Día 80. Libro 7.
Jueces 3
- El pacto que Dios ha establecido.
Si obedecemos Dios nos bendecirá.
Si desobedecemos Dios enviará castigo, las maldiciones.
El libro de los jueces es un ejemplo perfecto de esta experiencia. - El ciclo de la desobediencia y la misericordia extrema.
Recibimos misericordia y gracia.
Pero dejamos de escuchar a Dios
Continuamos viviendo según nuestra manera de pensar no bíblica.
Entonces Dios envía las maldiciones como castigo.
Experimentamos entonces las maldiciones.
Pero al sufrir viene el arrepentimiento.
Entonces clamamos a Dios.
Recibimos su misericordia.
Nehemías 9:28-29. “Pero una vez que tenían paz, volvían a hacer lo malo delante de ti, por lo cual los abandonaste en mano de sus enemigos que los dominaron; pero volvían y clamaban otra vez a ti, y tú desde los cielos los oías y según tus misericordias muchas veces los libraste. Les amonestaste a que se volviesen a tu ley; más ellos se llenaron de soberbia, y no oyeron tus mandamientos, sino que pecaron contra tus juicios, los cuales si el hombre hiciere, en ellos vivirá; se rebelaron, endurecieron su cerviz, y no escucharon.” - Confesemos nuestros pecados al Señor.
El Señor tenga misericordia y nos permita salir del ciclo de la desobediencia.
Oremos para que la gracia de Cristo nos haga escuchar sus amonestaciones y volvernos a sus mandamientos.
Unamos fuerzas en oración y en la Palabra para exhortarnos unos a otros a la obediencia.
Jueces 4
- Observemos nuevamente el ciclo.
Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová
➡ Jehová los vendió en mano de Jabín rey de Canaán
➡ Los hijos de Israel clamaron a Jehová
➡ Jehová les levantó un libertador. - Levántate.
Este es el día en que Jehová ha entregado a tus enemigos en tu mano. ¿No ha salido Jehová delante de ti?
Versos 23-24. “Así abatió Dios aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel. Y la mano de los hijos de Israel fue endureciéndose más y más contra Jabín rey de Canaán, hasta que lo destruyeron.”
Jueces 5
- El cántico.
Su lenguaje viene del mundo inconmovible e invisible a los ojos. - Veamos en Débora a la iglesia del Señor.
Despierta, despierta, Débora; Despierta, despierta, entona cántico. Levántate, Barac, y lleva tus cautivos, hijo de Abinoam.
Hasta que yo Débora me levanté, me levanté como madre en Israel. - La familia de Rubén.
Ellos se propusieron en su corazón, salir a la guerra contra sus enemigos, conforme a la Palabra de Jehová.
Entre las familias de Rubén hubo grandes propósitos del corazón. - Marcha, oh alma mía, con poder.
El pueblo de Jehová marchó por ÉL en contra de los poderosos.
Gocémonos y celebremos la victoria de Jehová sobre nuestros enemigos. ¡Aleluya!
Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová.
Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale en su fuerza. - Y la tierra reposó cuarenta años.
2 Crónicas 6:14. “Jehová Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia con tus siervos que caminan delante de ti de todo su corazón.”
Salmos 118:24. “Éste es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él.”
Oremos
Señor gracias porque tu Palabra se cumple siempre. Señor, endurece nuestras manos contra nuestros enemigos, aún más y más, hasta que sean definitivamente destruidos.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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