Día 296. Libro 42.
Lucas 12
- Guárdense de ser hipócritas y de ser avaros.
Porque todo se sabrá y todo saldrá a la luz, porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Todo lo que has dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que has hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas. Guárdense de toda avaricia. La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. Lo importante es ser rico para con Dios, ricos en entendimiento y obediencia a la Palabra.
- Teman al Señor.
No teman a lo movible. Él es aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echarla en el infierno.
Isaías 8:13. «A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.»
Isaías 51:12. «Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?»
- El que confiese la Palabra delante de los hombres, también Yo le confesaré delante de los ángeles de Dios.
El que niegue la Palabra delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.
- Cuando los persigan.
No se preocupen por cómo o qué van a responder, o qué van a decir. El Espíritu Santo les enseñará en la misma hora lo que deben decir. Una reflexión y una decisión muy importante: el Espíritu Santo tomará la Palabra que has guardado en tu corazón, lo que has sembrado con esfuerzo, lo que has entendido y obedecido, para enseñarte a responder a tus perseguidores.
Juan 16:13-14. «Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.”
- Estén preparados.
¿Es la Palabra tu tesoro más precioso? Porque donde está tu tesoro, allí está también tu corazón. Busquen el reino de Dios, el entendimiento y la obediencia a la Palabra y todas las cosas que necesiten les serán añadidas. No teman, manada pequeña, porque a nuestro Padre ha placido darnos el entendimiento del reino de los cielos. Ciñan los lomos de su entendimiento, que la Palabra que hay en ustedes esté encendida como una lámpara. Conozcan la voluntad del señor, prepárense y hagan conforme a su voluntad, entiendan la Palabra y obedézcanla. Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando en la obediencia y el entendimiento de la Palabra, de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles. En verdad les digo que los pondrá sobre todos sus bienes. Pero aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. A la hora que no piensen, el Señor vendrá.
- ¿Piensan que la Palabra ha venido para dar paz en la tierra?
Les digo: No, sino disensión. Por causa de la revelación de la Palabra, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra. Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido?
Lucas 13
- Observemos lo drástico del mensaje.
Si no se arrepienten, todos perecerán. ¿Predicamos este mensaje?
- Esfuércense por entrar.
La entrada es una puerta angosta. Les digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.
- ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?
Observemos cómo estás parábolas nos enseñan el modo en que la Palabra de Dios hace su obra en nuestra vida: Cuando comenzamos a leer y entender la Palabra, no vemos cómo actúa en nosotros. Pero si caminamos en obediencia, entonces, la Palabra crece en nuestra vida y se convierte en un árbol grande, de tal forma que podemos enseñar a otros para que se conviertan también y se salven. Nuestra vida se hace semejante a un árbol grande como el que menciona el Salmo 1. El trabajo que hace la Palabra de Dios en nosotros también se parece al efecto de la levadura en una masa. Cuando comenzamos a leer y a entender, nadie se da cuenta del efecto que puede llegar a tener la compenetración de nuestra alma con el Espíritu Santo. Pero al caminar en obediencia a la Palabra, podemos fundirnos en el cuerpo de Cristo.
- Veamos también la respuesta del Señor a aquellos que pretendían impedir su ministerio:
“Sal, y vete de aquí, Jesús, Herodes te quiere matar.” Vayan y díganle a aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día termino mi obra.
Oremos.
Señor de la cosecha: manda obreros a tu campo. Te alabo, Padre. Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste de los sabios y entendidos. Sí, Padre, porque así lo has querido.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 69
Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186
Y en nuestra página Web: