Día 44. Libro 4.
Números 1
- Comenzamos hoy la lectura del cuarto libro de la Biblia.
Quiera Dios bendecirnos con el entendimiento, la comprensión, el conocimiento verdadero y eterno de éste, su libro de Números. ¡Que podamos hacerlo nuestro! ¡Que lo atesoremos en nuestro corazón!
- Habló Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí.
En el tabernáculo de reunión. En el día primero del mes segundo, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto. Dios nos habla, todos los días hay Palabra de Jehová. Estemos en el desierto o en el edén. Tenemos que entrar en su santuario, allí es donde Él nos habla, solo en Cristo, por su Palabra. El Señor nos recuerda que hemos salido de la esclavitud de Egipto. No olvidemos sus maravillas y portentos y que ahora somos libres en El.
- Se le da una orden a Moisés: Toma el censo.
¿Acaso necesita Dios que le digamos cuantos somos? Si hasta los cabellos de nuestra cabeza están todos contados y nunca podremos hacer censo de ellos. Pero ha sido escrito para nuestra enseñanza. No hay cosa despreciable en su Palabra. No caigamos en el error de pensar que este libro es aburrido o menospreciable. Este es un libro de números que el Señor quiso dejar plasmados en el libro de la vida. Un día veremos nuestros nombres, el de nuestras familias en ese libro y nos parecerá glorioso.
- E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés; así lo hicieron.
Números 2
- Todas las cuentas, la organización de los ministerios, la marcha, toda la estructura organizativa del pueblo de Israel estaba diseñada por familias.
El Señor promete que si somos obedientes a su Palabra, El bendecirá a nuestros descendientes hasta por mil generaciones. Deuteronomio 7:9 » Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones.»
- E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas que Jehová mandó a Moisés; así acamparon por sus banderas, y así marcharon cada uno por sus familias, según las casas de sus padres.
- Nuestra bandera.
Salmos 60:4-5. «Has dado a los que te temen bandera Que alcen por causa de la verdad. Selah. Para que se libren tus amados, Salva con tu diestra, y óyeme.»
Cantares 2:4. «Me llevó a la casa del banquete, Y su bandera sobre mí fue amor.»
Isaías 18:3. «Vosotros, todos los moradores del mundo y habitantes de la tierra, cuando se levante bandera en los montes, mirad; y cuando se toque trompeta, escuchad.»
Isaías 59:19. «Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, más el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.»
Oremos
Gracias al Señor porque nuevas son sus misericordias cada mañana. Señor danos obediencia y bendice nuestra descendencia hasta por mil generaciones.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 320
Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186
Y en nuestra página Web: