pecaron contra tus juicios, los cuales si el hombre hiciere, en ellos vivirá; se rebelaron, endurecieron su cerviz, y no escucharon.”
Confesemos nuestros pecados al Señor. El Señor tenga misericordia y nos permita salir del ciclo de la desobediencia. Oremos para que la gracia de Cristo nos haga escuchar sus amonestaciones y volvernos a sus mandamientos. Unamos fuerzas en oración y en la Palabra para exhortarnos unos a otros a la obediencia.
Jueces 4
Observemos nuevamente el ciclo. Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová ➡ Jehová los vendió en mano de Jabín rey de Canaán ➡ Los hijos de Israel clamaron a Jehová ➡ Jehová les levantó un libertador.
Levántate. Este es el día en que Jehová ha entregado a tus enemigos en tu mano. ¿No ha salido Jehová delante de ti? Versos 23-24. “Así abatió Dios aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel. Y la mano de los hijos de Israel fue endureciéndose más y más contra Jabín rey de Canaán, hasta que lo destruyeron.”
Jueces 5
El cántico. Su lenguaje viene del mundo inconmovible e invisible a los ojos.
Veamos en Débora a la iglesia del Señor. Despierta, despierta, Débora; Despierta, despierta, entona cántico. Levántate, Barac, y lleva tus cautivos, hijo de Abinoam. Hasta que yo Débora me levanté, me levanté como madre en Israel.
La familia de Rubén. Ellos se propusieron en su corazón, salir a la guerra contra sus enemigos, conforme a la Palabra de Jehová. Entre las familias de Rubén hubo grandes propósitos del corazón.
Marcha, oh alma mía, con poder. El pueblo de Jehová marchó por ÉL en contra de los poderosos. Gocémonos y celebremos la victoria de Jehová sobre nuestros enemigos. ¡Aleluya! Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová. Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale en su fuerza.
Y la tierra reposó cuarenta años. 2 Crónicas 6:14. “Jehová Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia con tus siervos que caminan delante de ti de todo su corazón.” Salmos 118:24. “Éste es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él.”
Oremos Señor gracias porque tu Palabra se cumple siempre. Señor, endurece nuestras manos contra nuestros enemigos, aún más y más, hasta que sean definitivamente destruidos.
Mirdza Astrid Silva de Rivera Raúl Vicente Rivera Ramírez
Recordemos que al entrar a la tierra prometida, tenemos asegurada la victoria contra el pecado.
Es la voluntad de Dios que vivamos conforme al nuevo hombre creado en Cristo Jesús.
El Señor ha entregado a nuestros enemigos en nuestras manos, los ha vencido en la cruz del calvario.
Éxodo 23:22. “Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.”
Simeón y Judá unieron fuerzas para luchar contra sus enemigos.
Tenemos que unir fuerzas para luchar contra el pecado.
Necesitamos unirnos para escudriñar la Palabra y tomar posesión de ella.
Judá no pudo arrojar a los que habitaban en los llanos, los cuales tenían carros herrados.
Sin embargo la promesa del Señor era otra, exactamente contraria.
Deuteronomio 20:1. “Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto.”
¿Por qué no se apropiaron de la Palabra del Señor para obedecerla? ¿Fue acaso desobediencia?
Convivir con los enemigos.
Benjamín, Zabulón, Manasés, Aser y José no arrojaron a los enemigos que habitaban en la Tierra prometida.
¿Es acaso esto lo mismo que no despojarse de la pasada manera de vivir?, de los deseos engañosos y de los falsos argumentos que impiden el conocimiento de Cristo?
¿Puede coexistir la nueva criatura creada en Cristo Jesús, con el viejo hombre viciado conforme a los deseos engañosos?
Efesios 4:22. “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos.”
Jueces 2:3. “… serán azotes para vuestros costados, y sus dioses os serán tropezadero.”
Convivir con los enemigos también puede significar, que no derribamos los falsos argumentos, los argumentos no bíblicos y las doctrinas que no son conforme a la Palabra.
Mateo 9:16. “Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.”
Marcos 2:21. “Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace peor la rotura.”
Lucas 5:36. “Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo.”
2 Corintios 10:5. “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.”
1 Timoteo 6:20. “Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia.”
Señor: concédeme un don.
Verso 15. “Concédeme un don; puesto que me has dado tierra del Neguev, dame también fuentes de aguas. Entonces Caleb le dio las fuentes de arriba y las fuentes de abajo.”
Jueces 2
¿Invalida Dios su pacto de gracia?
Versos 1-2. «…No invalidaré jamás mi pacto con vosotros, con tal que vosotros no hagáis pacto con los moradores de esta tierra, cuyos altares habéis de derribar; más vosotros no habéis atendido a mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto?”
Consecuencias de la desobediencia:
Versos 14-15. “Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos. Por dondequiera que salían, la mano de Jehová estaba contra ellos para mal, como Jehová había dicho, y como Jehová se lo había jurado; y tuvieron gran aflicción.”
Verso 10. » …Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel.»
El pueblo de Dios había servido a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué.
Después los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los baales.
¿Está basada nuestra fidelidad y obediencia al Señor en los hombres?
Los aguijones.
Versos 20-21. «Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y dijo: Por cuanto este pueblo traspasa mi pacto que ordené a sus padres, y no obedece a mi voz, tampoco yo volveré más a arrojar de delante de ellos a ninguna de las naciones que dejó Josué cuando murió.»
Oremos
Señor dame fuentes de agua. Las fuentes de arriba y las inconmovibles.
Padre dame la revelación de la Palabra. Enséñanos su significado inconmovible y eterno.
Verso 6. “Esfuércense, pues, mucho en guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartarse de ello ni a diestra ni a siniestra.”
Deuteronomio 31:23. “Y dio orden a Josué hijo de Nun, y dijo: Esfuérzate y anímate, pues tú introducirás a los hijos de Israel en la tierra que les juré, y yo estaré contigo.”
Josué 1:6. “Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.”
Josué 1:7. “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.”
2 Samuel 10:12. “Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le pareciere.”
1 Reyes 2:2. “Yo sigo el camino de todos en la tierra; esfuérzate, y sé hombre.”
1 Crónicas 19:13. “Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le parezca.”
1 Crónicas 22:13. “Entonces serás prosperado, si cuidares de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés para Israel. Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas, ni desmayes.”
1 Crónicas 28:10. “Mira, pues, ahora, que Jehová te ha elegido para que edifiques casa para el santuario; esfuérzate, y hazla.”
1 Crónicas 28:20. “Dijo además David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.”
Esdras 10:4. “Levántate, porque ésta es tu obligación, y nosotros estaremos contigo; esfuérzate, y pon mano a la obra.”
Salmos 27:14. “Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.”
Isaías 41:6. “Cada cual ayudó a su vecino, y a su hermano dijo: Esfuérzate.”
Daniel 10:19. “y me dijo: Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido.”
Hageo 2:4. “Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate también, Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.”
2 Timoteo 2:1. “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.”
¿Qué sucederá si desobedecemos su Palabra?
Versos 12-13. “…Porque si se apartan, y se unen a lo que resta de estas naciones que han quedado con ustedes, y si concertan con ellas matrimonios, mezclándose con ellas, y ellas con ustedes, sepan que Jehová nuestro Dios no arrojará más a estas naciones delante de ustedes, sino que serán por lazo, por tropiezo, por azote para sus costados y por espinas para sus ojos, hasta que perezcan de esta buena tierra que Jehová nuestro Dios nos ha dado.”
Versos 15-16. “… también traerá Jehová sobre ustedes toda palabra mala, hasta destruirlos de sobre la buena tierra que Jehová nuestro Dios les ha dado, si traspasan el pacto de Jehová nuestro Dios que él les ha mandado, yendo y honrando a dioses ajenos, e inclinándose a ellos. Entonces la ira de Jehová se encenderá contra ustedes, y perecerán prontamente de esta buena tierra que él les ha dado.”
Reconozcamos esto y seamos agradecidos.
Verso 14. “…reconozcan, pues, con todo su corazón y con toda su alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová nuestro Dios había dicho de nosotros; todas nos han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas.”
Una contraposición demasiado importante en la vida.
Versos 15-16. “Pero así como ha venido sobre nosotros toda palabra buena que Jehová nuestro Dios nos había dicho, también traerá Jehová sobre nosotros toda palabra mala, hasta destruirnos de sobre la buena tierra que Jehová nuestro Dios nos ha dado, si traspasamos el pacto de Jehová nuestro Dios que él nos ha mandado, yendo y honrando a dioses ajenos, e inclinándonos a ellos. Entonces la ira de Jehová se encenderá contra nosotros, y pereceremos prontamente de esta buena tierra que él nos ha dado.”
Josué 24
Observemos el inventario de todas la obra que el Señor ha hecho por nosotros y no la olvidemos nunca.
Yo los tomé y los salvé, liberándolos de la esclavitud.
Destruí a sus enemigos y los entregué en sus manos.
No fue por su poder, ni por sus armas, que obtuvieron la victoria. Fueron mi poder y mis armas.
Los he protegido por el camino haciendo grandes señales.
Les di la tierra prometida, por la cual no trabajaron.
Los multipliqué.
Verso 14. “Ahora, pues, teman a Jehová, y sírvanle con integridad y en verdad; y quiten de entre ustedes los dioses a los cuales sirvieron sus padres al otro lado del río, y en Egipto; y sirvan a Jehová.”
Si dejamos de obedecer al Señor.
Verso 20. “Si dejan a Jehová y sirven a dioses ajenos, él se volverá y les hará mal, y los consumirá, después que les ha hecho bien.”
Consideremos el ejemplo de Josué como figura de Cristo.
Perfecta obediencia.
Nos introduce a la tierra prometida.
Lleno del espíritu de sabiduría.
El Padre lo engrandeció.
Números 32:12. “Excepto Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová.”
Deuteronomio 31:23. “… tú introducirás a los hijos de Israel en la tierra que les juré, y yo estaré contigo.”
Deuteronomio 34:9. “Y Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehová mandó a Moisés.”
Josué 4:14. “En aquel día Jehová engrandeció a Josué a los ojos de todo Israel; y le temieron, como habían temido a Moisés, todos los días de su vida.”
Josué 11:15. “De la manera que Jehová lo había mandado a Moisés su siervo, así Moisés lo mandó a Josué; y así Josué lo hizo, sin quitar palabra de todo lo que Jehová había mandado a Moisés.”
Josué 24:31. “Y sirvió Israel a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué y que sabían todas las obras que Jehová había hecho por Israel.”
Oremos
Señor ayúdanos a entrar a la tierra que fluye leche y miel.
Nuestras ciudades de refugio. Allí nos acogeremos para no morir.
Salmos 9:9. “Jehová será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia.”
Salmos 18:2. “Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.”
Salmos 28:8. “Jehová es la fortaleza de su pueblo, Y el refugio salvador de su ungido.”
Salmos 31:4. “Sácame de la red que han escondido para mí, Pues tú eres mi refugio.”
Salmos 32:7. “Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; Con cánticos de liberación me rodearás. Selah”
Salmos 46:7. “Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah.”
Salmos 48:3. “En sus palacios Dios es conocido por refugio.”
Salmos 59:16. “Pero yo cantaré de tu poder, Y alabaré de mañana tu misericordia; Porque has sido mi amparo Y refugio en el día de mi angustia.”
Salmos 59:17. “Fortaleza mía, a ti cantaré; Porque eres, oh Dios, mi refugio, el Dios de mi misericordia.”
Salmos 61:3. “Porque tú has sido mi refugio, Y torre fuerte delante del enemigo.”
Salmos 62:2. “Él solamente es mi roca y mi salvación; Es mi refugio, no resbalaré mucho.”
Salmos 62:7. “En Dios está mi salvación y mi gloria; En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.”
Salmos 62:8. “Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio. Selah.”
Salmos 71:3. “Sé para mí una roca de refugio, adonde recurra yo continuamente. Tú has dado mandamiento para salvarme, Porque tú eres mi roca y mi fortaleza.”
Josué 21
No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió.
Por lo tanto, poseeremos la Palabra y habitaremos en ella.
Jehová nos dará reposo alrededor, conforme a todo lo que nos ha jurado.
Ninguno de todos nuestros enemigos podrá hacernos frente, porque Jehová ha entregado en nuestras manos a todos nuestros enemigos.
No faltará palabra de todas las buenas promesas que Jehová nos ha hecho, todo se ha cumplido y se cumplirá.
Josué 22
Lo que pide el Señor.
Verso 5. “Solamente que con diligencia cuidéis de cumplir el mandamiento y la ley que Moisés siervo de Jehová os ordenó: que améis a Jehová vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que guardéis sus mandamientos, y le sigáis a él, y le sirváis de todo vuestro corazón y de toda vuestra alma.”
El altar de los rubenitas, gaditas y la media tribu de Manasés.
Observemos la advertencia: Versos 17-18. «¿No ha sido bastante la maldad de Peor, de la que no estamos aún limpios hasta este día, por la cual vino la mortandad en la congregación de Jehová, para que vosotros os apartéis hoy de seguir a Jehová? Vosotros os rebeláis hoy contra Jehová, y mañana se airará él contra toda la congregación de Israel.”
Pero ellos no escucharon. Construyeron un altar de grande apariencia.
El nombre con que lo llamaron. ¿Se denominó el Señor a sí mismo con semejante nombre? Ed» = «porque testimonio es entre nosotros que Jehová es Dios.”
El Señor nunca mandó a su pueblo, a edificar éste altar.
El Señor estableció claramente en su Palabra que hay un sólo lugar escogido por Él, para levantarle altar.
Deuteronomio 12:5. “Sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ése buscaréis, y allá iréis.”
Deuteronomio 12:11. “Y al lugar que Jehová vuestro Dios escogiere para poner en él su nombre, allí llevaréis todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, las ofrendas elevadas de vuestras manos, y todo lo escogido de los votos que hubiereis prometido a Jehová.”
Deuteronomio 12:18. “Sino que delante de Jehová tu Dios las comerás, en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita que habita en tus poblaciones; te alegrarás delante de Jehová tu Dios de toda la obra de tus manos.”
Deuteronomio 12:26. “Pero las cosas que hubieres consagrado, y tus votos, las tomarás, y vendrás con ellas al lugar que Jehová hubiere escogido.”
¿Por qué causa el Señor establece un altar único?
Porque es figura y sombra de Cristo.
Hebreos 8:1-5. “Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre. Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que ofrecer. Así que, si estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte.”
Hechos 4:12. “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”
Considerando todo lo anterior, examinemos nuestra vida y observemos si también nosotros hemos levantado altares a nuestra manera, según nuestros propios criterios, para enseñar a nuestros hijos que Jehová es Dios.
No está establecido en la Palabra que podemos nosotros servir a Jehová, con nuestras propias normas, argumentos y pensamientos.
Toda nuestra vida, nuestras normas y enseñanzas deben estar apegadas fielmente a su Palabra.
Verso 5. «… cuiden de cumplir con diligencia el mandamiento y la ley que Moisés siervo de Jehová les ordenó: que amen a Jehová nuestro Dios, y andén en todos sus caminos; que guarden sus mandamientos, y le sigan a él, y le sirvan de todo su corazón y de toda su alma.»
Verso 17:12. «Mas los hijos de Manasés no pudieron arrojar a los de aquellas ciudades; y el cananeo persistió en habitar en aquella tierra.»
Los hijos de José.
Argumentaron que todos los cananeos que habitaban su tierra eran fuertes, poseían armas y eran imposibles de someter.
¿Argumentamos nosotros lo mismo, en relación con nuestros propios pecados y debilidades?
Observemos que los hijos de José pidieron una mayor cantidad de territorio.
La respuesta de Josué: Ustedes deben esforzarse. Así mismo nosotros debemos esforzarnos y escudriñar la Palabra.
Versos 17-18. » … Tú eres gran pueblo, y tienes grande poder; no tendrás una sola parte, sino que aquel monte será tuyo; pues aunque es bosque, tú lo desmontarás y lo poseerás hasta sus límites más lejanos; porque tú arrojarás al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte.»
Josué 18
¿Hemos sido negligentes en obedecer y tomar posesión de las riquezas de la Palabra del Señor, la cual fluye leche y miel?
Verso 3. «¿Hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de vuestros padres?»
Josué 19
En éste capítulo se menciona 12 veces que la heredad de los hijos de Israel se repartió conforme a sus familias.
Tenemos la responsabilidad de enseñar en nuestras familias la Palabra.
Deuteronomio 4:9. «Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.”
Observemos que la heredad de Josué fue dada según la Palabra de Jehová.
Oremos
Señor danos el valor para echar fuera de nosotros la mente y el cuerpo pecaminoso carnal.
No tengas temor de ellos; porque yo los he entregado en tu mano.
Ninguno de ellos prevalecerá delante de ti.
No temáis, ni os atemoricéis; sed fuertes y valientes, porque así hará Jehová a todos vuestros enemigos contra los cuales peleáis.
Josué habló a Jehová: Sol detente.
Observemos el milagro:
Verso 13. “Y el sol se detuvo y la luna se paró, Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero.”
El ejército de Dios recibió fuerzas para combatir a todos esos pueblos hasta derrotarlos.
Salmos 121:5-6. «Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.»
Isaías 40:31. «Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.»
No hubo día como aquel.
Lo cual es una figura del día en que el Señor Jesucristo, por su obra en la cruz del calvario, quitó el pecado de toda la tierra en un sólo día.
Verso 14. «Y no hubo día como aquél, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel.»
Cristo: el que quitó el pecado de la tierra en un día.
Zacarías 3:9. «Porque he aquí aquella piedra que puse delante de Josué; sobre esta única piedra hay siete ojos; he aquí yo grabaré su escultura, dice Jehová de los ejércitos, y quitaré el pecado de la tierra en un día.»
Josué 11
No tengas temor.
Jehová ha entregado a los enemigos en nuestras manos.
Verso 6. «Mas Jehová dijo a Josué: No tengas temor de ellos, porque mañana a esta hora yo entregaré a todos ellos muertos delante de Israel; desjarretarás sus caballos, y sus carros quemarás a fuego.”
Has conforme a toda la Palabra de Jehová.
Verso 9. «Y Josué hizo con ellos como Jehová le había mandado: desjarretó sus caballos, y sus carros quemó a fuego.”
Obediencia.
Verso 15. «De la manera que Jehová lo había mandado a Moisés su siervo, así Moisés lo mandó a Josué; y así Josué lo hizo, sin quitar palabra de todo lo que Jehová había mandado a Moisés.”
Josué 12
El cumplimiento de la Palabra de Dios anunciada en Deuteronomio.
Deuteronomio 1:30. «Jehová vuestro Dios, el cual va delante de vosotros, él peleará por vosotros, conforme a todas las cosas que hizo por vosotros en Egipto delante de vuestros ojos.»
1 Corintios 15:54-55,57. «Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? (…) Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.”
1 Juan 5:4. «Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. «
Oremos
Padre abre nuestros ojos para ver las maravillas de tu ley.