Día 321. Libro 44.
Hechos 20
- Observemos esto.
He servido al Señor con toda humildad, con muchas lágrimas y me han venido pruebas por las asechanzas de los judíos. Pero, no he rehuido de anunciarles y enseñarles públicamente y por las casas. He testificado a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo y les he anunciado y enseñado todo el consejo de Dios. Sigamos su ejemplo como dice Mateo 28:18-20.
- Encomendemos a los discípulos a la palabra de su gracia.
Porque tiene poder para sobreedificar y dar herencia con todos los santificados.
- Cristo y también Pablo saben lo qué sucederá.
Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de ustedes mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. Por tanto, velad y mirad por ustedes, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo los ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.
Hechos 21
- Las falsas acusaciones contra Pablo venían del pueblo de Dios.
Romanos 2:4-16. “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego, pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego; Porque no hay acepción de personas para con Dios. Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.”
- No perdamos la perspectiva.
¿Qué hacen llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, más aún a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús. El Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. La persecución contra la predicación del evangelio en la vida de Pablo cumplía el propósito del Señor: que él padeciera y fuera sometido a escarnio, al igual que Cristo. Hechos 9:16. “porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.” Ver Romanos 8:35-37; y Apocalipsis 12:11.
Oremos.
Padre enséñanos cuanto tenemos que padecer por tu causa.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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