Jueces 8-9

Día 82. Libro 7.

Jueces 8

  1. Cansados, más todavía persiguiendo.

La lucha contra el pecado no admite tregua.

Gálatas 6:8-9. “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”

  • Jehová señoreará sobre vosotros.

Dijo Gedeón: No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará. Excelente respuesta, porque supone que tiene clara la autoridad de Dios. Sin embargo, inmediatamente hace algo totalmente abominable:  un efod, con el cual todo Israel se prostituyó; y fue tropezadero a Gedeón y a su casa.

Reflexionemos en este hecho y cómo las cosas que hacemos en nuestra vida, que no están apegadas a la Palabra, son tropiezo para muchos y en particular para nuestra casa.

  • Cuando murió Gedeón, los hijos de Israel volvieron a prostituirse yendo tras los baales, y escogieron por dios a Baal-berit.

Óseas 4:12-14. “Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta, y el leño le responde; porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar. Sobre las cimas de los montes sacrificaron, e incensaron sobre los collados, debajo de las encinas, álamos y olmos que tuviesen buena sombra; por tanto, vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras. No castigaré a vuestras hijas cuando forniquen, ni a vuestras nueras cuando adulteren; porque ellos mismos se van con rameras, y con malas mujeres sacrifican; por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá.”

Isaías 48:8. “Sí, nunca lo habías oído, ni nunca lo habías conocido; ciertamente no se abrió antes tu oído; porque sabía que siendo desleal habías de desobedecer, por tanto te llamé rebelde desde el vientre.”

Jueces 9

  1. Abimelec.

Siendo Gedeón un guerrero, líder y un héroe de la fe, resulta que su hijo Abimelec, se convierte en un asesino sanguinario, capaz de matar a sus 68 hermanos.

¿Enseñó Gedeón a sus hijos a andar conforme a la obediencia de la Palabra? Evidentemente no.

  • Así pagó Dios a Abimelec el mal que hizo contra su padre, matando a sus setenta hermanos.

Gálatas 6:7. “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.”

Oremos

Señor enséñanos a temerte.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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