2 Corintios 8-10

Día 336. Libro 47

2 Corintios 8

  1. Una verdad, totalmente opuesta a los paradigmas de este mundo.

Nuestro Señor Jesucristo siendo rico, se hizo pobre, por amor. Con su pobreza fuimos enriquecidos.

  • Una prueba de amor.

La abundancia nuestra debe suplir la escasez de los hermanos. La abundancia de los hermanos debe suplir la necesidad nuestra. Como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos». Observemos cómo se manifestó la gracia inconmovible, en lo movible: las iglesias de Macedonia; aun estando en profunda pobreza y grande prueba de tribulación, tenían abundancia de gozo y abundaron en riquezas de su generosidad.

2 Corintios 9

  1. Recibamos la exhortación.

Ensanchemos el corazón y también nuestra capacidad de dar con generosidad.

  • La ley de la siembra y la cosecha.

El que siembra escasamente, también segará escasamente. El que siembra generosamente, generosamente también segará. Amar, entender y obedecer la Palabra nos hace ricos para dar, porque nadie puede dar lo que no tiene. Meditemos en nuestros caminos y hagamos frutos dignos de arrepentimiento.

  • Su don inefable.

Cristo Jesús, nuestro salvador. Demos gracias al Señor. Entendamos la directa relación que hay entre estar agradecidos al Señor por salvarnos y dar con liberalidad. Observemos que la Palabra asegura que en Cristo, estamos enriquecidos en todo y por eso podemos abundar en toda liberalidad.

2 Corintios 10

  1. Les ruego por la mansedumbre y ternura de Cristo.

Tengamos presente que el Señor nos ruega con su mansedumbre y ternura para que seamos obedientes, pero Él también puede ser osado para corregirnos.

  • Observemos esto y consideremos.

El Señor está presto a castigar toda desobediencia. Somos nosotros quienes debemos actuar en el cuerpo de Cristo para corregir el pecado, conforme a la Palabra. Para castigar la desobediencia, nuestra obediencia debe ser perfecta. La autoridad del Señor, para corregir el pecado, se ejerce para edificación y no para destrucción.

  • Las fortalezas por derribar.

Argumentos contra la obediencia a Cristo y su Palabra. Toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios.

  • ¿Qué es rebeldía a la Palabra?

No querer escuchar al Señor. Deuteronomio 1:43. No buscar a Dios y no pensar conforme a su Palabra, sino pensar como impíos: con maldad. Salmo 10:4. Altivez de espíritu, de ojos, de rostro, soberbia y orgullo de corazón. Recordemos que la altivez será abatida, y la soberbia será humillada. Ver: Salmos 2:17, Isaías 13:11. Ver también:  Proverbios 16:18, 21:4; y Isaías 2:11.

Oremos.

Señor quita nuestra rebeldía. Trae un espíritu de arrepentimiento, quebrantamiento y humildad, para poder ser obedientes y entender tu Palabra.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 28

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress:  365 días con la Palabra

Twitter: @mirdzastrid

App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:

https://volveralapalabra.wordpress.com

Deja un comentario