Día 25. Libro 2.
Éxodo 16
- Maná: Pan del cielo.
Juan 6:35. » Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.»
Juan 6:48. » Yo soy el pan de vida».
Juan 6:51. «Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.»
Juan 6:53-58. «Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. Éste es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.»
- ¿Qué es esto?
Porque no sabían qué era. Verso 15.
Hechos 8:30. «Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees?»
Mateo 15-16. «Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento?»
- Recoged de él cada uno según lo que pudiere comer.
Versos 16- 17. “Y recogieron unos más, otros menos.”
2 Corintios 8:15. «Como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos.»
Verso 28. ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes?
- Y lo recogían cada mañana.
Lamentaciones 3:23-24. «Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.»
Salmos 22:26. «Comerán los humildes, y serán saciados; Alabarán a Jehová los que le buscan; Vivirá vuestro corazón para siempre.»
Isaías 26:9. «Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia.»
Marcos 1:35. «Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.»
Éxodo 17
- ¿Por qué tentáis a Jehová?
Tentaron a Jehová, diciendo: ¿Está, pues, Jehová entre nosotros, o no?
Deuteronomio 6:16. «No tentaréis a Jehová vuestro Dios, como lo tentasteis en Masah.»
Salmos 95: 6-11. «Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor. Porque él es nuestro Dios; Nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestro corazón, como en Meriba, Como en el día de Masah en el desierto, Donde me tentaron vuestros padres, Me probaron, y vieron mis obras. Cuarenta años estuve disgustado con la nación, Y dije: Pueblo es que divaga de corazón, Y no han conocido mis caminos. Por tanto, juré en mi furor Que no entrarían en mi reposo.”
Hebreos 3:8-9. «No endurezcáis vuestros corazones, Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, Y vieron mis obras cuarenta años.»
1 Corintios 10:9. «Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.»
- La consecuencia.
Números 20:13,24. “Éstas son las aguas de la rencilla, por las cuales contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él se santificó en ellos. (…) Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la rencilla.”
Números 27:14. “Pues fuisteis rebeldes a mi mandato en el desierto de Zin, en la rencilla de la congregación, no santificándome en las aguas a ojos de ellos. Éstas son las aguas de la rencilla de Cades en el desierto de Zin.”
Éxodo 18
- Bendito sea Jehová que nos libró de mano de los egipcios y de la mano de Faraón.
Ahora conozco que Jehová es más grande que todos los dioses; porque en lo que se ensoberbecieron prevaleció contra ellos.
Salmos 31:23. “Amad a Jehová, todos vosotros sus santos; A los fieles guarda Jehová, Y paga abundantemente al que procede con soberbia.”
Daniel 4:37. “Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia.”
Oremos
Te adoramos poderoso de Israel. ¿Quién como tú? Magnifico en hechos. Gracias por libertarnos de la esclavitud del pecado Señor.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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