génesis 10-13

Día 5. Libro 1.

Génesis 10

  1. Cada cual según su lengua.

1 Corintios 1:10. “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.”

1 Corintios 12:25. “Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.”

Filipenses 3:16. “Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.”

Efesios 4:1-6. “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.”

Génesis 11

  1. Babel.

Confundir: confusión, desvanecer, mezclar.

  • ¿Cuál es nuestro Babel?

Nuestro Babel puede ser todo aquello que no coincida con la suma de la Palabra, pero creemos que puede conducirnos a la cima del cielo: la falta de entendimiento y comprensión de la verdad bíblica, las falsas doctrinas, mandamientos de hombres, todas las enseñanzas que contienen mezclas de verdades con mentiras y nuestras propias confusiones. También pueden ser metas o propósitos que nos unen como un cuerpo pero no son acordes a la suma de la palabra y por lo tanto no agradan a Dios.

  • ¿Qué estamos edificando?

Examinemos nuestra vida, nuestra iglesia, nuestro matrimonio: ¿una ciudad?, ¿una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo?, ¿un renombre, por si llegamos a esparcirnos por toda la tierra? Seamos edificados por la suma de la Palabra: 1 Corintios 3:10-17. “Conforme a la gracia de Dios que me es dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si alguno edificare sobre este fundamento oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca; la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará; porque por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno fuere quemada, sufrirá pérdida; si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego. ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.”

  • ¿Cómo salimos de Babel?
  • Siendo edificados por la suma de la Palabra: consideremos Efesios 2:20. “Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.” Efesios 2:22. “En quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.” 1 Pedro 2:5. “Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.”
  • Entendiendo y hablando la suma de la Palabra: 1 Corintios 1:10. “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos habléis una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que seáis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.” 1 Corintios 3:8. “Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.” Filipenses 2:2. “Completad mi gozo, que sintáis lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.” Filipenses 3:16. “Pero en aquello a que hemos llegado, andemos por una misma regla, sintamos una misma cosa.”

Génesis 12

  1. Lo que demanda el Señor.

Pero el Señor le había dicho a Abrán: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. La tierra que nos mostrara el Señor: Cristo, la suma y la obediencia a su Palabra.

  • La promesa a Abraham que se cumple en Cristo Jesús.

Versos 1-3. «Yo haré de ti una nación grande. Te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y maldeciré a los que te maldigan; y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.”

  • Observemos la obediencia a la Palabra.

Verso 4. «Y Abrán se fue, tal y como el Señor le dijo, y Lot se fue con él. Abrán tenía setenta y cinco años de edad cuando salió de Jarán.

  • Faraón herido.

Pero el Señor hirió al faraón y a su casa con grandes plagas, también por causa de Saraí, la mujer de Abrán. ¿Pasará esto a aquel que tome la Iglesia del Señor para enseñorearse de ella? Tengamos temor de Dios.

Génesis 13

  1. Alza ahora tus ojos.

Mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Toda la Palabra está delante de ti. Son 66 libros llenos de vida, la sabiduría de aquel que fundó los cielos y la tierra, te espera. El Señor dice: Levántate, ve por la Palabra, la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré. Esa es nuestra herencia y la de nuestros hijos. No seamos como Lot, que escogió lo que era bueno a la vista, era aparentemente bueno humanamente hablando. Pero Sodoma, era realmente una mortal y terrible elección. Verso 13. “Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.”

  • Por la fe en la Palabra de Dios.

Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. Hebreos 11:9-10. “Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.”

Oremos

Señor que podamos hablar todos una misma lengua: tu Palabra.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 360

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress:  365 días con la Palabra

Twitter: @mirdzastrid

App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:

https://volveralapalabra.wordpress.com

génesis 7-9

Día 4. Libro 1.

Génesis 7

  1. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.

Dios envió el diluvio por estas causas:

  1. La maldad de los hombres. Génesis 6:5. Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.”
  2. La corrupción y violencia de los hombres. Génesis 6:11-12. “Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.”
  3. Porque ellos ignoraron voluntariamente que Dios creó y sostiene la creación por la Palabra. 2 Pedro 3:5-6. “Porque ellos ignoran voluntariamente esto; que por la palabra de Dios fueron creados los cielos en el tiempo antiguo, y la tierra, que por agua y en agua está asentada; por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua.”

Reflexionemos en esto y temamos: estos pecados se siguen repitiendo hoy en día. Entendamos también que el Señor está despertando nuestro limpio entendimiento con exhortación: 2 Pedro 3:1-2.  “Amados, ésta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento, para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles.”

  • El arca: figura de Cristo.

Hebreos 11:7. «Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe».

1 Pedro 3:20-21. » (…), cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua. El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo».

  • Entra tú y toda tu casa en el arca.

Entremos con nuestra familia a nuestra arca de salvación: Cristo. Verso 7.  «Por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos.»  Cap.  6:18. «Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo.»

Génesis 8

  1. Seamos olor grato a Jehová.

Ezequiel 20:41. «Como incienso agradable os aceptaré, cuando os haya sacado de entre los pueblos, y os haya congregado de entre las tierras en que estáis esparcidos; y seré santificado en vosotros a los ojos de las naciones.»

Efesios 5:2. «Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.»

2 Corintios 2:15. «Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden.»

  • El intento del corazón del hombre es malo desde su juventud.

El intento, los pensamientos, el propósito, la imaginación, la mente del hombre. Jeremías 18:12. «Y dijeron: Es en vano; porque en pos de nuestros ídolos iremos, y haremos cada uno el pensamiento de nuestro malvado corazón».

Romanos 1:21. «Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.»

  • Somos reservados y sustentados por la Palabra.

No ignoremos esto: 2 Pedro 3:7. «Pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.» 

Hebreos 1:3. “El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo hecho la expiación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.” 

Génesis 9

  1. Den fruto y multiplíquense.

Verso 7. “Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra. Mas vosotros fructificad y multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella.”

Mateo 28:19-20. “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”

  • El pacto perpetuo.

Isaías 54:9-10. “Porque esto me será como en los días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré. Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.”

Génesis 17:7-8. “Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti. Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos.”

2 Samuel 23:5. “Aunque mi casa no es así para con Dios; sin embargo Él ha hecho conmigo un pacto eterno, ordenado en todas las cosas y seguro; pues ésta es toda mi salvación y todo mi deseo, aunque todavía no lo haga Él florecer”.

Jeremías 33:20-21. “Así dice Jehová: Si pudieres invalidar mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de manera que no haya día ni noche a su tiempo, podrá también invalidarse mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener hijo que reine sobre su trono, y con los levitas y sacerdotes, mis ministros.”

1 Corintios 11:23-25. “Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.”

Hebreos 13:20-21. “Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.”

  1. La verdadera señal.

Mateo 12:38-40. “Entonces respondieron unos de los escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro querríamos ver de ti señal. Pero Él respondió y les dijo: La generación perversa y adúltera demanda señal; más señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches; así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra.”

  • La maldición.

Verso 25. “Maldito sea Canaán; Siervo de siervos será a sus hermanos.”

Juan 8:34. “Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo: Todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.”

Abdías 1:12-13. “Pues no debiste tú estar mirando en el día de tu hermano, el día en que fue traspasado; no debiste haberte alegrado de los hijos de Judá en el día de su ruina, ni debiste haber ensanchado tu boca en el día de la angustia: No habías de haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su quebrantamiento; no, no habías tú de haber mirado su mal el día de su quebranto, ni haber echado mano a sus bienes el día de su calamidad.”

Oremos

Señor danos entendimiento de tu Palabra para ser sustentados por ella. Gracias por tu infinita misericordia en Cristo Jesús.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 361

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress:  365 días con la Palabra

Twitter: @mirdzastrid

App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:

https://volveralapalabra.wordpress.com

Genesis 3-4

Día 2. Libro 1.

Génesis 3

  1. La verdad tergiversada.

Realmente aprender las verdades que el Señor nos quiere enseñar y revelar, va a requerir que tengamos la disposición a acercarnos en humildad de corazón y como niños comenzar de nuevo. Así mismo, entender el Génesis, sentará las bases sobre la cual el Señor edificará las otras verdades bíblicas que nos guían en el camino de salvación.

  • El verdadero Edén.

Observemos que no existe ningún lugar físico, con semejantes características, en la tierra. En realidad, toda la descripción de lo que allí sucedía, nos muestra un lugar con leyes inconmovibles, no terrenales. Vemos a Dios hablando con el hombre libremente, y a Adán hablando con los animales. El hombre tenía un trabajo: labrar el edén y guardarlo. También tenía la responsabilidad de ponerle nombres a los animales. Es el mismo trabajo que tenemos hoy, guardarnos del mal y sembrar la Palabra. Existe una prohibición de parte de Dios: no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal. Si entendemos esto, entenderemos el verdadero pecado. No es bueno que el hombre este solo ni aun en el edén. Necesita una ayuda idónea. Por eso se instituye en el edén, el matrimonio perfecto. Este es un tema bellísimo que abordaremos posteriormente.

  • El verdadero pecado.

Consiste en transgredir, desobedecer la Palabra de Dios y extraviarse de la sincera fidelidad a Cristo. Ver 2 Corintios 11:3 y 1 Timoteo 2:11-15. Comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, significa determinar por ti mismo, fuera de la Palabra de Dios lo que es bueno y lo que es malo. Dios es el que determina en su Palabra, lo bueno y lo malo. Necesitamos que sea El quien nos revele la verdad contenida en su Palabra, para entenderla y obedecerla. Consecuencias de la desobediencia: lo que experimentamos todos al pecar: La muerte eterna. Conocieron que estaban desnudos. Ellos estaban desnudos en el edén y no se avergonzaban, pero al desobedecer, quedaron espiritualmente descubiertos: Apocalipsis 3:17-18. “Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.” Se escondieron de la presencia de Jehová. Porque ya no podían permanecer en la luz de la Palabra.

  • La verdadera Eva.

La mujer en la Biblia representa a la iglesia. La iglesia es la madre de todos los vivientes, los hijos de Dios. La iglesia es la congregación de todos los que hemos pasado de muerte a vida, en Cristo Jesús. Ver el verso 20. Los sentidos de Eva fueron extraviados de la sincera fidelidad a Cristo, la Palabra de Dios. Ver 2 Corintios 11:3. Para volver a entrar al edén espiritual, necesita arrepentirse y nacer de nuevo, ser salvada de la condenación eterna en la que cayó al pecar en el edén. Solo así, el ser humano puede ser redimido.

  • La serpiente.

Es astuta. El falso ofrecimiento de la serpiente: Verso 4. “No moriréis; más sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal.” Lo cual es falso, porque Dios no dijo eso. He aquí lo que Dios dice: Génesis 2:16-17. “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto libremente podrás comer; pero del árbol del conocimiento del bien y el mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” Ciertamente el hombre necesita la Palabra de Dios para discernir el bien y el mal. Le corresponde a Dios determinar esto. Cuando queremos determinar por nosotros mismos el bien y el mal, caemos en la tentación de la serpiente. El poder de la serpiente es engañar. Tergiversar la Palabra Dios para lograr que el hombre caiga en desobediencia. Ella roba, mata y destruye la Palabra de Dios a través del engaño. Solo manteniéndonos en obediencia a la Palabra de Dios podemos tener el poder sobre su mentira y engaño. El fin de la serpiente está profetizado. Apocalipsis 12:9. «Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.» 

  • Cristo: el nuevo Adán.

2 Corintios 15:21-22.  «Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados». 1 Corintios 15:45. «Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.»  Romanos 5:12-21. «Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. (…) No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación. Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; más cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro».

Génesis 4

  1. Caín.

¿Por qué causa mató a su hermano?

1 Juan 3:12-15. » No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece. Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.» El camino de Caín: Judas 1:10-16. «Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales. ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré. Éstos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados; fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas. De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él. Éstos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho». El castigo de Caín. Versos 11-12. “Ahora pues, maldito seas tú de la tierra que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano: Cuando labrares la tierra, no te volverá a dar su fuerza: errante y extranjero serás en la tierra.” Observemos que ante el dictamen del castigo, Caín, lleno de miedo, se preocupa por la posibilidad de que lo maten, sin embargo la sentencia alude a la posibilidad de obtener frutos de la tierra. En el sentido inconmovible significa la imposibilidad de entender y comer el pan de vida, la Palabra de Dios. Comparemos la sentencia de Caín con la de su padre Adán: Génesis 3:17-18. “Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu esposa, y comiste del árbol de que te mandé, diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.” Entendemos entonces que ambas sentencias de Dios aluden a lo mismo: una vida donde la tierra llena de pecado y muerte tendrá que sufrir dolor para ser labrada y no podrá dar frutos del espíritu. Ambas representan a las tierras llenas de espinos, piedras y cardos mencionadas en la parábola del sembrador. (Ver Mateo13:3-23). Tanto Caín como Abel simbolizan al hombre que camina hacia la muerte. Romanos 8:20. “Porque las criaturas fueron sujetadas a vanidad, no voluntariamente, sino por causa de Aquél que las sujetó en esperanza.” Adán y Caín son figura de Hombres desobedientes y sordos a la Palabra de Dios. Oseas 9:17. “Mi Dios los desechará, porque ellos no le oyeron; y andarán errantes entre las naciones.” Hombres malditos por su ceguera y sordera a la Palabra de Dios: Deuteronomio 28:65-66. “Y entre estas naciones no tendrás tranquilidad, ni la planta de tu pie tendrá reposo; sino que allí Jehová te dará un corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos y tristeza de alma.  Y tu vida estará en suspenso delante de ti, y estarás temeroso de noche y de día, y no tendrás seguridad de tu vida.”

  • Abel.

Sus ofrendas aún hablan. Su ofrenda habla porque es figura de Cristo, el sacrificio del primogénito de Dios.

Hebreos 11:4. «Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella».

Su sangre clama. Mateo 23:33-35.  «¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno? Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad; para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar».

Lucas 11:49-51. «Por eso la sabiduría de Dios también dijo: Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán, para que se demande de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo; sí, os digo que será demandada de esta generación».

  • Cristo.

Si la sangre de Abel clama desde la tierra y será vengada, la sangre de Cristo habla mejor que la de Abel.

Hebreos 12:22-23.  » Sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel».

Oremos

Señor te pedimos que limpies nuestras conciencias de obras muertas, falsas doctrinas y mandamientos de hombres y nos des sabiduría y entendimiento de tu verdad.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.

Faltan 363


Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress:  365 días con la Palabra

Twitter: @mirdzastrid

App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:

https://volveralapalabra.wordpress.com