Día 286. Libro 41
Marcos 10
- Lo que Dios juntó no lo separe el hombre.
Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio. Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla, por la dureza de vuestro corazón. Volvamos a la Palabra, a lo que Dios estableció al principio de la creación.
- El que no reciba el reino de Dios como un niño no entrará en él.
Para poder recibir, creer, entender y obedecer la Palabra, tenemos que empezar desde cero. Necesitamos ser sensibles, enseñables, moldeables y crédulos a la Palabra.
- De verdad les digo.
No hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras. Lo recibirá con persecuciones. Y en el siglo venidero recibirá la vida eterna. Pero muchos primeros serán postreros, y los postreros, primeros.
- ¿Buscamos preeminencia?
El Hijo del Hombre no vino para ser servido. El vino a servir y para dar su vida en rescate por muchos. El que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Saben que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. No será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor.
- ¿Qué quieres que te haga?
Maestro, que recobre la vista. Vete, tu fe te ha salvado.
Marcos 11
- ¡Hosanna en las alturas!
¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene!
- Somos una higuera.
El Señor espera encontrar frutos en nuestra vida, así como en la higuera. Si no los encuentra podrá decir: «Nunca jamás coma nadie fruto de ti».
Mateo 12:33-35. “O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol. ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.”
Mateo 25:29. “Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.”
Juan 15:6. “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.”
Apocalipsis 22:11. “El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.”
- ¿Eres una casa de oración?
Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones. Vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Examinemos nuestras vidas delante de Él y hagamos frutos dignos de arrepentimiento.
- La autoridad de la Palabra del Señor.
¿Viene del cielo o se la dan los hombres?
- Al orar.
Perdona. Para que también nuestro Padre que está en los cielos te perdone tus ofensas.
- Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
Oremos
Ayúdanos, Señor. Quita nuestra incredulidad.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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