Día 61. Libro 5.
Deuteronomio 8
- Lo que SÍ debemos hacer.
Verso 1: Cuidar de poner por obra todos los mandamientos.
Verso 2: Acordarnos de todo el camino por donde nos ha traído Jehová nuestro Dios.
Verso 5: Reconocer en nuestro corazón, que como castiga el hombre a su hijo, así Jehová nuestro Dios nos castiga.
Verso 6: Guardar los mandamientos de Jehová nuestro Dios, andando en sus caminos, y temiéndole y cuidarnos de no olvidarnos de Jehová nuestro Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que Él nos ordena hoy.
Verso 11: Acordarnos de Jehová nuestro Dios.
Verso 18: Teme a Jehová tu Dios.
- El Señor nos ha sustentado con la Palabra, comida que no conocíamos.
Verso 3. «El Señor te afligió, y te hizo sentir hambre, pero te sustentó con maná, comida que ni tú ni tus padres habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vive el hombre, sino que vive de todo lo que sale de la boca del Señor.»
- ¿Qué pasará si nuestro corazón se llena de orgullo?
Versos 17-20. «No vayas a decir en tu corazón: “Mi poder y la fuerza de mi brazo me han hecho ganar estas riquezas.” Más bien, acuérdate del Señor tu Dios, porque él es quien te da el poder de ganar esas riquezas, a fin de confirmar el pacto que hizo con tus padres, como en este día. Pero si llegan a olvidarse del Señor su Dios y se van tras dioses ajenos, y les sirven y se inclinan ante ellos, yo les hago saber hoy que de cierto perecerán. Por no atender a la voz del Señor su Dios, perecerán como las naciones que el Señor va a destruir delante de ustedes.»
- Cuídate, guárdate, toma previsiones.
Para no olvidarte de Jehová tu Dios. Para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy.
- Reconoce, date cuenta, entiende, no te olvides.
En tu corazón, que como castiga el hombre a su hijo, así Jehová tu Dios te castiga. Meditemos en esto y temamos al Señor.
Deuteronomio 9
- Lo que debemos hacer:
Oye. (Verso 1). Entiende. (Verso 3). No pienses: «Por mi justicia me ha traído Jehová a poseer esta tierra; pues por la impiedad de estas naciones Jehová las arroja de delante de ti.» (9:4).
- Rebeldes han sido ustedes a Jehová desde el día que yo os conozco.
Esta es la reprensión y el reclamo del Señor: Ustedes no entienden, ni oyen los mandamientos, son duros de cerviz y son rebeldes.
Verso 23. “Y cuando Jehová os envió desde Cades-barnea, diciendo: Subid y poseed la tierra que yo os he dado, también fuisteis rebeldes al mandato de Jehová vuestro Dios, y no le creísteis, ni obedecisteis a su voz.”
Jeremías 7:24. «Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante.»
Ezequiel 2:3-5. «Y me dijo: Hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel, a gentes rebeldes que se rebelaron contra mí; ellos y sus padres se han rebelado contra mí hasta este mismo día. Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor. Acaso ellos escuchen; pero si no escucharen, porque son una casa rebelde, siempre conocerán que hubo profeta entre ellos.»
Marcos 16:14. «Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.»
Romanos 2:5. «Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios.»
Efesios 4:18. «Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón.»
- Cuarenta días y cuarenta noches.
Cuarenta días y cuarenta noches estuvo postrado Moisés, porque Jehová dijo que los había de destruir. Cuarenta días y cuarenta noches estuvo ayunando Cristo. Para clamar por nosotros y lograr que entráramos a la tierra prometida.
- Atendamos a la exhortación de nuestro Señor.
Clamemos por su misericordia y hagamos frutos dignos de arrepentimiento.
Deuteronomio 10
- Observemos la belleza de las figuras y alabemos al Señor.
Las tablas de piedra escritas de la mano de Dios son figura de Cristo. Las tablas fueron rotas y Dios las volvió a escribir, así como Cristo fue crucificado y Dios lo volvió a levantar de los muertos. Las tablas contenían los Diez Mandamientos, así como Cristo es el Verbo de Dios y también son figura de nosotros.
2 Corintios 3:3. “Siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.”
- ¿Qué pide Jehová de ti?
Que lo temas, que lo sigas y andes en todos sus caminos, que lo ames, que lo sirvas sólo a Él, con todo el corazón y con toda el alma, que guardes sus mandamientos, que circuncides el prepucio de tu corazón, que no endurezcas más tu cerviz y que ames al extranjero.
- Jehová nuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores.
Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho. Él es el objeto de nuestra alabanza, y él es nuestro Dios. Él ha hecho con nosotros estas cosas grandes y terribles que nuestros ojos han visto.
Oremos
Padre te suplicamos que nos des entendimiento.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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