jueces 18-19

Día 86. Libro 7.

Jueces 18

  1. En aquellos días no había rey en Israel.

¿Dónde está nuestra ciudadanía, nuestro reino y nuestro Señor, en los cielos o en la tierra?

Juan 18:36. “Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.”

Filipenses 3:20. “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.”

  • Observemos a Sidon.

Seguros, ociosos y confiados, y nadie poseía el reino. Nadie tampoco los defendió.  ¿Somos así?

  • ¿Y ustedes no van a hacer nada? No sean perezosos.

Verso 9.  “Levantaos, subamos contra ellos; porque nosotros hemos explorado la región, y hemos visto que es muy buena; ¿y vosotros no haréis nada? No seáis perezosos en poneros en marcha para ir a tomar posesión de la tierra.”

Tenemos una tierra que fluye leche y miel, no seamos perezosos. Escudriñemos la Palabra y busquemos los frutos que deben existir en nuestra vida.

Jueces 19

  1. En aquellos días no había rey en Israel. ¿Tenemos un rey?

Éxodo 6:6-7. “Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy JEHOVÁ; y yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes; y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios; y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os sacó de debajo de las tareas pesadas de Egipto.”

Jeremías 24:7. “Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón.”

  • ¿Nos parece abominable esta historia?

Observemos que en esta historia hay una cadena de situaciones que parten de verdaderos hechos de fondo:

Primero: La infidelidad y desobediencia del pueblo de Dios a su verdadero Rey, el Señor Jehová de los ejércitos.

Segundo: La infidelidad de la concubina del levita. Lo cual es una figura de la infidelidad de la iglesia a su Señor.

Tercero: En los versos 5-10 vemos que la familia del levita viajó de noche. Esto no es un pecado en sí mismo, pero puede ser una figura del caminar por la vida en tinieblas, sin la luz de la Palabra.

Juan 11:10. “pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.”

Cuarto: La inmundicia y el deterioro espiritual del pueblo de Dios, y la desobediencia que se hace evidente en lo sucedido en estos hechos abominables.

Verso 30. “Y todo el que veía aquello, decía: Jamás se ha hecho ni visto tal cosa, desde el tiempo en que los hijos de Israel subieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Considerad esto, tomad consejo, y hablad.”

Quinto: La extrema perversidad y falta de afecto natural, de los hombres del pueblo narrado en los versos 22-29.

Romanos 1:26-32. “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, (…) homicidios, (…) aborrecedores de Dios, (…) sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.”

2 Timoteo 3:1-6. “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, (…) impíos, sin afecto natural, (…) amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias.”

  • Una comparación importante.

Veamos las coincidencias entre la conducta de los hombres perversos de Gabaa y los de Sodoma y Gomorra. Ver Génesis 19:4-8.

2 Pedro 2:6. “Y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente,”

  • Considerad esto, tomad consejo, y hablad.

¿Puede cada uno hacer lo que bien le parezca?

Deuteronomio 30:15-16. “Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.”

Oremos

Señor perdona nuestra infidelidad y rebeldía, limpianos de toda impureza. Danos entendimiento de tu Palabra para caminar en tu luz y no en tinieblas.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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